La Virgen María con el Niño Jesús. Foto: Cathopic
En torno a la Navidad y el nacimiento de Cristo, los católicos tenemos ciertas dudas que jamás nos hemos atrevido a preguntar. A continuación publicamos algunas de ellas.
Jesucristo nació en Belén, ciudad de Judá, para que se cumplieran las escrituras, y fue judío. En Belén había nacido el rey David y el Mesías tendría que nacer en la misma ciudad. Sus padres, que vivían en Nazaret, se trasladaron a Belén debido al censo ordenado por el emperador romano César Augusto.
Aunque Jesús nació en Belén, con excepción del tiempo en que María y José huyeron a Egipto para proteger al niño de la matanza ordenada por el rey Herodes, Jesucristo siempre vivió en Nazaret. Ahí creció y aprendió de José el oficio de carpintero. Poca gente sabía que Jesús era judío y por eso lo consideraban nazareno de la región de Galilea.
En la Biblia, en varias ocasiones la gente se refiere a Jesús como “Hijo de David”. Esto se debe a que, según las profecías, el Mesías sería descendiente del rey David. Al darle a Jesús ese título era reconocer que Él era el Mesías.
La época se puede conocer gracias al censo realizado por el emperador romano Augusto, pero no existe ninguna documentación que muestre con exactitud el día del nacimiento de Cristo. Desde antes del siglo IV los cristianos comenzaron a celebrar que el Hijo de Dios se había hecho hombre y para ello crearon la fiesta de la Natividad o Navidad, es decir, del nacimiento.
En el Imperio Romano se celebraba la fiesta del sol el 24 de diciembre por la noche, de tal manera que los primeros cristianos decidieron utilizar ese mismo día para celebrar a Cristo como la verdadera luz del mundo.
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