Papa Francisco: Así era la oración del ciego Bartimeo y Jesús lo escuchó

Bartimeo tenía una fe y oración concreta, insistente y valiente, y Jesús lo escuchó.
El Papa Francisco reflexionó sobre la oración del ciego Bartimeo. Foto: Vatican Media.
El Papa Francisco reflexionó sobre la oración del ciego Bartimeo. Foto: Vatican Media.

En su mensaje previo al rezo del Ángelus este domingo, el Papa Francisco comentó la lectura del Evangelio de hoy, san Marcos 10,46-52, en donde leemos el momento en que Jesús devuelve la vista a Bartimeo, una persona ciega que encuentra en el camino a Jericó.

¿Qué podemos aprender de este pasaje del Evangelio?

La oración se hace con fe e insistencia

El Santo Padre destacó la insistencia de Bartimeo, que aunque había perdido la vista, usa su voz y su gran fe para llamar la atención de Jesús, pues comienza a gritar: “Hijo de David, Jesús, ¡ten compasión de mí!”.


Los discípulos y la multitud se molestan por sus gritos y tratan de hacerlo callar, pero él no se rinde y grita con todas sus fuerzas, así Jesús lo escucha y se detiene.

“Dios escucha siempre el grito del pobre -dijo el Papa Francisco- y no se molesta en absoluto por la voz de Bartimeo. Es más, constata que está llena de fe, una fe que no teme en insistir, en llamar al corazón de Dios, a pesar de las incomprensiones y las reprimendas. Y aquí se encuentra la raíz del milagro. De hecho, Jesús le dice: ‘Tu fe te ha salvado’”, expresó el Santo Padre.

En la oración nos exponemos por completo

El Papa Francisco también destacó que Bartimeo no tuvo miedo de compartir su sufrimiento con Jesús.

“Bartimeo no usa muchas palabras. Dice lo esencial y se confía en el amor de Dios, que puede hacer volver a florecer su vida cumpliendo aquello que es imposible a los hombres. Por esto no pide al Señor una limosna, sino manifiesta todo, su ceguera y su sufrimiento, que iba más allá del no poder ver. La ceguera era la punta del iceberg, pero en su corazón había otras heridas, humillaciones, sueños rotos, errores, remordimientos”

No solo oramos por las necesidades del momento

Siguiendo el modelo y coraje de la oración de Bartimeo, el Papa Francisco invitó a rezar como el ciego Bartimeo, incluso repitiendo sus palabras: “Hijo de David, Jesús, ¡ten compasión de mí!”.

Y pidió cuestionar cómo hacemos oración. Nuestra oración: “¿Es valiente, tiene la insistencia buena de aquella de Bartimeo, sabe “aferrar” al Señor mientras pasa, o se conforma en hacerle un saludo formal de vez en cuando, cuando me acuerdo? Y también: ¿mi oración es “sustanciosa”, descubre el corazón delante del Señor? ¿Le presento la historia y los rostros de mi vida? O es anémica, superficial, ¿hecha de rituales sin afecto y sin corazón?”

Cuando la fe es viva, la oración es sentida: “no mendiga centavos, no se reduce a las necesidades del momento”, agregó.

“A Jesús que todo lo puede, se le pide todo”, enfatizó el Santo Padre.

Pidamos la intercesión de la Virgen

El Papa concluyó su mensaje haciendo un llamado a seguir el ejemplo del ciego Bartimeo invitándonos a seguir el ejemplo de Bartimeo con su fe concreta, insistente y valiente: “Que Nuestra Señora, Virgen orante, nos haga dirigirnos a Dios con todo el corazón, con la confianza que Él escucha atentamente toda oración”.

Con información de Vatican News 

 

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