“Jesús siempre reza con nosotros”: Papa Francisco

“Si en una noche de oración nos sentimos débiles y vacíos, si nos parece que la vida haya sido completamente inútil, debemos suplicar que la oración de Jesús se haga nuestra”.
Papa Francisco en Audiencia General. Foto: Vatican Media.
Papa Francisco en Audiencia General. Foto: Vatican Media.

En su audiencia de este miércoles, al continuar con el tema de la oración, el Papa Francisco recordó el pasaje bíblico del Bautismo del Señor como el primer día en que Jesús rezó.

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“El primer acto público de Jesús es por tanto la participación en una oración coral del pueblo, una oración del pueblo que va a bautizarse, una oración penitencial, donde todos se reconocían pecadores. Por esto el Bautista quiso oponerse, y dice: ‘Soy yo el que necesita ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?’. El Bautista entiende quién era Jesús”.


“Pero Jesús insiste: el suyo es un acto que obedece a la voluntad del Padre, un acto de solidaridad con nuestra condición humana. Él reza con los pecadores del pueblo de Dios”.

Jesús –recuerda el Santo Padre- es justo y no pecador, pero quiso descender hasta nosotros y rezar con nosotros.

Él reza con nosotros, y cuando nosotros rezamos Él está con nosotros rezando; Él está con nosotros porque está en el cielo rezando por nosotros. Jesús siempre reza con su pueblo, siempre reza con nosotros: siempre”.

Nunca rezamos solos, siempre rezamos con Jesús. No se queda en la orilla opuesta del río —“Yo soy justo, ustedes pecadores”— para marcar su diversidad y distancia del pueblo desobediente, sino que sumerge sus pies en las mismas aguas de purificación”, agregó.

Por esto –dijo el Papa-, si en una noche de oración nos sentimos débiles y vacíos, si nos parece que la vida haya sido completamente inútil, en ese instante debemos suplicar que la oración de Jesús se haga nuestra.

“En ese momento, es necesario encomendarse a Él para que rece por nosotros. Él en este momento está delante del Padre rezando por nosotros, es el intercesor; hace ver al Padre las llagas, por nosotros. ¡Tenemos confianza en esto!”.

“Si nosotros tenemos confianza, escucharemos entonces una voz del cielo, más fuerte que la que sube de los bajos fondos de nosotros mismos, y escucharemos esta voz susurrando palabras de ternura: ‘Tú eres el amado de Dios, tú eres hijo, tú eres la alegría del Padre de los cielos’.

Con información de Vatican.va

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