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A 50 años de la encíclica Humanae Vitae

  • El pasado 25 de julio, la Iglesia católica celebró el 50 aniversario de la encíclica Humanae Vitae, del Papa Pablo VI. A continuación te ofrecemos 10 preguntas y respuestas sobre este documento pontificio, tan vigente como hace cinco décadas.
  1. ¿Qué es una encíclica? Es una carta pastoral escrita por el Papa para comunicar enseñanzas de suma importancia. En este caso, el Papa Pablo VI escribió Humanae Vitae en 1968, una encíclica sobre la vida humana.
  2. ¿Qué encontramos en Humanae Vitae? A grandes rasgos, el valor del Matrimonio, el amor conyugal, el significado del sexo y de la procreación de los hijos. De acuerdo con esta encíclica, el Matrimonio contiene un triple propósito inseparable: amor, unidad y apertura a la vida.
  3. ¿Por qué es importante esta encíclica? En vista de las amenazas modernas en contra de la fidelidad marital y el bienestar familiar, el Papa Pablo VI hizo uso de su ministerio de enseñar para esclarecer la misión del Matrimonio y el servicio que las parejas casadas prestan a Dios mutuamente, y a la sociedad.
  4. ¿Tiene vigencia esta encíclica? En su momento, fue escrita porque había una necesidad de afirmar la verdad del plan de Dios para el Matrimonio y la sexualidad. La Iglesia de entonces, sin evadir las confrontaciones de la sociedad, se dio a la tarea de aclarar las creencias católicas con relación a estos dos temas. Actualmente sigue siendo necesario este papel de la Iglesia.
  5. ¿Qué aporta esta encíclica al control de la natalidad? Humanae vitae ofrece una gran claridad sobre el rechazo al control de la natalidad con métodos artificiales, y deja en claro que sólo cuando existen serias razones para espaciar el nacimiento de los hijos, sea por salud o circunstancias externa, está permitido tomar en cuenta los ciclos naturales del hombre y la mujer, para tener relaciones durante períodos de infertilidad.
  6. ¿Por qué se dice que esta encíclica fue profética? El Papa Pablo VI advertía desde entonces que el control artificial de la natalidad podría ser el conducto para la infidelidad marital, la degeneración moral, la pérdida de respeto por parte del hombre hacia la mujer, para que los gobiernos impongan métodos coercitivos de control que inhiben la libertad en uno de los actos mas sagrados, y que la humanidad esté pensando que tiene poder ilimitado sobre su cuerpo.
  7. ¿Esto se ha hecho realidad? Sólo necesitamos ver a nuestro alrededor para darnos cuenta que, desde que el Papa dijo esto en 1968, la infidelidad y el divorcio ha aumentado, y la moralidad ha disminuido en casi todas las facetas de la sociedad. En general ha ido declinando el respeto a la mujer por parte del hombre. Pareciera que “a los hombres ya no les importa cuidar del equilibrio físico y psicológico de ellas.” Los hombres han llegado al “punto de considerarla como un mero instrumento de placer egoísta, y ya no como a su amada y respetada compañera.” La pornografía y prostitución son más comunes, como lo es la violencia doméstica, abuso a los niños, enfermedades por contacto sexual y el aborto. Los gobiernos, en vez de proteger la vida, han legalizado el aborto, forzando la esterilización y promoviendo la contracepción artificial alrededor del mundo. Finalmente la humanidad ha abandonado el orden moral y ha empezado a destruir la vida humana en su etapa más inocente y vulnerable.
  8. ¿Qué dice la encíclica sobre la paternidad responsable? Nos habla sobre el don y el llamado que tienen los hombres y las mujeres casados en ser cooperadores con Dios. Ellos pueden cooperar con Él compartiendo de esta manera su amor y poder de creación.
  9. En síntesis, ¿cuáles son los puntos más importantes de Humanae vitae? Las relaciones maritales –con las cuales los esposos se unen en casta intimidad, y a través de las cuales se transmite la vida humana– son buenas y merecedoras de dignidad humana. El punto más importante de la encíclica es: que todo y cada acto marital deberá permanecer abierto a la vida.
  10. ¿Qué prohíbe concretamente Humanae vitae? De acuerdo a la ley moral de Dios no está permitida: la interrupción directa de la vida que se acaba de formar, y por encima de todo está prohibido que deliberadamente se procure un aborto. También la esterilización en cualquier forma, permanente o temporal en el hombre o la mujer (vasectomía, ligación de las trompas de Falopio). El uso de cualquier medio artificial, que procura la esterilidad del acto sexual, medios artificiales para el investigación de células madre embrionaria y la fertilización en probeta, la cual también evita el acto marital de la concepción.

En suma, la doctrina de la Iglesia católica, como se encuentra en la encíclica Humanae vitae es tan importante ahora como lo fue hace 50 años. El Papa Juan Pablo II se refirió a las enseñanzas, sobre la contracepción, como parte del “Patrimonio permanente” de la fe católica lo que quiere decir que es eterna y una hermosa enseñanza.

Autor: Asociación de Planeación Familiar Natural de California, Estados Unidos.