María prefiere mirar adelante. Víctor ya planea la remodelación de su departamento. Ofelia agradece el reencuentro por redes sociales con familiares a quienes tenía varios años sin saber de ellos y con quienes proyecta reunirse físicamente. Antonio no cabe en felicidad por el nacimiento, a mediados de enero de su hija a quien llamaran Sofía, como su madre.

Ellas y ellos miran como una bendición el año que se acerca. Abrazan, como muchas otras personas, los momentos y razones de felicidad que les esperan, el fortalecimiento de sus emociones y pensamientos para hacer del 2023 un mejor tiempo.

Para muchas personas, Año Nuevo es de las festividades más esperadas, que sirve para marcar un nuevo comienzo, nuevas metas y deseos.

El Papa Gregorio XIII, en 1582, fue quien instauró el 1 de enero como el primer día del cambio de año, con sus respectivos festejos, después que se tenía la costumbre de realizarlo en marzo, cuando iniciaban los cultivos de las tierras y la primavera.

Ahora, después de más de 30 meses de pandemia, cerramos el 2022 con mayor optimismo. De la incertidumbre y el proceso de adaptación a los cambios generados por las recomendaciones sanitarias, pasamos a la confianza en la recuperación.

Si en estos años aprendimos a movilizarnos para aliviar y poner remedio al dolor, propio, de nuestros seres queridos o de otras personas, ha llegado el momento de crecer y aprovechar la mejor lección que nos deja la Covid: la fraternidad, un renovado sentido de solidaridad ante las emergencias.

El Año Nuevo es la oportunidad de trabajar en familia, en comunidad para promover acciones de beneficio colectivo, de la igualdad y apoyo a quienes atraviesan dificultades.

Este es el tiempo para reexaminarse y evaluar pensamientos, sentimientos y hechos. Un momento de recuerdo, gratitud y perdón, para la renovación.

Este sábado, cuando el reloj marque las cero horas, desearemos que el dolor y tristeza que pudimos experimentar se vayan lejos y se quede el amor, el calor de hogar, la comunión con la familia, las y los amigos y vecinos.

“Con un deseo altruista inspirado por el amor infinito y misericordioso de Dios, podremos construir un mundo nuevo y ayudar a edificar el Reino de Dios, que es un Reino de amor, de justicia y de paz”, dijo el Papa Francisco en su mensaje por la Jornada Mundial de la Paz 2023.

Desde el Consejo Ciudadano de la Ciudad de México acompañamos la esperanza y confianza porque este sea un año de armonía física y emocional para todas y todos.

 

 

Salvador Guerrero Chiprés

Coordinador del Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano de la Ciudad de México (C5 CDMX).

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