Opinión

Aborto, derecho suicida

Hace algunas semanas, la diputada del Congreso de la Ciudad de México, Yuriri Ayala Zúñiga, presentó cuatro iniciativas de ley, con la finalidad de modificar 4 ordenamientos distintos con la temática de aborto.

El Código Penal de la Ciudad de México; la Ley de Salud, la flamante Constitución de la Ciudad de México y hasta la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

¿Cuáles son sus intenciones?

En concreto se trata de que el aborto se convierta en un derecho humano en la Ciudad de México protegido por la Constitución y a la par eliminar el tipo penal de aborto en la Ciudad, además de limitar el derecho a la objeción de conciencia médica.

Un absurdo total puede considerarse cualquiera de esas intenciones, hagamos algunas consideraciones al respecto.

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Primer punto. ¿Qué fuente hace creer a la diputada Yuriri que el aborto es un derecho que deba reconocerse en la Constitución? Parece que ante la inexistencia de tal derecho, ella ha dejado conquistarse por el soft law, es decir, recomendaciones no vinculantes de comisiones u organismos internacionales, que suelen hablar por la Organización de las Naciones Unidas pero en realidad no la representan como organización completa.

Cabe mencionar que la ONU nunca ha reconocido ni recomendado el aborto como una práctica que pueda generar derechos o convertirse en uno, y está lejos de hacerlo, la mayoría de los países del mundo se niegan a considerar que el aborto pueda ser un derecho de alguien.

Segundo punto. ¿Cómo podría ser un derecho humano, deshacerse de un ser humano? Sale de toda lógica y sentido común. Los derechos humanos son para todos los seres humanos, no solo para quienes pueden hacer leyes y beneficiarse de ellas.

Tercer punto. Todo indica que la diputada Yuriri no ha planeado su vejez, pues al paso que vamos en México, y con la pretendida difusión del aborto por parte de la agenda ideológica que niega la humanidad a quien le estorba en sus pretensiones personales (parece que se quedaron con las ideas esclavistas de que hay seres humanos de primera y de segunda); en unas décadas la población de México habrá envejecido, sin recuperar población joven. Esto desembocará en dos posibles futuros para ella, o la diputada no tendrá pensión alguna y malos servicios sociales, o tendrá que seguir trabajando hasta los noventa años para poder mantenerse.

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Este paquete de iniciativas de ley, puede dictaminarse durante el próximo periodo ordinario de sesiones del Congreso de la Ciudad de México, que inicia en Febrero del próximo año.

Esperemos que los diputados del Congreso local de la Ciudad decidan con elementos científicos, lógicos y jurídicos los dictámenes correspondientes, haciendo a un lado la ideología anticientífica que desecha seres humanos. Además, también esperemos que representen realmente a la ciudadanía de la Ciudad de México, que merece debates de altura, no dogmáticos o ideológicos como lo es el abortista.

Ante los acontecimientos violentos que podemos conocer en nuestro país, parece que nos estamos deshumanizando como sociedad, ya no importa la vida del otro, ni su circunstancia, todo por el bien material, por el propio beneficio, sin importar a quién se hace a un lado.

Recordemos que cada uno de nosotros ha sido pensado por el Creador, la vida de cada ser humano tiene una misión, no importa la circunstancia del origen o la situación del ser humano para considerarle igual en dignidad.

Como dijo el Papa Francisco: “A los padres, Dios les concede el gran privilegio de elegir el nombre con el que Él llamará a cada uno de sus hijos por toda la eternidad”.

*El autor es Coordinador de la Comisión de Vida de la Arquidiócesis Primada de México.