¿Qué dice la Biblia sobre los tatuajes?

Para decidir si hacerse un tatuaje o no, muchos católicos se llegan a preguntar si la Biblia dice algo al respecto.
¿La Biblia dice algo sobre los tatuajes?
¿La Biblia dice algo sobre los tatuajes?

La decisión de hacerse un tatuaje es libre de cada persona, y Dios nos dotó de libertad. Sin embargo, para tomar esta decisión en plena conciencia y con la mejor información posible, muchos católicos se llegan a preguntar si la Biblia dice algo sobre los tatuajes.

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Para empezar, debemos decir que la palabra tatuaje no existe en los idiomas originales en los que fue escrita la Biblia. Lo que se testimonia es la costumbre de hacerse marcas en la piel.


​Las marcas rituales en la piel, en el mundo antiguo, son parte inherente a su cultura, a su pertenencia a un colectivo y su fidelidad a algún dios.

​Esto también sucede en el pueblo israelita. El cuerpo físico expresa la interioridad, siempre en evolución, del ser humano. La fe, en el Antiguo Testamento, se expresa marcando el cuerpo. Pero ésta debe entenderse en su contexto cultural y religioso.

​Los textos bíblicos que dan testimonio de dicha práctica deben ser entendidos a partir de una correcta interpretación. Utilizar la Palabra de Dios para legitimar creencias religiosas no es el camino adecuado.

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​Debemos hacer el esfuerzo (exégesis) para desentrañar el mensaje salvífico que contiene. Veamos algunos textos de la Biblia utilizados por quienes afirman que tatuarse es un pecado que atenta contra la Palabra de Dios.

Levítico 19, 28: “No haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vuestro cuerpo señal alguna. Yo Yahvé”. Lo que se prohíbe es el motivo de hacerse la marca o la impresión (no tatuaje): por un muerto. Es el único texto del Antiguo Testamento que presenta las marcas corporales de manera negativa. La Biblia no dice “no te marcarás”, dice: “no te marcarás si esta marca es en honor a los muertos”. La intención es lo que le da sentido a la prohibición.

​Otro texto utilizado para satanizar la práctica de tatuarse es 1 Co 6, 19: “¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” Sin embargo, el apóstol no se refiere a los tatuajes corporales, sino a pecados como la fornicación, el adulterio, el egoísmo, etc. Es decir, todas las actitudes que son contrarias al Evangelio, al amor, al respeto por el prójimo, etc. Mas bien deberíamos cuidar estos aspectos en nuestra vida y no legitimar posturas haciendo un mal uso de la Escritura.

​Sin embargo, hay otros muchos textos hablan en sentido positivo de tal práctica. Mencionemos solo algunos: Gn 4, 15; Isaías 44,5 (donde Yahvé mismo da la orden explícita de tatuarse un tatuaje de pertenencia a Él en la mano); Isaías 49, 16 (Yahvé tiene tatuado el nombre de su pueblo); Ezequiel 9,4 (Dios marca con una X la frente de los que le son fieles y claman a él, para protegerlos); Zacarías 13,6 (los profetas de Yahvé se hacen marcas en sus manos).

En conclusión, si la intención de tatuarse va en la línea de pronunciarse visualmente como seguidor de alguna idea o culto contrarios a la enseñanza de la Iglesia o del Evangelio mismo, entonces el tatuaje sería un signo de una actitud espiritual pecaminosa. Pero esto no tiene nada que ver con el tatuaje en sí mismo.

* Jorge Arévalo Nájera es Director de la Dimensión de Biblia y Extensión Formativa de la Arquidiócesis Primada de México.