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Antes de la Biblia como la conocemos: así era la Didajé, el “manual” que guiaba a los primeros cristianos

La Didajé es uno de los textos más antiguos del cristianismo, conoce su origen, estructura y enseñanzas para la Iglesia primitiva.

POR  Jorge Reyes
13 abril, 2026
Antes de la Biblia como la conocemos: así era la Didajé, el “manual” que guiaba a los primeros cristianos
La Didajé sigue siendo un puente entre la enseñanza de los Apóstoles y la vida actual de la Iglesia, además de que nos recuerda que la fe se profesa y se vive en comunidad. Foto Especial.

En los primeros siglos del cristianismo, antes de que se establecieran muchos de los textos y estructuras eclesiales que hoy conocemos, existieron documentos fundamentales que orientaron la vida, la fe y la práctica de las primeras comunidades y uno de ellos fue La Didajé.

La Didajé, conocido también como la Didaché o la Doctrina de los Doce Apóstoles, está considerado como uno de los escritos más antiguos y significativos de la Iglesia primitiva, porque estableció los primeros fundamentos de la liturgia y permite entender cómo se vivía la fe durante los primeros años, luego de la Resurrección de Jesús.

Así, este documento histórico es un compendio de preceptos de moral, de instrucciones sobre la organización de las comunidades y de ordenanzas relativas a las funciones litúrgicas, pues contiene un conjunto de normas que ofrecen un magnífico cuadro de lo que era la vida cristiana en el siglo II.

Esta obra está considerada incluso como el código eclesiástico más antiguo y un prototipo venerable de todas las colecciones posteriores de Constituciones o Cánones apostólicos con que empezó el derecho canónico en Oriente y Occidente.

¿Qué es La Didajé o Didaché?

El término Didajé proviene del griego “Didaché” y significa “enseñanza” o “instrucción” y el título completo del documento, La enseñanza del Señor transmitida a las naciones por medio de los Doce Apóstoles, refleja el propósito que tenía: ofrecer una guía práctica para los cristianos en su vida cotidiana, en la liturgia y en la organización eclesial.

Aunque no forma parte del canon bíblico, el documento fue ampliamente utilizado por las primeras comunidades cristianas y citado por varios Padres de la Iglesia, debido a que su contenido está en completa armonía con el Nuevo Testamento, por lo que nos muestra cómo era la fe cristiana original, antes de que existieran denominaciones o concilios.

El Dicasterio para la Doctrina de la Fe y diversos estudios publicados por la Pontificia Comisión Bíblica han reconocido a La Didajé o Didaché como uno de los testimonios más antiguos de la Tradición Apostólica y muy valioso para comprender cómo se vivía la fe antes de la redacción definitiva de muchos textos del Nuevo Testamento.

¿Cuándo y para quién se escribió?

Los estudiosos coinciden en que La Didajé fue redactada entre los años 50 y 120 d.C., probablemente en Siria o Palestina, por algunos discípulos de los apóstoles o por una comunidad de origen judeocristiano.

Dicho documento no tiene un solo autor, sino que parece haber surgido como una recopilación de normas y enseñanzas orales transmitidas por los primeros misioneros a partir de las enseñanzas de los 12 Apóstoles de Jesús.

De acuerdo con el contenido del texto, La Didajé se escribió para los miembros de comunidades cristianas tempranas, tanto judías como gentiles, que necesitaban una guía sobre el comportamiento individual y comunitario, así como sobre la estructura y la doctrina de la iglesia.

¿Quiénes utilizaron La Didajé?

Durante los siglos I y II, La Didajé fue utilizado por las comunidades cristianas para la formación de catecúmenos, es decir, aquella personas que se preparaban para recibir el Bautismo, y también como una guía disciplinar para los obispos, presbíteros y diáconos.

Este documento también sirvió de manual pastoral, de modo que los líderes cristianos pudieran enseñar las prácticas esenciales de la fe y conservar la unidad doctrinal entre las diversas comunidades.

¿Cómo se divide y de qué partes consta?

La Didaje se compone de 16 capítulos breves, organizados en cuatro secciones:

  • El Camino de la Vida y el Camino de la Muerte (Capítulos 1 al 6): Presenta un resumen moral que contrasta el bien y el mal, e instruye sobre la caridad, la justicia y la observancia de los mandamientos.
  • Normas litúrgicas (capítulos 7 al 10): Explica cómo debía celebrarse el Bautismo, el Ayuno y la Eucaristía, ofreciendo oraciones y fórmulas litúrgicas primitivas.
  • Organización de la comunidad (capítulos 11 al 15): Trata sobre el discernimiento de profetas y maestros, la elección de obispos y diáconos, y la corrección fraterna.
  • Exhortación escatológica (capítulo 16): Concluye con una advertencia sobre la vigilancia espiritual y la venida del Señor, anticipando elementos que luego serían desarrollados en el Apocalipsis.

Principales enseñanzas de La Didajé

Entre las enseñanzas más destacadas que podemos encontrar en La Didajé están:

  1. La afirmación de que la vida cristiana es un camino de conversión y amor fraterno, en oposición al egoísmo y la violencia.
  2. La importancia del Bautismo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, práctica que ya estaba firmemente establecida.
  3. La celebración de la Eucaristía dominical, con acción de gracias y reconciliación previa entre los fieles.
  4. El respeto a los ministros de la Iglesia y la necesidad de discernir entre verdaderos y falsos profetas.
  5. La esperanza en la segunda venida de Cristo, que motiva a los creyentes a vivir en vigilancia y fidelidad.

La oración del Padre Nuestro que enseñaba La Didajé

“Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre,
venga tu reino,
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo;
danos hoy nuestro pan cotidiano;
perdónanos nuestra deuda
como nosotros perdonamos a nuestros deudores,
no nos induzcas en tentación,
si no líbranos del mal,
porque tuyo es el poder y
la gloria por todos los siglos.”

Importancia de La Didajé en la Iglesia

La Didajé es un testimonio único de la vida cristiana en su forma más original, por lo que la Santa Sede lo reconoce como una fuente privilegiada para el estudio de la Tradición Apostólica y para comprender cómo las primeras comunidades organizaron su fe antes de la consolidación de los grandes concilios.

El Papa Benedicto XVI, en varias catequesis dedicadas a los orígenes del cristianismo, subrayó que este documento “nos permite escuchar la voz viva de la Iglesia naciente”, mientras que el Dicasterio para la Evangelización lo recomienda como un modelo de formación cristiana integral, centrada en la moral, la liturgia y la comunión eclesial.

Así, La Didajé sigue siendo un puente entre la enseñanza de los Apóstoles y la vida actual de la Iglesia, además de que nos recuerda que la fe no sólo se profesa, sino que se vive en comunidad, en caridad y en esperanza hasta el retorno del Señor.

Por lo anterior, este documento es fundamental en la vida de la Iglesia católica, ya que contiene instrucciones que aún hoy guían su misión de llevar las almas a Cristo y a la plenitud de la Verdad.



Autor

Lic. en Periodismo y Comunicación Colectiva por la UNAM, con una trayectoria de más de 30 años como periodista en medios como Reforma, El Centro y Notimex, así como funcionario de comunicación social en dependencias de gobierno y legislativas. Actualmente trabaja como periodista especializado en temas de religión.