Historias ciudadanas

Ángel del camino

En la vida no hace falta ser un santo para convertirse en un ángel que salve vidas.

José Alberto es un transportista que ha recorrido prácticamente todas las carreteras del país; conoce los paraderos de comida, los sitios de descanso —cachimbas como ellos les llaman— y las actividades que ahí se desarrollan.

Al comenzar cada viaje se encomienda a San Cristóbal de Licia, el santo patrón de los transportistas y conductores para que guíe su camino, lo libre de todo mal que pudiera encontrar y lo ayude a evitar la velocidad y accidentes.

En sus recorridos, el hombre ha sido testigo de trabajos sospechosos realizados por niñas y niños, sin saber en un principio que podrían enfrentar situaciones de Trata de Personas, qué hacer o a dónde reportar.

Hoy, José Alberto se ha integrado al programa Guardianes del Asfalto, una iniciativa del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México y Truckers Against Trafficking, una organización de Estados Unidos que capacita a conductores de camiones para identificar situaciones de trata.

En México, las y los transportistas ya reciben capacitación desde la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes para identificar situaciones de explotación laboral o sexual de las que llegan a ser testigos. Se han convertido en una especie de ángeles que cuidan de las personas, en especial de niñas y niños, y hacen sus reportes, confidenciales, a cualquier hora y día del año, a la Línea y Chat Nacional contra la Trata de Personas (LNCTP) 800 5533 000.

En más de un 40 por ciento de los casos, los menores de edad son las víctimas de la Trata de Personas.

En las rutas carreteras trabajan en condiciones insalubres, en largas y extenuantes jornadas y suelen ser víctimas de violencia como una forma de control.

Así como San Cristóbal, de quien se celebra su día este 10 de julio, es representado cargando en hombros a Jesús para cruzar un río, nuestras y nuestros guardianes del asfalto realizan una labor encomiable porque cada una de sus revelaciones representa la posibilidad de salvar una vida.

Julio es el mes del combate a la Trata de Personas, un momento para recordar que desde la comunidad podemos participar y transformarnos, todas y todos, en ángeles del camino.

*Salvador Guerrero Chiprés (@guerrerochipres) es Presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México.

Los textos de nuestra sección de opinión son responsabilidad del autor y no necesariamente representan el punto de vista de Desde la fe.

Compartir




Publicidad