Columna invitada

Fortaleza física y espiritual: claves para la felicidad

Sor Annika logró conjuntar muy bien sus amores más grandes: el amor a Dios, a la cultura y al fútbol.

La religiosa de la Congregación de las Hermanas Maestras de Santa Dorotea de Vicenza, y profesora de Historia del Arte, es famosa por jugar de manera magistral al balompié y usar esta habilidad para atraer a más personas a acercarse a la Iglesia.

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Su rostro, en cada una de las fotos, irradia alegría. “Cuando entré al convento estaba un poco preocupada porque pensaba que ya no podría ocuparme de la historia del arte ni de jugar al fútbol. En cambio, aquí estoy. El Señor me da la oportunidad de poner a disposición mis talentos”.

Ella sabe muy bien que para ser feliz no tiene por qué renunciar a sus habilidades para cumplir sus deberes. Y eso es un gran ejemplo para todas y todos.

El Papa Francisco se ha referido a la felicidad como el estado de sentirse pleno, y para ello es necesario que no nos limitemos a nuestros intereses individuales, sino que busquemos que todas y todos estén bien.

De manera similar, el escritor y conferencista Tal Ben-Shahar ha mencionado cinco claves para ser felices: el bienestar espiritual, el físico, intelectual, emocional y relacional.

La hermana Annika Fabbian ha logrado unir esas virtudes al fortalecer su cuerpo, su mente, su fe y sus relaciones con otros. Esto nos envía un claro mensaje de que nosotras y nosotros también podemos hacerlo.

Cuando nos sentimos tristes o deprimidos, cuando tenemos ansiedad o preocupación, es difícil ver el amplio potencial que tenemos. Solemos pensar qué eliminamos, qué cambiamos, qué desechamos o qué no tenemos. Pocas veces reconocemos que, en nuestras propias capacidades, en nuestra historia y en nuestro entorno ya está la respuesta.

Eso le sucedió a Daniel, un joven de Puebla, quien se sentía altamente angustiado por no sobresalir en las clases. Su amigo Jonathan buscó ayuda en la Línea de Seguridad del Consejo Ciudadano 55 5533-5533. Luego de que ambos recibieron apoyo psicológico, se dio cuenta que tenía una red de apoyo sólida, volvió a su tratamiento médico y a actividades que le gustaban, como jugar básquetbol.

Si nosotras y nosotros buscamos a nuestro alrededor, si nos acercamos a nuestros seres queridos y si cultivamos las actividades académicas o deportivas que disfrutamos podremos tener mayor tranquilidad. Si además lo conjuntamos con el apoyo psicológico y nuestra fe podremos alcanzar la felicidad, la abundancia y la gracia interior que tanto buscamos.

*Salvador Guerrero Chiprés (@guerrerochipres) es Presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México.

Los textos de nuestra sección de opinión son responsabilidad del autor y no necesariamente representan el punto de vista de Desde la fe.

Salvador Guerrero Chiprés

Coordinador del Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano de la Ciudad de México (C5 CDMX).

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