Cardenales y obispos oran ante el cuerpo del Papa emérito Benedicto XVI / Foto: María Langarica
En los últimos tres días, en la capilla ardiente de la Basílica de San Pedro en Roma, unas 200 mil personas han acudido a venerar u honrar el cuerpo del Papa Benedicto XVI. Algunos se preguntan si es correcta esta veneración.
De acuerdo con el diccionario, la palabra venerar significa una demostración de amor y respeto hacia una persona por su virtud, dignidad, méritos o santidad. Y esto es lo que el pueblo católico siente por el Papa emérito.
Venerar es como ese sentimiento que se tiene hacia los símbolos patrios a los que se miran con respeto y cariño, o hacia una fotografía que nos recuerda a un ser querido.
Así, multitud de personas han estado pasado frente a los restos del Papa Emérito, como un gesto de amor por lo que representan los Papas en el contexto de la Iglesia, y por la absoluta entrega que él tuvo hacia la Iglesia y a Jesús, a quien dirigió sus últimas palabras al decirle “te amo”.
A pesar de que la gente sólo puede permanecer frente a sus restos mortales unos cuantos segundos, debido a la gran cantidad de fieles que quieren estar junto a él, las oraciones a Dios están en las intenciones de todos los visitantes, a quien le piden por el eterno descanso de su alma y le dan gracias por su nutrido pontificado.
En la intención de muchos está el que algún día pueda ser declarado como santo, pero esto es algo que requiere tiempo y ciertas condiciones, y no puede ser algo inmediato.
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