Arquidiócesis

Arquidiócesis promueve, acoge, protege e integra a migrantes

  • La Comisión de Migrantes y Movilidad Humana de la Arquidiócesis de México se ha organizado mediante cuatro programas humanitarios para atender las necesidades de este sector.

 

Abimael César Juárez

A través de la Comisión de Migrantes y Movilidad Humana, la Arquidiócesis de México brinda ayuda a personas migrantes que se encuentran en la capital de la República, ya sea en tránsito, o bajo proceso de deportación o detención, así como a sus familiares que permanecen en su lugar de origen. Así lo explicó a Desde la fe la Hna. María Arlina Barral Arellano, Misionera Scalabriniana, quien aseguró que “todos somos migrantes; incluso, como mexicanos nos hemos movido de un estado a otro en busca de una mejor vida”.

La también encargada de dicha comisión comentó que cuando las personas se presentan en una parroquia para solicitar ayuda como migrantes, esta instancia tiene la tarea de detectar si realmente lo son, y si simplemente se trata de personas sin hogar o estafadoras. “Nos fijamos mucho en su actitud; quienes son migrantes, llegan a las iglesias con una actitud humilde y noble, muestran una actitud penosa al pedir ayuda, ya que muchos de ellos tenían trabajo en sus países, y no les resulta fácil llegar a una institución a pedir un taco o una moneda. Para apoyarlos, nos hemos organizado mediante cuatro programas humanitarios”.

Sobre el primer programa, el de Atención Inmediata, señaló que ofrece de manera oportuna a los migrantes alimento, hospedaje temporal, artículos de higiene y ropa, así como servicio médico, orientación social, acompañamiento espiritual y facilidades para que puedan llamar gratuitamente a su familia hasta su lugar de origen.

En cuanto al segundo programa, el de Acompañamiento, la Hna. María Arlina explicó que está enfocado en atender a personas que se encuentran en la Estación Migratoria –ubicada  en la colonia El Vergel, Delegación Iztapalapa–, mediante visitas los días martes y jueves, en las que voluntarios y religiosos les llevan esperanza a través de la Palabra de Dios, además se celebran Misas, y se organizan para ellos fiestas tradicionales de nuestro país.

Añadió que en la Estación Migratoria también se les distribuyen dulces, artículos de higiene personal, tarjetas telefónicas y materiales para que elaboren manualidades. “En cuanto a los talleres de manualidades, sólo podemos llevarlos a cabo con mujeres y adolescentes; a los hombres sólo los vemos al momento de celebrar la Eucaristía, que es dos veces por mes”.

La Hna. Arlina refirió que el tercer programa es el de Asesoría Jurídica, mismo que consiste en tratar de facilitarles su regularización migratoria, para lo cual en ocasiones también se les apoya económicamente. “La población de migrantes asegurados, en su mayoría son hombres; en cuanto a las mujeres, algunas vienen con niños; los adolescentes por lo general vienen solos, y en su mayoría son centroamericanos, aunque también los hay de Europa y Asia”.

Explicó que, a través del programa Concientización y Solidaridad con los Migrantes y sus Familias, la comisión organiza la celebración anual del Día del Migrante y del Refugiado, mismo que promueve a través de pósteres que contienen el mensaje del Papa Francisco sobre los cuatro verbos que propone en torno a ellos: promover, acoger, proteger e integrar. “Dentro de este programa, se ha lanzado la campaña ‘Compartiendo el Viaje’ misma que se encuentra disponible en el Sistema Informativo de la Arquidiócesis (SIAME), y se suma a las campañas del Día Mundial del Migrante y del Día Mundial del Turismo”.  

La Hna. Arlina agregó que la Comisión de Migrantes y Movilidad Humana forma parte de una red de instancias eclesiales, centros de derechos humanos y organizaciones de la sociedad civil, tanto nacionales como internacionales, que ofrecen apoyo a las personas migrantes, tanto en el sur como en el norte del país. Entre las organizaciones que se encuentran en la Ciudad de México, mencionó la Casa Cafemin, de las Hermanas Josefinas; la Casa Mambré, de las hermanas Scalabrinianas, y la Casa Tochan.

Finalmente, en cuanto al cuarto programa, el de Capacitación y Formación de Agentes de Pastoral, está destinado a comunidades parroquiales, decanatos, vicarías, y diócesis sufragáneas, entre las que se imparten talleres de capacitación para promover la Pastoral de Migrantes y Movilidad Humana.