Editorial

¿Quién tira la primera piedra?

El Evangelio de este domingo hace referencia al pasaje de Jesús y la mujer que iba a ser apedreada, acusada de adulterio. “El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra”, les dice a sus acusadores.

Al escuchar esta reacción de Jesús, se fueron retirando poco a poco, comenzando por los más ancianos.
Este pasaje del Evangelio nos enseña dos verdades fundamentales de la Doctrina de la Iglesia: todos somos pecadores y todos estamos llamados a la reconciliación.

Jesús no aprueba el pecado, pero tampoco condena a la persona. Con compasión y firmeza le dice a la mujer: “Vete, y no peques más”. Esa es la esencia de la misericordia cristiana: verdad y amor, justicia y perdón.

En este tiempo de Cuaresma estamos llamados a reconocernos como pecadores y a pedir perdón a Dios. El perdón nos reconcilia, brinda la paz y nos permite comenzar una historia renovada. Toda conversión verdadera está encaminada a un futuro nuevo, a una vida nueva, a una vida sin mancha y libre de pecado, a una vida generosa.

Pero, ¿cuántos de nosotros no hemos lanzado piedras, señalando las fallas en el otro desde un pedestal de superioridad moral? ¿Cuántas veces hemos sido rápidos para juzgar, lentos para comprender y aún más lentos para perdonar?

La autocrítica no es fácil, pero es necesaria. Todos somos actores perfectibles, llamados a mirarnos con honestidad y humildad, no para desanimarnos, sino para crecer. Esta incapacidad de autocrítica no solo la vemos a nivel personal, sino también en muchas instituciones sociales, incluso políticas y de gobierno. En ocasiones vemos cómo se minimizan reclamos ciudadanos o se ignoran sus necesidades más básicas, mientras se señala con fuerza cualquier error ajeno o al que piensa diferente.

Con el tiempo de Cuaresma casi llegando a su fin, hacemos un llamado a la sociedad en su conjunto, y a cada una de las personas que influyen en la toma de decisiones de nuestro país a realizar una autoevaluación honesta, con miras a mejorar, a sanar heridas y a construir una sociedad justa, transparente y solidaria.

A los fieles católicos los invitamos a vivir este tiempo con oración y discernimiento, con un corazón dispuesto a perdonar y a pedir perdón.

Que esta Cuaresma no pase como una temporada más, sino como un punto de inflexión que nos transforme hacia el bien.

Pidamos a Dios Nuestro Señor la gracia de un corazón humilde, que no juzga, que no condena, sino que ama y acompaña.

DLF Redacción

La redacción de Desde la fe está compuesta por sacerdotes y periodistas laicos especializados en diferentes materias como Filosofía, Teología, Espiritualidad, Derecho Canónico, Sagradas Escrituras, Historia de la Iglesia, Religiosidad Popular, Eclesiología, Humanidades, Pastoral y muchas otras. Desde hace 25 años, sacerdotes y laicos han trabajado de la mano en esta redacción para ofrecer los mejores contenidos a sus lectores.

Entradas recientes

Ayúdanos a orar por la unidad de los cristianos

Jesús no quiere esa división entre Sus seguidores. Él oró así a Su Padre: Que…

18 horas hace

El testimonio de Juan Bautista

El evangelio de San Juan dedica varios pasajes a indicar la transición entre Juan Bautista…

19 horas hace

San Antón en el siglo XXI

La costumbre, introducida por los frailes franciscanos durante la colonia, propone un paréntesis para la…

19 horas hace

¿Por qué la religión católica nos acerca a Dios?

La religión católica nos conduce de manera única al encuentro con Dios. Estos son los…

1 día hace

Peregrinación: ¿Qué es y porqué es importante participar en ella?

La peregrinación es un acto de devoción que ofrece una oportunidad de renovación espiritual, encuentro…

1 día hace

San Dunstán: El santo que engañó y venció dos veces al demonio

De acuerdo con leyendas populares británicas, a San Dunstán se le atribuye haber engañado y…

2 días hace