Familia

Los ingredientes para preparar una rosca de Reyes única

Esta celebración llegó de Europa con distintos elementos catequéticos.

Cada  6 de enero en millones de hogares mexicanos, las familias se reúnen en torno a la mesa para partir la tradicional rosca de Reyes, una costumbre europea que se ha arraigado en nuestro país desde hace más de un siglo.

En entrevista con Desde la fe, el sacerdote y cocinero Roberto Luna, más conocido como el padre Beto, famoso por su participación en el programa de televisión MasterChef México, nos recuerda que el pequeño muñeco oculto en la rosca representa a Jesús escondiéndose de Herodes, es decir, a un niño refugiado que debió huir junto a su familia de la violencia en su comunidad.

Por esto, el sacerdote pidió a los fieles católicos recordar en esta época navideña el drama que viven los migrantes centroamericanos en su intento por hallar una vida mejor, que cobró relevancia a finales del año pasado con el éxodo que cruzó el territorio nacional de sur a norte.

“El Niño Jesús oculto en la rosca y que de repente sale, es como el migrante, llega a nuestras comunidades y se asoma, pide ayuda, cobijo y protección humanitaria (…) Nos recuerda que el Niño Jesús fue migrante también, es ese migrante que huye de la violencia de Honduras, Nicaragua, de Guatemala, que huye de la muerte”.

“En ese sentido, en el sentido espiritual y más a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia, evoca muchas realidades que como hermanos debemos comprender en este año, la rosca es muy especial en este sentido también” insistió el Padre Beto.

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Aunque la rosca de Reyes también es una tradición en España, de acuerdo con el presbítero, la tradición llegó a México a través de Francia a mediados del siglo XIX, durante la época del emperador Maximiliano de Habsburgo.

“La época de Maximiliano tuvo una gran influencia en el ámbito culinario en nuestro país. A todo lo existente le dio un toque de elegancia en la cocina. El pan siempre está sobre la mesa, siempre ha sido considerado una costumbre europea, nosotros tenemos la tortilla y ellos tienen el pan”.

Explicó que la tradición de la rosca de Reyes tiene una serie de elementos catequéticos que se han sumado con los años. Por ejemplo, la tradición de servirla en la mesa y compartirla con todos los presentes nos remite a la celebración eucarística; y los frutos secos representan las joyas de los reyes.

El padre Beto agregó que originalmente se escondía una semilla o un haba, y con el tiempo se utilizaron pequeños muñequitos para representar al niño Jesús.

La receta del padre Beto:

  • 1 kg de harina refinada.
  • ½ pieza de piloncillo.
  • 2 o 3 cucharadas de azúcar.
  • 2 cucharaditas de polvo para hornear.
  • 3 huevos.

Preparación:

  • En un recipiente ponemos piloncillo, ya que este condimento sirve para darle sabor. Puede ser medio cono o tres cuartos, dependiendo de lo dulce que se quiera.
  • Le agregamos el polvo para hornear y de dos a tres cucharadas de azúcar.
  • Agregamos los tres huevos -que son para que esponje-, le echamos medio litro de leche y amasamos.
  • Ya teniendo la masa, la acomodamos en forma de rosca.
  • Adornamos con frutos secos y escondemos a los niños.
  • La dejamos reposar a temperatura ambiente durante media hora o 45 minutos y la metemos al horno a 250 grados, durante 30 minutos.
  • La sacamos, barnizamos con huevo para que esté bien doradita y la regresamos al horno cinco minutos más.