¿Y si lo único que puede salvar al universo es la amistad?: Proyecto fin del mundo

Leer más

¿Y si lo único que puede salvar al universo es la amistad?: Proyecto fin del mundo

La película ‘Project Hail Mary’ (‘Proyecto fin del mundo’) nos recuerda que la amistad, la fe y la esperanza le dan sentido a la vida en los escenarios más extremos.

1 abril, 2026
¿Y si lo único que puede salvar al universo es la amistad?: Proyecto fin del mundo
Cuando todo falla, creer se vuelve una forma de sostenerse. Foto: Especial

Dice C. S. Lewis en ‘Los cuatro amores’ que la amistad no tiene valor para la supervivencia, pero es una de esas cosas que da valor a la supervivencia.

En tiempos en los que las relaciones parecen volverse cada vez más frágiles y utilitarias, en tiempos en los que es común sentirnos solos, sin valor y sin importancia para el mundo, algunas historias logran recordarnos que la amistad tiene la fuerza de atravesar los escenarios más extremos, incluso fuera de nuestro planeta Tierra.

Eso ocurre en ‘Project Hail Mary’ (‘Proyecto fin del mundo’, en México), una película que, más allá de su dimensión científica, termina siendo un retrato de aquello que señala Lewis: el valor de encontrar a alguien por quien vale la pena vivir o, en este caso, salvar al mundo.

Nadie se salva solo

La historia sigue a Ryland Grace, interpretado por Ryan Gosling, un profesor de ciencias que despierta solo en una nave espacial, sin recuerdos claros, enfrentando una misión de la que depende la supervivencia de la humanidad.

Y aunque la ciencia es importante, la cinta no se queda en la amenaza interestelar. Utiliza ese escenario para poner el foco en el inesperado encuentro entre dos seres, literalmente, de otro planeta.

Qué importa si no hablan el mismo idioma, si no tienen los mismos gustos, si no respiran el mismo aire o si ni siquiera tienen las mismas capacidades físicas. Al otro lado del universo, los une la misión de salvar a sus especies, pero, sobre todo, los une el deseo de no estar solos.

En este momento de luz entre la oscuridad fue inevitable para el autor de este texto recordar aquella frase del Papa Francisco ante una solitaria Plaza de San Pedro, durante la pandemia de Covid-19: “Nadie se salva solo… Frente al sufrimiento, donde se mide el verdadero desarrollo de nuestros pueblos, descubrimos y experimentamos la oración sacerdotal de Jesús: ‘Que todos sean uno’”.

Te recomendamos: “Una entrevista con Dios”, la película de Prime que invita a preguntarnos: ¿qué le diría yo?

Creer, incluso cuando no hay garantías

‘Proyecto fin del mundo’ también toca una fibra sensible en la humanidad actual: el creer en uno mismo, el valor de vivir y las virtudes que podemos aportar a nuestro entorno.

“Yo no soy valiente, no tengo ese gen”, menciona Grace en un diálogo con un astronauta que le responde: “No existe ese gen… solo necesitas a alguien por quien ser valiente”.

Y la película vaya que desarrolla esta afirmación, pues cuando todo parece perdido, la presencia del otro cambia por completo la forma de enfrentar el problema. Quizá la amistad no nos elimina el miedo, pero sí brinda la fuerza para hacer posible lo que luce imposible.

Vale la pena vivir

En un escenario en el que está de por medio el fin del mundo es casi imposible no hablar sobre la fe, y ‘Proyecto fin del mundo’ nos muestra un diálogo de un significado tan grande como el mismo universo.
“¿Crees en Dios?”, pregunta Grace a la jefa de la misión. A lo que ella responde: “Creer es la mejor alternativa”.

No cabe duda de que, cuando todo falla, creer se vuelve una forma de sostenerse. Quizá por ello este guiño religioso inmerso en el título: ‘Project Hail Mary’, que en español remite al Ave María, pero que también alude a esa última jugada, esa confianza radical cuando ya no queda otra opción.

Al final, la película deja en el aire la certeza de que vale la pena vivir, de que incluso en los escenarios más adversos la vida conserva su valor, y que todos tenemos algo que ofrecer, incluso —y sobre todo— cuando creemos que no tenemos nada que dar. Y, como intuía C. S. Lewis, la amistad no es lo que nos mantiene vivos… pero sí aquello que hace que la vida, incluso al borde del final, valga la pena.



Autor

Director de Comunicación de la Arquidiócesis Primada de México y Director de Desde la fe. Periodista, especialista en estrategias de comunicación editorial y digital. Docente en comunicación desde 2010.