En el mes de febrero se celebra a los miembros de la vida consagrada, personas que dedican su vida por completo al servicio de los demás, ordinariamente en comunidad, celibato y obediencia.
Y la celebración este año fue muy especial para Teresa Vaca y Griselda Suárez, originarias de Michoacán, así como para María Laura Moreno, del estado de Guanajuato, quienes celebraron 50 años de vida consagrada en el Regnum Christi.
María Laura estudió la licenciatura de Administración Educacional, tiene tres diplomados y un maestría. Fundó los centros de consagradas en la Ciudad de México y Guadalajara, y actualmente, a sus 70 años, sigue trabajando en la evangelización de niños y jóvenes en Michoacán.
Para ella, la situación de crisis, violencia e infelicidad que se vive en la sociedad, se debe a la falta de experimentar y vivir la presencia de Dios, algo que a ella la ha fortalecido en su apostolado:
“Me siento muy pequeña y débil, pero con Jesús en mí soy muy grande y dichosa. Me siento segura en el servicio y en mi apostolado porque tengo la fuerza y la existencia de Dios”, dice.
Por su parte, Griselda Suárez, de 71 años, fue la sexta de 12 hijos, ha trabajado en la evangelización de niños con clubes del ECYD en España y México, y actualmente trabaja con jóvenes en una Escuela Normal de Michoacán.
Considera que la comunicación actual es mucho en redes sociales, y que ahí se debe llevar el Evangelio, pero sin dejar de tener un experiencia presencial ante la adoración a la Eucaristía.
“Yo he sentido la presencia de Dios, de manera más fuerte cuando tengo tribulaciones, pero nunca me he alejado de la Eucaristía, ni de la Virgen María, así nunca te alejas de Dios”.
Y finalmente, Teresa Vaca, quien fue maestra en Morelia y ha trabajado con señoras y jóvenes en Michoacán y Guadalajara, fue directora del Colegio La Paz y responsable de la pastoral en ese colegio. A la fecha sigue llevado despensas y medicamentos a zonas marginadas en Michoacán.
Teresa está agradecida por estos 50 años de vida consagrada y anima a las personas a no tener miedo:
“Le doy gracias a Dios por haberme llamado a la vida consagrada y por concederme llegar a este 50 aniversario; Dios es fiel, lo he sentido presente en mi vida y es una alegría y satisfacción darlo a los demás y llevarlos a Él. Me siento plenamente realizada y feliz en mi vocación. La sociedad necesita de personas, apóstoles comprometidos para extender el amor de Cristo en el mundo entero. No teman abrirle las puertas a Cristo”.
La Sociedad de Vida Apostólica “Consagradas del Regnum Christi” es una sociedad de derecho pontificio, aprobada por la Santa Sede, cuyos miembros se consagran a Dios en el estado laical por la asunción de los consejos evangélicos de castidad, pobreza y obediencia. Se dedican enteramente al servicio de la Iglesia y de los hombres según el carisma del Regnum Christi y viven vida fraterna en común.
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