El obispo más longevo de México: 100 años de vida y 50 de episcopado

Este 3 de agosto, monseñor Francisco Villalobos cumple 50 años de ordenación episcopal; en febrero de este año cumplió 100 años de edad.
Francisco Raúl Villalobos Padilla.
Monseñor Francisco Raúl Villalobos Padilla.

Gratitud, generosidad, alabanza, reconocimiento, bendición. Monseñor Francisco Villalobos, el obispo más longevo de México cumple este 3 de agosto 50 años de ordenación episcopal y las palabras no le alcanzan para expresar el agradecimiento que siente con el Señor y los fieles.

Leer: Los obispos de México llaman a superar divisiones y construir la paz 

Francisco Villalobos Padilla, obispo emérito de la Diócesis de Saltillo, nació el 21 de febrero de 1921; tiene 100 años de vida y 72 como sacerdote.


Gracias a Dios he logrado perseverar

Monseñor Villalobos, el obispo más longevo de México, estudió en el seminario de Guadalajara y, al terminar su formación regular fue enviado al Colegio Pio Latinoamericano, donde hizo una especialidad en Historia de la Iglesia. En Roma fue ordenado sacerdote en 1949.

Durante 22 años realizó su ejercicio pastoral en Guadalajara, hasta que fue nombrado obispo auxiliar de Saltillo en 1971. Cuatro años después fue nombrado obispo titular.

En un video publicado por la Diócesis de Saltillo, agradeció a Dios, que le ha permitido llegar a este momento.

“Con la gracia de Dios he logrado perseverar; Él me ha dado vida y capacidad de expresarme con toda libertad, yo agradezco al Señor todos estos beneficios, sin los cuáles sería imposible estar haciendo lo que estamos haciendo”.

“¿Cómo quieres que me sienta? Estoy lleno de gratitud con Dios, que me ha dado una vida tan larga y me ha permitido sobrellevar muchas dificultades y molestias que no faltan nunca en la vida ordinaria y también en la vida de un obispo”.

Una vida sin resentimientos

En la vida de un sacerdote, de un obispo, y también en la vida ordinaria, siempre se presentan problemas y dificultades.

“Hay circunstancias –aseguró en la entrevista- en las cuáles no estamos plenamente de acuerdo, eso es evidente e importante es no perder la ecuanimidad, no dejarse arrastrar por los resentimientos”.

El obispo más longevo de México agradeció la oración de los fieles de la Diócesis de Saltillo, que lo han acompañado en su preparación para la celebración de estos 50 años de ordenación episcopal.

“Todo el Pueblo de Dios que me conoce y sabe que existo, está implorando el amparo de la Divina Providencia, y eso sostiene y alienta mi Espíritu”.

Esto, agregó, le permite actuar “con oportunidad y con Espíritu de fe, de gratitud, de reconocimiento y alabanza al Señor de los Cielos”.

Comentarios