El Papa Francisco en Audiencia General. Foto: Vatican Media.
A los ojos de Dios todos somos sus hijos y, por ello, entre los creyentes no debe haber espacio a la separación ni a la discriminación, aseguró el Papa Francisco.
El Santo Padre continuó con su ciclo de catequesis sobre la Carta de San Pablo a los Gálatas y señaló que, en ella, el apóstol nos recuerda que somos hijos de Dios por la fe en Jesucristo.
“Pablo afirma la profunda unidad que existe entre todos los bautizados, a cualquier condición pertenezcan, sean hombres o mujeres, iguales, porque cada uno de ellos, en Cristo, es una criatura nueva”.
“Toda distinción se convierte en secundaria respecto a la dignidad de ser hijos de Dios, el cual con su amor realiza una verdadera y sustancial igualdad. Todos, a través de la redención de Cristo y el bautismo que hemos recibido, somos iguales: hijos e hijas de Dios. Iguales”.
Por ello, insistió, las diferencias y los contrastes que crean separación no deben tener cabida en los creyentes en Cristo.
El Papa rechazó la explotación que viven millones de personas en el mudo hoy en día, y también la discriminación que siguen viviendo las mujeres en muchos aspectos de la vida.
“Son los nuevos esclavos, son aquellos que están en las periferias, que son explotados por todos. También hoy existe la esclavitud. Pensemos un poco en esto. Nosotros negamos a esta gente la dignidad humana, son esclavos”.
“Hombre y mujer tienen la misma dignidad, y hay en la historia, también hoy, una esclavitud de las mujeres: las mujeres no tienen las mismas oportunidades que los hombres. Debemos leer lo que dice Pablo: somos iguales en Cristo Jesús”.
Dios es el que regala la semilla de la esperanza, pues Él acompaña y enseña.…
La película Rabbuní narra la experiencia espiritual de un grupo de mujeres durante un taller…
Levántate de tus tropezones y échale ganas a esta recta final antes de Semana Santa
Estas son las lecturas y el Evangelio que corresponden al 13 de abril 2025, fecha…
Hay que educar a los hijos en el justo aprecio al dinero, para que no…
Aprendamos la vigilancia constante en el examen diario de conciencia; sigamos orando con humildad y…
Esta web usa cookies.