No negociable

¿Aborto en caso de violación?

Tener una postura totalmente definida sobre el tema del aborto, ya sea a favor o en contra, es como traer la blusa o camisa al revés y que todo el que te vea se tome la molestia de decírtelo. Es decir, que no es algo que se pasa normalmente por alto. Si te contara cuántas conversaciones se inician sobre el tema del aborto sólo porque me uno a una conversación, no me lo creerías.

En tantas conversaciones que he estado sobre el tema, me he dado cuenta que hay una constante: aquellos que no están del todo definidos sobre el aborto, casi siempre coinciden con que debería ser legal únicamente en caso de violación. En el resto de los casos, el aborto está mal y debió de haberse prevenido cualquier embarazo no deseado.

De entrada, cada vez que escucho esto, hay algo dentro de mí que me recuerda que no está del todo perdida esta batalla. Que por sentido común, la gente es consciente de lo que el aborto implica y que de manera general sigue siendo visto como un último recurso para los casos más complicados.


Sin embargo, cada vez que escucho esta postura, algo dentro de mí, me invita a explicar apasionadamente el por qué incluso en caso de violación, el aborto está mal y debería ser impensable. Lo primero que viene a mi mente es el fundamento madre por el que la gran mayoría de las personas defienden la vida cabalmente: la dignidad humana.

La dignidad humana es un concepto amplísimo y digno de ser estudiado en profundidad, pero para cuestiones prácticas, conviene entenderlo como aquello que ES la persona, que nada ni nadie, ni ninguna circunstancia se lo puede dar y es el valor máximo por el cual la persona siempre debe ser tratada como un fin y nunca como un medio. La persona es un TODO.

Por ello, cada persona es invaluable y debe ser protegida como el mayor tesoro de la humanidad. Ni sus capacidades o incapacidades, ni si tiene suficientes recursos, ni si es querido por una, tres o diez personas, pueden influenciar de manera mínima el valor de su persona.

Así, en un embarazo resultado por una violación, el bebé no tiene menos valor por haber sido concebido en un acto atroz. Su persona, su vida y todo lo que puede aportar al mundo tiene el derecho y nuestro deber de ser custodiado en el embarazo.

Por eso cuando hablemos de un embarazo por violación, vale la pena mencionar que:

1. El aborto no resuelve el problema de la violación. El agresor sigue libre y la mujer sigue expuesta a otros abusos.

2. La violencia y el trauma vivido en una violación no se resuelve con el aborto. Hay que exigir medidas que realmente atiendan las necesidades físicas y psicológicas de la mujer. Saber que tu agresor está en la cárcel y que no puede hacerte más daño es una buena forma de empezar.

3. Promover la adopción es una gran forma de ayudar a la mujer a recuperarse del abuso que vivió. El aborto es un procedimiento sumamente intrusivo, que en lugar de resolver la situación, sólo revive el dolor y el daño.

*Alison González es vocera de la organización Pasos por la Vida.

Los textos de nuestra sección de opinión son responsabilidad del autor y no necesariamente representan el punto de vista de Desde la fe.

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