Vida Parroquial

Comunidad de Santa Irene, fruto de la fe en tierra fértil 

En esta parroquia conviven habitantes de dos colonias, que pese a sus distintas realidades trabajan en unidad al servicio de Dios.
El párroco Óscar Arias con miembros de la comunidad de la Parroquia de Santa Irene. Foto: Ricardo Sánchez
El párroco Óscar Arias con miembros de la comunidad de la Parroquia de Santa Irene. Foto: Ricardo Sánchez

Por la década de los 60, un sacerdote del rumbo de Aragón llegó en su cochecito a la recién creada unidad habitacional El Coyol, sacó una bocina y comenzó a celebrar Misa. Empezó a hacerlo de manera regular, hasta que al inicio de los 70 se construyó ahí una capilla, misma que fue dedicada a santa Irene Virgen y Mártir; años después, en los terrenos de enfrente se construyó la Parroquia, la cual hoy cuenta con una comunidad organizada, trabajadora y generosa.

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Tierra fértil

El padre Óscar Arias, actual párroco, refiere que en los años 50 la ciudad hacia el norte tenía sus límites en Río Consulado, después había unos terrenos húmedos, pues por ahí pasaban el río Santa Coleta -ahora Eduardo Molina-, el Gran Canal y el río de los Remedios. “Por otra parte, estas tierras eran una especie de mojonera, pues de los establos cercanos traían las heces de los animales, que al final servirían como fertilizantes”.

Una década después, la zona comenzó a poblarse; así, se fraccionaron la colonia Esmeralda, la San Felipe de Jesús y la unidad habitacional El Coyol, misma que una constructora diseñó para los entonces empleados de las compañías Mexicana de Aviación y 3M, así como para algunos maestros.

La Parroquia de Santa Irene Virgen y Mártir tiene una comunidad muy organizada. Foto: Ricardo Sánchez

La Parroquia de Santa Irene Virgen y Mártir tiene una comunidad muy organizada. Foto: Ricardo Sánchez

El Coyol quedó construido como un lugar moderno y vistoso, pero no contaba con una Iglesia; así fue que aquel sacerdote fundador se presentó y logró que la gente participara en plena calle de la Santa Misa, la cual desde entonces se celebra de manera ininterrumpida, pues dichos terrenos no sólo fueron fértiles para la vegetación, sino también para la fe.

La comunidad actual

Hace sólo nueve meses el padre Óscar Arias llegó a dirigir esta parroquia en la calle 311 de la colonia El Coyol, y lo que encontró fue “una comunidad sumamente organizada”, afirma, en la que acompaña a las personas y a los grupos, además de encargarse de la formación y de presidir los Consejos de Pastoral.

Señala que la feligresía de El Coyol es muy consciente de que el sacerdote sólo está de paso, así que trabajan por su Iglesia lo mismo si está al frente un sacerdote que otro. “Otra cosa que me sorprendió fue la unidad: el territorio parroquial abarca una parte de la colonia contigua; aquí en El Coyol los habitantes son en su mayoría profesionistas; en la Nueva Atzacoalco la mayoría son comerciantes. Pero ambas comunidades están perfectamente integradas, y gustosas de trabajar en unidad al servicio de Dios”.

La dirección de la parroquia es Calle 311 S/N, El Coyol, alcaldía Gustavo A. Madero.

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