Vida Parroquial

El Altillo, el hogar de la beata Concepción Cabrera

En la iglesia del Altillo, al sur de la CDMX, descansan los restos de la primera laica mexicana nombrada beata.
El Altillo destaca por su belleza arquitectónica. Foto: Ricardo Sánchez
El Altillo destaca por su belleza arquitectónica. Foto: Ricardo Sánchez

La Congregación de los Misioneros del Espíritu Santo, fundada por la beata Concepción Cabrera, atiende a tres iglesias en la Ciudad de México: San José del Altillo, en Coyoacán; la Santa Cruz del Pedregal y el Templo Expiatorio de San Felipe de Jesús, en el Centro Histórico.

En el Altillo, como ordinariamente se le conoce a este templo, descansan los restos de Concepción Cabrera, la mexicana fundadora de las Obras de la Cruz, lo que atrae a sus devotos, pero no sólo eso, también es una iglesia llena de actividades parroquiales y casa de una amplia pastoral juvenil.

El Altillo surgió en los terrenos de una antigua hacienda donde Concepción Cabrera vivió con siete de sus hijos durante seis meses. A partir de 1949 se volvió una Casa de formación para los Misioneros del Espíritu Santo, e inicialmente podía albergar a unos 80 novicios.

Foto: Alejandro García

Foto: Alejandro García

Posteriormente, se convirtió en la iglesia moderna que ahora es, diseñada por el arquitecto Enrique de la Mora, en colaboración con Félix Candela y Fernando López Carmona.

El templo destaca por su belleza arquitectónica, que tiene como principal característica que las bancas están dispuestas en torno al altar de una forma triangular y destaca por sus modernos vitrales que sirven de marco de fondo al altar, y que fueron diseñados por la prestigiada artista Kitzia Hoffmann.

Cuenta con amplios jardines, salones de usos múltiples, una Casa de Ejercicios y formación, y una librería. La atención pastoral aquí se ha especializado en la atención de niños, adolescentes y jóvenes, y entre otras actividades, tiene un coro y una coordinación de acción social.

La memoria de Concepción Cabrera

Si bien, el templo tiene una amplia vida parroquial propia, la espiritualidad de Concepción Cabrera vive aquí. El Altillo ya es considerado un centro de peregrinaciones para turistas nacionales y extranjeros que visitan y oran en la Capilla de la Soledad, en la que descansan los restos de la beata.

El sepulcro está en la Capilla de la Soledad. Foto: Ricardo Sánchez

El sepulcro está en la Capilla de la Soledad. Foto: Ricardo Sánchez

Su tumba es punto de reunión de fieles y de los integrantes de las cinco Obras de la Cruz; y en últimas fechas, las visitas se han incrementado debido a su beatificación, ocurrida este sábado 4 de mayo en la Basílica de Guadalupe.

En la ceremonia se presentaron “como reliquias de primer grado unas vendas con sangre que ella usó cuando estaba muy enferma, y que se conservan en la casa museo de la nueva beata, atendida por las religiosas de la Cruz del Sagrado Corazón de Jesús”, dice el padre José Castelán, Superior de los Misioneros del Espíritu Santo en la comunidad del Altillo.

Leer: Conoce el museo con las reliquias de Concepción Cabrera

La Santa Sede validó esta reliquia, por lo que no fue necesario abrir el sepulcro para tomar otra reliquia de primer grado, informó el sacerdote.