Opinión

En paz descansen… y con paz les recordemos

Los cuerpos se van, pero las personas se quedan en los lugares donde su recuerdo se mantiene presente. Los días 1 y 2 de noviembre, los vivos recordamos con honor a las personas que han pasado a mejor vida. Sin embargo, es inevitable no sentirse tristes o nostálgicos, e incluso, hasta deprimidos al recordar a quienes ya no están en este mundo.

Mariano, un hombre de mediana edad, tuvo que pedir ayuda profesional por este tema. Hace dos meses, en plena pandemia por COVID-19, falleció su abuela de un derrame cerebral, y se sentía triste por no haber podido despedirse de ella. La depresión lo llevó a comportarse agresivo con su familia, e incluso, pensó en quitarse la vida. Y aunque poco a poco se empezaba a recuperar con apoyo psicológico, lamentablemente recayó.


El duelo es un desafío interior. No importa que hayan pasado unos días, varios meses, como en el caso de Mariano, o años de la pérdida de un ser querido. Cada persona experimenta este proceso de un modo diferente. Pero, sin duda, la temporada de Día de Muertos puede remover sensaciones difíciles. Muchas veces, hasta sentimos la presencia de quien no está.

Esta pandemia, además, ha intensificado muchas emociones que percibimos como “negativas”. La falta de contacto con amigos o las restricciones en los panteones para protegernos contra la COVID-19 cambia la forma en que honramos a los Fieles Difuntos.

Aunque no se podrán hacer visitas familiares, la tradición sí permanece. Este Día de Muertos también podemos verlo como una oportunidad para expresar lo que sentimos y apreciar la figura de quienes han fallecido. Constantemente pedimos que las almas de los difuntos descansen en paz. Pero también es importante que nuestro corazón, como familiares y amigos que aún estamos en el plano terrenal, podamos sentir esa calma interior.

En el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México hemos detectado que la pandemia ha enfatizado el problema de duelos no resueltos debido a la ausencia de un ritual de despedida como se acostumbraba en la vieja normalidad. Sabemos que no es sencillo hablar del tema, pero ponemos a disposición de todas las y los lectores de este espacio nuestro servicio de apoyo psicológico.

Está disponible 24/7 en la Línea de Seguridad y el Chat de Confianza, 55 5533 5533, es gratuito y de alcance nacional. También puede ser confidencial si así lo desea quien nos necesita, del otro lado le espera un psicólogo capacitado en tanatología para acompañar con paciencia y sin juicio a todo aquél que requiera procesar su duelo.

Que en paz descansen quienes se han adelantado, y que con paz les recordemos quienes les amaremos por siempre.

 

*Salvador Guerrero Chiprés (@guerrerochipres) es Presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México.

Los textos de nuestra sección de opinión son responsabilidad del autor y no necesariamente representan el punto de vista de Desde la fe.

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