‘Escuchar con el corazón’ y otros consejos del Papa para la comunicación

Escuchar, para que el diálogo no se vuelva un monólogo es el centro del mensaje con motivo de la 56 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales.
El Papa Francisco da a conocer su mensaje con motivo de la 56 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. Foto: Especial.
El Papa Francisco da a conocer su mensaje con motivo de la 56 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. Foto: Especial.

Este 24 de enero, en que la Iglesia celebra la memoria de san Francisco de Sales, patrono de los comunicadores católicos, el Papa Francisco publicó su mensaje con motivo de la 56 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, que se celebrará el próximo 29 de mayo.

El Papa Francisco inicia su mensaje, titulado “Escuchar con los oídos del corazón”, recordando que el año pasado el centro del mensaje era el verbo “ver” -ver para descubrir la realidad y poder contarla-, mientras que en este año la palabra clave es el verbo “escuchar”.

En este sentido, el Papa Francisco hace alusión a un ilustre médico, quien, ante la pregunta de “cuál era la mayor necesidad de los seres humanos”, respondió: “El deseo ilimitado de ser escuchados”.


Escuchar con los oídos del corazón

En su mensaje con motivo de la 56 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, el Santo Padre considera que de nuestros cinco sentidos “el privilegiado por Dios es precisamente el oído, quizá porque es menos invasivo, más discreto que la vista, y por tanto deja al ser humano más libre”

Además -señala el Papa Francisco-, la escucha corresponde al estilo humilde de Dios, que ama al hombre, le dirige la Palabra e “inclina el oído para escucharlo”. “El hombre, por el contrario, tiende a huir de la relación, a volver la espalda y cerrar los oídos para no tener que escuchar”.

Por tal razón -explica el Santo Padre-, Jesús pide a sus discípulos que verifiquen la calidad de su escucha, tras haberles contado la parábola del Sembrador, haciéndoles ver que no basta con escuchar, sino que hay que hacerlo bien.

A ejemplo de Salomón, san Agustín y san Francisco de Asís

El Papa Francisco señala que hay quienes tienen un oído perfecto, pero no consiguen escuchar a los demás, ya que existe una sordera interior peor que la sordera física. “La escucha, en efecto, no tiene que ver solamente con el sentido del oído, sino con toda la persona”

Explica que el rey Salomón demostró sabiduría al pedir al Señor un corazón capaz de escuchar; san Agustín, por su parte, invitaba a escuchar con el corazón; mientras que san Francisco de Asís exhortaba a sus hermanos a “inclinar el oído del corazón”.

Señaló que, por el contrario, lo que existe en este tiempo de las redes sociales, es una tentación de escuchar a escondidas y de espiar, para instrumentalizar a los demás para nuestro interés. “La buena comunicación no trata de impresionar al público con un comentario ingenioso, dirigido a ridiculizar al interlocutor, sino que presta atención a las razones del otro y trata de hacer que se comprenda la complejidad de la realidad”.

Cuando el diálogo es un monólogo a dos voces

En muchos de nuestros diálogos -prosigue el Papa Francisco en su mensaje con motivo de la 56 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales- estamos simplemente esperando que el otro termine de hablar para imponer nuestro punto de vista. En este sentido -y como señala el filósofo Abraham Kaplan-, el Papa recuerda que de esta manera el diálogo se vuelve un “diálogo”, un monólogo a dos voces.

No es posible establecer un diálogo sin una escucha previa -señala el Santo Padre-, de la misma forma en que no se puede hacer buen periodismo sin la capacidad de escuchar, pues para poder ofrecer información sólida, equilibrada y completa es necesario haber escuchado durante largo tiempo.

“Para contar un evento o describir una realidad en un reportaje, es esencial haber sabido escuchar, dispuestos también a cambiar de idea, a modificar las propias hipótesis de partida”.

Escuchar a los migrantes

En cuanto a la realidad de las migraciones forzadas”, el Santo Padre admite que se trata de “un problema complejo”, del que “nadie tiene la receta lista para resolverlo”.

Por esta razón señala que, para vencer los prejuicios sobre los migrantes y ablandar la dureza de nuestros corazones, es preciso escuchar sus historias, dar un nombre y una historia a cada uno de ellos”, tal como ya lo hacen “muchos buenos periodistas”.

“¡Alentémoslos! ¡Escuchemos estas historias! Después, cada uno será libre de sostener las políticas migratorias que considere más adecuadas para su país. Pero, en cualquier caso, ante nuestros ojos ya no tendremos números o invasores peligrosos, sino rostros e historias de personas concretas, miradas, esperanzas, sufrimientos de hombres y mujeres que hay que escuchar”

Sinfonía de voces

El Papa Francisco aseguró a la comunidad que “escuchar más voces, escucharse mutuamente, también en la Iglesia, entre hermanos y hermanas, nos permite ejercitar el arte del discernimiento, que aparece siempre como la capacidad de orientarse en medio de una sinfonía de voces”.

Sobre la manera de lograr esta sinfonía de voces, el Papa Francisco hace alusión cardenal Agostino Casaroli, quien hablaba del “martirio de la paciencia”, necesario para escuchar y hacerse escuchar en las negociaciones con los interlocutores más difíciles.

“También en situaciones menos difíciles, la escucha requiere siempre la virtud de la paciencia, junto con la capacidad de dejarse sorprender por la verdad, aunque sea tan sólo un fragmento de la verdad de la persona que estamos escuchando”.

Dijo que la comunión no es el resultado de estrategias y programas, sino que se edifica en la escucha recíproca entre hermanos y hermanas.

“Como en un coro, la unidad no requiere uniformidad, monotonía, sino pluralidad y variedad de voces, polifonía. Al mismo tiempo, cada voz del coro canta escuchando las otras voces y en relación a la armonía del conjunto. Esta armonía ha sido ideada por el compositor, pero su realización depende de la sinfonía de todas y cada una de las voces”, señaló el Papa Francisco en su mensaje con motivo de la 56 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, que se celebrará el próximo 29 de mayo.

 

Con información de Vatican News