Opinión

El lado imperdible de la Basílica de Guadalupe

El pasado domingo 25 de agosto se inauguró en el Atrio de las Américas, de la Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe, una exposición dedicada a mi tío Fray Gabriel Chávez de la Mora, religioso benedictino, artista, arquitecto y canónigo del Venerable Cabildo de Guadalupe.

La exhibición se inauguró después de que el Cardenal Carlos Aguiar, a nombre de la Arquidiócesis Primada de México, le entregara a Fray Gabriel, en el Altar Mayor, un reconocimiento con ocasión de sus 90 años de vida, 50 de los cuales han estado ligados de alguna manera al santuario mariano más visitado del mundo, pues él participó en el diseño, en la construcción y en el desarrollo del mismo.

Fray Gabriel, nacido en la Ciudad de Guadalajara hace 90 años, ha dedicado su oficio benedictino al arte, a la artesanía y a la orfebrería, y su huella está presente en México, Estados Unidos y el Vaticano, así como en muchos otros países.

De su más extensa obra –la que se encuentra aquí en México–, la exposición presenta un amplio escenario, que abarca a su familia, sus aportaciones artísticas y arquitectónicas, su influencia en el espacio público de las ciudades de Guadalajara, Cuernavaca, Acapulco y la CDMX.

Algunas de las imágenes que llaman mucho la atención son los planos e historia de la Basílica de Guadalupe, el templo de la Resurrección, en Morelos, la Capilla Ecuménica de la Paz, en Guerrero, y el vitral del Santuario de los Mártires en Guadalajara, el cual aún todavía no concluye.

Un aspecto importante de la exposición es el énfasis que se le da a las bases espirituales y arquitectónicas que reflejan el sentido de la obra de Fray Gabriel.

La exposición es una iniciativa de la Arquidiócesis de México, a través de la revista Desde la fe, y contó con el apoyo y patrocinio de Banco Santander, Cementos Moctezuma, Universidad Iberoamericana y Basílica de Guadalupe.

Destaca también el trabajo realizado por la revista Desde la fe, que se dio a la tarea de recabar la información y las fotografías en diferentes acervos y archivos, entre ellos, el Archivo fotográfico del Arquitecto Javier Ramírez Campuzano, hijo Pedro Ramírez Vázquez, quien guarda grandes recuerdos de la relación de Fray con su padre, mismos que expresó durante la inauguración.

Algunas de las fotografías también fueron facilitadas por el Archivo del Departamento de Obras de la Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe, a cargo del historiador Roberto Carlos Solano Ramírez y de la historiadora Zaira Fabiola Ramírez Laguna. Sin duda, estas imágenes y el tesoro que guardan son de gran valía para reconocer el trabajo de Fray Gabriel.

Las familias Chávez de la Mora, González Chávez, Núñez Chávez, Chávez Aviña y Rama Chávez también ofrecieron sus recuerdos en imágenes, algunas de ellas ni siquiera mi tío sabía que existían.

Cuando nos enteramos de que la Arquidiócesis de México pensaba realizar este homenaje, como familia quisimos mantenerlo en secreto, pero fue imposible, pues él siempre quiere estar enterado de todo. Su asistente, el arquitecto Erick Martínez Saavedra, tuvo que decirle lo que se estaba preparando. Pero en ningún momento se imaginó lo que iba a encontrar ese día.

El espíritu de la puesta cultural y la curación de la exposición refleja un profundo sentido humano y social, así como el interés porque se conozca la trascendencia de este aporte mexicano a la cultura universal.

La exposición Fray Gabriel: el artista de la Basílica es sin duda un homenaje desde la comunicación, al arte y la cultura no sólo de Fray Gabriel, sino mexicano.

Sabemos que muchas otras personas participaron de alguna manera compartiendo sus anécdotas, imágenes y conocimiento sobre la obra de Fray Gabriel. A todas ellas, ¡muchas gracias! Nuestro reconocimiento, a nombre de la familia, al equipo de Desde al fe, que inspiró esta exposición.

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