Perdonar también es parte importante de nuestra fe. Foto: Especial.
El perdón es la única cura para liberarnos del resentimiento y de sus efectos nocivos. Pero, ¿qué ganamos cuando somos capaces de perdonar a quien nos hizo mucho daño?
El que perdona se desembaraza de una carga inaguantable: la de acarrear todos los agravios, recuerdos dolorosos, ira y deseos de venganza.
El rencor nos ata a una situación, momento o persona determinada; no nos permite avanzar. El perdón nos permite seguir adelante.
Perdonar libera de la cárcel de nuestro rencor a quien nos ofendió. Dejamos de recordar y recordarle lo que hizo, le permitimos superarlo.
Cuando perdonamos nos rescatamos del rencor y la desesperanza de pensar que no podemos cambiar. Nos da oportunidad de cambiar.
El rencor nos hace desentendernos de los demás. Perdonar nos recuerda que no son desconocidos, sino hermanos.
*Extraído del libro Por los caminos del perdón de Alejandra María Sosa E.
El Papa León XIV inauguró el primer Consistorio Extraordinario de su Pontificado para discernir, junto…
¿Por qué la Iglesia Ortodoxa celebra la Navidad el 7 de enero? Descubre la diferencia…
Los obispos de México se sumaron al llamado del Papa León XIV y piden que…
Entre el miedo y la incertidumbre, los venezolanos alzan una sola súplica: “¡Oren por nosotros!”.…
Procura estar cerca de quienes sufren peores carencias que las tuyas y haz algo por…
En su intención de oración para enero de 2026, el Papa León XIV pide rezar…