Las posadas recuerdan el camino de María y José hacia Belén y preparan nuestro corazón para la llegada de Jesús. Foto: Especial
Esta nota se actualizó el 8 de diciembre de 2025
Nos encontramos en una de las épocas litúrgicas más hermosas del año: el Adviento. No por lo material —fiestas, intercambios, cenas o compras—, sino por la unidad familiar y por la gran noticia que compartimos como católicos: la llegada del Mesías.
En medio de la emoción navideña, solemos concentrarnos en reuniones, recetas nuevas, adornos y regalos; sin embargo, es fundamental recuperar aquellas tradiciones que nos unen como familia y que preparan nuestro corazón para recibir a Jesús. Entre ellas, destacan las posadas, una de las celebraciones más queridas de México… aunque no siempre conocemos su auténtico significado.
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La tradicional piñata de siete picos simboliza los pecados capitales; al romperla, caen las gracias que Dios concede a quien renuncia al pecado. Foto: Especial
Las posadas no surgieron como fiestas con ponche y piñatas. Nacieron en San Agustín de Acolman, gracias a los misioneros agustinos, quienes nueve días antes de Navidad reunían a la gente en el atrio de la iglesia para rezar una novena con cantos, representaciones del Evangelio y la entrega de “aguinaldos”.
Con el tiempo, esta tradición se extendió por todo México.
Por eso las posadas comienzan el 16 de diciembre, representando los nueve meses de espera de la Virgen María. Tras rezar las letanías, se hace la representación de María y José pidiendo posada. Una parte del grupo se coloca dentro de la casa y la otra afuera; después del canto, se permite la entrada de los peregrinos, se entonan villancicos y llega el momento de las piñatas y los aguinaldos.
Los niños participan en las posadas recordando el camino de María y José, y aprendiendo el significado del Adviento y la Navidad. Foto: Especial
Las piñatas
La tradicional piñata de siete picos simboliza los pecados capitales. Al romperla, caen frutas y dulces que representan las gracias que Dios concede cuando luchamos contra el pecado.
Los aguinaldos
Las bolsitas de dulces evocan las bendiciones que recibimos al aceptar la fe y el amor de Jesús.
Lo que debes saber:
Ayúdales a comprender qué es el Adviento y por qué celebramos las posadas: son un tiempo para preparar el corazón para la llegada de Jesús, no solo para romper piñatas.
Si vas a recibir peregrinos o te toca llevar algo a la posada, involúcralos:
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