Cultura

¡Silencio! Se oyen voces del pasado en la Catedral de México

Voces de Catedral es un acercamiento a la historia del recinto y a a sus joyas artísticas.
A través de un virtuoso elenco, este recinto cuenta los detalles de su historia en Voces de Catedral. Foto: Ricardo Sánchez
A través de un virtuoso elenco, este recinto cuenta los detalles de su historia en Voces de Catedral. Foto: Ricardo Sánchez

Cada miércoles a las 20:00 horas, se cierran las puertas de Catedral, y dentro se escuchan ruidos, voces del pasado que platican, incluso que reclaman, que exigen su lugar dentro de la historia, son las Voces de Catedral, un espectáculo teatral único, en el que, de la mano de cuatro talentosas actrices, Lía Díaz, Lidia Mares, Lilián Núñez y Celina Acosta, el público se adentra en un recorrido por el recinto, su historia, su música y su arte, hasta llegar a su más fuerte pilar: la liturgia.

Es ya la quinta temporada de esta magnífica obra, y cuya idea “surgió de la creatividad del padre José de Jesús Aguilar (canónigo de la Catedral), inspirado en algunas versiones, en el sentido de que por las noches se oían voces dentro del recinto”, señala el padre Miguel Saloma, responsable de Cultura y Turismo de Catedral.

El padre Saloma asegura que es un espectáculo sin par, con todo el sabor a México, una encantadora obra teatral, a la que asistir, más que un deber es un placer. “Se trata, sobre todo, de una forma muy original de disfrutar este patrimonio de la humanidad: en la noche, con luz tenue, un increíble elenco de diez actores y el sonido de sus órganos monumentales gemelos”.

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Voces de Catedral es un interesante acercamiento a la vida del recinto, a sus etapas de construcción, a los personajes que intervinieron en ellas, a sus joyas artísticas, a la belleza de sus pinturas, a los recovecos de sus retablos y a muchos aspectos más. “Hemos recibido muy buena respuesta de la gente, y, debido a la cantidad de extranjeros que vienen a ver la obra, para esta quinta temporada contamos con traducción simultánea en inglés y en alemán”, refiere el padre Saloma.

Historia, música, arte y liturgia

Para dar vida a esas voces del pasado, que permanecen ahí, “como untadas a las paredes”, parafraseando a Juan Rulfo, las actrices Lía (la Voz de la Historia), Lidia (la Voz de la Música), Lilián (la Voz del Arte) y Celina (la Voz de la Liturgia) dan juego al resto del elenco, que piensa, habla y actúa según la época, a fin de que el público descubra, o redescubra, de una manera lo más cercanamente posible a la realidad, los sucesos de cada periodo histórico.

Lía, quien durante un tiempo trabajó en Nueva York para una serie televisiva, refiere que cuando regresó al país, acudió a presenciar Voces de Catedral, justo en el momento en que se iba la actriz que hacía la Voz de la Historia. “Conseguí el papel, en el que ya llevo dos años. Trabajar con este elenco es algo muy especial, pero lo es más poder actuar en este gran recinto, en el que cada detalle te habla sobre su extraordinaria riqueza histórica”.

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Por su parte, Lidia, quien lleva 20 años estudiando actuación, canto, doblaje y locución, expresa que, desde que comenzó a participar en la puesta en escena, ella misma ha ido descubriendo muchos aspectos relacionados con la música y la riqueza del arte litúrgico. Reconoce que no fue seleccionada para formar parte del primer elenco, pero no se rindió hasta alcanzar su objetivo, y ahora tiene el privilegio de conducir al público por los finos sonidos musicales de Catedral.

Lilian, quien estudió actuación y música en el INBA, dice que participar en Voces de Catedral ha sido para ella una extraordinaria experiencia, en la que ha aprendido muchas cosas, no sólo de arte, sino también de historia y religión, las cuales le gustaría que conociera mucha gente.

Finalmente, Celina, quien estudió Derecho y Actuación, asegura que Voces de Catedral ha cambiado su vida, pues cada noche aprende algo distinto de todos sus compañeros, pero más por el hecho de haber profundizado en la belleza de la liturgia, algo que no le atraía del todo, pese a haber tenido una formación católica desde pequeña.