Cómo hacer una buena homilía en tiempos de inteligencia artificial: las claves del Papa León XIV y Francisco
¿Cómo hacer una buena homilía en tiempos de inteligencia artificial? El Papa León XIV advierte y el Papa Francisco ofrece claves concretas.
En una era dominada por la inteligencia artificial y las herramientas digitales, la predicación también enfrenta nuevas tentaciones. ¿Puede una homilía prepararse con ayuda de la tecnología? ¿Dónde quedan la oración, la experiencia pastoral y el diálogo con Dios? El Papa León XIV y el Papa Francisco han ofrecido reflexiones claras sobre cómo debe prepararse una auténtica homilía.
El Papa León XIV advierte sobre la inteligencia artificial en la predicación
Durante su reunión con el clero de la diócesis de Roma el 19 de febrero de 2026, el Papa León XIV abordó directamente esta cuestión y ofreció criterios claros sobre cómo hacer una buena homilía sin perder su autenticidad espiritual. En sintonía con enseñanzas previas del Papa Francisco, subrayó que la predicación no puede reducirse a un ejercicio técnico ni delegarse a un algoritmo.
León XIV explicó que la cuestión no radica en la tecnología en sí misma, sino en el lugar que ocupa dentro de la vida espiritual del sacerdote.
“Les invito a resistir la tentación de preparar las homilías con inteligencia artificial. Al igual que todos los músculos del cuerpo, si no los utilizamos, mueren; el cerebro necesita ser ejercitado, y también nuestra inteligencia debe ejercitarse para no perder esta capacidad”.
Preparar la homilía exige reflexión personal, estudio serio de la Palabra y trabajo interior. La predicación no es un simple discurso informativo: es la proclamación viva de la fe apostólica al Pueblo de Dios.
¿Cómo hacer una buena homilía según el Papa Francisco?
Años antes, el Papa Francisco había ofrecido un criterio muy concreto para estructurar una buena homilía. Durante el curso Vivir en plenitud la acción litúrgica, explicó que la predicación debe contener: una idea clara, un sentimiento que toque el corazón y una imagen clave que permanezca en la memoria.
Este método ayuda a preparar la homilía de manera clara y pastoral, buscando que los fieles no solo escuchen, sino que se lleven un mensaje que ilumine su vida cotidiana. La homilía, decía Francisco, debe ser capaz de “sacudir los corazones”. Más que acumular conceptos, se trata de transmitir una experiencia viva del Evangelio.
Vivir la fe para poder comunicarla
Para el Papa León XIV, la clave de una verdadera homilía no está únicamente en su estructura, sino en la autenticidad del predicador. El sacerdote debe vivir la fe de su comunidad, conocer sus luchas y compartir su esperanza.
“La gente quiere ver su fe, su experiencia de haber conocido y amado a Jesucristo y su Evangelio. Y esto es algo que debemos cultivar continuamente”.
En esa misma línea, el Papa Francisco reflexionó en el Ángelus en enero de 2022 , sobre la primera predicación de Jesús y subrayó la importancia de experimentar el “hoy” de Cristo para poder comunicarlo en el “hoy” de los demás. Una homilía no nace de una plantilla ni de la inteligencia artificial, sino del encuentro personal con el Señor.
El riesgo de transmitir algo que no nace del corazón
Ambos Pontífices advirtieron también sobre una tentación cultural muy presente: predicar para agradar, buscar reconocimiento o seguidores.
“Muchas veces en Internet queremos ser nosotros mismos: ‘Tengo muchos seguidores, muchos likes…’. Pero si no estamos transmitiendo el mensaje de Jesucristo, debemos preguntarnos con humildad quiénes somos y qué estamos haciendo“.
Familiarizarse con el Evangelio cada día
Como consejo práctico, el Papa Francisco propuso leer diariamente un pequeño pasaje del Evangelio de manera personal. “¿Por qué no leerlo también personalmente, entero, un pequeño pasaje cada día? Familiaricémonos con el Evangelio: nos traerá la novedad y la alegría de Dios”.
Esta familiaridad constante con la Palabra es el fundamento de toda buena homilía. Sin ella, la predicación corre el riesgo de volverse superficial o repetitiva.
La homilía nace de la oración, no del algoritmo
Tanto el Papa León XIV como el Papa Francisco han subrayado que la predicación constituye una dimensión esencial del ministerio pastoral y, por ello, no puede delegarse en sistemas automatizados ni reducirse a un procedimiento técnico. Ambos coinciden en que la homilía debe brotar de la escucha orante de la Palabra, del estudio riguroso y de la inserción real en la vida del Pueblo de Dios.



