¿Por qué hacer el bien a quienes nos rechazan? El Papa lo explica

El Santo Padre reflexionó sobre la actitud de Jesús ante quienes lo enfrentaban
El Papa Francisco dirige el Angelus. Foto: Vatican Media.
El Papa Francisco dirige el Angelus. Foto: Vatican Media.

En su mensaje previo al Ángelus, el Papa Francisco reflexionó sobre la primera predicación de Jesús en su propio pueblo, Nazaret, en la que en lugar de encontrar aprobación, encontró  incomprensión y hostilidad (cf. Lc 4,21-30).

“Sus paisanos, más que una palabra de verdad, querían milagros, signos prodigiosos. El Señor no los realiza y ellos lo rechazan, porque dicen que ya lo conocen de pequeño: es hijo de José (cf. v. 22), etc. Así, Jesús pronuncia una frase que se ha convertido en proverbio para siempre: ‘Ningún profeta es bien recibido en su tierra’ (v. 24)”.


Jesús conocía a los suyos y preveía el fracaso, explicó el Papa.

Ante este escenario hay que preguntarnos: ¿Por qué hacer el bien a personas que no están dispuestas a aceptarte?

“Es una pregunta que nos ayuda a entender mejor a Dios. Ante nuestras cerrazones, Él no retrocede: no pone frenos a su amor. Ante nuestras cerrazones, Él sigue adelante”, dijo el Papa Francisco.

Como ejemplo, el Santo Padre, habló de los padres que son conscientes de la ingratitud de sus hijos, pero no dejan de amarlos y hacerles el bien.

“Dios es así, pero a un nivel mucho más alto. Y hoy también nos invita a creer en el bien, a no escatimar esfuerzos para hacer el bien”.

¿Somos acogedores con Jesús?

El episodio de lo ocurrido en Nazaret también nos hace formularnos otras preguntas: ¿somos nosotros acogedores con los demás?, ¿somos acogedores con Jesús?

“Hermanos y hermanas, también Jesús recorre el camino de los profetas: se presenta como no nos lo esperamos. No lo encuentra quien busca milagros —si nosotros buscamos milagros no encontraremos a Jesús—, quien busca sensaciones nuevas, experiencias íntimas, cosas extrañas; quien busca una fe hecha de poder y signos externos. No, no lo encontrará. Solo lo encuentra, en cambio, quien acepta sus caminos y sus desafíos, sin quejas, sin sospechas, sin críticas ni caras largas”.

“En otras palabras, Jesús te pide que lo acojas en la realidad cotidiana que vives; en la Iglesia de hoy, tal como es; en los que están cerca de ti cada día, en la concreción de los necesitados, en los problemas de tu familia, en los padres, en los hijos, los abuelos, acoger a Dios allí. Ahí está Él, invitándonos a purificarnos en el río de la disponibilidad, y en tantos y saludables baños de humildad. Se necesita humildad para encontrar a Dios, para dejarnos encontrar por Él”. 

“Y nosotros, ¿somos acogedores, o nos parecemos a sus paisanos, que creían saberlo todo sobre Él? ‘Yo he estudiado teología, hice ese curso de catequesis… Lo sé todo sobre Jesús’. Sí, como un tonto… No hagas el tonto, tú no conoces a Jesús. Quizás, después de tantos años como creyentes, pensamos muchas veces que conocemos bien al Señor, con nuestras propias ideas y juicios. El riesgo es que nos acostumbremos, nos acostumbremos a Jesús”, advirtió el Papa Francisco.

Jesús nos pide una mente abierta y un corazón sencillo

El acostumbrarnos a Jesús significa cerrarnos a sus novedades, permanecer fijos en nuestras posiciones, explicó el Papa Francisco.

“El Señor pide una mente abierta y un corazón sencillo. Y cuando una persona tiene una mente abierta, un corazón sencillo, tiene la capacidad de sorprenderse, de asombrarse. El Señor siempre nos sorprende, ésta es la belleza del encuentro con Jesús. Que la Virgen, modelo de humildad y disponibilidad, nos muestre el camino para acoger a Jesús”.

Globos en el Vaticano

Este domingo, el Papa saludo a los jóvenes de la Acción Católica de la Diócesis de Roma, quienes soltaron globos en la plaza de San Pdre.

“Están aquí en grupo. Queridos jóvenes, también este año, acompañados por vuestros padres, educadores y sacerdotes asistentes, habéis venido —un pequeño grupo, debido a la pandemia— a la conclusión de la Caravana de la Paz”, explicó el Santo Padre.

Su lema es “Recosamos la paz”.

“Bonito lema. Es importante. Hay mucha necesidad de ‘recoser’, empezando por nuestras relaciones personales, hasta las relaciones entre Estados. Gracias. ¡Sigan adelante! Y ahora suelten sus globos al cielo en señal de esperanza… ¡Bien! Es un signo de esperanza que los jóvenes de Roma nos traen hoy, esta ‘caravana por la paz’.

 

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