Más de 3 mil familias celebran la fe y la unidad en el Festival de las Familias

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Más de 3 mil familias celebran la fe y la unidad en el Festival de las Familias

Más de 3 mil familias se reunieron en el Festival de las Familias para celebrar la fe, la convivencia y recordar que la paz comienza en el hogar.

POR  Jorge Reyes
7 marzo, 2026
Más de 3 mil familias celebran la fe y la unidad en el Festival de las Familias
El Festival de las Familias reunió a miles en la CDMX con actividades, música y reflexión para fortalecer la unidad y reconstruir el tejido social. Foto Luis Aldana.

En medio de la algarabía y la felicidad, la fiesta y la sana convivencia, abuelos, padres e hijos, integrantes de más de tres mil familias, se dieron cita para celebrar el Festival de las Familias, convocado por la Arquidiócesis Primada de México y que tuvo como objetivo principal fortalecer los lazos familiares y recordar que la paz comienza en el hogar.

Reunidos en las instalaciones del Seminario Menor Casa Huipulco, durante más de 8 horas continuas los asistentes recordaron que la convivencia al interior de la familia, así como el acercamiento y la relación afectiva con sus vecinos, conocidos o, en general, con el prójimo, son esenciales para restaurar el tejido social y lograr sanar la sociedad para erradicar los graves signos de violencia que prevalecen en diversas zonas del país.

“En un momento en que vivimos una ola de violencia provocada por el crimen organizado, muchas familias sienten incertidumbre, miedo y preocupación, por ello el Festival de las Familias se constituye como un espacio seguro donde pueden convivir, disfrutar y pasar un día en paz las más de tres mil familias que se inscribieron, y para quienes se organizaron diversas actividades”, indicó Lourdes Godoy, responsable de la Pastoral de Adultos y Familia.

Regresemos a lo esencial, al amor que nos une

En punto de las 9 de la mañana, decenas de familias comenzaron a llegar al Seminario Conciliar Casa Huipulco para participar en el primer Festival de las Familias de la Arquidiócesis Primada de México, un encuentro que reunió a distintos carismas y pastorales dedicados al acompañamiento familiar.

Entre stands y mesas informativas, la vida consagrada y movimientos como Hogares Nuevos San Jerónimo, Retrouvaille, Encuentro de Novios y Woomb México se hicieron presentes, junto con la Pastoral Indígena, recordando la riqueza cultural y espiritual que convive en la Iglesia.

El ambiente que se vivió en el primer Festival de las Familia, cuyo lema fue “Familia vuelve a casa”, fue de gran fiesta y todos los asistentes pudieron disfrutar y divertirse en los diferentes escenarios que se prepararon para todos y cada uno de los integrantes de esa gran célula que tenemos en casa.

’Familia vuelve a casa’, que es una invitación a regresar a lo esencial, al amor que nos une, al diálogo que nos reconcilia, a la fe que nos sostiene y al hogar interior donde cada persona es acogida, comprendida y amada”, aseguró la periodista Julieta Lujambio, activista por los derechos de las madres solas y sus hijos, y quien se encargó de la conducción de los eventos en el Escenario Principal.

Miles de personas se dieron cita para vivir un día de fiesta en el Festival de las Familias organizado por la Arquidiócesis Primada de México. Foto Cynthia Fabila.

La familia es la responsable de mantener la unidad y la paz

Al enviar un mensaje a los asistentes al Festival, Monseñor Luis Manuel Pérez Raygoza, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis Primada de México, aseguró que todos los integrantes de la familia son los responsables de mantener la unidad y la paz a su interior, lo que impactará de la misma manera en la sociedad.

“A todos nos corresponde en la familia poner nuestro granito de arena para estar tranquilos, para vivir con amor, para tener paz, para ayudarnos unos a otros, para tener una comunicación adecuada para respetarnos, perdonarnos cuando alguno se ha equivocado. Entonces, a todos los miembros de la familia nos corresponde trabajar para que la familia viva en paz, viva unida y esté cada vez mejor”, indicó.

Monseñor Pérez Raygoza añadió que para lograr y mantener la unión familiar es fundamental que también todos sus miembros estén cerca de Dios, recen y oren, participen en la Eucaristía, realicen obras de ayuda, misericordia y amor a los demás y pidan la intercesión de la Santísima Virgen María.

El Festival de las Familias, un espacio para todos

El Festival de las Familias resultó ser realmente una gran fiesta en la que cada uno de los miembros de la familia pudieron divertirse con personas de su misma edad, destacando el Área Jóvenes en donde se realizaron las Cristolimpiadas y actividades libres de convivencia juvenil.

Sin embargo, en la que se apreció una mayor movilidad y participación fue en el área Infantil “El Reino de los Cielos”, en donde las y los pequeños pudieron divertirse con los diversos juegos que se prepararon para ellos, así como con la participación de un payaso-mago que provocó las risas y carcajadas de todos ellos, además de que pudieron echar a volar su imaginación con el cuentacuentos.

Un sector fundamental de la sociedad son los abuelos y abuelas, quienes además de ser el cimiento de la familia, son los principales transmisores de los valores familiares y, sobre todo, de nuestra fe y amor por Dios. Y para ellos también se abrió un espacio para que pudieran disfrutar de una agradable y grato momento, acompañados muchos de ellos de sus nietos.

Otro espacio concurrido por los asistentes, en especial por los jóvenes fue el Área The Chosen, en donde se proyectaron algunas escenas de la exitosa serie que aborda la vida de Jesús, para después abrir un espacio de reflexión sobre lo que representaban dichos segmentos para los católicos.

En el Festival también hubo un espacio dedicado a la oración, a la meditación y a la reflexión, ya que la Capilla del Seminario Menor se mantuvo abierta para todos los que desearán acercarse a Dios, pero también para confesarse o, incluso, escuchas las pláticas “Sanando el Corazón” y sobre la “Sagrada Familia”.

Los niños fueron los que más disfrutaron el Festival de las Familias. Foto Luis Aldana.

Baile, carcajadas y lucha libre

Si bien la asistencia en las diferentes áreas era continua, el lugar en el que todos querían estar era el Escenario Principal, en donde hubo momentos para que cada uno de los sectores pasara gratos momentos.

Las actividades en este espacio arrancaron con la presentación de las Guerreras KPop quienes presentaron su espectáculo musical dirigido al público infantil y juvenil; posteriormente el escenario se vio invadido por un cuadrilátero, en el que luchadores de los bandos técnicos y rudos sorprendieron al público con sus habilidades acrobáticas y sus llaves y contra llaves.

Luego llegó la hora de las risas y las carcajadas ocasionadas por las ocurrencias y chistes de Los Destrampados, el dúo de payasos católicos que sorprendieron con su humor, su espontaneidad y su mensaje de que seguir a Jesús también es motivo de fiesta y buen humor.

Y para que este evento organizado por la Pastoral de Adultos y Familia de la Arquidiócesis Primada de México fuera una verdadera fiesta, qué mejor que ver y escuchar en el escenario a la Sonora Dinamita interpretando su gran repertorio musical, mientras los asistentes bailaron durante un par de horas al ritmo de sus canciones.

Para algunas familias el festival significó algo más que un momento de entretenimiento. En voz de Adrián, Laura y Miguel, la jornada fue la oportunidad de pasar un fin de semana juntos después de mucho tiempo, algo que, en voz de ellos, a veces se vuelve difícil entre las exigencias del trabajo y la escuela.

Las familias indígenas presentes en el Festival

En el marco de Festiva, la Pastoral Indígena de la Arquidiócesis de México realizó una procesión con la intención de compartir la sensibilidad de los pueblos originarios para vivir la fe, pero además para que se visibilicen y tengan la certeza de que también son parte de la familia arquidiocesana, señaló el padre Jacobo Abarca Pérez.

“Para nosotros es como una ventana que se abre para poder hacernos presentes y visibles porque la realidad de la Pastoral Indígena en la Arquidiócesis de México es basta, porque a nivel de los censos civiles se dice que 785 mil personas se identifican como indígenas, lo que es un número importante, pero cuando tenemos relación real con lo cotidiano, nos damos cuenta que en la Ciudad de México viven 3 millones de indígenas.

“Justo es una realidad que hoy haciendo presencia en este espacio podemos justo empezar a ser visibles porque son familias de la Arquidiócesis de México y son familias en el contexto de nuestras familias”, aseveró el padre Jacobo.

La Pastoral Índigena se hicieron presentes en el Festival de las Familias. Foto Cynthia Fabila.

Una familia con amor es el mejor aporte a la sociedad

Y qué mejor forma de cerrar la Fiesta de las Familias que con la Santa Eucaristía presidida por el Cardenal Carlos Aguiar Retes, Arzobispo Primado de México, quién en su homilía señaló que una familia feliz y llena de amor es el mejor aporte que puede tener la sociedad, pues eso ayuda que se superen problemas que van contra la dignidad humana.

La familia es la cuna del amor. Si una familia vive esto en su interior, va a ser un gran aporte a la sociedad. De las familias depende que podamos salir de estas situaciones tan dolorosas, de que no se respeta la dignidad humana, de que no se respeta la vida del otro”, indicó el Arzobispo Primado.

De la misma manera, señaló que el principal desafío que enfrentan las familias el hecho de que según las encuestas el 80 por ciento de los mexicanos se denominan católicos, sin embargo, en los hechos eso no parece ser real, ya que ese porcentaje de personas no parecer ser fieles a las enseñanzas de Jesús, por lo que “hay mucho por hacer”.

En este tenor, indicó que es importante que como católicos “sintamos esa cercanía con Dios ante la adversidad de cualquier tipo que vivamos”, la cual debemos mantener para que “recibamos a un hermano perdido, al prójimo cuando se haya extraviado y regrese a la familia, a la vecindad, a la relación social para que así generemos la fraternidad que Dios quiere de nuestra Arquidiócesis, de nuestra Nación”.

Al iniciar la Santa Misa, el Cardenal pidió a Dios que al interior de las familias se concrete esa obediencia que “nosotros debemos a los abuelos, a los padres y a los hijos, así como entre hermanos, los mayores y menores” y además “tengamos siempre esa virtud de escucha de lo que Dios quiere de nosotros”.

“La familia es la cuna del amor. Si una familia vive esto en su interior, va a ser un gran aporte a la sociedad”, dijo el Cardenal Aguiar Retes. Foto Luis Aldana.

**Con información de Cynthia Fabila.



Autor

Lic. en Periodismo y Comunicación Colectiva por la UNAM, con una trayectoria de más de 30 años como periodista en medios como Reforma, El Centro y Notimex, así como funcionario de comunicación social en dependencias de gobierno y legislativas. Actualmente trabaja como periodista especializado en temas de religión.