A tres años de Laudato Si’, entusiasmo medioambiental

  • Aunque le encíclica fue desarrollada por el Papa, no es un documento que vaya dirigido sólo a los católicos, sino a toda persona de buena voluntad con el interés común de cuidad el planeta.

 

Vladimir Alcántara
Este 24 de mayo se cumple un trienio de que el Papa Francisco signara su encíclica Laudato Sí’, cuyo nombre se tomó del canto de alabanza a Dios que así se titula, y que agradece al Señor por el regalo de “nuestra madre tierra, que nos sustenta con sus frutos y sus coloridas hierbas”. ¿Qué se puede decir a tres años de este importante documento? Al respecto habla para Desde la fe Karen Castillo, Coordinadora Académica del Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana (Imdosoc), institución que, a más de llevar a cabo actividades en torno a Laudato Si’, ha asumido y puesto en práctica sus valiosos preceptos.
Karen Castillo refiere que a tres años, uno de los mayores logros de la carta encíclica es que ha venido incrementando el entusiasmo de la gente por conocer las problemáticas, no sólo ambientales, sino sociales del mundo actual. “Desde luego que la relación entre lo social y lo medioambiental no es un tema nuevo, desde hace mucho se ha venido manejando, pero Laudato Si’ lo aterriza y abona a la labor en la materia.
“Como Imdosoc, podemos ver el creciente interés de la gente en que cada vez nos piden que hagamos más presentaciones, que se analice el documento en talleres y cursos, que desarrollemos más trabajo en diferentes ámbitos de la problemáticas medioambiental y social, como la migración, el problema laboral, los derechos humanos, que también tienen que ver con Laudato Si’. Se ha generado mucho entusiasmo en comunidades, parroquias y universidades”.
Señala que uno de los aciertos del documento es que, aunque fue desarrollado por una autoridad católica, no es un documento que vaya dirigido únicamente a los católicos, sino a toda persona de buena voluntad con el interés común de cuidad nuestro planeta. “El Papa Francisco es un hombre muy formado científicamente, pero además, para la elaboración de Laudato Si’ contó con todo un grupo de especialistas. De manera que en estos tres años, en que ha sido analizada por científicos, ha recibido su completo aval; como también de prestigiados institutos que nada tienen que ver con la religión, sino que son meramente académicos, como la Universidad Nacional Autónoma de México y el Instituto de Investigaciones Doctor José María Luis Mora”.
Es un tema que se ha analizado en muy diferentes espacios –señala–: “Aquí en México, particularmente en Imdosoc, hemos venido trabajando en la materia en contacto con académicos. Incluso, en la presentación que hicimos de Laudato Si’, estuvo presente el Dr. José Sarukhán Kermez, como académico, como científico, y elogió el trabajo diciendo que ‘es la primera vez que la Iglesia se adelanta’. La encíclica, además de su sustento científico, toca muchas fibras sensibles, ya que aborda un tema muy noble, que preocupa a gran parte de la humanidad”.
Sobre el documento en sí, Karen Castillo explica que más allá de enseñarnos cómo reciclar la basura o la forma de no contaminar, nos mete en una reflexión mucho más de fondo, que abarca el fenómeno del consumismo, nuestros modelos económicos, que analiza a qué sectores de la población se afecta más actualmente con las políticas mundiales, que abarca desde los aspectos más particulares hasta los más generales. “Podemos aplicar la encíclica en nuestros hogares, en nuestras parroquias, en nuestras ciudades, a nivel nacional y a nivel mundial. Nos hace reflexionar en qué consumimos, cómo lo consumimos, a quién le compramos, así como en la ética de las empresas, si no tienen implicaciones de trabajo infantil, de deterior ambiental, y otros aspectos en los que podemos pensar tanto a nivel personal como a todos los niveles”.
Para finalizar, Karen Castillo señala que a nivel institución, Imdosoc ha venido asumiendo y desarrollando un programa como sustentable con base en Laudato Si’, que implica responsabilizarse de los deshechos, de la energía eléctrica y de todo lo que se consume. “Con jóvenes, tenemos un taller de verano que se llama ‘Construye’, en el que la idea es que conozcan la problemática socio-ambiental, que es la que aborda la encíclica del Papa Francisco. Hacemos un trabajo de campo en una institución en Oaxaca, en un centro que es totalmente autosustentable, que trabaja en cuatro áreas: vivienda, agua, energía y alimento. Es un curso que gusta mucho a los jóvenes, porque ahí aprenden a construir, a hacer un huerto, a cocinar con una idea de protección ambiental. Al regresar, aplican los conocimientos en su comunidad. Laudato Si’ es un documento que está dando, y que va a dar para más.
Para mayores informes sobre el trabajo medioambiental en Imdosoc, escribir a: [email protected]