Turismo religioso

El Santuario de Chalma, un lugar donde danza la fe

Organízate el fin de semana y visita este lugar en el Estado de México.

A un aproximado de 90 kilómetros de la Ciudad de México, en el municipio de Malinalco existe un templo que se ha convertido en uno de los principales centros de peregrinación del país: el Santuario del Señor de Chalma.

Fundado en el siglo XVI, este santuario agustino es famoso por su estilo neoclásico, sus pinturas y sus esculturas religiosas.

Cada año, millones de peregrinos acuden a este lugar –sitio que tiene orígenes prehispánicos– en el Estado de México, para pedir un favor o agradecer alguna gracia al Santo Señor de Chalma.

Según la tradición, el Señor de Chalma fue descubierto en una cueva por los frailes que llegaron a la zona, y se convirtió casi de inmediato en un imán para los pueblos recién evangelizados.

Dos siglos más tarde, un incendio destruyó parte del templo y de la imagen, pero los pobladores utilizaron los restos del santuario para crear una réplica que ocupa el nuevo sitio y un templo que hospeda también una amplia colección de obras pictóricas, además de una famosa escultura de san Miguel Arcángel.

A bailar a Chalma

La tradición ha creado un recorrido que inicia en un ahuehuete rodeado de agua, ubicado a tres kilómetros del templo, donde los peregrinos se lavan y adornan su cabeza con un collar de flores. Posteriormente llegan al atrio de la iglesia, donde bailan antes de entrar, y colocan, a manera de ofrenda, la corona que llevan puesta.

Los bailables que hacen los peregrinos en este santuario son una muestra de devoción y agradecimiento al Señor de Chalma; de ahí que entre los dichos mexicanos se encuentren frases como “ir a bailar a Chalma”, que se utiliza para enfatizar la necesidad de un milagro para resolver algún problema.

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Desde hace dos años, el trayecto de seis kilómetros se complementa con la visita a la estatua de la Virgen de Guadalupe más alta del país, construida en un cerro frente al ahuehuete. El recorrido es duro –más de 600 escalones– pero la obra y la vista desde su asentamiento, valen la pena.

La imagen de la Patrona de América, que fue inaugurada en 2017, es una escultura de 33 metros de alto y 11 de ancho, pesa 110 toneladas, y fue realizada por el escultor Víctor Gutiérrez. Hoy es uno de los nuevos atractivos turísticos del santuario mexiquense.

Si bien Chalma recibe a peregrinos durante todo el año, las fechas de mayor asistencia son el 6 de enero, el 2 de febrero, la primera Semana de Cuaresma, el Viernes Santo, el 2 de mayo, el 1 de julio –día del Señor de Chalma–, así como el 12 y 24 de diciembre.

Al terminar tu recorrido puedes acudir a Malinalco, uno de los poblados más cercanos, en el que se encuentra un convento agustino, edificación del siglo XVI, y ocho capillas de los siglos XVI al XVIII.

Esta es una colaboración del sitio Mexicanísimo. Visítalos en www.mexicanisimo.com.mx