¿Qué es un director espiritual y cómo conseguir uno?

Con la ayuda de un director espiritual podemos caminar firme en el seguimiento de Cristo, pues contribuye a nuestro proceso de crecimiento hacia la santidad.
Acompañamiento espiritual
Acompañamiento espiritual

Muchos hemos oído hablar sobre la necesidad de tener un director espiritual, pero no todos tenemos claro cuál es su función y por qué lo necesitamos; tampoco tenemos claro qué es la dirección espiritual católica y por qué es importante.

La dirección espiritual católica

Comencemos por explicar qué es la dirección espiritual católica.

El Papa Pío XII, en la exhortación apostólica Menti nostrae, nos recuerda que en el camino de la vida espiritual no nos debemos fiar de nosotros mismos, sino que, con sencillez y docilidad, pidamos consejo y aceptemos la ayuda de quien, con sabia moderación, puede guiar nuestra alma, indicándonos los peligros, sugiriéndonos los remedios oportunos, y en todas las dificultades internas y externas, dirigiéndonos rectamente.


La dirección espiritual o acompañamiento espiritual busca la orientación de la vida interior y del ejercicio de las virtudes devotas para que cada cristiano sepa realizar sus tareas cotidianas como servicio a Dios y al prójimo, sin condicionar por ello la naturaleza secular y libre de esas mismas tareas, de las que sólo el interesado es plenamente responsable, como cualquier otro ciudadano. Su fin es exclusivamente espiritual.

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El objetivo de la dirección espiritual consiste principalmente en ayudarte a discernir los signos de la voluntad de Dios con la ayuda del consejo de alguien más experimentado en la vida espiritual: el director espiritual.

¿Qué es un director espiritual?

La figura del director espiritual es muy antigua en la vida de la Iglesia. En un sentido amplio y genérico se puede remontar al mismo Jesucristo y a la época apostólica; aunque a lo largo de la historia de la Iglesia se ha ido enriqueciendo.

Con la ayuda de un director espiritual podemos caminar firme en el seguimiento de Cristo. Recordemos al joven rico del Evangelio que le preguntó a Jesús, “¿Qué debo hacer para heredar la vida eterna?”. Algo similar ocurre con el director espiritual.

Cada persona es un mundo diferente, con sus propias historias y experiencias de vida, y Dios tiene un plan específico para cada una. Por ello, el director espiritual o acompañante espiritual contribuye al proceso de crecimiento de cada cristiano en su condición de hijo hija de Dios Padre, ayudándole a descubrir con alegría la figura y el amor de Cristo en sus propias circunstancias.

La dirección espiritual es para ser mejor, no para que otra persona tome las decisiones por mí

¿Por qué necesito de un director espiritual?

San Josemaría Escrivá decía: “No se te ocurriría construir una buena casa para vivir en la tierra sin consultarle a un arquitecto. ¿Cómo quieres levantar sin un director espiritual el alcázar de tu santificación para vivir eternamente en el cielo?

Es muy difícil que alguien pueda guiarse a sí mismo en la vida espiritual. Tantas veces la falta de objetividad con que nos vemos a nosotros mismos, el amor propio, la tendencia a dejarnos llevar por lo que más nos gusta, o nos resulta más fácil, difuminan el camino que lleva a Dios. En el director espiritual encontramos a esa persona que conoce bien el camino de Dios. A quien abrimos el alma y ejerce como maestro de las cosas que a Dios se refieren.

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¿Dónde conseguir un director espiritual?

Es importante acercarte al sacerdote de tu parroquia o a cualquier otro sacerdote que conozcas, y ver de qué manera puede y debe acompañarte.

Ante la falta de sacerdotes nos da temor a muchos, ya que nos quedamos en una dirección espiritual comunitaria, pero debemos recobrar y recordar que debemos ver y acompañar al Rebaño de manera comunitaria, pero también de una manera personal.

Todos los sacerdotes debemos asistir y no negarnos a ser directores espirituales de cada una de nuestras ovejas.

Al director espiritual lo tienes cerca, los sacerdotes que atendemos las parroquias y rectorías; no temas acercarte a nosotros, es nuestra responsabilidad pastoral atenderlos.