¿Los demonios pueden salir de una persona y meterse en otra?

Muchas personas piensan que los demonios se pueden transmitir por medio del tacto, las caricias o los besos. ¿Qué tan cierto es esto? Un exorcista responde.
¿Puede un demonio saltar de un cuerpo a otro?
Hay muchos mitos entorno a los demonios y maleficios. Foto: Martín Cuellar

El P. Andrés Esteban es miembro del Colegio de Exorcistas de la Arquidiócesis de México, y esta semana concedió una amplia entrevista a Desde la fe, en la que abordó varios temas de interés, entre ellos, explicó qué tan cierto es que un demonio puede saltar o pasar de una persona a otra a través del tacto, o de un beso, etc.

¿Qué son los demonios?

El sacerdote exorcista explica que para entender lo que es realmente una posesión, primero hay que partir del conocimiento de que el demonio es una creatura angélica; es decir, que tiene una naturaleza meramente espiritual, lo que significa que no tiene la capacidad para meterse en un cuerpo.

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Si se utiliza la palabra ‘posesión’, es sólo de manera figurada para entender la gravedad del caso, pues lo que en realidad sucede es que el demonio ejerce una potencia sobre determinadas áreas de la persona. Pero eso no significa que esté dentro de ella.

Entender esta metafísica de los ángeles y los demonios, como creaturas que no pueden ocupar cuerpos, nos ayuda a evitar pensamientos mágicos o supersticiosos,  además de eliminar temores infundados sobre la transmisión de demonios por medio de los sentidos.

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Entonces, ¿qué es una posesión?

La posesión es una realidad espiritual, con una causa espiritual, y por lo tanto requiere de un discernimiento espiritual. Así, es erróneo pensar que los demonios pueden saltar de un cuerpo a otro a la manera de las pulgas o las chinches, o creer que se pueden transmitir por medio del tacto, las caricias o los besos, pues no se trata de un virus, bacterias u hongos.

Se trata de una realidad espiritual, personal y ocasional; es decir, una causa de ocasión, que a veces se produce, exclusivamente con la permisión divina.

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Revista Desde la Fe, maleficios

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