Opinión

El crimen organizado interviene cada vez más en las elecciones

Entre los especialistas nacionales e internacionales, que estudian el tema de la política y el crimen organizado,  hay acuerdo en señalar, que en el pasado proceso electoral hubo una mayor injerencia de éste sobre todo en el ámbito municipal.

La consultora Integralia sostiene que “el crimen organizado necesita controlar gobiernos municipales y estatales, por lo tanto ya es, desde hace tiempo el gran elector en muchas regiones del país. Hablamos de gobiernos locales, muchas veces con poblaciones menores a los 100 mil habitantes, esto avanza, avanza y avanza”.

La mayoría de los asesinatos de candidatos que tuvieron lugar en las elecciones pasadas responde a que estos no se pusieron de acuerdo con el crimen organizado o que éste tomó la decisión de eliminar a uno, para favorecer al suyo, señala la consultora.


El problema alcanza proporciones nunca vistas. De septiembre de 2020, cuando formalmente arrancó el proceso electoral, a abril de 2021 hubo 210 víctimas de la violencia política de las cuáles 143 fueron asesinadas y el resto heridas. No se contemplan los asesinatos de mayo.

De acuerdo a Integralia el crimen organizado se aprovecha de los altos niveles de descoordinación entre las agencias de seguridad de los tres niveles del gobierno. Esto deja vulnerables a las autoridades, a los actores políticos y a los candidatos. Y sostiene que el actual gobierno con su estrategia, para hacer frente al problema de la inseguridad, no ha logrado reducir los niveles de violencia, que incluso se han incrementado.

El International Crisis Group, organización especializada en la solución de conflictos, dice hay evidencias de que en las regiones del país los grupos crimínales compiten en la búsqueda de candidatos aliados, en independencia de su afiliación política, para ampliar su campo de poder a nivel local.

Días antes de la elección la organización publicó el informe Violencia electoral e influencia ilícita en Tierra Caliente. Ahí señalan que la línea divisora que separa al gobierno y al crimen organizado es cada vez más fina. En la región de Tierra Caliente, en Michoacán, hay evidencias de acuerdos entre candidatos y grupos del crimen.

La investigación de campo se basa en entrevistas con integrantes de grupos armados y también con miembros de las fuerzas armadas. En ellas se establece con claridad cómo, en el ámbito local, hay una relación “normal”, de rutina, entre la delincuencia y las autoridades. Unos y otros grupos crimínales cuentan con el apoyo de fuerzas de seguridad municipal y estatal, para enfrentarse entre ellos.

En su versión, las promesas del presidente López Obrador de terminar con la violencia y la corrupción no se han hecho realidad. En regiones como Tierra Caliente continúa creciendo. Es evidente que la estrategia no ha dado resultado.

De estas apreciaciones y otras se derivan tres grandes conclusiones:

-Crece la influencia del crimen organizado en los procesos electorales, sobre todo a nivel municipal.

-Se mantiene y aumenta la relación entre los criminales y las autoridades

-La estrategia de seguridad del actual gobierno ha fracasado.

 

Twitter: @RubenAguilar

Rubén Aguilar Valenzuela es profesor universitario y analista político.

 

Puedes leer: La intervención de los obispos en el espacio público

Los textos de nuestra sección de opinión son responsabilidad del autor y no necesariamente representan el punto de vista de Desde la fe.