Matrimonio en el Cielo, ¿seguiré casado con mi esposo /a?

¿Hay Matrimonio en el Cielo?, ¿volveremos a ver a nuestro esposo o esposa fallecido? Un teólogo responde.
El Matrimonio es una unidad que inició en la tierra y se perfeccionará en el Cielo.
El Matrimonio es una unidad que inició en la tierra y se perfeccionará en el Cielo.

Quedar viudo o viuda es uno de los dolores más profundos que puede tener una persona, cuando la pareja se casó se comprometió a amarse y respetarse todos los días de su vida y desearían verse en el más allá. ¿Se encontrarán después de la muerte?, ¿continúa el Matrimonio en el Cielo? ¿y si es así, cómo? 

Estas preguntas las respondió  E. Christian Brugger, teólogo moral, en un artículo para el medio National Catholic Register, donde dijo que podemos estar seguros de que el Matrimonio continúa en el Cielo, y los esposos volverán a encontrarse. 

Sin embargo, aclara que la unión será distinta a la de la tierra, porque será una unidad perfeccionada en la gracia de Dios.

¿Qué dice la Biblia del Matrimonio en el Cielo?

¿Qué dice la Biblia sobre el matrimonio después de la muerte? De acuerdo con el teólogo, para hablar de este tema se debe en toma en cuenta dos pasajes. 

El primero está en el Evangelio de Juan. “Queridos míos, desde ahora somos hijos de Dios, y lo que seremos no se ha manifestado todavía. Sabemos que cuando se manifieste, seremos semejantes a Él, porque lo veremos tal cual es” (1 Juan 3,2). 

Y el segundo aspecto está en la primera carta a los Corintios (1 Corintios 12,20, 27) donde se explica que los bautizados somos miembros del único Cuerpo de Cristo, de modo que compartimos una estrecha intimidad misteriosa no sólo con Él, sino con todos los miembros. “Porque todos hemos sido bautizados en un solo Espíritu para formar un solo Cuerpo…”.

Tomando como base lo anterior, podemos estar seguros que el Matrimonio iniciado en la tierra “no terminará en el Reino, sino que se perfeccionará”, explicó el teólogo. 

¿Cómo será el Matrimonio en el Cielo?

Si bien el Matrimonio continuará en el Cielo, no será de la forma que es en la tierra, afirmó, pues lo que acaba en este mundo es la procreación y la exclusividad para la crianza de los hijos. 

Pero esta falta de exclusividad no implica que en el Cielo la pareja no vaya a ser cercana. “El perfeccionamiento de la comunión marital significa que el Matrimonio implicará una especie de unidad más profunda de lo que es posible a través de la exclusividad mundana”. 

Los esposos pueden volver a verse en el Cielo, pero ahora, tal como lo marca la Biblia, pertenecerán al Cuerpo de Dios.

“No compartiremos cuerpos en la forma procreativa en que las personas casadas los comparten aquí. Los compartiremos de manera metafísica; seremos parte de un solo cuerpo, el glorioso Cuerpo de Cristo; y si mi esposa y yo somos uno con Él, se sigue que seremos uno con el cuerpo del otro. Pero no solo eso, sino también con los cuerpos de todos aquellos que comparten la gloria celestial”.

“En el Reino, finalmente seremos, por así decirlo, perfectamente nosotros mismos”, agregó.

Si bien, la muerte de un esposo o esposa no es sencilla de superar, la fe acompaña a los católicos, pues sabemos que el ser amado ha llegado al fin del viaje terrenal y que goza de paz. Su felicidad nos llena de fortaleza ante el dolor de su ausencia.

Puedes leer: ¿Cuál debe ser la actitud de un católico ante la muerte?

 

 

 

 

 

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