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/ TEMA DE PORTADA
San Charbel
intercedió por
mi sobrino
Santiago, mi sobrino, llevaba días internado en Terapia Intensiva; entonces sucedió esto que les quiero contar.
    Por Beatriz González @desdelafemx
T odo mundo sabe cómo es circular en la Ciudad de Mé- xico, y más si es un viernes del mes de julio... es cuando corroboramos que la Ciudad de México fue fundada en un lago. Manejaba de noche, había tenido una semana larga de trabajo, con muchas presiones y cansancio. Pero debía sacar fuerzas para estar atenta y rezar, pues Santiago, mi sobrino, estaba desde hacía unos días en Terapia Intensiva. Al parecer era un virus, y el niño estaba entre
la vida y la muerte.
No mucho antes, nuestro hijo mayor
también había estado internado. De esta situación, la de mi sobrino, estamos ha- blando de tiempos alrededor del 2010.
Por cuestiones de trabajo, la señora. Alicia Del Villar, quien muchos años ha sido encargada de María+Visión en la Ciu- dad de México, se enteró que mi sobrino estaba enfermo. Ella fue quien propuso que rezáramos y pidiéramos a san Charbel, y buscó al padre Yaacoub, el superior de la comunidad de la Orden Libanesa Maronita en México. Ciertamente yo pensaba que era imposible que un sacerdote me acom- pañara a visitar a mi sobrino, y cruzar la ciudad en medio de la lluvia, a las ocho de la noche. Pero apenas colgó Alicia el teléfono, me dijo: “Pasa por mí, el sacerdote nos espera. Vamos con él a visitar al
Santi se recuperó, hoy vive sin ningún problema de salud, es un niño fuerte, parlanchín e inteligente.
BEATRIZ GONZÁLEZ
TÍA DE SANTIAGO
enfermito al hospital. Llevará la reliquia de san Charbel.”
Naturalmente hicimos un par de horas de trayecto a un hospital sobre la Av. Ob- servatorio: calles inundadas, algunas ce- rradas, tráfico y más lluvia. Se me hizo eterno el camino. Yo sólo pensaba en la generosidad de esas dos personas que no conocían al niño, y hacían con amor una verdadera obra de misericordia de la que me sentía protagonista.
Por fin llegamos,. El niño tenía conec- tado el oxígeno y el suero con los medi- camentos; respiraba con mucha dificultad. Sonaban los monitores: ¡Se veía tan frágil, solo con su pañalito! El padre Yaacoub se colocó en la cabecera y comenzó a rezar en árabe. Alicia, mi hermana y yo, sólo observábamos. Acercó la reliquia y ungió
Era el año 2010 y Santiago se debatía entre la vida y la muerte.
al niño con un aceite que sacó de una bolsita. Después me lo entregó. Era un paquetito en el que venía, además del frasquito, un poco de incienso. Luego me explicó que ese aceite se recogía de la tumba de san Charbel.
El niño se quedó dormidito y tranquilo. Se respiraba paz. Abracé a mi hermana y volvimos en menos tiempo al sur de la ciudad. Al día siguiente, Santi, como si nada, fue dado de alta y se recuperó mi- lagrosamente. Hoy vive sin ningún pro- blema de salud; más aún, es un niño fuerte, parlanchín, inteligente y lleno de vida.
¡Gracias, san Charbel, por interceder por la salud de mi queridísimo sobrino!
          10 18 de julio de 2021 desdelafemx desdelafe.oficial desdelafe DesdelaFeOficial www.desdelafe.mx













































































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