Vida Parroquial

Parroquia de Jesús María: La devoción al Señor del Amor

Esta iglesia alberga la única imagen de Jesús adolescente, la cual es visitada por cientos de personas el 14 de febrero.
Esta escultura fue creada con la finalidad de terminar un poco con la mercadotecnia del 14 de febrero.
Esta escultura fue creada con la finalidad de terminar un poco con la mercadotecnia del 14 de febrero.

La Parroquia de Jesús María, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, se caracteriza por tener la única imagen del Señor del Amor o Cristo joven.

“La devoción fue establecida por mi antecesor, el padre Miguel Ángel Soto, quien mandó hacer una escultura con la imagen de Jesús, pero en su etapa adolescente, esto con la finalidad de terminar un poco con la mercadotecnia del 14 de febrero, el día que se celebra al amor y la amistad”, dice el párroco Ismael Becerril.

Esta imagen, única en la Arquidiócesis de México, representa el amor que el Padre y el Espíritu Santo ofrecen todos los días a través de Jesús, no sólo en una fecha particular, asegura el sacerdote.

“Es muy curioso este fenómeno, pues los devotos vienen de Hidalgo, Tlaxcala, Puebla y el Estado de México el 14 de febrero, en punto del mediodía, para celebrar la Eucaristía en su honor”, dice el párroco Ismael Becerril.

Sus devotos

Personas de todas las edades acuden a colgar listones a los pies de la imagen con peticiones como encontrar pareja, casarse o tener armonía en su hogar. Cuando les cumple el favor, le agradecen con dulces, chocolates, muñecos de peluche, arreglos florales, e incluso, capas para cambiar su indumentaria.

En el templo también está la figura de San Antonio de Padua, otro de los santos más socorridos por quienes buscan el amor. Esta es una de las figuras más antiguas, aunque ya no se encuentra a la vista, pues algunas personas le quitaron pequeños trozos a la escultura, por lo que los encargados de la iglesia prefirieron guardarla.

Con pocas celebraciones

Aunque el templo de Jesús María posee las imágenes de estos “intercesores del amor”, no es un lugar donde haya celebraciones matrimoniales. El padre Becerril considera que son múltiples los retos que enfrenta la parroquia actualmente debido a su ubicación en el centro de la ciudad. Se le considera una parroquia de paso, por lo que las actividades son pocas, además de que no es fácil llegar a las personas.

“No tenemos una comunidad de laicos, no hay feligreses. El problema es que nos ubicamos en el centro del ‘corredor del comercio’: Tepito, Mixcalco y la Merced. Es una parroquia muy amolada en el sentido de comunidad”, dice el párroco.

Una de sus acciones principales es la Misa para enfermos que se celebra cada segundo o tercer sábado del mes, a las 11:30 horas. “Se da en el marco de una terapia grupal para que los enfermos aprendan a perdonar el pasado, la pérdida de un ser querido y todo tipo de situaciones. Iniciamos con una oración con sus intenciones, seguimos con pláticas y concluimos con la Eucaristía”, describe el sacerdote.

Son casi 100 personas las que asisten a estos grupos, y la finalidad es que tengan calidad de vida y “suelten su pasado”.

“El comercio ambulante es un problema. En el atrio hay esculturas de Santa Teresita, San Miguel, San Charbel, el Sagrado Corazón, entre otros; se pusieron para que los comerciantes liberaran la banqueta, pero no sirvió, la gente no viene porque estamos en una zona peligrosa”.

Asegura que también vive una situación difícil en cuanto a la catequesis, pues pocas personas asisten, en comparación con las que antes acudían para formarse en la fe.

Un poco de su historia

El templo y ex convento de Jesús María fue creado para recibir a mujeres españolas que no tenían dote para pagar su matrimonio. Comenzó la construcción del conjunto en 1597 y concluyó hasta 1621 con el recaudo de limosnas y dádivas; sin embargo, llegó a ser uno de los más grandes y bellos de la zona.

Leer: Aunque el templo está cerrado, la parroquia de San Jerónimo sigue viva