Ángelus Dominical

La esperanza es certeza

LA SITUACIÓN MUNDIAL y tu situación particular podrían ir tomando un rumbo peor del que llevan, ¡es cierto!, pero no hemos venido a “este valle de lágrimas” solo a seguir llorando y a hundirnos en lamentos y quejas; déjale su desgraciada chamba a los profetas de desgracias, no les quites su calamidad a los agoreros de calamidades, a los que no se dejan iluminar por la esperanza…

VOLVAMOS A DECIR que la esperanza no se queda en un mero buen deseo llevado al extremo, ni en un optimismo a prueba de abrazos melosos, balazos miedosos y cañonazos de millones de pesos como los vistos en parentelas de la mafia del poder –tanto la de antes como la de hoy, para que nadie se quede fuera-…

LA ESPERANZA ES CERTEZA de que Dios cumplirá su palabra salvadora; la esperanza se finca en el inagotable amor de Dios que no nos abandona en las sombras de la muerte ni en las tinieblas del error; la esperanza nace y se fortalece en el corazón mismo de Dios, que nos ha creado tal como nos enseñaron el aquel catecismo del P. Ripalda: para conocerlo, amarlo y servirlo en esta vida y gozarlo en la eternidad…

EN EL MIENTRAS, la tarea parece inagotable, ¡sí!, y hay que asumirla y realizarla como nos enseña san Pablo: “Considero que los sufrimientos de esta vida son nada en comparación con la gloria que nos será revelada” (Rom 8, 18)…

QUIENES CREEMOS EN CRISTO y también quienes pisan este suelo con auténtico corazón humano, no podemos quedarnos ni cruzados de brazos, ni resignados a lo que viene, ni silenciosos ante abusos, ni indiferentes al necesitado, ni como espectadores pasivos, ni procurando solo nuestra integridad y defensa, ni recetando soluciones de saliva, ni argumentado que tenemos otros datos, ni presumiendo interpretaciones alternas a la realidad; cualquiera de tales actitudes nos hace cómplices del más pequeño mal…

ESTAMOS CERCA DE la siguiente Jornada Mundial de las Misiones, conocida como “Domund” (será el 23 de octubre); es oportunidad para renovar el compromiso de cada bautizado en favor de la predicación del Evangelio, particularmente apoyando con la oración y con recursos materiales a quienes van a pueblos y naciones donde aún no se conoce la Buena Noticia de Jesús…

DESDE ESTA SENCILLA página quiero animarte, amable lector, para que en esta jornada veas qué puedes hacer, qué puedes aportar, de qué manera puedes apoyar el trabajo misionero de la Iglesia en general; lo ideal sería que fuera algo permanente y no sólo ocasional, que fuera efectivo y no sólo emotivo, que fuera eclesial y no solo individual…

LA JOVEN FRANCESA que dio un impulso del todo especial al trabajo misionero de la Iglesia se llamó Paulina María Jaricot (1799-1862), y fue beatificada el pasado 22 de mayo; hace doscientos años, ella organizó la Sociedad de la Propagación de la Fe, y cien años después el Papa Pío XI otorgó -a la misma sociedad- la categoría de “Pontificia”, recibiendo el reconocimiento y apoyo para que fuera una acción de toda la Iglesia (¡quiúbole!)…

“LAS VIRTUDES HEROICAS de Paulina María Jaricot no consisten en una serie de eventos milagrosos, sino en la fructífera fidelidad a Cristo, a quien se dedicó tanto en los buenos tiempos como en los momentos difíciles”, tales palabras se pronunciaron el día de su beatificación, como para que tomemos nota…

LUEGO DE DOS AÑOS y medio de pandemia, retomamos más formalmente las actividades de “Noche Santa” en junio pasado, y hace ocho días (del 1° al 2 de octubre) volvimos a repetir la experiencia ya con menos riesgo al contagio y apapachados por Dios con un sabroso clima y la Luna en cuarto creciente…

PUEDO AFIRMAR QUE fue una jornada bella y especial porque las catequesis giraron en tono vocacional y familiar, porque caminamos en paz a pesar de los riesgos propios de la ciudad, y porque la concluimos con la celebración del Sacramento del Matrimonio de Janet Georgina y Toño Vázquez, que es colaborador de “Noche Santa” desde la primera ocasión (otra vez: ¡quiúbole!)…

SI TE ES POSIBLE y te animas, platícame -en el recuadro de comentarios o en respuesta al “whatsapp”- algún hecho o momento en que la esperanza te impulsó a cambiar tu mundo particular; no vayas a pensar que solo a la Beata Paulina Jaricot y a Toño los ha movido a poner su esfuerzo para hacer bello este mundo con la luz del Evangelio (y como respuesta a tu participación, te adelanto un tercer ¡quiúbole!)…

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*Los artículos de opinión son responsabilidad del autor y no necesariamente representan el punto de vista de Desde la fe.

 

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