Iglesia en el mundo

En Adviento recordamos la defensa de los derechos de los indios

Este Adviento, recordemos la lucha de diversos personajes en torno a los derechos de los indígenas de México y América.
Peregrino disfrazado de San Juan Diego, el primer santo indígena de México. Foto: María Langarica
Peregrino disfrazado de San Juan Diego, el primer santo indígena de México. Foto: María Langarica

Esta semana en la que estará presente el mensaje evangélico del Segundo Domingo de Adviento, previo a la Navidad, es el momento justo para recordar que hace 508 años dio inicio la defensa de los indios en América, cuando un religioso dominico, Fray Antón de Montesinos, pronunció un histórico sermón frente a los colonos españoles en la isla de Santo Domingo en el que afirmó que él era la voz en el desierto y que todos ellos estaban en pecado mortal a causa de la esclavitud impuesta a los naturales, y exigió devolverles su libertad de manera inmediata.

El Almirante Colón pidió al religioso que para el siguiente domingo predicara de manera más suave, pero Fray Antón de Montesinos reiteró sus enérgicas palabras y en respuesta a este sermón, los peninsulares lo remitieron encadenado a España con la falsa acusación de estar predicando en contra de los intereses de la corona; a partir de ese momento, él y los dominicos dedicaron su vida a buscar leyes más justas para los indios, y que se cumpliera el testamento de la Reina Isabel La Católica que en 1504, había ordenado que los indios fueran tratados como las personas libres que eran.

Como resultado de esta lucha ante teólogos y juristas de España, surgieron las Leyes de Burgos firmadas por el Rey Fernando El Católico y que fueron las primeras de su género aplicadas a los indígenas; fueron  aprobadas el 27 de diciembre de 1512, y a las que Fray Pedro de Córdoba, el superior de los dominicos en la isla, consideró insuficientes, y por ello, se trasladó a España para reforzar las palabras de Fray Antón de Montesinos, logrando que estas leyes de modificaran el 28 de julio de 1513.

Al año siguiente, el religioso regresó a Santo Domingo, que en aquellos años era llamada La Española; luego misionó en Puerto Rico y participó en la primera expedición de los dominicos a Venezuela, de modo que es probable que él haya celebrado la primera misa en el continente.

A esta lucha que emprendió Fray Antón de Montesinos, precursor en la defensa de los Derechos Humanos, se sumó poco después el licenciado Bartolomé de las Casas, quien radicaba en la isla de Cuba e incluso tenía esclavos a los que les concedió la libertad, y quien finalmente tomó los hábitos para convertirse en obispo de Chiapas.

Fray Antón de Montesinos, luego de haber fundado varios conventos, falleció en Venezuela el 27 de junio de 1540.

En República Dominicana se encuentra frente al mar, un monumento de 15 metros de altura dedicado a este religioso que fue diseñada por el escultor mexicano Antonio Castellanos Basich, y en 1982 fue donada por el gobierno de México.

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