Santoral

18 de noviembre: Las dedicaciones de las basílicas de San Pedro y San Pablo

El calendario litúrgico de la Iglesia recuerda cada 18 de noviembre la Dedicación de las basílicas de San Pedro y San Pablo que están, la primera en la colina vaticana, y a la segunda afuera del Vaticano, en la ciudad de Roma.

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¿Qué es la Dedicación de las basílicas de San Pedro y San Pablo?

La palabra Basílica significa “Casa del Rey” en griego. En la Iglesia Católica se le da este nombre a grandes templos, y sólo el Papa puede darles este honor especial. Entre ellos están las Basílicas de San Pedro y la de San Pablo.

La dedicación es la fiesta o memoria en que a las basílicas se les dio este nombramiento.

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Historia de la basílica de San Pedro

Basílica de San Pedro, en el Vaticano. Foto: Josselin Melara

Como se sabe, San Pedro fue crucificado en lo que era el circo de Nerón que estaba en una de las siete colinas de Roma, en la vaticana, llamada así porque en la antigüedad, allí había un oráculo etrusco en el que se vaticinaba o hacían predicciones.

El lugar exacto de su martirio lo indica el obelisco que se encuentra en la plaza de san Pedro, sin embargo, afuera del antiguo circo de Nerón había un panteón a donde llevaban a las personas que eran ejecutadas en el circo.

Tras la muerte de San Pedro, los cristianos lo sepultaron y marcaron el lugar de su sepulcro que conservaron como un secreto para que no se perdiera su memoria y tampoco fuera profanado.

Edicto de Milán

Allí permanecieron los restos del Vicario de Cristo tres siglos hasta que el emperador Constantino emitió el Edicto de Milán y concedió la libertad religiosa en el imperio. Luego vino su conversión y en el año 323 mandó construir una pequeña basílica en el lugar donde estaba sepultado, y a la cual acudían ya con libertad los cristianos.

La basílica resultó insuficiente pues acudían no solo los cristianos de la ciudad de Roma sino de todo el imperio romano, y hubo necesidad de hacer constantes restauraciones hasta que, en 1506, el Papa Julio II inauguró una nueva basílica que proyectó Bramante y en la cual trabajó Miguel Ángel Buonarroti. Perfeccionó con detalles como la cúpula y la arcada.

Los mejores artistas de la época trabajaron en ella hasta que finalmente fue consagrada para el culto el 18 de noviembre de 1626.

Fue durante el pontificado de Paulo VI cuando se hicieron exploraciones arqueológicas que permitieron encontrar el sepulcro de San Pedro cuyos restos se conservar hoy en una urna, debajo del altar principal de la basílica.

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Historia de la basílica de San Pablo

Basílica de San Pablo, Extramuros. Foto: Josselin Melara

Por su parte, la Basílica de San Pablo está a unos 11 kilómetros de la de San Pedro afuera de las murallas vaticanas por eso la llaman extramuros, y es una de las más amplias; se levantó a unos tres kilómetros de distancia del lugar donde decapitaron Apóstol de los Gentiles, pues hay que recordar que el propio San Pablo, que era ciudadano romano, quiso que lo juzgara el emperador quien finalmente lo condenó a muerte.

El templo se levantó durante los pontificados de Teodosio y de San León Magno. El 15 de julio de 1823 se destruyó en un incendio que ocurrió durante el pontificado de Pío VII.

Su reconstrucción duró un siglo y se reconstruyó de acuerdo con el diseño de la anterior: la consagró el papa Pío IX el 10 de diciembre de 1854. La tumba de San Pablo se encuentra debajo del altar.

Además de su uso habitual, en la Basílica de San Pablo se realizan ceremonias masivas por su gran capacidad y a veces, eventos ecuménicos.

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Otras basílicas importantes en Roma

Basílica San Juan de Letrán, en Roma. Foto: Josselin Melara

A estas dos basílicas se suman otras que son importantes por su tamaño, su historia y su relevancia: Santa María La Mayor la construyó Sixto III en el año 432, y su fiesta es el 5 de agosto.

Por su parte, la de San Juan de Letrán, se consagró el 9 de noviembre del año 324, y esta es la sede del Papa en su calidad de Obispo de Roma.

Estas son las 4 las grandes basílicas de la Iglesia en Roma y en el Vaticano, pero hay otras menores que son da gran importancia, como la de la Santa Cruz, que atesora importantes reliquias de la Pasión de Cristo, o la basílica de los Santos Apóstoles.

Basílica Santa María La Mayor, en Roma. Foto: Josselin Melara
Josselin Melara

Lic. en Lengua y literaturas hispánicas por la UNAM, con experiencia en edición digital y redes sociales. Ha sido editora de los sitios web Padres e hijos, Cocina Fácil y colaborado en National Geographic y Muy Interesante. Actualmente es editora en la Diócesis de Azcapotzalco y es reportera en Desde la Fe.

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