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     Toda pareja
debe trabajar en fortalecer el diálogo.
Todo es posible con la ayuda del Señor
Lucía y Óscar vivieron una situación muy difícil, estaban a punto del divorcio; hoy viven una unión plena.
TEMA DE PORTADA /
La solución nosedade la noche a la mañana; ésta se realiza de manaera paulatina, pero es fundamental la diposición de los esposos.
pide modificar cosas, pudimos rescatar nuestro Matrimonio”.
La solución no se dio de la noche a la mañana, sino de manera paulatina; pero desde ahí Lucía comenzó a conocer real- mente a su marido, a comprender por qué había hecho aquello que la lastimó. “Eso para mí fue clave para poder perdonarlo. Comenzamos a empatar, a avanzar ver- daderamente como Matrimonio; todo a partir de la comunicación, la perseverancia y el estar cerca de Dios”.
Ha transcurrido una década desde aquella terrible experiencia de engaño, y para Lucía el haber vivido ese encuentro ha sido la mejor decisión de su vida. “Mi sentimiento se ha transformado tanto, que ahora todo lo que tengo en mi corazón es entregarle a Dios a mi esposo un poquito mejor de lo que lo encontré”.
Cuenta Lucía que su hijo terminó hace poco la carrera, y que al verla a ella junto con su esposo, les dijo: “Papá y mamá, les agradezco haber ido a aquel encuentro, porque gracias a eso mi hermana y yo somos hijos de un Matrimonio unido”.
Por Vladimir Alcántara @desdelafemx
L ucía Morales fue la última de 13 hermanos, y creció en una familia sin problemas econó- micos; además, con una idea sólida del Matrimonio. En cambio, su es- poso, Óscar, vivió en el seno de una familia disfuncional; su padre tomó la decisión de abandonarlos cuando él tenía escaso 10 años, y desde joven fue embargado por el deseo de formar una familia y conser- varla para siempre. Sin embargo, la vida suele presentar situaciones contrarias a
los anhelos.
Lucía cuenta que contrajo Matrimonio
con Óscar, y vivió muy feliz con él durante 18 años, en los cuales procrearon un niño y una niña. “Fue en un abrir y cerrar de ojos que el mundo se me vino abajo. Aquella vez, en compañía de mi hija fui a alcanzarlo a
su trabajo, y ahí descubrí su engaño. Cuando él llegó a casa, no le eché pleito, porque ni siquiera sabía cómo; sólo le pedí que me diera el divorció. Él no sabía que decirme”.
Óscar sintió una profunda tristeza cuan- do Lucía le pidió separarse; veía venirse abajo su deseo de conservar una familia para siempre. “Busqué ayuda con las Car- melitas descalzas -platica él-. Ahí me di- jeron que no eran especialistas en temas de Matrimonio, pero me canalizaron con el padre Ángel Lezama. Él nos invitó a asistir a Encuentros Conyugales (I.A.P.), y comenzamos a recibir las herramientas de comunicación para solucionar aquella situación. Con la ayuda de Dios, que nos
        “Comenzamos a avanzar a partir de la comunicación, la perseverancia y el estar cerca de Dios”.
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desdelafe.oficial desdelafe DesdelaFeOficial 12 de enero de 2020 21















































































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