Desde la Fe - Canal RSS - Artículo Principalhttp://www.desdelafe.mx/apps/article/?z=17La Virgen del Carmen y el significado de su escapulario
En las costas de Palestina, hacia el mar Mediterráneo, hay una montaña escarpada que domina sobre el mar. Es el Monte Carmelo. Según el Antiguo Testamento, allí vivió el profeta Elías, y desde ese lugar hacía oración para que lloviera sobre aquella tierra que padecía sequía desde hacía varios años. Dios le hizo caso, y un día vio en el horizonte una nubecita, del tamaño de una mano, que se acercaba hacia la tierra firme. Aquella nubecita trajo la lluvia esperada.

Elías, desde entonces, meditó en el Mesías que era esperado como una lluvia salvadora para su pueblo, y en la Madre del Mesías, que sería como aquella nube que trajo la lluvia. Muchos siglos después nació Jesús de María, la Virgen.

Sobre ese monte, hubo, después de Elías, una comunidad de profetas que adoraban a Dios y pedían la venida del Mesías. Esa comunidad reconoció en Cristo al esperado, y desde entonces en ese monte se veneró a la Madre del Mesías, a María, a la que llamaron cariñosamente “Estrella del mar”, Stella Maris.

Un 16 de julio, en el S.XI, la Virgen María se apareció al superior de aquella Orden Carmelitana, San Simón Stock, y le dio las reglas de su Orden. 

Según la tradición, también le entregó al santo un escapulario de color café con el escudo de la Orden, y prometió –a los que lo llevaran– salir del purgatorio al siguiente sábado de su muerte. A esto se le llama el “privilegio sabatino”.

La Virgen pudo prometer esto, porque llevar el escapulario del Carmen es un compromiso de vivir en oración, en mortificación y en obras buenas, medios clásicos que la Iglesia ofrece a sus fieles para hacer penitencia por sus pecados.

Hasta el día de hoy, el escapulario de la Virgen del Carmen debe ser impuesto por un sacerdote a los que acepten santificarse en el amor e imitación de María y en la recepción frecuente de la Eucaristía. 

Portar escapulario, un gran compromiso

Para quien no conoce un escapulario, literalmente es una prenda que los monjes y las monjas llevan sobre los hombros, colgando por delante y por detrás; es una tira de tela que se lleva sobre el hábito y en la que se borda el escudo de la orden religiosa. 

Cuando surgieron las órdenes religiosas, a finales de la edad antigua y principios de la edad media, se fundaron la “Primera Orden” para varones, la “Segunda  Orden” para mujeres y la “Tercera Orden” para laicos de ambos sexos que anhelaba pertenecer a la orden religiosa pero que querían hacerlo desde su estado de vida propio.

Las terceras órdenes agruparon a muchos fieles laicos que se comprometían en un tipo especial de vida, en la pobreza, en la castidad dentro del Matrimonio y en la obediencia a Dios y a sus ministros. 

Mediante la oración, la mortificación y las obras buenas, aunadas a ciertas prácticas buscaban su santificación en medio del mundo. Se organizaban bajo la dependencia de la orden religiosa e incluso hacían una especie de votos que renovaban año con año. Estas terceras órdenes, bendecidas y propiciadas por la Iglesia, hicieron y hacen mucho bien entre los fieles laicos, de los cuales muchos han llegado a los altares.

Como estos fieles laicos no podían usar el hábito completo de la orden, se les concedía usar un “mini hábito”, es decir, el escapulario reducido a su mínima expresión.

Hay escapularios de los dominicos, mercedarios, franciscanos, agustinos, carmelitas y demás órdenes y comunidades religiosas, pero el más conocido y usado, sin duda, es el escapulario de la Virgen del Carmen, que exige, a quien lo porta, un compromiso cristiano auténtico: vivir de acuerdo con las enseñanzas del Evangelio, recibir los sacramentos y profesar una devoción especial a la Virgen.

Recuadro

"También yo llevo sobre mi corazón, desde hace tanto tiempo, el Escapulario del Carmen! Por ello, pido a la Virgen del Carmen que nos ayude a todos los religiosos y las religiosas del Carmelo y a los piadosos fieles que la veneran filialmente, para crecer en su amor e irradiar en el mundo la presencia de esta Mujer del silencio y de la oración, invocada como Madre de la misericordia, Madre de la esperanza y de la gracia". 
Juan Pablo II
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7302Domingo, 16 de julio de 2017, 14:00 horas
La importancia de dar gracias a Dios por los alimentos
¿De dónde viene la costumbre de bendecir los alimentos?

La próxima vez que vayamos a Misa pongamos atención al momento en que el sacerdote presenta las ofrendas del pan y del vino, y nos daremos cuenta de que dice: “Bendito seas, Señor, Dios del universo, por este pan, fruto de la tierra y del trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad, y ahora te presentamos; él será para nosotros pan de vida.” Y dice aproximadamente las mismas palabras cuando ofrece el vino. 

Esta bendición es herencia del pueblo judío, nuestro padre en la fe, y fue usada, posiblemente, por Jesús cuando bendecía los alimentos, ya que en los Evangelios se nos indica constantemente que era la costumbre del amado Maestro.

El pueblo judío, pues, y Jesús mismo que fue un buen judío, acostumbraban bendecir a Dios por los alimentos que nos proporciona generosamente.

Entre los primeros cristianos se acostumbró, también, bendecir a Dios por los alimentos y por cada momento de la vida, invocando a Jesús mediante la señal de la cruz, como nos dice un escritor de la segunda mitad del Siglo II, Tertuliano: “En todos nuestros viajes y movimientos, en todas nuestras salidas y llegadas, al ponernos nuestros zapatos, al tomar un baño, en la mesa, al prender nuestras velas, al acostarnos, al sentarnos, en cualquiera de las tareas en que nos ocupemos, marcamos nuestras frentes con el signo de la cruz.” ¡Maravillosa costumbre que observamos todavía en la gente sencilla de nuestro pueblo!

Tradición popular

Mis padres eran pueblerinos. Mi papá, educado por los salesianos, sabía bendecir la mesa hasta en latín; mi mamá usaba una fórmula más popular y casi en verso para poder ser memorizada fácilmente: “Gracias, Señor, por la vida y el sustento, tú nos los das por quien eres, no porque yo los merezco.” 

Y así como en mi hogar, en las familias de aferrada fe sencilla se sigue bendiciendo la mesa como una costumbre que, desgraciadamente, se va perdiendo en las nuevas generaciones que comen casi siempre de prisa y a diferentes horas por aquello del trabajo o de la escuela.

Hace unos años a alguien se le ocurrió poner en las mesas de una cadena de restaurantes una tarjeta con un pensamiento interconfesional, es decir, que podían usarla personas de cualquier religión, para agradecer los alimentos que se nos servirían.

Creo que todos los hombres de todas las religiones reconocemos que el tener qué comer es algo que debemos agradecer a Dios, o a la vida, para los que dicen que no creen en Dios.

Bendecir la mesa es dar culto a Dios

Hace de nuestra humilde comida un acto de alabanza a Dios que es Padre providente y generoso.

Bendecir la mesa es crear un ambiente fraterno

Cuando alguien bendice los alimentos en una comida está creando un ambiente especial en el que todos nos sentimos unidos por la bondad de Dios. ¿Cómo pelear o discutir si nos hemos puesto bajo el amparo del mismo Padre?

Bendecir la mesa nos ayuda a compartir

En algunas bendiciones de la mesa se acostumbra pedir por los que no tienen pan, y eso nos hace conscientes del hambre en el mundo. Apreciamos el pan nuestro de cada día y consideramos sagrados los alimentos. En la moral popular es un gran pecado desperdiciar o tirar la comida. No podemos despreciar un alimento que le hace falta a muchos que se mueren de hambre.

Bendecir la mesa es ejercer nuestro sacerdocio laical

Cuando bendecimos a Dios por los alimentos que vamos a comer estamos ejerciendo nuestro sacerdocio laical recibido en el Bautismo. El que bendice representa a Cristo presente en medio de nosotros en esa Iglesia Doméstica que es nuestra familia.

Bendecir la mesa es dar testimonio de nuestra fe

En este mundo cada vez menos preocupado por Dios y en el que nos da vergüenza mostrarnos como católicos, el hecho de bendecir a Dios antes de los alimentos es un testimonio de fe, sobre todo si vamos a comer en público.

No perdamos tan bella tradición

Bendigamos a Dios en cada momento y, de manera especial, en ese momento en que “hacemos por la vida”, enseñemos a los niños a bendecir la mesa para que esa semilla quede en sus corazones y de paso, para que aprendan a agradecer a su papá que les da los alimentos y a su mamá que los prepara. A lo mejor hasta aprenden a comer brócoli porque saben que Dios se los proporciona porque los ama.

No importa mucho la oración que usemos para bendecir a Dios, incluso podemos inventar en cada ocasión una oración especial en la que incluyamos peticiones por las necesidades actuales de la familia. Hagamos de nuestras comidas en familia un momento especial en el que sintamos a Dios presente en espera del banquete celestial con el que simbolizamos el Reino de los cielos.
Bendigamos la mesa ¡y buen provecho!


Sugerencia de oración para antes de los alimentos

Señor, te alabamos y bendecimos por (aquí con tus propias palabras di qué le agradeces: que están reunidos en familia, o con amigos, etc).  Luego dices la siguiente oración:

Gracias, Señor por la vida y el sustento,
Tú nos los das por Tu misericordia infinita,
no por nuestro merecimiento.

Bendice a quienes hicieron posible
que recibamos estos alimentos hoy aquí.
Socorre a los necesitados.
Muévenos a compartir con los demás
cuanto somos y tenemos
y danos a todos hambre y sed de Ti.  Amén.

Autor: A.M.S.E.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7292Domingo, 09 de julio de 2017, 14:00 horas
¿Por qué algunos jóvenes se alejan de Dios?
De cómo habló el jinete a su caballo y del miedo que aquél tenía…

¿Conoce usted la historia del hombre y su caballo, estimado amigo? Pero, ¿es posible? ¿Dice que no la conoce usted? Hay quien ha llegado a decir que más que un historia es un chiste, pero yo creo que es mucho más teológica que cómica. Ahora bien, puesto que no la conoce, escúchela usted. 

Iba una vez un hombre montado en su caballo, pero como por esos días había llovido no poco en aquella comarca, el río estaba crecido. ¿Y qué iba a hacer el pobre jinete, puesto que necesitaba con urgencia llegar a la otra orilla? Pues sí: hizo lo que se le ocurrió, es decir, lo que no le quedaba más remedio que hacer: cruzar el río montado en su caballo. 

Y allá va el hombre, y allá va el caballo, dale que te dale, a paso lento, como en una procesión cuando se llevan los cirios. La corriente arrastratraba con fuerza, pero ni uno ni otro se dejaban amedrentar. Hasta que… Bueno, hasta que a mitad del río, exactamente a mitad del río, el caballo sencillamente se detuvo. ¡Qué angustia y qué tragedia! 

El jinete echó mano de cuanto recurso estuvo a su alcance para hacerlo avanzar: picó espuela, atizó el fuete, soltó rienda, pero todo resultó inítil: el caballo, así como lo digo, se negaba a dar un paso más. Y allí se quedaron los dos, el jinete dando voces y el caballo haciendo como que no oía. ¡Y qué voces daba el hombre! Primero eran afectuosas:

-Arre, caballito, arre.

Pero luego se volvieron duras, hasta el punto de convertirse, finalmente, en palabrotas y maldiciones:
-¡Caballo hijo de la tal por cual! ¡Que el diablo te lleve! 

Y aún dijo otras cosas que, por decoro, señor, no le contaré. No obstante, el caballo seguía sin obedecer.
Una mujer que veía la escena desde la orilla a la que se dirigía el jinete, profundamente escandalizada, se puso a gritar, diciendo:

-¡Deje de maldecir a su caballo y mejor póngase a rezar, zoquete! Diga un padrenuestro para que Dios lo ayude y lo ponga a salvo de la corriente. 

-¿Rezar? ¿Ha dicho usted rezar? –gritó el hombre desde donde estaba-. ¡Como se le ocurre! ¿Y si el caballo, al escuchar mis oraciones, se arrodilla?

Confiese, amigo, que, si es un chiste, no es del todo malo. Pero ya le he advertido a usted que es mucho más que un chiste. Porque así como este hombre tenía miedo de que su caballo se arrodillara, así existen hoy muchos poderes –por así llamarlos– que tienen pavor de que un día el ser humano vuelva a arrodillarse, como hacía antes –es decir, en otras épocas– con entera naturalidad. 

¿No se ha dado cuenta usted, amigo, que los hombres de hoy ya no saben realizar este magnífico gesto que, por lo demás, sólo tiene sentido en relación con Dios? Arrodillarse ante otro hombre es cobardía; arrodillarse ante Dios, en cambio, es sencillamente adoración. Pero le decía –no permita usted que me ahogue en el río de mis palabras, se lo suplico– que existen en la actualidad muchos poderes que quieren impedir a toda costa que un día el hombre vuelva a arrodillarse. ¿Se ha puesto a pensar, por ejemplo, lo que sucedería si los jóvenes comenzaran a hacerlo? ¡Eso sería la catástrofe! ¿Quiere que me explique mejor? Lo haré con mucho gusto. Imagínese a usted a un muchacho que, tras escuchar un poco de música en su habitación, apaga la luz y se va a la cama. ¡Este joven no está constribuyendo para nada a la prosperidad económica de la ciudad! ¿O qué es lo que consume? Un poco de electricidad, y eso es todo. Pero si, por el contrario, decide salir con sus amigos y pasar con ellos la velada, entonces todos los engranajes de la maquinaria comercial se pondrán a funcionar. 

Este joven, para decirlo ya, se tomará no una, sino seis cervezas –note usted que, por alguna razón, he decicido no cargar las tintas demasiado-; por lo tanto, pondrá a funcionar la industria cervecera. 

Luego se tomará unos cuantos tequilas; lo que equivale a decir que pondrá a funcionar también la industria tequilera. 

Fumará media cajetilla de cigarros con sus compañeros: hará, pues, igualmente próspera a la industria tabacalera. 

Comerá varios puñados de papas fritas: es decir, constribuirá a la prosperidad de la industria botanera. 
Se trasladará a la fiesta en el auto de su padre: lo cual quiere decir que, de paso, también prosperará la industria petrolera. 

Y podría alargar la lista hasta el infinito. ¿Lo ve usted, estimado señor? Por eso es preciso –dicen estos poderes de los que le hablo– sacar a los jóvenes de sus cuartos e invitarlos a vivir, como dice la canción, la vida loca. ¿O es que hay algo de malo en que se diviertan? ¡Y si el fin de semana comenzara el miércoles, sería mucho mejor! Aunque, de comenzar el martes, estaría perfecto… ¿Le parece absurdo lo que digo, amigo mío? Y también por eso es conveniente –y más que conveniente– que los jóvenes no crean en nada ni se detengan ante nadie. Es bueno que para ellos no exista nada santo, pues lo santo no se lleva muy bien con estos jaleos que parecen no tener fin. Conviene que crean que las religiones en general están todas equivocadas y que el cristianismo en particular es nocivo para la salud. Porque, si no están profundamente convencidos de esto, es posible que algún día se arrodillen, y entonces será el acabóse. 

En efecto, mi querido amigo: hay que ser un poco maliciosos y decirlo con entera claridad: hay quien tiene miedo de que el caballo se arrodille. Y no es sólo aquel jinete de la historia, sino muchos otros jinetes más. Piénselo, piénselo usted, se lo suplico.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7283Domingo, 02 de julio de 2017, 14:00 horas
Whatsappitis
¿Sabías que existe una enfermedad llamada whatsappitis? Se trata de la primera enfermedad que se conoce por utilizar la aplicación Whatsapp, y la cual consiste en un tipo de tendinitis causada por el uso excesivo de este servicio de mensajería digital.

El primer caso de este padecimiento del que se tuvo conocimiento lo dio a conocer la revista británica The Lancet. Se trataba de una mujer de 34 años, embarazada, quien había respondido mensajes navideños durante seis horas continuas, lo que le provocó fuertes dolores en las muñecas y pulgares.

En entrevista para Desde la fe, la psicóloga y terapeuta Tania Castro, del Centro Cenyeliztli, explicó que la whatsappitis es un problema de salud cada vez mayor debido a que el Whatsapp es una de las formas de comunicación más utilizadas a nivel mundial, debido a que es un servicio de mensajería gratuito y rápido que permite intercambiar fotografías, videos y comentarios con sólo conectarse a internet. 

Detalló que el peso del aparato celular –130 gramos, aproximadamente–, el prolongado tiempo de uso y el movimiento constante de los pulgares para escribir los mensajes, es lo que provoca la tenosinovitis, llamada la whatsappitis por la comunidad médica, debido a que la causa principal es el uso excesivo de la aplicación. 

“Supone la inflamación del tendón y la membrana sinovial que lo recubre; esto se manifiesta con un dolor en la muñeca, hinchazón y entumecimiento de los dedos debido a la postura que se adopta al utilizar el móvil. También puede generar contracturas desde el cuello hasta la región dorsal, incluida la espalda, molestias que anteriormente solamente estaban relacionadas a las actividades deportivas o laborales”, afirmó.

Tania Castro advirtió que cuando este dolor se extiende y se intensifica de forma prolongada, es necesaria la rehabilitación. Sólo en caso de que la molestia se agrave al grado de convertirse en un problema que impide la realización de las tareas cotidianas, cabría la posibilidad de recurrir a la cirugía para liberar el tendón.

Otra consecuencia negativa de la whatsappitis es que disminuye los niveles de concentración de la persona, y sobre todo, provoca un daño en las relaciones familiares y sociales. “El problema no sólo es en las muñecas, pues cuando nos volvemos adictos al Whatsapp perdemos nuestra espiritualidad. Dejamos de ser criaturas hechas a imagen y semejanza de Dios, y nos convertimos en máquinas”. 

Refirió que el antecedente a este tipo de trastornos podría remontarse al año 1981, cuando se habló de la “muñeca de Space Invaders”, un dolor causado por oprimir el botón requerido por dicho videojuego, el cual que fue muy popular. 

Otro antecedente se ubica en 1990, cuando se reportaron algunas lesiones relacionadas con los videojuegos, entre ellas la llamada nintendinitis (nombre designado por la revista médica The New England Journal of Medicine), diagnosticada por primera vez en una mujer de 35 años que había jugado durante cinco horas seguidas con una consola Nintendo. 

Se tiene también registrado el caso de un joven de 29 años que sufrió de wiitis aguda por pasar demasiadas horas jugando al tenis con su consola Wii. En estos dos últimos casos, la receta fue la misma: ibuprofeno y alejarse de los videojuegos por un tiempo.

“Como hijos de Dios –explica Tania Castro– la expresión verbal y física es muy importante para lograr una comunicación afectiva y cercana. Hay familias en las que, aun cuando todos los integrantes están en casa, la comunicación se realiza por medio de mensajes de texto. Cuando esto sucede, hay que poner un alto y replantear la comunicación”.

Para finalizar, la especialista aseguró que si a la persona se le complica dejar de utilizar la aplicación Whatsapp por un tiempo, es recomendable usar un lápiz óptico para que los pulgares no se lesionen.

De igual manera, sugirió valorar qué tan necesaria es la comunicación por este medio y qué tanto se puede llevar a cabo personalmente, pero sobre todo, “no perder de vista que Dios nos ha dotado de herramientas que nos permiten movernos y comunicarnos para hacer que nuestra convivencia sea más armoniosa”.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7274Domingo, 25 de junio de 2017, 14:00 horas
Asesinato de sacerdotes, ¿odio a la fe?
Lugares sagrados

Quizás a ustedes les ha pasado lo que me pasa a mí cuando visito alguna de las muchísimas ruinas de templos prehispánicos que se hallan casi en cualquier punto de nuestro país, por ejemplo, Teotihuacán. Visitar ese lugar me inspira sentimientos de misticismo, es decir, me acerca a Dios; sobre todo al pensar que nuestros antepasados dedicaron estos imponentes edificios a sus divinidades. El paso de los siglos no les ha quitado su sacralidad, son como un templo que, a pesar de estar en ruinas y abandonado, no deja de ser templo. Alguna vez he llevado a algún grupo de jóvenes a Teotihuacán, no sólo de paseo o en plan cultural, sino para hacer allí un día de retiro espiritual. Allí nos encontramos con Dios.

Hay lugares sagrados que imponen sentimientos de encuentro con Dios, desde luego nuestros templos, desde una catedral hasta la más humilde y pobre capillita de nuestra comunidad. Allí está Dios. Es un lugar sagrado. 
 
Personas sagradas

Y lo que pasa con los lugares pasa también con las personas. Yo me he fijado el respeto que inspira una religiosa que, llevando su hábito, se sube al metro o al autobús. La gente sabe que esa mujer es diferente, y su presencia despierta sonrisas y trato educado y deferente.

Me da gusto ver cómo muchos sacerdotes, sobre todo ente los más jóvenes, gustan de vestir como sacerdotes, con ese alzacuello que los distingue y los señala como ministros sagrados. Creo que muy pocos de ellos, o ninguno, ha experimentado alguna agresión por vestir como clérigos y, en cambio, ha provocado consultas hechas a la carrera, aprovechando la presencia, hoy inusual, de un sacerdote.

Los primeros que debemos convencernos de que los sacerdotes son personas sagradas somos los mismos sacerdotes.
 
El odio a la fe

Cuentan que, en otros países, sobre todo en Europa, hay gente que agrede a los sacerdotes en la vía pública y que hasta les lanzan piedras por las calles. Son países con un pasado de guerras y revoluciones en las que se identificó a los sacerdotes con los opresores y con los ricos. Hay un verdadero odio a la religión, un odio tan grande que se vuelve locura cuando se destapa la olla y se deja escapar la presión. ¡Cuántos sacerdotes y monjas asesinados en esas revoluciones!

También nosotros en México hemos sufrido esas revoluciones y también hemos tenido mártires por odio a la fe; podríamos decir que todavía entre nosotros hay muchas personas que, por ideología, agreden la religión, pero que en el trato con un sacerdote se muestran educados.

En un pueblito de Xochimilco estábamos recibiendo a un nuevo grupo de mayordomos o fiscales que se encargarían ese año de las fiestas patronales y del cuidado del templo. Se me acercó una jovencita de la estudiantina, me señaló a un profesor que daría ese año su servicio a la Iglesia, y me platicó que ese maestro les enseñaba en clase que Dios no existía. Era ateo y, sin embargo, serviría durante todo un año a Dios. Así somos los mexicanos. Por cierto, fue un buen fiscal.
 
¿Por odio a la fe?

Dicen que en este México nuestro hay dos profesiones que son las más peligrosas del mundo: ser periodista y ser sacerdote. Somos el país en donde más sacerdotes se asesinan. ¿Por odio a la fe? No lo creo; los enemigos de la fe, hoy por hoy, no asesinan.

Pero hay otros que odian a los sacerdotes porque hablan de la verdad, y esa verdad les parece incómoda y hasta peligrosa para sus intereses. Los sacerdotes son incómodos para los criminales en la medida en que concientizan y organizan a la comunidad; entonces es necesario escarmentarlos o desaparecerlos.

A veces los sacerdotes son asesinados no por enemigos de la Iglesia, sino por maleantes que quieren robarlos porque los creen ricos. Vivimos en un mundo de violencia y esa realidad nos ha alcanzado.

Sucede lo mismo cuando roban nuestros templos; no hay odio contra Dios, y a lo mejor ni les importa Dios, lo único que les interesa es la ganancia.
 
Volver a lo sagrado

Si los sacerdotes queremos volver a contar con el cariño y el respeto de nuestro pueblo no nos queda más que un solo camino: volver a ser sacerdotes. Ser los sacerdotes que el pueblo espera y que la Iglesia desea que seamos. Oler a oveja sin dejar de ser pastores. Si somos pobres, parecer pobres, porque si somos ostentosos defraudamos a nuestros feligreses y alentamos la violencia de los malhechores.

Todavía contamos con el respeto de muchos y con el aprecio de los que nos tratan más; aspiremos a ser personas verdaderamente sagradas, servidores de Dios en nuestros hermanos.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7265Domingo, 18 de junio de 2017, 14:00 horas
La auténtica devoción a la Preciosa Sangre de Jesucristo
La solemnidad del Corpus Christi

El próximo jueves celebramos el Corpus Christi (Cuerpo de Cristo), fiesta instituida por el Papa Urbano IV para celebrarse el jueves siguiente a la fiesta de la Santísima Trinidad, por medio de la bula Transiturus, del 8 de septiembre de 1264. 

Se tienen noticias de la devoción a la Preciosa Sangre de Nuestro Señor Jesucristo desde el siglo XI, pero fue hasta el año 1849 que el Papa Pío IX la introdujo en Roma, y el Papa Pío X, fijó su fiesta para el 1 de julio, dedicándole todo este mes a honrarla. Pero a partir del año 1970, el Papa Pablo VI la unió a la fiesta del Corpus Christi, de modo que desde entonces en la solemnidad del Corpus Christi se celebra el Cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo.
 
La devoción a la Preciosa Sangre de Cristo

Se trata de una excelsa devoción que la Iglesia siempre ha recomendado; tiene su fundamento en la víspera de la Pasión, en la institución de la Eucaristía; pues, aunque Nuestro Señor había anunciado varias veces la Pasión (Mt 16, 21-23; 17,14-22-23; 20, 17-28; Lc 9,22), es hasta el Jueves Santo, en la Última Cena, donde realiza de manera anticipada sacramentalmente dicho evento: “este es el cáliz de mi Sangre, Sangre de la Alianza nueva y eterna, que será derramada por ustedes y por muchos para el perdón de los pecados, hagan esto en conmemoración mía” (Plegaria Eucarística).

La realización de lo anticipado inicia esa misma noche al derramar Sangre en el huerto de Getsemaní y continúa derramándola por casi 20 horas, desde  el sudor de Sangre en el Monte de los Olivos –que según la tradición empezó a las 9 de la noche del jueves– hasta incluso después de la muerte, con la lanzada en el pecho, entre las 3 y 6 de la tarde del viernes.

La devoción a la Preciosa Sangre tomó dos vertientes desde sus inicios: primero, a la Sangre Eucarística, y segundo, a la Sangre físico-química que el Señor derramó para nuestra redención. La tradición sitúa ésta en siete momentos específicos, uno en la niñez (la circuncisión) y seis en la Pasión (el sudor en el huerto, la flagelación, la coronación de espinas, el camino al Calvario, la crucifixión y la lanzada). Obviamente se trata de la misma Sangre, la que ha sido derramada y ahora tenemos de modo sacramental.
 
La Sangre derramada de Nuestro Señor 

La Sangre derramada del Hijo de Dios encarnado, fue el precio de nuestra redención, y Jesús la derramó hasta la última gota. La Sangre no está perpetuamente brotando de sus heridas, Cristo no sigue sangrando ya de las rodillas, las manos, los pies, los codos o la cabeza: el acontecimiento histórico de la Pasión terminó. Si no, no hubiéramos sido redimidos. Sin embargo, el Señor Resucitado sigue haciéndonos partícipes de su Sangre no sólo de modo sacramental; veamos:

Podemos hablar, por un lado, de un derramamiento místico de su Sangre que continúa en la historia, pero que supera la historia y que han experimentado numerosos santos como una gracia especial y que ha suscitado en ellos: amor, entrega, celo por la salvación de la humanidad, ánimos para llevar a cabo grandes trabajos y empresas apostólicas, y al mismo tiempo fortaleza para afrontar persecuciones, e incluso el martirio. 

Por otro lado, también el Señor ha querido regalarnos a todos de su Sangre físico-química en los milagros eucarísticos, que tienen como finalidad ayudar nuestra fe y acrecentar nuestra devoción a la Eucaristía.
 
La Sangre Eucarística

El Evangelio nos narra que en la Última Cena Jesús tomó el cáliz, dando gracias bendijo al Padre y lo pasó a sus discípulos diciendo: “Tomen y beban todos de él, porque este es el cáliz de mi Sangre que… será derramada por ustedes y por muchos, para el perdón de los pecados”. Meditemos en este relato.
 
1. Antes de la bendición del vino se hace la bendición del pan. El hecho de que Jesús separe en su ofrecimiento estos dos elementos nos muestra un aspecto sacramental del derramamiento de su Sangre; así representamos sensiblemente el carácter sacrificial de la Misa, aunque ambos, pan y vino, serán transformados en el cuerpo y la Sangre, es decir, ambos elementos van juntos; ya el Concilio de Trento en su canon 1641 nos dice: “Cristo está todo entero presente en cada una de las especies, y todo entero en cada una de sus partes”. Es decir, tanto en la especie de pan está el Cuerpo y la Sangre, como en la especie de vino está el Cuerpo y la Sangre del Señor. Tal vez por esta razón la Iglesia unió la fiesta de la Sangre de Cristo con la del Cuerpo de Cristo en una sola solemnidad: el jueves de Corpus Christi.
 
2. La comunión a la que nos invita Jesús es espiritual y pasa por el sacramento. Nos invita a beber del cáliz de su Sangre, para que a través de esta bebida recibamos su vida divina. Así pues, la Sangre derramada es para beberla sacramentalmente: “tomen y beban todos de él”. En ningún momento nos invitó a “rociarnos”, “cubrirnos”, “sellarnos”, ni con su Sangre sacramental, ni con su Sangre físico–química. Otra cosa es que nosotros metafóricamente le digamos que “nos cubra con su Preciosa Sangre”, con ello estamos pidiendo su gracia y protección. Los frutos de la Redención nos llegan, no porque su Sangre nos bañe, sino por comulgarla sacramentalmente con las disposiciones adecuadas. 
 
3. Jesús afirma que la Sangre que derramará es la Sangre de una “Alianza nueva y eterna”. En el Antiguo Testamento se habían llevado a cabo numerosas alianzas (Cf. CEC 309; 1067; 1080ss), algunas de ellas con derramamiento de sangre de animales que no podían redimirnos. Sólo la Alianza que realiza Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, es completamente redentora y tiene validez eterna. La razón es porque la Sangre con la que se lleva a cabo es la del Dios encarnado.
 
4. Sangre “que será derramada para el perdón de los pecados”. El derramamiento de esta Sangre tiene una finalidad: “el perdón de los pecados”; perdón que objetivamente ya se ha dado, es decir, ya estamos salvados, ya fuimos redimidos. No obstante, hace falta que cada persona haga suya esta salvación, y el camino ordinario para hacerlo es a través de los sacramentos.

No es sólo su Sangre, sino es la persona del Verbo la que realiza la redención. Por tal motivo, nuestras oraciones han de ser dirigidas a la persona del Hijo de Dios, no a la Sangre, ni a la cabeza o al hombro derecho, ni a las llagas, sino a la Persona de Cristo, muerto, resucitado y “sentado a la derecha del Padre”. Cierto que a lo largo de la historia ha habido devociones que se han centrado en una parte de su cuerpo, como por ejemplo las llagas, pero la oración se dirige a la Persona por sus “benditas llagas”. En la misma oración del “alma de Cristo”, aunque en alguna de sus invocaciones se pida: “Sangre de Cristo, embriágame”, la oración en su conjunto está dirigida a la Persona: “oh, mi buen Jesús, óyeme”, “dentro de tus llagas, escóndeme”, “no permitas que me aparte de Ti”…
 
5. El relato de la institución de la Eucaristía termina con las siguientes palabras: “hagan esto en conmemoración mía”. Jesús nos pide que actualicemos el misterio de su Sangre derramada en el tiempo, y es lo que hacemos en cada Misa, en ella entramos en comunión con esta Sangre que nos limpia, nos purifica, nos eleva y pone en nosotros una semilla de resurrección gloriosa.
 
La auténtica devoción

La devoción a la Preciosa Sangre no consiste solamente en hacer actos de piedad interminables: rezar coronillas, jaculatorias y oraciones horas y horas. Esta devoción nos tiene que llevar a la Eucaristía: a su celebración, a su comunión y a su adoración. La auténtica devoción a la Preciosa Sangre implica también conversión y arrepentimiento de los pecados, confesión de éstos y purificación, empeño por una vida virtuosa y caritativa; en pocas palabras, comprende, además de los ejercicios de piedad, ejercicios de dominio de sí y obras de misericordia. Por tanto, ¿hay que rezar? Sí, pero cada uno de acuerdo con su estado de vida. 
 
Toda devoción debe ser aprobada por la Iglesia

Por otro lado, es muy importante tener en cuenta que las devociones, que son inclinaciones afectivas hacia un misterio de nuestra salvación, no pueden ser absolutizadas, pensando que tal devoción es la única que me llevará a la salvación; tampoco pueden verse bajo la óptica del mercado: “yo te doy tanto, Tú me tienes que dar tanto”, ni siquiera con respecto a bienes espirituales; ni mucho menos se han de vivir como algo mágico para la obtención de bienes materiales. Por tal motivo, hay que tener mucho cuidado cuando surge una devoción que dice tener su origen en alguna revelación privada que no ha sido aprobada por la Iglesia. Por lo que, antes de comprar un libro de devociones, hay que checar si tiene Licencia Eclesiástica o Imprimatur, que es la aprobación que da la autoridad competente de la Iglesia.
 
La devoción a la Preciosa Sangre es muy grata a Nuestro Señor

Concluyamos diciendo que la devoción a la Preciosa Sangre es muy grata a Nuestro Señor Jesucristo, que ha de llevarnos a la Eucaristía y que ha de estar unida –como lo ha señalado san Juan XXIII– a la devoción del santo Nombre de Jesús y a la de su Sagrado Corazón; de hecho, en las invocaciones que se hacen después de la bendición con el Santísimo Sacramento se mencionan unidas: “Bendito sea el nombre de Jesús, bendito sea su Sacratísimo Corazón, bendita sea su Preciosísima Sangre”. Nombre, Corazón y Sangre sintetizan el misterio de Jesucristo Redentor.

Nuestro Señor mira complacido esta devoción cuando nos lleva a la conversión, nos impulsa a cumplir nuestros deberes de estado y abre nuestras manos a prodigar amor.

Además, esta devoción nos lleva a la contemplación de la naturaleza humana del Salvador, a “acompañarlo” en sus horas más difíciles y a experimentar en carne propia su entrega amorosa. Él, que no ahorró el más mínimo esfuerzo y derramó hasta su última gota de Sangre por nosotros, nos introduzca en el misterio y ayude a transformarnos en discípulos y testigos de su amor. Que María Santísima nos consiga estas gracias. Amén.
 
 
La devoción Nigeriana

Muy difundida en todas partes la devoción nigeriana de la Preciosa Sangre se basa en unas supuestas revelaciones a un joven llamado Bernabé Nwoyen. En su libro se afirma de muchas maneras que las oraciones son de origen sobrenatural y que fueron dictadas directamente a Bernabé por Jesucristo, la Virgen María, algún santo o los ángeles, y se presenta como aprobado por la autoridad eclesiástica, con un Nihil Obstat (que da un sacerdote de la diócesis de Onitscha) y el Imprimatur que da el obispo Ayo María Atoyebi de la diócesis de Ilorín (a 524 Km de Enugu), pero hay que saber que, por ministerio la aprobación de supuestas apariciones y revelaciones compete al Ordinario del lugar donde se dieron (cf. Congragación para la Doctrina de la Fe: Normas sobre el modo de proceder en el discernimiento de presuntas Apariciones y Revelaciones, aprobado por Pablo VI en 1978). El Ordinario, en ese entonces, Mons. Anthony Gbuji, Obispo de Enugu, Nigeria, no sólo no aprobó la doctrina derivada de las supuestas apariciones a Bernabé, sino que las prohibió; el obispo actual Callistus Onaga tampoco las ha aprobado, aunque prudentemente ha nombrado a un sacerdote (capellán) que esté al pendiente de este grupo religioso.
 
Hay que tener claro que la Devoción a la Preciosa Sangre es una valiosísima herencia de la Iglesia Católica y que se ha practicado por siglos; que la Devoción nigeriana a la Preciosa Sangre no está aprobada por muchas diócesis entre ellas la Arquidiócesis de México, pero que en su lugar se pueden hacer muchas otras oraciones que están de acuerdo con la auténtica tradición de la Iglesia (Véase: La Devoción de la Preciosa Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, de acuerdo a la Tradición de la Iglesia Católica, del P. Rogelio Alcántara).
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7256Domingo, 11 de junio de 2017, 14:00 horas
Imagen de la Virgen de Guadalupe, una perfecta catequesis
Algo que en primer lugar llama la atención en el Acontecimiento Guadalupano es sin lugar a dudas la inculturación. San Juan Pablo II lo llamó un “modelo de evangelización perfectamente inculturada”. Como prueba de ello quisiera destacar algunos elementos que se encuentran en la imagen de la Santísima Virgen. Para realizar este análisis, sigo de cerca la obra de Mons. José Luis Guerrero, fallecido el pasado 22 de octubre, quien aportó mucho sobre el tema guadalupano.

En primer lugar está el hecho de que Dios haya querido dejar una imagen. Los pueblos prehispánicos no tenían alfabeto. Todas las cosas las transmitían a través de pinturas, que ahora llamamos códices. Así escribían su historia. Las imágenes eran indispensables para la comunicación entre ellos. El hecho de que a un pueblo que se comunicaba así se le envíe una imagen de la Madre de Dios es una perfecta catequesis.

Un segundo aspecto es el rostro. No es un rostro indio ni español, sino mestizo. Hoy ese rostro es totalmente normal en México, pero no lo era entonces. Apenas estaba empezando a darse la mezcla de razas. Al principio esto no fue fácil. En el rostro de la Virgen de Guadalupe vemos la propuesta de un mensaje de comunión, a fin de superar las diferencias entre las razas a través de la paz y la armonía. El mestizaje no es mostrado como un hecho humillante, sino como una riqueza, fruto de la llegada del Evangelio. Por otra parte, la expresión del rostro era de especial importancia en el mundo náhuatl (la palabra ixtli –rostro-, era sinónimo de persona), de aquí que su expresión tierna y amorosa, de una madre que contempla a su hijo, indica amor, caricia, protección, inmenso interés por el otro. La manera de mirar de la Virgen, de lado, equivalía a pensar en el que se mira, no olvidarse de él. Un cuestionamiento pastoral que brota es ¿cómo mirar hoy, en María de Guadalupe, es decir con ojos de misericordia, a tantos rostros dolientes que necesitan reconciliación y sentido en su vida?

Un tercer elemento simbólico es el del sol, que aparece detrás de la imagen, como abriéndose paso entre la bruma, lo que traía enseguida a la mente indígena una frase que ellos usaban en su idioma para hablar de la llegada de Dios: “entre nubes y entre nieblas”. Como sabemos, el talle que marca el cinto no está en la cintura, sino elevado hasta el pecho, mostrando que esa muchacha está encinta, con el sol iluminando al Hijo que viene. Como un detalle de no menor importancia debemos señalar que este acontecimiento se da en el solsticio de invierno, que ahora es el 23 de diciembre, ya que en ese tiempo no se había realizado aún la reforma al calendario que hizo el Papa Gregorio XIII en 1582, para corregir el error de 11 días que había, de modo que aquel 12 de diciembre era el solsticio, que todos los pueblos mesoamericanos conocían perfectamente en sus cálculos astronómicos y le daban un gran significado. Por otra parte, el manto representa el cielo lleno de estrellas y la túnica representa la tierra llena de flores, y el sol está iluminando el conjunto. Los indígenas contemplaban como un eterno conflicto la sucesión del sol, la luna y las estrellas, por ello se sentían obligados a ofrecer su sangre en los sacrificios humanos para permitir la permanencia del sol y con ello de la vida. En la imagen plasmada en la tilma de Juan Diego todo esto está superado. El ángel sostiene con una mano al manto y con la otra a la túnica, indicado la unidad cósmica entre cielo y tierra que viene a través de aquél que nace de María, Jesucristo.

Podemos decir algo más sobre las flores presentes, tanto en la imagen como en el relato de las apariciones, el Nican Mopohua. Los pueblos mesoamericanos concebían la verdad, la bondad y el valor del hombre como algo que tiene buenas raíces. Una cosa es cierta o es buena si está bien arraigada. Por lo tanto, una bella flor es la evidencia de una buena raíz y la promesa de un buen fruto. Para los indígenas, nada había más bello, nada más excelso como don de Dios que las flores, porque las flores eran lo más divino que el hombre poseía en la tierra. 

El Acontecimiento Guadalupano, a mi parecer, logró la transformación de valores culturales, no traicionó el mensaje cristiano sino al contrario, lo facilitó, y fue progresiva su recepción en el Pueblo de Dios, se fue dando paulatinamente. El ministerio episcopal tiene el gran reto de ir descubriendo los aspectos positivos de los grandes cambios culturales, y utilizarlos para el servicio del Evangelio; respecto a los aspectos negativos, advertir sobre ellos al Pueblo de Dios, para que esté atento; tener conciencia de que la inculturación es un proceso lento, no inmediato. (Continuará) 
 
Nota: Tomado de la ponencia “El compromiso pastoral episcopal frente al Acontecimiento de Santa María de Guadalupe”, dictada por el P. Gustavo Watson a los participantes de la 103º Asamblea Plenaria del Episcopado Mexicano.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7261Domingo, 11 de junio de 2017, 14:00 horas
Espíritu Santo 5 cosas que debes saber de Él
Pentecostés, como la Pascua, es una fiesta que ya celebraban los hebreos en los tiempos de Jesús. Siete semanas más un día (cincuenta días) después de la Pascua, presentaban a Dios dos panes hechos con el trigo nuevo recién cosechado. 

Esta “fiesta de la cosecha” recordaba el tiempo en que el pueblo de Dios vagaba por el desierto sin tener dónde sembrar ni qué cosechar. Dios les dio una tierra para que la sembraran. Imaginemos la alegría el día en que recogieron su primera cosecha en aquella tierra tantas veces prometida y otras tantas esperada. Por fin podían comer un pan sembrado, cosechado, molido, amasado y cocido por ellos mismos. ¡Ya eran libres! 

La palabra “Pentecostés” significa en griego “cincuenta”, haciendo referencia al número de días transcurridos después de la Pascua. Esta fiesta adquirió un significado nuevo entre los cristianos, pues en una fiesta de Pentecostés descendió el Espíritu Santo sobre los apóstoles, Iglesia naciente, cuerpo de Cristo que recibe al Espíritu Santo para que lo anime.

Pero Pentecostés no sólo es un recuerdo de aquel acontecimiento. Pentecostés sigue sucediendo hoy, porque ese Espíritu Santo que descendió sobre la primitiva Iglesia, Cuerpo Místico de Cristo, para servirle de alma y darle vida, sigue presente en la Iglesia actual. ¿Cómo lo hace? 
 
1. Buscando la unidad

El Espíritu Santo está presente en la Iglesia, dándole la unidad que Jesús pedía insistentemente al Padre para sus discípulos. La separación de la Iglesia católica y la formación de sectas, cada vez más numerosas, nos hacen ver la falta de correspondencia de nosotros los cristianos a la acción del Espíritu Santo. Esto es doloroso y constituye una falta de testimonio para los no cristianos. Por eso todos los cristianos, no sólo nosotros los católicos, hacemos oración para que algún día volvamos a ser una sola Iglesia bajo un solo Pastor.
 
2. Asesorando al Papa

El Espíritu Santo está presente en la Iglesia Universal iluminando al Papa y a los obispos, sucesores legítimos de los apóstoles, para guiar a la Iglesia, santificarla y enseñarla a conocer, sin error, la doctrina de Jesús. Creemos los católicos que en materia de fe o costumbres, el Papa recibe una especial asesoría del Espíritu Santo para no equivocarse cuando habla “Ex Chatedra”, es decir, oficialmente. 
 
3. Santificando a la Iglesia

El Espíritu Santo está presente santificando a la Iglesia, que es santa por su origen divino, por su fundador que es Santo, pero que es pecadora por nosotros los humanos que la formamos. La presencia santificadora del Espíritu Santo se manifiesta en los frutos de salvación que se dan constantemente en la comunidad eclesial. La Iglesia Católica se goza, no en fabricar santos, sino en declarar que Dios se ha portado maravillosamente en la santidad de nuestros hermanos.
 
4. Actuando en ti

El Espíritu Santo también está en ti porque lo recibiste en tu Bautismo y eres para Él como un templo; porque lo recibiste en tu Confirmación para hacerte fuerte en la fe, testigo y apóstol del Evangelio. Él ilumina tu mente y mueve tu corazón para vivir valientemente como Cristo nos enseñó. El Espíritu Santo también está en ti cuando elevas tu alma en oración, cuando sientes hambre de hacer el bien y cuando lo haces, cuando te unes a los tuyos y a la comunidad parroquial, cuando lees la santa Biblia en unión con la Iglesia que es su custodia, cuando profundizas en la doctrina cristiana, cuando te atreves a hablar de Jesús a los que no lo conocen.
 
5. Asistiéndote con sus dones

Y si el Espíritu Santo está en ti, sus siete magníficos dones enriquecerán tu vida y, como fruto de ellos, vivirás en paz y lleno de gozo y alegría. Sus dones son: Sabiduaría, Entendimiento, Consejo, Ciencia, Piedad, Fortaleza, Temor de Dios.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7247Domingo, 04 de junio de 2017, 14:00 horas
Adicción a videojuegos, peligro para la salud mentalAl investigar a Juan René Silva Martínez –la persona que atacó al sacerdote en la Catedral de México– las autoridades descubrieron en su perfil público de Facebook que el joven es adicto al videojuego Assassin’s Creed, una saga basada en la violencia, y entre cuyos desafíos se encuentra el de matar incluso a un pontífice.
Desde la fe platicó con la maestra en Psicoterapia Infantil, Guadalupe Chávez Mendoza, de la organización Cenyeliztly A.C., sobre qué tan cierto es que algunos videojuegos pueden llegar a afectar la salud mental si se consumen de forma desmedida.

En primer lugar, la especialista dejó en claro que no se debe satanizar a los videojuegos, pues incluso, si se utilizan de forma adecuada, pueden traer beneficios a las personas, como agudizar su actividad educativa, estimular la lógica y la agudeza visual, o desarrollar mayores reflejos.

“Pero también es cierto –dijo– que pueden llegar a generar diversos problemas, incluso de salud mental, si se utilizan de forma descontrolada”.

Explicó que por ello es muy importante estar atentos a los síntomas más comunes que indican que una persona se está volviendo adicta a los videojuegos, pues sufre de ansiedad, irritabilidad, ira y, sobre todo, de aislamiento.

“Al tener un estímulo permanente, se pierde el contacto social. Hay personas que no tienen facilidad para relacionarse con los demás, y encuentran en este tipo de entretenimiento una manera fácil de evadir las relaciones interpersonales”.

Estas personas –añadió– terminan pronto por abstraerse del mundo, afectando no sólo la forma de relacionarse con su familia, sino con otras personas.

La especialista también recordó que esta adicción no respeta edades, y tanto niños como adultos llegan a perder la dimensión del tiempo al estar jugando, pero también la dimensión de la realidad.

 “Muchas personas –advirtió– se vuelven adictas a los videojuegos porque estos les provocan determinados estímulos que les permiten experimentar sensaciones de bienestar y una dependencia física y mental, al tratarse de una actividad que les ocupa gran parte de su tiempo”.

De tal forma que cuando el individuo ya es adicto, “no es raro que se crea el protagonista del videojuego y lo lleve a la vida real. Sus ideas fantasiosas por liberar al mundo o matar al enemigo, hacen que muchas veces asocie a éste con la persona que en algún momento le generó algún sufrimiento, alimentado a través del videojuego la revancha y la venganza, hasta llegar a cometer ataques violentos en la vida real”.

Guadalupe Chávez lamentó que haya juegos en los que los jóvenes aprenden que se puede ser villano sin ninguna consecuencia, perpetrar la violencia sin ser castigado, en los que no hay códigos morales ni consecuencias jurídicas, y por lo mismo, los conceptos de paz y de justicia desaparecen de su mundo:

“Lo grave es cuando hay un impacto negativo y serio en otros ámbitos de su vida, y llegan a cometer un delito debido a esta adicción”.

Guadalupe Chávez insistió en que los videojuegos no son peligrosos, sino que se vuelven dañinos y pueden acrecentar la agresividad en los jóvenes si se abusa en su consumo; “pero tampoco podemos dejar de lado que se han realizado muchos estudios sobre la relación entre éstos y el comportamiento agresivo en los niños y adolescentes, y ha quedado claro que las personas con más exposición a un juego violento, son más proclives a desafiar a quienes ostentan la autoridad, además de presentar rasgos y acciones más agresivas.

Por último, recomendó a los padres de familia proteger a sus hijos de este tipo de adicciones con una “vacuna” que está alcance de todos y que puede ser incluso más económica que la compra de cartuchos de videojuegos: las actividades deportivas y culturales.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7238Domingo, 28 de mayo de 2017, 14:00 horas
Mayo, mes de María, ¿por qué se le dedica a Ella?Durante siglos, la Iglesia Católica ha dedicado todo el mes de mayo para honrar a la Virgen María, la Madre de Dios. ¿Sabes por qué?

La costumbre nació en la antigua Grecia. El mes mayo era dedicado a Artemisa, la “diosa” de la fecundidad. Algo similar sucedía en la antigua Roma, pues mayo era dedicado a Flora, la “diosa” de la vegetación. En aquella época celebraban los “juegos florales” a finales de abril, y pedían su intercesión.

En la época medieval abundaron costumbres similares, todo enfocado en la llegada del buen tiempo y el alejamiento del invierno. El 1 de mayo era considerado como el apogeo de la primavera.

Durante este periodo, antes del siglo XII, entró en vigor la tradición de “La devoción de treinta días a María”. Estas celebraciones se llevaban a cabo del 15 de agosto al 14 de septiembre, y todavía pueden observarse en algunas regiones.

La idea de un mes dedicado específicamente a María se remonta a los tiempos barrocos –siglo XVII–. A pesar de que no siempre se llevó a cabo en mayo, el mes de María incluía treinta ejercicios espirituales diarios en honor a la Madre de Dios.

Fue en esa época que el mes de mayo y de María se combinaron, haciendo que esta celebración cuente hasta ahora con devociones especiales organizadas cada día durante todo el mes. Esta costumbre se extendió sobre todo durante el siglo XIX.

Las formas en que María es honrada en mayo son tan variadas como las personas que lo hacen.

Es común que las parroquias tengan en mayo un rezo diario del Rosario y muchas levanten un altar especial con una estatua o imagen de María.

Además, hay una larga tradición el coronar su imagen, una costumbre conocida como Coronación de Mayo. A menudo, la corona está hecha de hermosas flores que representan la belleza y las virtudes de María, y también es un recordatorio a los fieles para esforzarse en imitarlas. Esta coronación es, en algunas regiones, una gran celebración, y por lo general se lleva a cabo fuera de la Misa.

Sin embargo, los altares y coronaciones en este mes no son solo cosas que se deban hacer en la parroquia. Podemos y debemos hacer lo mismo en nuestros hogares para participar más plenamente en la vida de la Iglesia.

Debemos darle un lugar especial a María no porque sea una tradición antigua en la Iglesia o por las gracias especiales que se pueden obtener, sino porque María es nuestra Madre, la madre de todo el mundo, y porque se preocupa por todos nosotros, intercediendo incluso en los asuntos más pequeños.

Por eso se merece por lo menos todo un mes en su honor.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7221Domingo, 14 de mayo de 2017, 14:00 horas
Los verdad sobre los secretos de Fátima
El próximo 13 de mayo celebraremos el centenario de la primera aparición de la Santísima Virgen María en Fátima, Portugal, a tres niños: Lucía dos Santos (de 10 años) y a sus primos: Francisco Marto (de 9 años) y Jacinta Marto (de 7). Éstas fueron preparadas con dos años de anticipación por tres diferentes apariciones de un ángel que se presentó como el ángel de la paz. Las apariciones “principales” de la Virgen fueron seis, repitiéndose una cada mes hasta el 13 de octubre, día en que un milagro portentoso tuvo lugar en presencia de unas 70 mil personas. La Iglesia aceptó como sobrenaturales estas apariciones junto con sus revelaciones.
La documentación histórica de los hechos acaecidos en Cova de Iría, Fátima, en la segunda década del siglo XX, fueron bien documentados, no sólo por católicos fervientes, sino también por comunistas y masones, por autoridades eclesiásticas y civiles, y confirmados por numerosos testigos y abundantes milagros, que aún en nuestros días causan gran interés.

  El tema que hoy nos interesa son los llamados “secretos” de Fátima. Lucía, la vidente que vivió hasta el año 2005, decía que se trataba de un solo “secreto” con tres partes. Ella los escribe por orden del Obispo de Leiria y con el permiso de Nuestra Señora. Las dos primeras partes fueron dadas a conocer en los años cuarenta; la tercera, Lucía la escribió el 3 de enero de 1944 y quedó en un sobre lacrado con el Obispo de Leiria, quien, para tutelar mejor el “secreto”, el 4 de abril de 1957 lo entregó al Santo Oficio (hoy Congregación para la Doctrina de la Fe). El 17 de agosto de 1959 san Juan XXIII lo tuvo en sus manos, pero no lo abrió. Fue el beato Pablo VI quien leyó su contenido el 27 de marzo de 1965, devolviendo el sobre al Archivo del Santo Oficio, con la decisión de no publicar el texto. Después del atentado del 13 de mayo de 1981, san Juan Pablo II leyó el texto y lo dio a conocer hasta el 26 de mayo del año 2000.

En primer lugar, hay que tener en cuenta que se trata de una revelación privada que nos ayuda a comprender y vivir mejor el Evangelio y los signos de los tiempos para encontrar la justa respuesta de la fe ante ellos.

La primera parte del “secreto” 

En nuestros días hay una fuerte tendencia a evitar los temas relacionados con la muerte y el más allá –el juicio particular, la sentencia, el cielo, el purgatorio y el infierno– y se ve muy mal que se hable de esto a los niños. Sin embargo, la Virgen, como excelente pedagoga, hizo ver a los pastorcitos de Fátima el infierno cuando ellos contaban con 7, 9 y 10 años de edad, para hacerles ver un camino de salvación, indicando como camino la devoción al Inmaculado Corazón de María. “Corazón”, en lenguaje bíblico, significa el centro de la existencia humana, donde confluyen: razón, voluntad, temperamento y sensibilidad, en una palabra, en el corazón se centra todo lo que la persona es. La devoción al Inmaculado Corazón de María nos acerca a ella, quien nos puede dar las gracias necesarias para que nos asemejemos al Corazón de Aquélla que hizo siempre la voluntad de Dios. 

La segunda parte del “secreto”.

Trata de la devoción al Inmaculado Corazón de María; de la previsión de los daños ingentes que Rusia, en su defección de la fe cristiana y en la adhesión al totalitarismo comunista, provocaría a la humanidad, y por tanto de la petición de Consagrar a Rusia a su Inmaculado Corazón, y de la Comunión reparadora de los primeros sábados de mes. Habla también de las guerras y persecuciones a la Iglesia con las que Dios castigaría al mundo si no atendieran a sus peticiones.
 
La tercera parte del “secreto”.

Se refiere a que en Portugal se conservará la doctrina de la fe, la visión del santo Padre y a la jaculatoria para rezar después de cada misterio del rosario.
 
¿Qué debemos entender de estos secretos?

Hay que tener en cuenta que existen algunos puntos controversiales con respecto a la interpretación de los “secretos”, por ejemplo, si se ha hecho o no la consagración de Rusia tal como lo pidió la Virgen, o si la tercera parte del secreto se refería al Papa Juan Pablo II, etc.

Con respecto a la consagración de Rusia, Sor Lucía confirmó personalmente que el acto solemne y universal de consagración que realizó el Papa Juan Pablo II el 25 de marzo de 1984, “había sido hecho tal como Nuestra Señora había pedido” (carta del 29 de agosto de 1989 y carta del 8 de noviembre de 1989).

La congregación para la Doctrina de la fe, publicó el 13 de Mayo del 2000 un documento titulado El Mensaje de Fátima, en el que el entonces arzobispo Tarcisio Bertone presenta los argumentos convincentes por los que se declara cuál es el auténtico mensaje de Fátima y cuál la interpretación de la Iglesia, publicando por primera vez en facsímil los textos autógrafos de la Hna. Lucía, además del coloquio que sostuvo con sor María Lucía de Jesús y del Inmaculado Corazón, el comunicado del cardenal Ángelo Sodano, Secretario de Estado de San Juan Pablo II, y una reflexión teológica magistral sobre el Mensaje de Fátima hecha por el entonces cardenal Joseph Ratzinger. Documento que aconsejo vivamente leer, aquí el link: http://bit.ly/2pFZ6v4

¿Qué dice el documento?

El texto del tercer “secreto”, como sucede en las Escrituras, tiene un carácter simbólico. La visión de Fátima tiene que ver sobre todo con la lucha entre el mundo no creyente y la Iglesia, y con el testimonio doloroso de los mártires del siglo XX. Y así como las primeras dos partes del “secreto” se entienden por la finalidad de la salvación de las almas, así la tercera parte se entiende por su énfasis en la penitencia como medio eficaz de conversión y salvación.

El mismo ángel con la espada de fuego, a la derecha de la Madre de Dios, representa la amenaza del juicio divino que incumbe sobre el mundo. Esto no es pura fantasía, pues el hombre ha construido con sus armas la espada de fuego. Pero la fuerza opuesta al poder destructivo es la Virgen María, por eso el ángel, de pie a su derecha, repite tres veces con voz vibrante: ¡Penitencia!

Pero si el poder destructivo de la visión puede ser anulado, quiere decir que el futuro no está rígidamente determinado. Por tanto, la imagen que los pastorcitos vieron del futuro puede cambiar con tal de que los hombres se dirijan en una dirección positiva. 

Es por esto que se equivocan quienes dan explicaciones fatalísticas del “secreto”, argumentando que no se ha cumplido la profecía porque no ha sucedido tal como está escrita. La visión habla de un peligro que se puede evitar y que de hecho se evitó cuando, como dijo san Juan Pablo II, convaleciente, una “mano materna” desvió la bala mortal. 

En la última parte de la visión aparecen los ángeles recogiendo la sangre de los mártires y riegan con ella las almas que se acercan a Dios. Este martirio se lleva a cabo solidariamente con la Pasión de Cristo, pues la sangre de los mártires fluye de los brazos de la Cruz. Tertuliano había dicho ya que la sangre de los mártires es semilla de cristianos: así como del costado abierto de Cristo muerto en la Cruz nació la Iglesia, así la muerte de los testigos es fecunda para la vida de la Iglesia.

El secreto de Fátima, pues, se refiere a acontecimientos concretos que ya han sucedido en el siglo XX. Fátima ya no ofrece satisfacer nuestra curiosidad presentándonos eventos que están por venir, sino que consiste ahora en una profecía condicional ya cumplida. Queda válida, sin embargo, la exhortación a la oración, la penitencia y la conversión.

Finalmente ¿Qué quiere decir que triunfará el Inmaculado Corazón de María? Que el corazón abierto a Dios, purificado por la contemplación de Dios, es más fuerte que los fusiles y que cualquier tipo de arma. El maligno tiene poder en este mundo, sobre todos aquellos que se alejan continuamente de Dios. Pero desde que Dios mismo ha muerto en la Cruz, cobran todo su valor las palabras de Jesús: “padeceréis tribulaciones en el mundo, pero tened confianza; yo he vencido al mundo” (Jn 16,33). El mensaje de Fátima nos invita a confiar en esta promesa.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7212Domingo, 07 de mayo de 2017, 14:00 horas
Huérfanos cibernéticos, tu hijo puede ser uno de ellosEl término “huérfano cibernético” o “huérfano digital” es cada día más común. Se refiere a los hijos cuyos padres les permiten sumergirse sin obstáculo alguno en un mundo computarizado, poniendo en grave riesgo la convivencia familiar. Los especialistas aseguran que los huérfanos digitales serán jóvenes o adultos con patrones de inseguridad, baja autoestima y conductas antisociales que no les permitirán relacionarse o permanecer en un trabajo por mucho tiempo, entre otros problemas.

En entrevista para Desde la fe, Tania Castro, psicóloga del Centro Cenyeliztli A.C., aseguró que en la actualidad es muy común ver en los hogares, restaurantes o centros comerciales a niños utilizando aparatos como tabletas electrónicas, celulares o consolas portátiles de videojuegos, mientras sus papás comen o realizan otras actividades. El objetivo es mantenerlos tranquilos y sin protestar.

Sin embargo –explica Tania Castro– esta situación, que por lo general es promovida por los adultos para su comodidad, tiene efectos negativos en los infantes y preadolescentes. “Es sumamente riesgosa porque termina con la creatividad innata de los menores; genera niños sin un desarrollo físico, sano y adecuado; y por el rango de edad, los convierte en receptores pasivos del contenido de estos artefactos”.

La psicóloga destacó que con el uso excesivo de estas tecnologías lo primero que se pierde es el vínculo comunicativo entre padres e hijos, que derivará en problemas posteriores. “Una vez que los papás les facilitan un celular, éstos se olvidan por completo de sus hijos, pierden el vínculo social junto con la parte afectiva; por eso vemos en las escuelas a muchos niños con problemas de agresividad. Esto es provocado por la falta de atención por parte de los padres; es una problemática que va en ascenso, ocupando un porcentaje importante del número de terapias que se ofrecen en los centros de atención a las familias”.

Subrayó que este tipo de tecnología debe estar al servicio de las personas, y no al revés: “no podemos convertirnos en robots o máquinas, ni podemos perder la comunicación verbal porque el lenguaje nos humaniza; los malentendidos se dan por una falta de expresión verdadera que sólo se puede dar cuando estamos uno frente al otro”.

Tania Castro advirtió que la problemática también ocurre en sentido contrario; es decir, cuando los padres ponen toda su atención en estos dispositivos, sin atender a sus hijos. “En sitios públicos es muy común ver a padres de familia concentrados en sus aparatos sin velar por la seguridad de sus hijos. “Respuestas como ‘espérame un momentito, sólo respondo este mensaje’, se repiten en cualquier hogar, sin importar el nivel educativo o clase social”.

Explicó que en la segunda mitad del Siglo XX se responsabilizó a la televisión de ser la causante de la dispersión familiar, ya que los niños dedicaban en promedio cuatro horas diarias a mirar sus programas favoritos, tanto que algunos críticos llamaron ‘la niñera’ a este aparato; “Ese lugar hoy lo ocupa el celular o la tableta, pero con un componente más: el involucramiento de los padres en el juego cibernético”.

Para finalizar, Tania Castro dio algunas alternativas para mejorar el vínculo entre padres e hijos, como fomentar el tiempo de calidad en familia, ir juntos a Misa, orar en casa, organizar un juego de mesa, ver películas, hacer deporte, practicar actividades al aire libre, entre otras. 

“No hay nada de malo en jugar de vez en cuando con el celular o con la tableta si se toma con responsabilidad y se utiliza estrictamente el tiempo de ocio para ello; cabe señalar que ‘ocio’ es una categoría sociológica que determina aquel espacio libre que no se usa para el trabajo, descanso, alimentación y otras actividades vitales, reducido a un promedio máximo de dos horas diarias; el problema radica en que realizar actividades como responder mensajes electrónicos, chatear, ver videos y meterse en las redes sociales, se ha convertido en un  hábito que le resta al ser humano la posibilidad de realizar las actividades cotidianas con normalidad. Hay que hacer una buena selección de la información a la que se quiere acceder, y limitar el tiempo de ocio para invertirlo en actividades productivas”.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7202Domingo, 30 de abril de 2017, 14:00 horas
¿Qué hay detrás de los ataques a la Virgen?En meses recientes se han hecho virales en internet tres acontecimientos que lastiman el corazón de los católicos, por la falta de respeto con que se utiliza la imagen de la Virgen María: en el primero, la hermana dominica Sor Lucía Caram, a quien se ha calificado de “cizaña crecida junto al trigo”, declaró para un programa de televisión que la Virgen y san José tuvieron relaciones sexuales; en el segundo, el “Drag Queen” español Borja Casillas protagonizó un espectáculo vestido de la Virgen, en el que pronunciaba frases sarcásticas con connotaciones sexuales, y en el tercero, una joven argentina, durante las actividades masivas llevadas a cabo por el Día Internacional de la Mujer, realizó un performance ataviada de la Virgen, simulando un aborto frente a la Catedral de Tucumán. Pero, ¿a qué responde este repentino brote de agresiones contra Nuestra Santísima Madre? Desde la fe platicó sobre el tema con el P. Sante Babolin, el “Exorcista de Padua”, para conocer su opinión.

El sacerdote italiano considera que dichos ataques provienen justamente del Demonio, quien deja ver su intento por extraviar a los seres humanos a través de una ideología que ataca las enseñanzas de la Iglesia, misma que rechaza los arquetipos naturales y culturales de feminidad y masculinidad, como en el pasado ocurrió con el ateísmo, al que la fe católica resistió con firmeza. “Ante el fracaso de la embestida de los no creyentes, ahora, para lastimar y confundir al pueblo católico, se ataca a la Virgen María, a quien el Demonio odia. Como prueba de ese odio, en un exorcismo, mientras que yo invocaba con insistencia a la Santísima Virgen María, el Maligno me contestó: ‘No soporto más a Aquélla, y a ti tampoco te soporto más’. Entonces yo, señalando el tabernáculo, le respondí: ‘Yo soy un servidor de Él; con Él tú no tienes nada qué ver. Y él dijo con enojo: ‘¡Cura, no entiendes nada! No te soporto, porque tú eres la Iglesia que siempre se interpone, y yo no puedo hacer nada contra la Iglesia’”.

    Señala que esas palabras del Demonio le hicieron pensar inmediatamente en la promesa que Jesús hizo a Pedro al decirle: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella”, y en seguida pensó también en la Madre de la Iglesia, que es la Santísima Virgen María. Explicó que tanto odio del Demonio hacia la Virgen responde a que es la Madre de Jesús de Nazareth, quien ha redimido a la humanidad con la cruz; y también a que Ella, como nueva Eva, es también la Madre de todos los redimidos; “el Concilio Vaticano II declara que María, hija de Adán, al aceptar el mensaje divino, se convirtió en Madre de Jesús, y al abrazar de todo corazón y sin entorpecimiento de pecado alguno la voluntad salvífica de Dios, se consagró totalmente, como esclava del Señor, a la persona y a la obra de su Hijo”.

El también profesor emérito de la Universidad Gregoriana de Roma refiere que en el Génesis se lee un texto ilustrativo sobre el tema, el de la maldición de la serpiente y la venganza de la Mujer sobre ella: “El Señor Dios dijo a la serpiente: ‘Por haber hecho esto, maldita seas entre todos los animales domésticos y entre todos los animales del campo… y pondré enemistad entre ti y la Mujer, entre tu linaje y el suyo; ella te aplastará la cabeza y tú le acecharás el talón’, texto que así se evoca en el Ritual de Exorcismos: ‘No te atrevas nunca más, serpiente astuta, a engañar al género humano, a perseguir a la Iglesia de Dios, a sacudir y cribar como trigo a los elegidos de Dios… Te lo ordena el signo de la Cruz y el poder de todos los Sacramentos de la fe cristiana. Te lo ordena la excelsa Virgen María, Madre de Dios, que aplastó en su humildad, desde el primer instante de su Concepción inmaculada, tu cabeza soberbia’”.

Señala que generalmente los exorcismos se realizan en oratorios o lugares donde destaque la imagen del Crucificado y donde también haya una imagen de la Virgen María. “En mi experiencia –hasta ahora he celebrado 2 mil 300 ritos de exorcismo–, puedo decir que la invocación de la Santísima Virgen María a menudo provoca reacciones significativas en la persona exorcizada; sin embargo, las reacciones son más fuertes cuando se hace referencia a sus apariciones, por eso a menudo lo hago bajo el título de Nuestra Señora de Lourdes, de Fátima, de Medjugorje, de Guadalupe, y en este caso utilizo esta fórmula: ‘Santa María, Nuestra Señora de Guadalupe, Reina del Tepeyac’”.

El P. Sante Babolin asegura que algunas de las reacciones más visibles se presentan al citar algunas partes del Nican Mopohua; por ejemplo, cuando se les dice lo siguiente: “Por favor, presta atención a esto, ojalá que quede muy grabado en tu corazón, hijo mío, el más querido: no es nada lo que te espantó, te afligió; que no se altere tu rostro, tu corazón… ¿Acaso no estoy yo aquí, yo que tengo el honor de ser tu Madre? ¿Acaso no estás bajo mi sombra, bajo mi amparo? ¿Acaso no soy yo la fuente de tu alegría? ¿Qué no estás en mi regazo, en el cruce de mis brazos?”.

    Para explicar la manera en que ahora estas personas han podido ser instrumento del Demonio en sus perversos planes, señala que el Maligno puede actuar en los seres humanos, incluso sin nuestro consentimiento, operando principalmente en la esfera de la sensibilidad y de la comunicación interpersonal. “El instrumento que habitualmente usa para atraparnos es el dinero, ya que ofrece la posibilidad de satisfacer los impulsos que convergen en el placer y el poder; nos subyuga a él manipulando la verdad, ofreciéndonos su luz deslumbrante, mostrándonos su versión de ‘libertad’ y prometiéndonos pronta satisfacción de nuestros caprichos. En cuanto a la comunicación interpersonal, el sentido de ver se está imponiendo al sentido de escuchar; y consecuentemente la imagen a la palabra; es decir, que el deseo precede a la reflexión”.

    Finalmente, el P. Sante Babolin invita a los católicos, en la medida en que las leyes lo posibiliten, a presentar denuncias por agresión a la religión, a organizar eventos públicos debidamente animados con la oración y el rezo del Rosario, contemplando los Misterios Dolorosos, y asistir a Misas en lugares en que se lleven a cabo las ofensas, como si fuera un nuevo grito de libertad de los cristianos. “Pueden también comprometerse a rezar el Santo Rosario en familia, al menos durante un tiempo”.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7193Domingo, 23 de abril de 2017, 14:00 horas
8 cosas que debes saber sobre la Sábana Santa1. Ha sido analizada rigurosamente

La Síndone, o Sábana Santa, es una tela de lino de 4.36 metros de largo por 1.10 de ancho, que hoy se encuentra en Turín, en la Catedral de San Juan Bautista, y en la que aparecen grabadas inexplicablemente las imágenes, frontal y dorsal, de un hombre martirizado; se le han practicado numerosos estudios del más alto rigor científico, que han llevado a la conclusión de que se trata de la tela en que fue envuelto el cuerpo de Cristo cuando José de Arimatea y Nicodemo lo depositaron en el sepulcro. Los exhaustivos estudios que se le han hecho, mediante pruebas de microscopía, análisis químico, imagenología por computadora, antropometría, palinología, radiografía, fluorescencia, espectroscopía, termografía, reflectancia y otros, no han hecho más que confirmar la hipótesis de que se trata del sudario que envolvió a Jesús tras ser bajado de la cruz.

2. Coinciden perfectamente con los Evangelios

Los estudios revelan que se trató de un hombre alto, barbado y de pelo largo, de gran fortaleza física, de alrededor de 30 años, quien vivió en Palestina en el siglo I; fue flagelado a la usanza romana y coronado con espinas, sufrió múltiples contusiones y heridas, así como un fuerte golpe en la nariz; además cargó un gran peso sobre los hombros, y fue crucificado; ya muerto, fue atravesado por una lanza a la altura del corazón, de cuya herida brotó sangre y un líquido claro. Se afirma que el hombre sufrió la hematidrosis (piel hipersensible al contacto) fenómeno producido por una tensión o temor psicológico extremo.

3. Revela cómo fue exactamente al crucifixión

En el cuerpo se observan cerca de 600 heridas, y se cuentan 120 golpes de flagelo; en el cuero cabelludo se ven también decenas de heridas, producidas por espinas trenzadas en una corona; sus muñecas fueron taladradas a la altura de los carpos y clavadas sobre el travesaño horizontal de una cruz; sus pies fueron sujetados al travesaño vertical, colocando el izquierdo sobre el derecho e introduciendo el clavo por el segundo espacio metatarsiano.

4. Ofrece datos concretos sobre la época


En la imagen, sobre los párpados del hombre, aparecen las huellas de dos monedas troqueladas durante el gobierno de Poncio Pilato, en el año 29 d.C., que fueron utilizadas para mantenerlos cerrados, así como numerosas especies de plantas que crecían alrededor de Jerusalén y que pudieron ser utilizadas para contrarrestar la esperada descomposición del cadáver; además se observan las huellas de los instrumentos de la Pasión, que sepultaron con Jesús por estar ensangrentados y exigirlo así la ley judía.

5. Ofrece indicios de la Resurrección


Es indudable para la ciencia que las marcas que aparecen en la tela son de sangre tipo AB+, perteneciente a la raza judía sefardita; sin embargo, lo que resulta inexplicable es que la imagen dorsal y la frontal presentan la misma intensidad, cuando la dorsal debía ser mucho más intensa, pues el cuerpo fue depositado por la espalda en su sepulcro; de manera que el cuerpo de Jesús parecía estar levitando o ingrávido. También se dice que emitió una radiación, pues en la Sábana se aprecian incluso las raíces de los dientes. ¿Estará esta radiación relacionada con la luminosidad del Cuerpo Glorioso?

6. La tela brinda información tridimensional


En 1976, al aplicársele a la tela una técnica para cartografiar la orografía de los planetas, apareció en el monitor una verdadera imagen tridimensional: la nariz tomó relieve, las facciones del rostro aparecían adecuadamente perfiladas, y las formas del cuerpo, brazos, piernas y pecho correspondían a la forma humana básica, resultado que no se puede obtener con ninguna pintura, fotografía o cualquier imagen plana.

7. Tiene propiedades inexplicables

Durante un incendio ocurrido en 1532, la urna que albergaba la Síndone llegó a estar al rojo vivo, al punto de fundirse algunas partes de plata; para proteger la tela, sobre la urna se vertió agua, misma que penetró y la empapó; sin embargo, ni el calor, ni el agua, ni el humo dejaron rastro alguno de deterioro en la imagen de Cristo, y sí en cambio alrededor de la misma.

8. El nombre de Jesús está en la tela


Finalmente, la prestigiada investigadora Bárbara Frale sostiene que cuando el cuerpo de Jesús fue envuelto en la Sábana Santa para darle sepultura, sujetaron a la tela tiras de papiro con su nombre: Iesoys Nnazarennos, y otros datos escritos en griego, latín y arameo, a fin de poder identificarlo después, ya que los condenados a muerte debían permanecer un año en una sepultura pública. Sin embargo, en el caso de Jesús, José de Arimatea y Nicodemo pidieron al gobernador Poncio Pilato que les permitiera trasladarlo al sepulcro de la familia del primero. Señala que estas tiras de papiro estuvieron pegadas a la Sábana Santa durante varios siglos, y tras varias reacciones químicas –pues la tinta debió haberse hecho a base de algún metal–, varios restos de este material pasaron al lienzo. Cabe mencionar que, según los paleógrafos, la caligrafía es en torno al siglo I, lo que confirma que son de la época de Jesús.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7184Domingo, 16 de abril de 2017, 14:00 horas
¿Cuál es la posición de la Iglesia sobre la Sábana Santa?
Muchas personas se sienten desconcertadas ante dos afirmaciones aparentemente contradictorias. Por una parte, escuchan la explicación detallada de todo el cúmulo de estudios científicos, históricos, anatómicos, etc., realizados a la Sábana Santa, los cuales apuntan claramente hacia su autenticidad. Por otra parte, se les explica que la Iglesia no toma ni ha tomado una postura a favor ni en contra en cuanto a que si la Sábana Santa es auténtica o no. Incluso, se reafirma que no es un dogma de fe.

Algunos se preguntan: “¿A quién le hacemos caso, a la ciencia o a la Iglesia?”. Otros cuestionan: “Si no es un dogma de fe, ¿entonces por qué debo creer en la Sábana Santa?” Y ante la falta de respuesta, o mejor dicho, ante la falta de una buena aclaración, simplemente se voltean hacia otro lado evitando volver a tocar el tema.

Aclaremos las cosas. Empecemos por el aspecto científico. Recordemos, primeramente, que la ciencia es la búsqueda de la verdad objetiva. La ciencia busca formular teorías que expliquen los hechos observados.

En la ciencia, cuando se da un dictamen de veracidad acerca de un estudio o un hecho determinado, se hace más bien en el sentido de que la probabilidad de que el fenómeno en cuestión sea verdadero es muy alta, tan alta que sería irracional suponer su falsedad. Entonces, desde el punto de vista científico, la afirmación de que la Sábana Santa es auténtica se basa en que la cantidad de pruebas que tenemos de que sea realmente el lienzo que envolvió el Cuerpo de Cristo es enorme o, lo que es lo mismo, la probabilidad de que sea falsa es en extremo pequeña.

Ahora analicemos la postura de la Iglesia. La Iglesia es una institución fundada por Jesucristo cuya finalidad es poner al alcance de todo ser humano los medios para su salvación. La Iglesia considera, con toda razón, que no es de su competencia emitir veredictos sobre asuntos científicos. Supongamos que algún día a alguien se le ocurriera exigir a la Iglesia que tome una postura respecto a la extinción de los dinosaurios. ¿Por qué se extinguieron los dinosaurios? ¿Es cierto que hubo una extinción masiva hace 65 millones de años? La Iglesia respondería, sencillamente, que no es de su competencia pronunciarse sobre ese asunto; eso compete a los hombres de ciencia, concretamente, a los paleontólogos. Con ello la Iglesia no está negando que los dinosaurios hayan existido, ni tampoco que haya habido una extinción masiva hace 65 millones de años; simplemente está dejando en claro que a ella no le corresponde dictaminar sobre ese asunto.

¿Acaso las leyes y principios que la ciencia ha descubierto dejan de ser válidos porque la Iglesia declare que no le compete dictaminar sobre ellos? ¿Acaso el Teorema de Pitágoras, o la Ley de la Gravitación Universal dejan de ser válidos por el hecho de que la Iglesia no se pronuncie a favor ni en contra de su veracidad?

Como conclusión: si la Iglesia declara que a ella no le compete dictaminar sobre la autenticidad de la Sábana Santa, lo hace precisamente porque reconoce que quienes tienen la autoridad moral y la capacidad para emitir el dictamen, son los hombres de ciencia.

Y ahora también podemos entender por qué la Sábana Santa no es un dogma de fe. No lo es por la misma razón por la cual ninguna de las leyes de la ciencia tampoco son un dogma de fe.

Sin embargo, hay que decir que si alguien llegase a negar cualquier principio o ley científica, por ejemplo, negar el Teorema de Pitágoras, ciertamente no comete pecado alguno, no será un hereje, no quedaría fuera de la Iglesia. Pero sí estaría cometiendo un tipo de falta a la cual podríamos llamar “falta contra la razón”, ya que estaría negando algo que la razón humana ha demostrado, y los hechos han confirmado. Y recordemos que la razón es, junto con la Fe, un don que Dios ha dado al ser humano. El Papa Juan Pablo II dijo, en su encíclica Fides et Ratio, que “la Fe y la razón son los dos medios (las dos alas) de que dispone el hombre para elevarse a la contemplación de la verdad”.

Ahora bien, a pesar de que la Síndone no es materia de fe, y de que la Iglesia declara que no le compete dictaminar sobre su autenticidad, esto no es obstáculo para que la Iglesia promueva la veneración del Sagrado Lienzo. Ya desde 1504 el Papa Julio II autorizó el culto a la Sábana Santa y hasta estableció el 4 de mayo como el día de su celebración litúrgica.

Desde entonces, muchos Papas, incluyendo al Papa Francisco, han insistido en que la Síndone es una insigne reliquia cuya veneración debe invitar a una reflexión profunda acerca del significado de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

* Miembro fundador del Centro Mexicano de Sindonología]]>
http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7186Domingo, 16 de abril de 2017, 14:00 horas
¡Tendrá México tres niños santos!El Papa Francisco firmó la semana pasada el Decreto de Canonización de los Tres Niños Mártires de Tlaxcala: Cristóbal, Juan y Antonio.

La historia de los Tres Niños Mártires de Tlaxcala está ligada a los inicios de la evangelización en México, pues auxiliaron en sus tareas a los primeros misioneros, ya sea como intérpretes, como guías o como catequistas, toda vez que desde muy pequeños fueron instruidos en la doctrina.

Fray Toribio de Benavente, Motolinía, escribió: “Estos eran muy hábiles, y tomaban la buena doctrina, enseñaban a otros muchos y descubrían a los frailes los ritos e idolatrías, y muchos secretos de las ceremonias de sus padres”.

Cristóbal (¿?-1527)

Nació en Atlihuetzia, Tlaxcala, y fue hijo de Acxotécatl y de Tlapaxilotzin, una de las esposas del cacique, quien envió con los franciscanos a tres de sus hijos en cumplimiento de una orden de los españoles. Cristóbal, al ser el mayor, era el heredero de sus bienes y de la tradición prehispánica del pueblo; sin embargo, el niño abrazó la fe cristiana, y exhortaba a sus padres a que también se convirtieran.

Al ver que no le hacían caso, Cristóbal rompió algunos ídolos y derramó el pulque que guardaban en tinajas. El pueblo, aún no convertido al cristianismo, pidió un castigo ejemplar para Cristóbal, por lo que el padre, después de reprimirlo varias veces, lo golpeó, a lo que el niño respondió con bendiciones.

Xochipapalotzin, otra de las esposas de Acxotécatl, azuzó para que el cacique diera muerte a Cristóbal, pues de esa manera su hijo heredaría el señorío, como de hecho ocurrió. El padre golpeó a Cristóbal con un palo grueso y lo arrojó a una hoguera. Fray Andrés de Córdoba rescató el cuerpo del niño mártir.

La muerte de Cristóbal ocurrió en 1527, tres años después de la llegada de los primeros 12 primeros.

Antonio y Juan (¿?- 1529)

Ambos nacieron en Tizatlán, Tlaxcala, hacia 1516 o 1517. Antonio era nieto de Xicoténcatl, Señor de Tizatlán y futuro heredero del señorío. Juan era sirviente de Antonio, aunque tenía una edad similar. Ambos se educaron en la escuela franciscana de Tlaxcala.

En 1529, los dominicos iban a evangelizar Oaxaca, y a su paso por Tlaxcala, fray Bernardino Minaya y otro religioso pidieron a fray Martín de Valencia –superior de los primeros 12 franciscanos– que les dieran algunos niños para su misión. Se ofrecieron Antonio, Juan y Diego. A diez leguas de Tlaxcala, llegaron a Terpeaca, Puebla, y poco después a Cuauhtinchán. Los niños ayudaban a los frailes a destruir los ídolos que encontraban a su paso.

Justo en este pueblo mataron a Antonio y a Juan, ambos fueron arrojados a una barranca. Diego salvó la vida.

Fray Bernardino, al ver que Antonio y Juan no regresaban, pidió al alguacil de Tepeaca, Álvaro de Sandoval, que los buscara; al encontrarlos muertos, fueron sepultados en una capilla provisional. Fray Martín de Valencia lamentó mucho el crimen. Los autores fueron ahorcados.

En el martirio de los tres niños existen dos hechos relacionados: la Cédula real de Carlos V, (Valladolid 16/VI/1523), que ordenó la destrucción de los ídolos y, la Carta que fray Juan de Zumárraga escribió al Capítulo General de Tolsa, Francia (12/VI/1531), en la cual informa la destrucción de más de 20 mil ídolos para evitar la idolatría.
Hace pocos meses, el Papa Francisco declaró a estos tres niños como “Patronos de la infancia mexicana”.

También a los altares

Junto con el anuncio de la próxima canonización de los Niños Mártires de Tlaxcala, se dio a conocer también que los pastorcitos de Fátima, Francisco y Jacinta Martos, serán declarados santos pronto luego de que el Papa Francisco aprobara el decreto que reconoce el milagro atribuido a la intercesión de ambos hermanos, quienes, junto con Sor Lucía, fueron testigos de las apariciones de la Virgen en Portugal en 1917. El milagro que permitirá la canonización de ambos pastorcitos es la curación de un niño brasileño.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7167Domingo, 2 de abril de 2017, 14:00 horas
¿Desde cuándo no te confiesas?Los que se acercan al sacramento de la penitencia obtienen el perdón de la ofensa hecha a Dios por la misericordia de Él, y al mismo tiempo se reconcilian con la Iglesia, a la que, pecando, ofendieron, la cual, con caridad, con ejemplos y con oraciones, les ayuda en su conversión. (Lumen Gentium 11)

¿Crisis?

¡Ya nadie se confiesa!, ¡es un sacramento que ya pasó de moda!, ¡los confesionarios están vacíos!

Esta puede ser la primera impresión que tenemos, incluso los sacerdotes, cuando vemos la poca afluencia de penitentes para confesarse.

Hay un antes y un después.

Antes en todas las Misas había sacerdotes que confesaban, y a la gente se le hacía fácil ir a Misa, y de una vez confesarse.

Hoy, ya no podemos darnos el lujo de confesar en las misas por la sencilla razón de que no tenemos suficientes sacerdotes para confesar, pero vemos con gusto que en las parroquias, en las que sí hay confesores, las filas de penitentes no se acaban.

Es difícil que los fieles acudan a la parroquia en horarios de confesiones fuera de la Misa, es algo en lo que tenemos que esforzarnos los sacerdotes para lograr que vuelvan a acostumbrarse.

La reconciliación

La celebración comunitaria del Sacramento de la Reconciliación ha abierto la puerta a que, por ejemplo ahora en Cuaresma, la comunidad se reconozca como pecadora necesitada de reconciliación. En estas ceremonias no se debe dar la absolución a toda la comunidad, sino que el, o los sacerdotes, deben escuchar a cada uno de los fieles en confesión y deben dar la absolución a cada uno en particular.

A raíz de que se publicó el ritual de la celebración comunitaria del Sacramento de la Reconciliación ha habido algunos abusos de parte de sacerdotes que dan la absolución a todos los fieles antes de la celebración de la Misa, siendo que el mismo ritual pide que sólo se haga con permiso del obispo y por una grave necesidad.

También es un abuso pedirle a los fieles que se arrepientan de sus pecados y que, sin confesión previa, se acerquen tranquilamente a comulgar.

¿Qué pide la Iglesia?

La doctrina de la Iglesia es muy sencilla: si hemos tenido la desgracia de caer en un pecado grave, después de un arrepentimiento sincero, debemos acudir al confesor para que nos absuelva con el signo de la reconciliación en el sacramento de la Confesión.

En caso de peligro de muerte, en ausencia del sacerdote, la Iglesia nos motiva al arrepentimiento sincero para obtener el perdón de Dios.

Nos pide la Iglesia a los sacerdotes que desempeñemos el servicio de escuchar en confesión a los fieles y que nos comportemos como imágenes del Padre Dios que acoge lleno de amor a su hijo pródigo.

El rostro amable de la Confesión

Si el confesor se parece al Padre Dios que regresa la dignidad perdida al hijo que ha pecado y lo reintegra a una familia que lo acepta llena de amor, entonces confesarse será algo reconfortante, algo que buscaremos cuando tengamos necesidad de ponernos en paz con nosotros mismos, con Dios y con nuestro prójimo.

Al elegir un confesor, si podemos, evitemos a aquellos que consideran este sacramento como un castigo o una venganza divina, y busquemos a los que saben escuchar comprensivamente y a los que tienen tiempo para oírnos.

Evitemos las confesiones aceleradas “antes de la Misa”, a la corre y corre.

No confundamos la dirección espiritual con la confesión aunque, dado a que los fieles no suelen tener director espiritual ni saben lo que es eso, el confesor tendrá que saber dar a sus fieles la orientación necesaria para su crecimiento espiritual.

La confesión debe ser frecuente ¡aunque no haya pecados graves!, ya que este sacramento también acrecienta la gracia y santifica.

No olvidemos que la Iglesia exige a los sacerdotes el absoluto secreto sobre lo escuchado en confesión.
Ahora que estamos en Cuaresma, informémonos a qué horas confiesan en nuestra parroquia y hagamos planes para ir en familia a confesarnos.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7156Domingo, 26 de marzo de 2017, 14:00 horas
6 consejos para alcanzar la santidadBasándose en la vida de los santos, el Arzobispo de Los Ángeles, Mons. José Gómez, ha hecho una recopilación de seis prácticas que pueden ayudar a alcanzar la santidad. A continuación te las compartimos.

1. Ser conscientes de la presencia de Dios.
Es necesario tener contacto con Dios a través de una sencilla oración al comenzar y al terminar el día. En la mañana se le ofrece el día a Dios, y en la tarde se reflexiona sobre lo que se hizo en la jornada. La finalidad es tener la certeza de que estamos vivos bajo la mirada amorosa de Dios, y que con su gracia es posible hacer todo por amor a Él.

2. Darse un tiempo todos los días para orar.
Durante el día es bueno alejarse por algunos minutos de las labores cotidianas, para estar en soledad y quietud con el Señor. El propósito de la oración es llevar al hombre a la presencia del Dios vivo en una actitud de humildad, de amor y alabanza. Se recomienda en particular repetir el nombre de Jesús durante el día. “Es una hermosa y poderosa oración”.

3. Leer todos los días un pasaje del Evangelio.
Podemos realizar la Lectio Divina. Esta consiste en leer un pasaje del Evangelio y meditarlo en oración, preguntando: Dios, ¿qué me dices en este pasaje? ¿Qué me estás pidiendo hacer? Sólo se puede conocer a Jesús a través de sus enseñanzas y de su vida que están reflejadas en el Evangelio. Mientras más recemos con los Evangelios, tendremos más ‘mente de Cristo’. Sus pensamientos y sentimientos, viendo la realidad a través de sus ojos.

4. Asistir con frecuencia a la Eucaristía.
Frecuentemente debemos encontrarnos con Cristo y buscar oportunidades para orar y adorarlo en el Santísimo Sacramento. Lo ideal es ir a Misa durante los días de la semana, además del domingo. Esto ayuda a tomar más conciencia de la presencia de Dios. La relación con Él va creciendo cada vez más y se transforma en una profunda amistad.

5. Hacer un examen de conciencia diario y confesarse con frecuencia
La Confesión frecuente brinda una sensación de liberación y paz en el alma cuando los pecados son perdonados. Es sorprendente cómo actúa la gracia de Dios en la vida de la gente a través de este Sacramento.

6. Realizar obras espirituales y materiales de misericordia
Amar es la forma de imitar a Cristo. Necesitamos amar a los otros como Jesús nos ama, comenzando por la gente que está más cerca. Empezar por nuestras familias y luego salir. Debemos servir a Dios a través de los pobres, los abandonados y los vulnerables.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7149Domingo, 12 de marzo de 2017, 14:00 horas
¿En quién o en qué pones tu fe?Amigos que gustan de enviarse por las redes sociales mensajitos en los que comparten su fe católica, envían también ‘cadenas’ con un mensaje que pide realizar ciertos rituales y reenviarlo. Promete: ‘algo bueno te pasará’, o amenaza: ‘si no lo reenvías, una desgracia te ocurrirá’. Los amigos que los reciben dicen que no creen en esas cosas, pero a su vez los reenvían, ‘por si acaso’.

Un empresario que trae un crucifijo al cuello, tiene una estatua de Buda en su despacho.

Las paredes de la casa de una familia que comulga cada domingo, están tapizadas de cuadros y posters de deidades hindúes.

Un ministro ordenado va a un centro de la ‘Nueva Era’ a recibir una ‘terapia’ de ‘aceites aromáticos energizados’, para que la supuesta ‘serpiente de luz’ que anida en la base de su columna suba a su ‘tercer ojo’ y le quite la tos (pero sólo le quita su dinero).

Unos vacacionistas acuden al spa del hotel, y se retiran su escapulario para que les pongan piedras calientes en la espalda, dizque para relajarse alineándose sus supuestas ‘chakras’.

En un centro de espiritualidad, ofrecen yoga, clases para ‘conocer el nombre del Ángel de la Guarda’, cursos de eneagrama, de ‘milagros’, oración centrante, meditación trascendental.

Un vendedor ambulante vende llaveros de patas de conejo afuera de la parroquia a la que asiste diariamente.

Un conductor cuelga un Rosario del retrovisor de su vehículo, para que ‘le vaya bien’, no para rezarlo.

En la librería de una orden religiosa, venden cuadernos para que niños y adultos se entretengan coloreando ‘mandalas’ hindúes.

Un grupo de deudos asiste al novenario por su difunto y va con una supuesta ‘médium’ para una ‘sesión espiritista’ en la que pretende invocar el espíritu del difunto.

Una guía de un taller que enseña a la gente a orar, invita a sus amigas a rezar al ‘ángel de la abundancia’, y a usar prendas interiores rojas en año nuevo.

Unos estudiantes de la universidad de una congregación religiosa, no tienen en su cuarto un misal, pero sí un manual dizque de ‘metafísica’ al que obedecen religiosamente, y diario encienden velas lilas para encomendarse al ‘rayo morado’ y a la ‘llama violeta’.

Un escritor brasileño que se ostenta como cristiano, cuyos libros se venden por millones, confiesa en su autobiografía que hizo un pacto con el diablo.

Una señora deja en una mesa de la iglesia un altero de hojas en las que se asegura que Dios cumplirá lo que le pidan si repiten ciertas oraciones y sacan cien copias.

Un joven trae colgado al cuello una cruz de san Benito, la Medalla Milagrosa, y un montón de amuletos, y si ve un gato negro, se le rompe un espejo, o pasa bajo una escalera, ‘toca madera’.

Una enferma va a que le pongan la Unción de Enfermos, y a una terapia de ‘reiki’.

Unos adolescentes que asisten a un colegio religioso, juegan a la ouija en el recreo.

Una catequista que busca novio, junta trece moneditas y pone una estatua de san Antonio de cabeza. Su mamá, que quiere vender pronto su casa, entierra una estatua de san José en el jardín. Su papá, que quiere asegurar el favor de la Divina Providencia, acude cada día primero a echar tres monedas en la alcancía de la iglesia.

Una pareja de novios que se va a casar por la Iglesia, quiere saber si le irá bien en su matrimonio, se lo pregunta al ‘i ching’. Y para que no llueva el día de su boda, entierran un cuchillo en el jardín.

Unos recién casados entronizan al Sagrado Corazón en su hogar, pero decoran la casa para que haya ‘buena vibra’ según el ‘feng shui’, y ponen una escoba detrás de la puerta.

En una tiendita tienen una imagen de la Virgen de Guadalupe, pero también una corona de ajos, una herradura, una planta de sábila con moñitos rojos y un elefante con la trompa levantada.

Un terapeuta que ofrece consulta gratuita en el dispensario de una capilla, ofrece también sesiones de hipnosis para que sus pacientes puedan recordar sus supuestas ‘vidas pasadas’.

Una productora realiza un video sobre las intenciones de oración del Papa, y en la última escena pone unas manos que sostienen símbolos de diversas religiones, uno de los cuales es un crucifijo, dando a entender que Cristo es uno más, igual que todos.

Un niño que entró a un concurso de cocina, se persignó e ‘hizo changuitos’ (cruzó los dedos), y cuando fue elegido, recibió una cuchara de madera. En adelante, en cada reto se encomendó a su cuchara para pedirle éxito (por si quieren saberlo: perdió).

Unos papás envían a sus hijos al catecismo en enero, pero en noviembre decoran su casa para festejar Halloween, disfrazan a sus niños de diablos y brujas, espectros y demás enemigos de Dios, y en diciembre la llenan de imágenes de Santa Claus, duendes y renos, y mienten a sus niños enseñándoles a esperar, no al Niño Dios, sino la supuesta llegada de Santa Claus.

Una señora que es muy devota del Rosario, tiene sobre su chimenea un retrato gigante de un gurú hindú que decía que él era Jesucristo, Buda y Mahoma.

Un tanatólogo da en un convento un retiro para personas en duelo, y engaña a los asistentes diciéndoles que existe la reencarnación.

Una empleada muy devota de san Judas, aconseja a su patrona, que está pasando por problemas, que se encomiende a él, y para mejores resultados, se ‘haga una limpia’.

En un puesto de artesanías venden imágenes de la Virgen y de santos, pero también de la ‘santa muerte’, y borregos con ‘lana’ para año nuevo.

Un conocido intelectual se reconoce como católico para justificar difundir en sus redes sociales frases de famosos filósofos, psicólogos y escritores anticatólicos.

Unas amigas a las que les encanta ir juntas a charlas y cursos en su iglesia, les encanta también ir juntas a que les echen las cartas, les lean la mano, el café.

Un empleado que cada año se ausentaba para ir a algún santuario en peregrinación, es despedido, no por faltar al trabajo, sino porque gastaba mucho en llamadas telefónicas a un número que dice los horóscopos.

Una joven que viste imágenes del Niño Dios para el 2 de febrero, muestra en su catálogo las ropitas propias de alguna advocación, pero también para disfrazarlo de amuleto ‘niño del éxito y la prosperidad’, ‘niño de la suerte’ (con una diadema de moneditas de oro alrededor de la frente), ‘ángel del amor’, y ángel de la abundancia’ (con un cuerno lleno de semillas en la mano).

Un canal católico de televisión promociona una película cuyos protagonistas abandonan la fe y abrazan las creencias paganas de quienes se supone habían ido a evangelizar.

Tal vez alguien se pregunte el por qué de todos estos ejemplos, qué tienen de particular o extraordinario, si suenan como algo común y corriente que sucede diario.

La respuesta es que, en todos los casos, los protagonistas son católicos, personas que, por una parte, dicen tener fe en Dios y creer en Jesús, acuden a la iglesia y tal vez incluso participan en algún ministerio, pero por otra parte caen en la idolatría, y no sólo confían, sino alientan a otros a confiar en piedras, pirámides, amuletos, rituales mágicos, filosofías ajenas y opuestas al cristianismo, deidades falsas, y cuanta superstición y superchería les pasa por enfrente.

En un mal entendido ecumenismo, creen que pueden navegar entre dos aguas, pero se equivocan.

En la Biblia leemos que Dios dice de Sí mismo que es un Dios celoso (ver Ex 34, 14),

hemos de adorarlo sólo a Él, hemos de seguirlo sólo a Él, hacer sólo lo que nos pide Él.

Recordemos que cuando el pueblo judío atravesó el desierto durante cuarenta años, Dios dio a Moisés una serie de leyes muy estrictas para evitar que Su pueblo se mezclara con los pueblos paganos de los lugares por donde iba pasando en su camino hacia la tierra prometida. No debían ir a sus templos, ni adorar a sus ídolos, ni casarse entre sí, vamos, ni siquiera entrar a sus casas o comer todo lo que ellos comían. Puede parecer drástico, pero ayudó a preservar la fe y la identidad del pueblo, que de otro modo se hubiera diluido en el camino.

Hoy en día, tal vez necesitamos algo así, nos hace falta volver a tener muy claro que hay cosas que el mundo ofrece, que no podemos admitir, con las que no podemos coquetear, porque son opuestas a los principios cristianos, y, si les damos entrada, poco a poco, sin que nos demos cuenta, nos abrimos a un modo de pensar que nos van apartando de Dios y de Su Iglesia.

Jesús es muy enfático cuando afirma: “Nadie puede servir a dos amos.” (Mt 6, 24). Se refiere a que no se puede servir a Dios y al dinero, pero su frase tal vez podría aplicarse en este caso. No podemos decir que somos de Cristo, si Él no es nuestro único Señor.

Pidámosle que nos ayude a resistir la tentación de poner en alguien o en algo más nuestra esperanza. Que podamos decir, como el salmista: “Sólo en Dios he puesto mi confianza” (Sal 62, 1).
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7140Domingo, 12 de marzo de 2017, 14:00 horas
¿Existen los extraterrestres?
Nuevos mundos

Los científicos nos asombran día a día con nuevos descubrimientos que son fruto de largos estudios y que sirven, a final de cuentas, para beneficio de la humanidad o, por lo menos, para satisfacer esa hambre interminable de conocer qué caracteriza a nuestra especie humana. En días pasados, la NASA anunció el descubrimiento –fuera de nuestra galaxia– de una estrella con un sistema de seis o siete planetas semejantes a la tierra, de los cuales tres serían habitables. No han asegurado que en ellos pueda haber condiciones para la vida, pero afirman que los estudios continuarán y que se darán a conocer los resultados.

Esta noticia ha venido a alentar los deseos de muchos humanos de que haya vida inteligente en algún otro lugar del universo, como si fuera el anhelo de tener hermanos que nos acompañen en nuestra historia.

Dicen que no estamos solos


Cada vez hay más personas convencidas de que no estamos solos y de que un mundo nos vigila. Aducen que los extraterrestres han estado presentes, y están, en la historia del hombre, y presentan como prueba cuanta maravilla inexplicable encuentran entre las ruinas de las pasadas civilizaciones.
No faltan los que observan los cielos en busca de esas maravillosas naves supuestamente extraterrestres que en México llamamos platillos voladores u OVNIS, objetos voladores no identificados. Aseguran, además, que hay un complot entre los gobiernos del mundo para ocultar a los pueblos la existencia de los extraterrestres.

Para arrimar leña al fuego, en Internet, en la Televisión y, sobre todo, en el cine, han creado toda una cultura en torno a los extraterrestres, y organizan infinidad de exitosas convenciones de creyentes.

No podemos negar que el cine ha aportado personajes, a veces terroríficos y a veces amables, que ya forman parte del folkcor internacional. ¿Quién puede olvidar el tierno personaje de ET o las emocionantes aventuras de los Hombres de Negro? No olvidemos que algunos de nuestros superhéroes son extraterrestres y que nos parecen súper reales porque nos han acompañado desde nuestra niñez.

En el ámbito de la religión también hay sectas que confiesan tener contacto con extraterrestres que prometen extraerlos de la tierra y llevarlos a otros planetas cuando venga el final del mundo.

Estamos preparados para la noticia de que sí hay extraterrestres, y la esperamos con amor de hermanos.

Y el Papa, ¿qué dice?


En octubre de 2015, el periódico Paris Match le hizo una entrevista al Papa, entrevista que hoy se ha vuelto a publicar, y en la que le preguntaron si existen los extraterrestres.

“En verdad no sé cómo comenzar a responderle. Hasta ahora, el conocimiento científico siempre ha excluido que haya en el universo rastros de otros seres pensantes. Dicho esto, ¡hasta el descubrimiento de América no se imaginaba que existiera!”, respondió el Santo Padre a la periodista Caroline Pigozzi.

El Pontífice explicó que “en todo caso se debe dar la palabra a los sabios, teniendo siempre en cuenta que el Creador es infinitamente más grande que nuestros conocimientos”.

“De eso sí estoy seguro, que el Universo y el mundo en el que vivimos no son el fruto del azar, del caos, sino de una inteligencia divina, del amor de un Dios que nos ama, nos ha creado, nos ha querido y nunca nos ha dejado solos”.

“De esto también estoy seguro, que Jesucristo, el hijo de Dios, se ha encarnado y ha muerto en la cruz para salvarnos del pecado, a nosotros los hombres, y que ha resucitado y vencido a la muerte”, agregó.

Prudentemente, el Papa Francisco afirmó lo que enseña la Iglesia: No le toca a la fe, a la Iglesia, decir si hay o no hay extraterrestres; es problema científico.

Si los hubiera, también serían creaturas de Dios.

Si los hubiera, también estarían llamados a la salvación.

En mayo de 2015, en una homilía desde Santa Marta, su casa, el Papa, medio en broma y medio en serio, dijo: “Si, por ejemplo, mañana una expedición de marcianos viene aquí y uno dice: ‘Quiero ser bautizado’, ¿Qué pasaría? Marcianos, ¿verdad? Verde, con largas narices y orejas grandes, como en los dibujos de los niños”, reflexionó Su Santidad. “Cuando el Señor nos muestra el camino, quiénes somos nosotros para decir: ‘¡No, Señor, no es prudente! No, vamos a hacerlo de otra manera’. ¿Quiénes somos para cerrar las puertas?”, insistió el Papa.

Es decir, si hubiera extraterrestres, las puertas de la Iglesia estarían abiertas también para ellos.

Pero, ¡mucha atención!, el Papa nunca ha dicho que haya o no haya extraterrestres porque no le toca a él decirlo ni es parte de la Doctrina de la Iglesia.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7131Domingo, 05 de marzo de 2017, 14:00 horas
La Cuaresma en pleno siglo XXI
Actualmente muchas personas se preguntan: ¿todavía tiene vigencia la Cuaresma?, ¿tienen sentido sus ritos y prácticas?, ¿vale la pena vivirla en este mundo moderno?

Descuidando lo esencial

Gracias a la ciencia, el hombre puede gozar del bienestar que le ofrecen los instrumentos, máquinas y materiales que él ha desarrollado de forma maravillosa; sin embargo, resulta verdaderamente penoso que ese mismo hombre se haya estancado en su crecimiento personal.
Es increíble que el hombre pueda conocer satélites o planetas lejanos, pero no se preocupe por hacer un viaje hacia lo más profundo de su interior; que pueda manejar automóviles, pero no su propia vida; que haya inventado detergentes poderosos, pero no se preocupe por limpiar su interior; que pueda compartir miles de datos por internet, pero que no sea capaz de compartir su vida interna. Como podemos ver, no basta crecer en la ciencia, en la técnica o en lo económico cuando se descuida lo esencial.

Atención especializada

Para el ser humano no es suficiente crecer en conocimientos, en bienes económicos o en confort, cuando no se crece en el amor. Por ello, así como tenemos que acudir al dentista, por lo menos una vez al año, o hacernos un chequeo general con un médico para evitar enfermedades graves que nos pongan en peligro, así también nuestra vida interna necesita un chequeo, un mantenimiento, una atención especial. 

Tiempo de cambio

La Cuaresma es ese tiempo especial de chequeo, mantenimiento y atención porque propicia la reflexión y el análisis que nos permiten reconocer nuestros logros, pero también nuestros pequeños “baches”, “tumorcitos”, “desviaciones” o “peligros” espirituales.

Cuando aceptamos que tenemos errores, desviaciones del buen camino, ofensas a Dios y al prójimo, estamos dando el primer paso para remediarlas; el siguiente consiste en hacer conciencia de ese mal, lo que nos lleva al arrepentimiento.

Sin embargo, no es suficiente reconocer los errores o pecados y tampoco basta el arrepentimiento, si no iniciamos ese proceso de cambio al que solemos llamar “conversión”. Cuesta mucho trabajo enmendar este camino, pero es posible con la ayuda de Dios y la oración de la comunidad.

La Cuaresma es el camino

Si queremos seguir creciendo en nuestra vida espiritual y comunitaria, la Cuaresma nos ofrece un camino espléndido para la reflexión, el arrepentimiento y así llegar a la conversión. Por eso la Cuaresma inicia cuando reconocemos nuestras limitaciones y nuestro pecado, poniendo ceniza sobre nuestra cabeza. Continúa con el arrepentimiento que nos hace ofrecer sacrificios como la vigilia y el ayuno, y va culminando con nuestra conversión que se manifiesta en nuestras buenas obras.

Siempre actual para el verdadero cristiano

Para quien comprende estas cosas, la Cuaresma tiene un verdadero sentido. De nada sirven los ritos o los signos cuando no se está convencido de que cada día es una oportunidad para mejorar y acercarnos a Dios y a nuestros semejantes.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7122Domingo, 26 de febrero de 2017, 14:00 horas
Los 10 NO del noviazgo
Un buen matrimonio depende en gran parte de un buen noviazgo, de que él y ella aprovechen bien ese tiempo para conocerse. Además de amor, ¿qué se necesita para tener un buen noviazgo? He aquí diez recomendaciones que conviene considerar:

1. NO dejar fuera a Dios

Antes que nada, pregúntale a Dios si tu vocación es el matrimonio. Consulta un director espiritual. Cuando creas haber conocido a la persona indicada, oren juntos, vayan juntos a Misa, encomiéndense a Dios y a María. Antes de casarse, acudan a un retiro para novios. Y después no se atengan a sus solas míseras fuerzas para amarse: no se vayan a vivir juntos ni se unan sólo por lo civil, sino mediante el Sacramento del Matrimonio, para recibir de Dios la gracia sobrenatural de ser fieles y amarse mutuamente como Dios los ama.

2. NO engañar.

Esto abarca dos aspectos. Primero: no finjas lo que no eres. No digas que te gusta lo que no te gusta, que haces lo que nunca haces, etc. sólo para ser como crees que tu novia o novio espera que seas. Descubrirá tu engaño al casarse, y puede ser motivo para separarse. Sé tú mismo, tú misma. Si no es compatible contigo, ni modo, no fuerces las cosas, ya encontrarás a quien lo sea. Recuerda que ‘siempre hay un roto para un descosido’. Y, segundo: no seas infiel. La infidelidad en el noviazgo es motivo para terminar la relación, porque los novios infieles, suelen ser cónyuges infieles.

3. NO querer cambiar al otro

Hay quien piensa: ‘mi pareja tiene esta forma de ser, o este hábito, o este vicio que no me agrada, pero yo la voy a cambiar’. Es una falsa expectativa. La gente no suele cambiar. El introvertido nunca se volverá extrovertido; la parlanchina no sabrá quedarse callada; el novio que nunca se acomide a ayudar será un marido haragán; la novia desaliñada será una esposa de bata y pantuflas. Y las características que te molestan en el noviazgo, en el matrimonio pueden aumentar y resultarte intolerables. O le aceptas como es, o no te cases.

4. NO justificar lo injustificable

Si en el noviazgo, cuando se supone que están enamorados y desea complacerte, tiene desatenciones, te deja esperándole y no se disculpa; se la pasa viendo el celular, llega tarde, no te pregunta cómo estás, te calla, te critica, en el matrimonio será peor. No busques pretextos para justificar sus malas actitudes, busca mejor otra pareja.

5. NO violencia.

Si en el noviazgo ya hay gritos, malos modos, insultos y hasta golpes, ¡hay que salir huyendo! Un novio que te levanta la voz, será un esposo que te levantará la mano; una novia que te humilla ante tus amigos, será una esposa que te humillará ante tus hijos. ¿A qué arriesgarse a casarse con alguien que puede poner en riesgo tu integridad y la de tu familia?

6. NO relaciones sexuales

El sexo es fabuloso. Decir esto parecería razón para practicarlo en el noviazgo, pero es justo lo contrario: puede hacer que una pareja crea que son compatibles, cuando en realidad sólo lo son en la cama. Un amante habilidoso no necesariamente es un buen esposo. Y hay muchos momentos en el matrimonio en que no será posible tener relaciones sexuales, así que si el sexo es lo único que los une, su relación irá a pique.

Una amiga me contó que su hija fue a confesarse de haber tenido relaciones sexuales con su novio, y el padre le dijo: ‘si se aman, no es pecado.’ Sorprende semejante respuesta, porque Jesús menciona, en la lista de maldades que manchan al hombre, la fornicación, es decir, la relación sexual fuera del matrimonio (ver Mc 7, 14-23). La relación sexual está pensada para ser una donación total entre esposos que prometen, con la gracia de Dios, amarse toda la vida. No hay que banalizarla adelantándola, ni arriesgarse a un embarazo no deseado. Y, sobre todo, no hay que olvidar que para unos novios católicos tener relaciones sexuales pre-matrimoniales no es algo que alguien pueda autorizar por encima de la Palabra de Dios y de la Iglesia, que enseñan que es pecado (ver Catecismo de la Iglesia Católica #1755; 1852; 2353).

7. NO desoír opiniones y consejos

Por tener una visión desde fuera, puede suceder que tus familiares y amigos capten actitudes de tu pareja que tú no has percibido. ‘ay, mijita, tu novio toma demasiado’, ‘ay, hijo, ella trata muy feo a su mamá’, ‘oye, amiga, como que tu novio es ojo alegre, lo he visto coqueteando...’; ‘híjole carnal, me late que esa chava sólo te busca por tu dinero, se la pasa haciéndote gastar...’; ‘uy, le vi fumando mariguana.’ Presta atención, no cierres los oídos. En los procesos de declaración de nulidad matrimonial, suelen preguntar cuál era la opinión de quienes rodeaban a los novios. Y es casi seguro que hubo muchas críticas que fueron desoídas...

8. NO suponer, mejor preguntar

El noviazgo es un tiempo para conocerse, para hablar, hablar y hablar de todos los temas habidos y por haber, para preguntar. Muchos matrimonios se rompen porque no descubrieron a tiempo que pensaban muy distinto: ‘¡creí que sí querías tener hijos!’; ‘¡no pensé que te molestara que trabaje!’; ‘¡no sabía que tu mamá vendría a vivir con nosotros!’. Más vale dialogar que lamentar.

9. NO dejar de considerar a la familia

No sólo hay que fijarse en la pareja, sino en su familia. ¿Cómo es?, ¿cómo se llevan sus miembros entre sí?, ¿cuáles son sus valores? Recuerda que muy probablemente tendrás que convivir con ellos en Navidad, año nuevo, cumpleaños, aniversarios, algunos fines de semana, etc. Sus papás serán abuelos de tus hijos, y tus cuñados, sus tíos; querrán pasar tiempo con ellos, ¿qué clase de ejemplo les darán? ¿Es ésta la familia a la que quieres pertenecer?, ¿o vas a discutir y a pelearte cada vez que tu cónyuge la quiera ver?

10. NO sólo buscar ‘que te haga feliz’

Muchos se casan pensando: ‘ésta me hará feliz’ (porque es bonita y puede lucirla en las fiestas de la oficina, o porque cocina rico, o es hacendosa), o éste me hará feliz, (porque es tan guapo que sus amigas la envidiarán; o porque gana tanto que podrá darle una vida de lujos). Buscan la pareja que los haga felices. Pero si la bonita se pone fea o se enferma, al guapo le sale panza, o pierde la chamba, ya no ‘hace feliz’, es hora de descartarlo. La motivación para casarse no debe ser: ‘que me haga feliz’, sino ‘quiero hacerle feliz’. Y qué mayor felicidad que santificarse mutuamente para llegar al cielo. Si tanto él como ella dicen: ‘le amo tanto que quiero dedicarme a que sea feliz aquí y por toda la eternidad’, eso sí que con la ayuda de Dios, se puede lograr pase lo que pase, en la salud y en la enfermedad, en lo próspero y en lo adverso, hasta que la muerte los separe en este mundo y puedan reencontrarse en la vida eterna para siempre.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7113Domingo, 19 de febrero de 2017, 14:00 horas
Ecatepec, cuando el Papa lloróEl Papa Francisco eligió Ecatepec para celebrar una Misa multitudinaria debido a sus características sociales y demográficas. Ecatepec de Morelos cuenta con 550 colonias, unidades habitacionales, barrios y siete pueblos. Además, es un municipio que se caracteriza por tener algunas zonas industriales que dan empleo a la población; sin embargo, es considerado uno de los sitios más poblados e inseguros de México.

Ecatepec es un municipio que creció entre el desorden y el caos urbano, y actualmente concentra a más de tres millones de personas. En esta localidad, el domingo 14 de febrero del 2016, el Papa Francisco lloró al pronunciar estas palabras: “¡Esta tierra tiene sabor guadalupano! Virgen Santa, ayúdanos a resplandecer en la fe, en la justicia y en el amor a los pobres”.

En entrevista para Desde la fe, Mons. Óscar Roberto Domínguez Couttolec, Obispo de Ecatepec, asegura que a un año de la visita del Santo Padre a esa diócesis, la Iglesia en México, en particular la Iglesia que preside, está más comprometida con la misión, bajo un método prospectivo que obliga a los pastores a salir para ver cuáles son los problemas que hay en cada zona, en cada parroquia, y para conocer con exactitud a la población.

Explicó que el proceso no ha sido sencillo, pues se necesita cambiar todo un sistema social: “me refiero al sistema educativo, económico, de salud, etc. Los empresarios, el gobierno, todos, deben colaborar desde su ámbito; nosotros, como Iglesia, tenemos que dar acompañamiento, eso es lo que nos toca. Cambiar un sistema de tantos años no se hace de la noche a la mañana”.

En Ecatepec, hace un año, el Santo Padre pidió hacer de México una tierra de oportunidades, donde no haya necesidad de emigrar a causa del oportunismo de unos pocos, y donde no haya que llorar la ausencia de niños y jóvenes que son atraídos por el narcotráfico.

Al respecto, Mons. Domínguez precisó que casi un 30 por ciento de la población total del municipio son jóvenes: “los jóvenes son una fuerte preocupación. Por medio de la Pastoral Juvenil lo primero que buscamos es que logren tener identidad. Mucha gente llega aquí a establecerse con su propia cultura, esto, sumado a los problemas que ya hay aquí, provoca choques culturales muy fuertes. De ahí la importancia de reforzar la identidad de los jóvenes, como mexicanos, pero también como católicos”.

Mons. Domínguez dejó en claro que como pastores les queda claro que deben ser un reflejo de la Luz de Cristo. “En la medida en que yo, con mis actitudes, sea un reflejo de esa Luz, puedo evangelizar; no puedo reflejar una luz que no tengo. En mi forma de vida la gente tiene que ver reflejada la persona de Jesucristo”.]]>
http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7106Domingo, 12 de febrero de 2017, 14:00 horas
La fascinante historia de san Felipe de Jesús
Un santo chilango

En 1572, en la muy noble y leal Ciudad de México, hijo de un matrimonio español emigrado a México, nació Felipe de las Casas. En la Catedral de México, en la nave izquierda, junto a la capilla dedicada a san Felipe de Jesús, se exhibe una gran pila bautismal de piedra custodiada por una reja de madera dorada que, según la tradición, fue en la que bautizaron a nuestro santo.

Un niño travieso

En su tierna infancia tenía Felipe una nana negra, a usanza de esa época, que era víctima de todas sus travesuras, pero que lo amaba a pesar de todo. Cuentan que la mamá de Felipe, exasperada por las travesuras de su hijo, exclamaba: “¡Ay mi Felipillo santo!”. Y la buena nana negra contestaba: “¿Felipillo santo?; ¡cuando la higuera reverdezca!”.

Se refería a una higuera seca que había en la huerta de la casa familiar.

Mimado por sus padres y por la fortuna, el famoso Felipillo no sentaba cabeza. Educado por los jesuitas, manifestó su deseo de hacerse fraile franciscano dieguino, ¡pero no aguantó y se escapó del noviciado!

Con el deseo de labrarle un futuro en su profesión, su padre, platero, lo envió a Filipinas para ver si la emigración le ayudaba a hacerse hombre de bien, como a él mismo le había ayudado.

Filipinas

El pan ajeno hace al hijo bueno, y Filipinas fue para Felipe la oportunidad de tomar en serio los negocios de su padre de la tierra. Pero también comenzó a tomar en serio los negocios de su padre del Cielo. Tan en serio que ingresó de nuevo a la Orden Franciscana y, ahora sí, fue un fraile ejemplar.

Con el deseo de ser ordenado sacerdote en México, para regocijo de sus padres, pidió permiso y fue enviado a nuestro país.

Llamado a ser testigo

Se embarcó, pues, el joven fray Felipe lleno de ilusiones por volver a su amada tierra, pero el hombre pone y Dios dispone. Dios lo llamó a un destino que a los ojos de la fe era mucho más glorioso. Iba para México y una tempestad desvió su barco ¡a Japón!, allí su vocación a la santidad llegaría a su plenitud.

Japón

Taicosama era emperador de Japón cuando Felipe naufragó en sus costas. Este emperador estaba decidido a erradicar el cristianismo, y en 1587 ordenó la expulsión de los jesuitas. Estos heroicos soldados de Cristo decidieron no abandonar a sus comunidades apenas nacientes y decidieron quedarse. En 1593 recibieron el refuerzo de quince franciscanos españoles. El emperador tomó esto como un reto, y en 1596 mandó matar a todos los cristianos.

Arrestaron a 24 cristianos: tres hermanos jesuitas japoneses, presididos por Pablo Miki; tres sacerdotes franciscanos, tres frailes, todos españoles, exceptuando a nuestro Felipe; y quince laicos terciarios franciscanos, entre ellos algunos niños.

Durante semanas fueron llevados de pueblo en pueblo y maltratados para escarmiento de los posibles simpatizantes del cristianismo. Finalmente fueron llevados a Nagasaki, donde fueron crucificados de cara al mar, el 5 de febrero de 1597.

La higuera

Cuentan que en la casa paterna, la nana negra de Felipe entró llena de gozo a la casa gritando “¡Felipillo santo, Felipillo santo!”.

La higuera había reverdecido.
Fue el primer mexicano canonizado y es patrono de la juventud creyente.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7095Domingo, 5 de febrero de 2017, 14:00 horas
5 ideas básicas para vestir al Niño DiosEn nuestro pueblo hay una gran devoción al Niño Jesús, y en todos los hogares hay una imagen de Él que nos ayuda a vivir el tiempo santo de la Navidad. En Noche Buena, llevamos la imagen a la Misa de Gallo y, al final de la celebración, los padrinos la arrullan y la llevan a acostar en el pesebre (puesto en el Nacimiento) entre las imágenes de María y José. Pasado el 6 de enero, fiesta de los Reyes Magos, los padrinos recogen la imagen del Niño y la llevan a su casa donde la visten primorosamente para llevarla a presentar al templo el 2 de febrero, Día de la Candelaria. Todo esto se hace entre sencillas fiestas familiares en las que no faltan los tradicionales tamales y atole.

Sin embargo, la bondad de esta tradición desmerece cuando en lugar de fijarnos en lo más importante nos quedamos en lo secundario. Y es que se le ha dado exagerada importancia al tipo de ropa que va a llevar la imagen del Niño ¡y eso no tiene importancia!

Esa exageración también nos ha llevado a vestir al Niño de diferentes modelos, entre los que no faltan los de santos, ángeles o pontífices. Esta deformación de la tradición sería digna de risa si no fuera porque es una falta de respeto involuntaria. Por eso, hoy queremos compartirte estas cinco ideas básicas para vestir a tu Niño Dios.

  • La figura del Niño no es un muñeco. Representa a Jesús, es decir a Dios hecho Hombre cuando era Niño. Ello implica que se le debe tratar con respeto.
  • Hay quien dice que el Niño ‘se enoja’ si no estrena ropa, lo cual es absurdo. La figura es simplemente una imagen, que no ve ni oye ni siente. Ni siquiera el verdadero Niño Jesús se enojaría por algo tan frívolo, si Él vino al mundo y se dejó envolver en pañales (ver Lc 2,7), ¿cómo se iba a molestar si no le cambian el guardarropa?
  • Dado que la imagen representa a Jesús recién nacido, sólo hay dos maneras adecuadas de vestirlo: una es con ropita propia de bebé, y la otra es destacando alguno de los atributos que le celebra la Iglesia, por ejemplo, como Sagrado Corazón, Señor de la Divina Misericordia, Buen Pastor, Cristo Rey, Cristo Sacerdote, etc. Hacerlo así constituye una bella devoción y promueve un culto adecuado al Señor.
  • Quienes visten Niños Dios, están tan organizados que cuentan con ‘catálogos’ que muestran los diversos trajecitos que se le pueden poner. Al respecto, cabe decir lo siguiente: El sentido de vestir al Niño Jesús es justamente eso, vestirlo, no disfrazarlo. ¿Cuál es la diferencia? Se le viste cuando se le pone un traje adecuado a Su dignidad de Hijo de Dios. Se le disfraza cuando se le viste de criatura, es decir, de un ser inferior a Él. Y así como a los papás les hace mucha gracia que sus niños salgan vestidos de animalitos o de flores en un festival escolar, hay gente a la que le parece muy simpático ver la imagen del Niño Dios como san Juditas, san Charbel, san Juan Diego, Papa Francisco, Ángel de la Guarda, san Miguel Arcángel, futbolista, etc. pero no se trata de disfrazarlo para que se vea chistoso, sino de honrarlo, porque representa a Dios.
  • El catálogo también ofrece trajes de ‘Niño del éxito y la prosperidad’ y ‘Niño de la suerte’, con moneditas de oro; ‘Ángel de la abundancia’, con un ‘cuerno lleno de dinero; ‘Ángel del amor’ con un corazón rojo en la mano, etc. Son aberraciones que convierten la imagen en una especie de ‘amuleto’ que supuestamente garantiza aquello que representa (éxito, dinero, suerte, amor). Quien lo viste así cae en una superstición, es decir, comete el pecado de pretender manipular a Dios.

Conclusión

El remedio a esto tiene que venir por partida doble: que quienes visten Niños Dios, quiten de sus catálogos las fotos de trajes que no hacen verdadero honor a la dignidad de Quien representan, y que quienes llevan su Niño a vestir, nunca elijan dichos trajes. Y si a al leer esto alguien piensa: ‘¡en la torre!, ¡mandé vestir mi Niño de lo que no debía!’, todavía tiene arreglo: puede quitarle las alitas o las moneditas o lo que sea que lo identifica con lo que no debe, y dejarlo simplemente con lo que lo haga lucir como lo que es, imagen de Jesús Niño, una representación que merece y despierte ternura y devoción.

Sigamos con nuestro amor a Dios, a Cristo y a los santos. Aprovechemos que las imágenes nos hacen sentir más su presencia. Sintamos que Cristo es parte de nuestra familia, pero no caigamos en errores que desvíen nuestra fe y se conviertan en motivo para que los católicos seamos criticados como idólatras.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7086Domingo, 29 de enero de 2017, 14:00 horas
¿Compartes los alimentos con tus hijos? Mira de lo que te estás perdiendoLa vida acelerada de las familias modernas ha provocado que en los últimos años haya decaído de forma dramática la costumbre de reunirse a la mesa entre semana para compartir los alimentos. Cada vez es más frecuente que los niños desayunen, coman o cenen frente al televisor o atendiendo su celular o tableta electrónica. Sin embargo, sentarse a la mesa con los hijos es, hoy en día, una de las mejores formas de invertir el tiempo.

Fue por ello que hace seis años nació en la Universidad de Harvard el “Proyecto Cenas en Familia”, cuya cofundadora, la terapeuta familiar Anne Fishel, no sólo afirma que los diferentes momentos del día en que se comparten los alimentos, especialmente las cenas, son los eventos de la rutina familiar que más dividendos producen, sino que se atreve a asegurar que si las familias se reunieran continuamente en el desayuno, comida o cena, su trabajo como terapeuta familiar sería innecesario, pues está demostrado que los miembros de las familias que lo hacen padecen menos estrés y se sienten mucho más unidos.

    La especialista ha encontrado muchas otras ventajas en las familias que tienen esta costumbre. Destaca, por ejemplo, que “al llegar a la adolescencia, los hijos son menos propensos a padecer desórdenes alimenticios o depresión, así como a abusar de ciertas sustancias o a ejercer de forma precoz su sexualidad”.

Por si fuera poco, la Dra. Fishel añade un par de datos por demás interesantes: “La conversación que tiene lugar alrededor de la mesa incrementa de un modo significativo el vocabulario de los niños, incluso más que leerles cuentos antes de dormir, y, además, mejora su rendimiento escolar”.

El proyecto de la Universidad de Harvard (www.thefamilydinnerproject.org) busca sacar el máximo partido de todo lo que ocurre alrededor de la mesa familiar. Por una parte, el desayuno, la comida o la cena pueden convertirse en un espacio de entretenimiento cotidiano y, a la vez, garantizan una alimentación más saludable.

    Explica la terapeuta: “está comprobado que los niños aprenden a comer más verduras y vegetales, por lo que disminuye la probabilidad de que sufran obesidad. Además, se ha demostrado que cuando estos niños comienzan a hacerse cargo de su alimentación, mantienen estos hábitos saludables”.

Reconoce que en algunos casos los adolescentes de la familia suelen mostrarse renuentes a participar de esta dinámica, por lo que sugiere crear una atmósfera alegre y cálida en la mesa, ¡y libre de tecnología!, pues “la tecnología es una de las mayores fuentes de tensión”.

La Dra. Fishel ha estudiado el fenómeno y ha observado que los padres utilizan los dispositivos tecnológicos en la mesa el doble que sus hijos, así que propone que sean los adultos los primeros en modificar su comportamiento, y que “fijen parámetros claros: ‘vamos a dejar los celulares en una caja’ o ‘sólo vamos a usarlos para compartir entre nosotros (una foto graciosa, un e-mail…), pero no para comunicarnos con alguien que no esté con nosotros en la mesa’”.

Recomienda también que los niños participen en el proceso de planear y preparar los alimentos para que los disfruten aún más. “Cualquier tarea que implique que los niños toquen los alimentos, los mezclen o los elijan, los convierte en ‘accionistas’ de este proyecto y contribuye a que quieran cenar con más gusto”.

Una de las cosas que no pueden faltar en las comidas familiares es contar historias sobre su familia, pues se ha descubierto que esta práctica genera grandes beneficios. Por ejemplo, “los niños que aprenden a contar historias son mejores lectores –explica Fishel–. Además, aquéllos que conocen el pasado de su familia son más resilientes y tienen una mayor autoestima”.

Finalmente, la Dra. Fishel señala que “la mayoría de las familias comienzan el programa porque quieren mejorar su alimentación. Pero, al final, descubren que no sólo han logrado este objetivo, sino que también se la pasan muy bien juntos, y reconocen que no se habían dado cuenta de lo mucho que les hacían falta estos ratos en familia”.

En otras palabras, descubren que con dedicar tan solo una hora al día –entre cocinar, comer y recoger la mesa– pueden sacar el mejor rendimiento para el futuro de su familia.

Oración para la comida en familia

Señor Dios, que nuestra mesa sea lugar de intercambio fraterno, de afecto humano, de consuelo recíproco y de agradecimiento por todos tus dones. Tú estás presente entre nosotros porque eres el Amor, bendito por los siglos de los siglos. Amén

Comida, diversión y conversación sobre cosas que interesan

El proyecto de la Universidad de Harvard emplea unas tarjetas con preguntas que ayudan a iniciar y continuar la conversación: invitan a los participantes a contar, por ejemplo, una historia familiar, la de alguien que haya superado una dificultad o la historia de amor de sus padres. Les compartimos las planillas para que comiencen a formar parte de este proyecto. Si desean conocer más, pueden visitar la página: Aquí actualmente sólo disponible en inglés.

Iniciando la conversación (Papás)

Cuenten algo que les haya ocurrido en el trabajo este día.

Cuenten la historia de alguien de la familia que se haya mudado de país, ciudad o casa. Puede ser su propia historia.

Cuenten alguna tradición familiar que se realice en un día festivo.

Cuenten algún evento difícil que les haya ocurrido, pero que pudo solucionarse porque alguien les ayudó.

Cuenten algo sobre los abuelos que les gustaría que sus hijos recordaran para siempre.

Cuenten cómo pudieron sobrevivir a una etapa difícil de la vida. ¿Qué fue lo que aprendieron?

Expliquen a sus hijos cómo fue que eligieron sus nombres.

Cuenten algo que hicieron cuando tenían la edad de sus hijos.

Cuenten su historia de amor o la de alguien de la familia.

Cuenten algo gracioso que les haya pasado en la vida, o bien, un chiste.

Cuenten la historia de alguna mascota que formó parte de la familia.

Cuenten aquella vez que aprendieron algo muy importante de alguien. ¿Qué fue?

(Pueden incrementar esta lista de preguntas de acuerdo con su contexto familiar)

Continuando la conversación (Hijos)

¿Qué pueden hacer ahora que no podían realizar cuando eran más pequeños?

Si tuvieran superpoderes, ¿cuáles serían y cómo los usarían para ayudar a la gente?

Cuenten algo divertido que les gustaría hacer este año.

¿Quién es su personaje favorito de un libro, película o programa de televisión?

Si pudieran ser un animal, ¿qué animal serían? ¿Por qué?

Si pudieran vivir en cualquier parte del mundo, ¿dónde vivirían? ¿Por qué?

¿Cómo fue que sus padres eligieron sus nombres?

Si pudieran tener como mejor amigo a algún personaje de un libro, película o programa de televisión, ¿quién sería y por qué?

Digan tres cosas que hacen bien, pero que les tomó mucha práctica y trabajo hacerlas.

¿Cuál es la mejor canción del mundo y por qué?

¿Cuál es su prenda de vestir favorita? ¿Por qué es tan especial?

¿Cuál es su temporada favorita? ¿Por qué les gusta?

¿Qué significa para ustedes tener valor?

¿Cuál es su tipo de clima favorito?

¿Quién es la persona mas graciosa que conocen?

(Pueden incrementar esta lista de preguntas de acuerdo con su contexto familiar)
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7068Mon, 16 Jan 2017 00:00:00 GMT
Decálogo para no formar delincuentes
Emilio Calatayud, juez español que tiene la colosal experiencia de haber juzgado a más de 17 mil menores, y, por tanto, se ha enterado de las circunstancias que los llevaron a delinquir, decidió enlistar los diez errores que más comúnmente cometen los padres y que propician que sus hijos se vuelvan delincuentes.

Lo tituló, sarcásticamente: ‘Decálogo para formar delincuentes’.

Propone a los padres de familia diez supuestos consejos que, de ser seguidos, garantizan que sus hijos caigan en la delincuencia. Se trata, desde luego, de un texto irónico, que no busca que alguien siga esos consejos, sino más bien los evite, pero no todos captan la ironía, lo cual se puede prestar a confusión.

Para evitar dicha confusión, presentamos aquí una lista parecida a la del juez Calatayud, pero escrita en positivo, con verdaderos consejos que los padres de familia harán bien en seguir si quieren impedir que sus hijos caigan en la delincuencia:

Decálogo para no formar delincuentes

1. Comience desde la infancia. No le dé a su hijo todo lo que le pida, para que no crezca convencido de que el mundo entero le pertenece.

2. Asegúrese de darle una buena educación espiritual. No espere que alcance la mayoría de edad para que pueda ‘decidir libremente’, porque entonces será demasiado tarde.

3. Cuando diga palabrotas, no se las festeje. No lo anime a cometer faltas de respeto.

4. Corríjalo cuando haga algo mal. Póngale límites y enséñele a enmendar el rumbo cuando se equivoque.

5. No recoja todo lo que deje tirado (juguetes, libros, zapatos, ropa), para que no se acostumbre a cargar su responsabilidad sobre los demás.

6. No permita que lea todo lo que caiga en sus manos. Restrinja el uso de internet, televisión, cine. Así como usted cuida que no coma comida chatarra, cuide que su mente no se llene de basura.

7. Nunca riña con su cónyuge en presencia de su hijo. Que no se acostumbre a la violencia, ni en casa, ni fuera de casa.

8. No le dé todo el dinero que quiera gastar. Y en cuanto sea oportuno, que aprenda que una parte del dinero que recibe, aunque sea poco, es para ahorrar, otra para ayudar en casa, otra para donar a los necesitados y el resto para gastar, siempre y cuando usted apruebe en qué lo gastará. Enséñelo desde pequeño el valor de ganar honradamente el dinero.

9. No satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. Es muy importante que aprenda a esperar, a dominarse, a lidiar con la frustración de un modo positivo.

10. No se ponga incondicionalmente de parte de su hijo en cualquier conflicto que tenga con sus profesores, vecinos, etc. Averigüe primero lo sucedido, y si su hijo hizo mal, enséñelo a disculparse, a reparar la falta y a proponerse no volverla a cometer.

Los papás que sigan estos consejos tienen mayores probabilidades de no formar hijos delincuentes, sino personas de bien.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7059Domingo, 8 de enero de 2017, 14:00 horas
Las aventuras de tres Reyes Magos
Este enero, como desde hace 17 años, “Melchor”, “Gaspar” y “Baltazar” estarán en hospitales pediátricos de la Ciudad de México para llevar juguetes, dulces y un sinfín de alegrías a los niños. Fascinante e incansable ha sido la labor de estos tres Reyes Magos, quienes, en entrevista para Desde la fe, cuentan algunas de sus experiencias durante sus tantas visitas a estos hospitales.

“Baltazar” inicia contándonos una extraordinaria anécdota que les ocurrió el 6 de enero de hace 14 años. Platica que esa ocasión, avanzada la noche, él, los otros dos Reyes Magos y un par de ayudantes decidieron ir a cenar a un pequeño local en la colonia Escuadrón 201; pero se dieron cuenta de que sólo llevaban dinero para dos quesadillas, así que pensaron repartírselas entre los cinco. “La dueña del local —refiere—, al vernos entrar, nos pidió un favor: que fuéramos a ver a su nieta y le diéramos personalmente su regalo, porque no creía en los Reyes Magos. La niña platicó un poquito con nosotros, pero siguió en lo mismo: en la escuela le habían dicho que los Reyes no existían. Dijo que si en verdad éramos los Reyes Magos, adivináramos cómo se llamaba. ‘Melchor’ le dijo que eso era fácil, sólo tenía que darle la primera letra de su nombre. La niña dijo ‘K’.  Melchor respondió: eres ‘Karla’. ‘¡Sí son los Reyes Magos, abuela!’, gritó la niña. El propio ‘Melchor’ quedó sorprendido de sus poderes mágicos. Le entregamos a Karla un juguete cada uno, y la pequeña quedó aún más llena de asombro, porque eran justo los juguetes que había pedido”. Así, la abuelita quiso regalares la cena, y tanto ellos como sus ayudantes quedaron muy contentos y satisfechos con tan abundantes y deliciosas quesadillas.

    Por su parte, “Melchor” relata un caso que le conmovió profundamente. Platica de un niño enfermo de cáncer, quien, al verlos entrar en su habitación, les pidió que le regalaran un avión, ya que su mamá había muerto y él quería volar por el cielo para ir a verla. “En nuestras bolsas de juguetes no teníamos ningún avión; salí corriendo a comprar uno, lo encontré después de tanto, pero era un avión muy pequeño, en el que el niño, obviamente, no podía volar. Le pedí entonces que cerrara los ojos y platicara con su mami; así lo hizo y se sintió contento. Al siguiente día, quisimos llevarle un avión un poco más grande y bonito, aunque de cualquier manera tampoco pudiera viajar en él. Cuando llegamos, el niño ya se había ido… se había ido a ver a su mami en un viaje sin regreso a tierra”.

    En su turno, “Gaspar” narra una aventura que vivieron una noche en que se dirigían al Hospital Pediátrico de Moctezuma. Platica que esa vez “Melchor” conducía la camioneta en que llevaban los regalos, y cien metros antes de llegar comenzaron a buscar estacionamiento; entonces un grupo de maleantes se acercó al vehículo; un joven que iba en patines se sujetó de la ventanilla y dijo que les dieran los juguetes. “Yo seguí avanzando lento —interviene ahora ‘Melchor’—, con cuidado de no dañar al joven; pero de pronto dejé de verlo, al tiempo que sentí como si pasara un tope, entonces aceleré. Más adelante estaba la entrada del hospital, ahí detuve la camioneta y comenzamos a descargar los juguetes aprisa. Nos alcanzó aquel tipo y me dijo: ‘Chale, Rey Mago; mira cómo me dejaste mi patín’. No había sido un tope, sino las llantas de su patín. De repente vimos que ya venían todos los amigos del joven. Pensábamos que nos golpearían. La sorpresa fue que venían cargados con redes llenas de pelotas para que se las diéramos también a los niños, pues se dieron cuenta de que nuestro destino era el hospital, y no algún tianguis navideño”.

    “Gaspar” refiere que lo ocurrido con esos jóvenes, también le pasó con unos policías: al igual tuvieron un cambio de actitud. “Esa vez íbamos al mismo hospital. Pero la verdad es que ahora estábamos perdidos. Era la media noche. Se acercaron entonces esos patrulleros en una actitud prepotente; pero al saber que éramos los Reyes Magos y que íbamos al hospital a llevar regalos, se conmovieron y nos pidieron inmediatamente que los siguiéramos para guiarnos y abrirnos paso hasta nuestro destino”.

    “Baltazar” señala que además de la visible alegría de los niños al recibir sus regalos directamente de las manos de los Reyes Magos, han visto incontables caras de asombro de sus papás, mamás, hermanos, hermanas u otros familiares. “Incluso de los mismos doctores. Algunos médicos que antes sólo confiaban en la ciencia, han vuelto a creer en los Reyes Magos al ver levantarse a niños que ya llevaban mucho tiempo inmóviles, tristes, agobiados por la enfermedad. Hace no tanto, una jovencita de unos 14 años, me enfrentó diciéndome que yo no era el Rey Mago, que estaba maquillado con pintura negra; entonces me saqué los guantes y ella pudo ver que era verdadero mi color de piel. Se emocionó tanto que comenzó a tocar mis arracadas, mi cara y a decirme que sí era el verdadero Rey Mago. ¡Son muchas las personas que se emocionan al vernos!”.

    “Melchor” platica que es tanta la impresión de los niños al verlos, que hubo uno que una noche los anduvo siguiendo por todo el hospital; las doctoras le dieron permiso de que anduviera por ahí con su suero. “Estuvo repartiendo juguetes con nosotros, nos pedía que le diéramos un abrazo de regalo y no quería que nos fuéramos. Nosotros lo abrazábamos, lo cargábamos; pero finalmente tuvimos que despedirnos de él con mucha tristeza, porque teníamos que seguir con nuestra labor de Reyes Magos”. 

    “Otra ocasión —refiere ‘Baltazar’—, llegamos a la habitación de una niña que tenía las manos vendadas porque era muy inquieta y se quitaba el catéter. Apenas encendimos la luz, se despertó. El papá, que esa noche la acompañaba, se enojó mucho porque habíamos importunado el sueño de su hija. No lo tomamos en cuenta. Los tres nos pusimos a jugar con ella; le dimos sus regalos y, como tenía sus manitas inhabilitadas, nos pidió que se los abriéramos. Se estaba divirtiendo en grande con nosotros. De pronto nos percatamos de que el señor lloraba de alegría. Él nos dio las gracias y nos dijo que por más que había hecho para que su hija se animara, ella sólo quería estar tirada en cama”.

    “Melchor” relata que alguna vez una de las ayudantes le regaló a él unos calcetines de dedos, como guantes para los pies, de muchos colores, y se le ocurrió ponérselos esa vez. “Esa noche visitamos a una niña, quien nos reclamó diciéndonos que nosotros no éramos los Reyes Magos; su argumento era que los verdaderos Reyes Magos usaban calcetines mágicos, diferentes a los de su papá. Yo le pregunté si quería ver mis calcetines mágicos, me quité una bota y le enseñé el calcetín de colores y con dedos. Empezó a llamar a la doctora gritándole que sí éramos los Reyes Magos, pedía que le tomara una foto con nosotros para enseñársela a todos. Y sí, eran unos calcetines mágicos, tan mágicos que cambiaron totalmente el estado de ánimo de la niña”.

    A “Baltazar” le gusta recordar la historia de un niño, interno del Hospital Federico Gómez, quien tenía en su habitación muchos juguetes, todos muy bonitos y llamativos. “Se alegró mucho al vernos. Pero, ¿qué podíamos regalarle a un niño que ya tenía juguetes de lo mejor?... Resulta que entre los juguetes que traíamos en nuestras bolsas venía una guitarrita de madera que por cuerdas tenía hilos de nailon, la cual se había estropeado con el peso de otros juguetes: estaba rota y le faltaba ya una cuerda. Nos dijo que nos cambiaba todos sus juguetes por la guitarrita. Desde luego se la regalamos. Y comenzó contento a tocar y a cantar. ¡Estaba que no cabía de felicidad!

    “Una noche inflamos globos con gas helio —recuerda “Gaspar”—, les metimos lucecitas led, y se los dábamos a los niños de todos los hospitales que visitábamos. Todos los niños dejaban a un lado sus juguetes y se divertían con sus “globos mágicos”. ¡Estaban más fascinados con eso! ¡A los niños les maravillan las cosas mágicas!

    Finalmente, Melchor envía un mensaje a los lectores de Desde la fe: los invitamos a formar parte de esta bella experiencia, donando juguetes nuevos para llegar a más niños de los hospitales. Pueden llevarlos, del 24 de diciembre al 4 de enero, a la Parroquia Asunción de María, Veracruz Núm. 14, Col. Aculco. Para mayores informes comunicarse al 56 33 03 37.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7050Domingo, 1 de enero de 2017, 14:00 horas
Cuento: El Plan Divino.Después de que Dios había puesto en la existencia a miríadas y miríadas de ángeles, los convocó para presentarles sus planes sobre a la creación. Acudieron gozosos a la cita. Verlos juntos era todo un espectáculo; aquello parecía un gigantesco adorno navideño de luces multicolores, hermosísimas y brillantes. No hacía mucho que estos seres luminosos habían salido de las manos del Creador, por lo que al moverse desprendían gruesas gotas de luz, como si hubieran sido sumergidos en el lago de gracia sobrenatural, y al salir chorrearan luminosidad en cada movimiento. El paisaje a la vista estremecía, pero además, con aparatos especiales (el Z – A 001 y el Omega – Alfa 002) podías captar sus pensamientos e incluso sus afectos más profundos. Es obvio decir que entre ellos no se necesitaban estos aparatos, ellos se captaban todo telepáticamente y a la velocidad de la luz. 

Llegados pues a la gran plaza central, Dios Padre les explicó su plan: “Crearé otros seres espirituales”, un aplauso rompió el profundo silencio. El Padre continuó: “Tendrán una naturaleza inferior a la suya. Serán espíritus mezclados con materia”. Se oyó una interjección llena de sorpresa. Varios alzaron la mano para preguntar, y se les concedió la palabra: “Padre –dijo uno–, ¿no crees que es una empresa muy arriesgada?”. Otro dijo: “Padre, la materia entorpecerá al espíritu”; y después otros hablaron: “¿cómo mantendrán el equilibrio entre lo espiritual y lo material?; el espíritu es perfecto y la materia no. ¿Cómo podrán ser eternos? Tendrás que pensar en hacerles un hábitat, ¿cuánto te llevará eso?”; y uno más preguntó: “¿Padre, al ser espirituales serán libres como nosotros?”. El Padre respondió “sí”, y “por tanto –explicó– serán capaces de pensar y de amar”. Replicó un arcángel: “Pero, ¿cómo lo harán si estarán cargados de materia? Y si tendrán materia deberán ser corporales”. “Padre –dijo un serafín– ¿Por qué no mejor inventas más jerarquías angélicas?, mira qué hermosos nos has hecho, la creación podría ser sólo espiritual, sin complicaciones. Señor, si creas seres humanos, tendrá que haber hombres y mujeres, no se entenderán, los fuertes se aprovecharán de los débiles, la ambición de las cosas materiales los hará injustos, se pelearán entre ellos…”. Los ángeles eran muy listos y continuaron exponiendo sus puntos de vista al Padre. Las objeciones de algunos eran interminables, no se les escapaba ni el más mínimo detalle de los problemas que podrían surgir… El Padre escuchaba atento, y cuando tuvo oportunidad, continuó: “Crearé la materia, le imprimiré mis leyes; cuando esté lista la ‘casa’ crearé a cada alma y la infundiré cuando la materia esté dispuesta, así, mis nuevas creaturas serán espíritus encarnados. Los humanos tendrán la misma finalidad que ustedes: participar de mi vida divina, y ustedes, como hermanos mayores, les ayudarán a alcanzar esa meta. Ustedes les servirán”. Se escuchó un murmullo desgarrador, y el discurso fue interrumpido por voces disonantes de sorpresa, y algunas de auténtica negación. El Padre continuó: “Yo mismo, un día entraré a la creación material para llevarla a su plenitud”. Se oyó una exclamación de admiración que resonó por los espacios inter-espirituales. Tratándose de reponer, un serafín alzó la voz y preguntó: “¿y cómo vas a entrar en esa creación?”. El Padre respondió: “Mi Hijo, sin perder su naturaleza divina, asumirá la humana”; un sonoro ¡ohhhh! se dejó escuchar. “El Hijo –dijo el Padre con toda solemnidad– se encarnará en el seno de una mujer y nacerá como uno de ellos…”. El murmullo creció.

–Padre,  –dijo una potestad–, ¿y si no saben hacer buen uso de su libertad, si te dan la espalda y se vuelven hacia la materia?, ¿qué harás si pecan?”

–Les daré otra oportunidad.

–Pero eso es injusto, Padre, nosotros tendremos una sola, ¿es que amarás más a esas creaturas miserables?, ¿por qué no mejor te haces un ángel y tomas nuestra naturaleza para compartir con nosotros?, y ¿qué harás si te fallan varias veces?.

–Les daré una y otra oportunidad y muchas, todas las que sean necesarias mientras vivan en el tiempo –continuó el Padre diciendo– Dios tendrá madre, y esa humilde creatura, será su Reina –. La voz de Dios cesó.

    De todas las jerarquías angélicas hubo quien no soportó más, y estalló una gran discusión entre todos. Se daban argumentos a favor y en contra del plan presentado por el Creador; aquello parecía una tremenda batalla campal. Luzbel, un ángel de la máxima jerarquía se hizo oír de todos con voz potente: “Es una locura lo que intenta hacer Dios, ¿acaso no se da cuenta de todos los inconvenientes?; tal vez Él no es Dios. Si lo fuera, no pensaría en hacer esas locuras. Yo nunca serviré a esas creaturas, ni dejaré que esa mujer sea mi reina. Revelémonos –invitó a todos, y con voz potente y concluyó–: a ese Dios. ¡No lo serviré!”. 

    Cuando muchos estaban por seguirlo, alzó su voz un pequeño ángel en jerarquía, apenas un arcángel llamado Miguel, quien con valentía exclamó: “Dios sabe mejor que nosotros el porqué de lo que va a hacer, confiemos en Él, pues, ¿‘quién como Dios’?”. Después de una dura guerra de argumentos, la mayoría, dos terceras partes, siguieron a Miguel.

    Después de aquella memorable trifulca, Dios había echado a andar su plan. Una pequeña partícula de materia había empezado a existir dando origen con una explosión al universo, y mientras éste se iba desenvolviendo y expandiendo, después de 13 mil millones de años, cuando el universo se expandía grandioso, en un punto minúsculo llamado tierra, y en un pequeñísimo pueblecito de nombre Nazareth, un colega de Miguel, el arcángel Gabriel, fue enviado por Dios a una jovencita Virgen llamada María. Sin su consentimiento no podía seguir adelante el plan de Dios. Cuando ella aceptó, los ángeles buenos saltaron de alegría. El Verbo de Dios se hacía carne y todos en el cielo esperaron gozosos su nacimiento.

    Cuando llegó el gran día, o mejor, la esperada noche, los ángeles que habían peleado contra Lucifer y sus secuaces, aquellos que habían aceptado el plan de Dios en la fe, afinaron sus instrumentos, hechos por ellos mismos para esta ocasión.

    Y cuando un silencio cubría la faz de la tierra y la Virgen María daba a luz al salvador, los ángeles comprendieron más profundamente el plan de Dios. Dios que es amor, no podía más que amar. Había creado a los seres humanos y su universo por amor, había ofrecido un remedio al pecado de Adán y entraba ahora en su creación para redimirlo por amor. La aventura humana del Dios de amor comenzaba…

    Por eso, aunque el frío apretaba, haciendo gala de su mejor voz, los ángeles y los arcángeles, los tronos y las dominaciones, las potestades, los querubines y serafines cantaron para nosotros su mejor concierto que nos repetirán de generación en generación: “Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres que gozan de su amor”… Amén.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7042Domingo, 25 de diciembre de 2016, 14:00 horas
Santa Claus, el impostor¿Te gusta que te engañen?, ¿te gusta engañar?, ¿te gusta que engañen o engañar a tus hijos? Si haces estas preguntas a alguien, probablemente responderá a todas con un gran ¡no! A nadie le gusta ser engañado, ni que, como se dice popularmente ‘le vean la cara’ (es decir, la cara de tonto).

Y si eres una persona de fe, no puede gustarte engañar, porque eso sería ir en contra de la voluntad de Dios, que nos pidió específicamente no mentir; sería darle por su lado al Diablo, al que Jesús llamó despectivamente el “padre de la mentira” (ver Jn 8, 44).
Y por supuesto tampoco puede gustarte que engañen o engañar tú a tus hijos, porque ahí no solamente estarías transgrediendo uno de los mandamientos de Dios, sino que estarías siendo un pésimo papá o una pésima mamá, al defraudar a pequeñitos inocentes que tienen toda su confianza puesta en ti.

Queda claro que como cristianos estamos llamados a ser personas veraces, confiables, que, como pide Jesús, digamos sí cuando es sí y no cuando es no, porque lo demás es del Maligno (ver Mt 5, 37). Entonces, tenemos que preguntarnos, ¿por qué aceptamos y difundimos una de las mentiras más grandes que hay: el mito de santa Claus?

¿Cómo fue que nos pareció aceptable que este personaje ficticio viniera a ocupar el lugar central en la Navidad? ¿Estamos dormidos, somos sonámbulos, ingenuos o qué? ¡Nos dejamos engañar como niños y ahora encima engañamos a los niños!

Considera lo siguiente: Desde los orígenes del cristianismo, los creyentes hemos celebrado en Navidad el Nacimiento del Niño Jesús, la alegría extraordinaria de que Dios mismo haya querido venir a vivir entre nosotros, para salvarnos del pecado y de la muerte. Es una verdad que nos llena de gozo, una historia cierta que aparece en la Biblia y que podemos y debemos leer a nuestros hijos para que ellos también se regocijen.

Pero entonces, en el siglo pasado, a una famosa productora de refresco de cola, se le ocurrió crear una personaje completamente ridículo: un payaso panzón de barba blanca y nariz roja, con un traje colorado coronado por un gorro de dormir; con nombre mitad de mujer (santa) y mitad de hombre (Claus), que dizque vive en el Polo Norte, y una noche al año viaja en un trineo guiado por renos voladores para repartir simultáneamente regalos a los niños ricos de todo el mundo, lo cual consigue entrando subrepticiamente por las chimeneas sin atorarse ni llenarse de hollín ni que nadie lo vea. Es un cuento tan descabellado y absurdo que era como para que la gente al oírlo se burlara y lo olvidara. Pero no fue así. ¡Ah!, ¡la poderosa mercadotecnia logró lo inaudito! A la gente le encantó este mito, y decidió hacerle el juego a la refresquera, y en lugar de contarles a sus niños la maravillosa historia de la primera Navidad, mentirles en su cara inventándoles que justo en esa noche llegaría un personaje que les daría con sus regalos, mayor felicidad. ¡Los niños cayeron ingenuamente en la mentira que les dijeron sus papás, en los que confíaban ciegamente! Y por supuesto que muy pronto, la ilusión de esperar al gordo de los regalos, sustituyó por completo la ilusión de celebrar al Niño Dios. ¡El mundo al revés! Jesús les pareció sólo un muñequito del Nacimiento, y en cambio se convencieron de que santa Claus era real, pues además ¡sus papás los llevaron a conocerlo y a sentarse en sus rodillas en un centro comercial! Y cuando por fin un día se desengañaron y comprobaron la verdad, ¡no protestaron, sino se propusieron a su vez engañar! Y así esta aberración ha ido comunicándose de generación en generación.

Hoy en día se ha llegado al colmo de ver hogares católicos en los que sobreabundan las decoraciones de santa Claus, y ¡¡nadie puso siquiera un Nacimiento!!

¡Triunfó el autor de la mentira! ¡Funcionó su genial estrategia! ¡Logró que un personaje inexistente se adueñara de los corazones, les pareciera ‘simpático’ y ‘buena gente’, y desplazara por completo de la escena al Niño Dios! ¡Consiguió que la Navidad se volviera una fiesta consumista, donde lo que importa es comprar, regalar, apantallar, cenar, beber y esperar los obsequios de ‘papá Noel’! ¡Obtuvo que la gente diga: ‘¡felices fiestas!’, y hable de ‘mágica Navidad’ en clara referencia a la llegada de sta Claus, en lugar de desearse ‘Feliz Navidad’ porque nace el Niño Dios! ¡Qué listo fue! ¡Con razón se carcajea! Y sus JO JO JO resuenan cada veinticinco de diciembre, mientras el Niño del cumpleaños y Su Sagrada familia, en vano esperan, relegados, que los niños y sus papás abran los ojos, no los regalos.]]>
http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7034Domingo, 19 de diciembre de 2016, 14:00 horas
Santa Claus, el impostor¿Te gusta que te engañen?, ¿te gusta engañar?, ¿te gusta que engañen o engañar a tus hijos? Si haces estas preguntas a alguien, probablemente responderá a todas con un gran ¡no! A nadie le gusta ser engañado, ni que, como se dice popularmente ‘le vean la cara’ (es decir, la cara de tonto).

Y si eres una persona de fe, no puede gustarte engañar, porque eso sería ir en contra de la voluntad de Dios, que nos pidió específicamente no mentir; sería darle por su lado al Diablo, al que Jesús llamó despectivamente el “padre de la mentira” (ver Jn 8, 44).

Y por supuesto tampoco puede gustarte que engañen o engañar tú a tus hijos, porque ahí no solamente estarías transgrediendo uno de los mandamientos de Dios, sino que estarías siendo un pésimo papá o una pésima mamá, al defraudar a pequeñitos inocentes que tienen toda su confianza puesta en ti.

Queda claro que como cristianos estamos llamados a ser personas veraces, confiables, que, como pide Jesús, digamos sí cuando es sí y no cuando es no, porque lo demás es del Maligno (ver Mt 5, 37). Entonces, tenemos que preguntarnos, ¿por qué aceptamos y difundimos una de las mentiras más grandes que hay: el mito de santa Claus?

¿Cómo fue que nos pareció aceptable que este personaje ficticio viniera a ocupar el lugar central en la Navidad? ¿Estamos dormidos, somos sonámbulos, ingenuos o qué? ¡Nos dejamos engañar como niños y ahora encima engañamos a los niños!

Considera lo siguiente: Desde los orígenes del cristianismo, los creyentes hemos celebrado en Navidad el Nacimiento del Niño Jesús, la alegría extraordinaria de que Dios mismo haya querido venir a vivir entre nosotros, para salvarnos del pecado y de la muerte. Es una verdad que nos llena de gozo, una historia cierta que aparece en la Biblia y que podemos y debemos leer a nuestros hijos para que ellos también se regocijen.

Pero entonces, en el siglo pasado, a una famosa productora de refresco de cola, se le ocurrió crear una personaje completamente ridículo: un payaso panzón de barba blanca y nariz roja, con un traje colorado coronado por un gorro de dormir; con nombre mitad de mujer (santa) y mitad de hombre (Claus), que dizque vive en el Polo Norte, y una noche al año viaja en un trineo guiado por renos voladores para repartir simultáneamente regalos a los niños ricos de todo el mundo, lo cual consigue entrando subrepticiamente por las chimeneas sin atorarse ni llenarse de hollín ni que nadie lo vea. Es un cuento tan descabellado y absurdo que era como para que la gente al oírlo se burlara y lo olvidara. Pero no fue así. ¡Ah!, ¡la poderosa mercadotecnia logró lo inaudito! A la gente le encantó este mito, y decidió hacerle el juego a la refresquera, y en lugar de contarles a sus niños la maravillosa historia de la primera Navidad, mentirles en su cara inventándoles que justo en esa noche llegaría un personaje que les daría con sus regalos, mayor felicidad. ¡Los niños cayeron ingenuamente en la mentira que les dijeron sus papás, en los que confíaban ciegamente! Y por supuesto que muy pronto, la ilusión de esperar al gordo de los regalos, sustituyó por completo la ilusión de celebrar al Niño Dios. ¡El mundo al revés! Jesús les pareció sólo un muñequito del Nacimiento, y en cambio se convencieron de que santa Claus era real, pues además ¡sus papás los llevaron a conocerlo y a sentarse en sus rodillas en un centro comercial! Y cuando por fin un día se desengañaron y comprobaron la verdad, ¡no protestaron, sino se propusieron a su vez engañar! Y así esta aberración ha ido comunicándose de generación en generación.

Hoy en día se ha llegado al colmo de ver hogares católicos en los que sobreabundan las decoraciones de santa Claus, y ¡¡nadie puso siquiera un Nacimiento!

¡Triunfó el autor de la mentira! ¡Funcionó su genial estrategia! ¡Logró que un personaje inexistente se adueñara de los corazones, les pareciera ‘simpático’ y ‘buena gente’, y desplazara por completo de la escena al Niño Dios! ¡Consiguió que la Navidad se volviera una fiesta consumista, donde lo que importa es comprar, regalar, apantallar, cenar, beber y esperar los obsequios de ‘papá Noel’! ¡Obtuvo que la gente diga: ‘¡felices fiestas!’, y hable de ‘mágica Navidad’ en clara referencia a la llegada de sta Claus, en lugar de desearse ‘Feliz Navidad’ porque nace el Niño Dios! ¡Qué listo fue! ¡Con razón se carcajea! Y sus JO JO JO resuenan cada veinticinco de diciembre, mientras el Niño del cumpleaños y Su Sagrada familia, en vano esperan, relegados, que los niños y sus papás abran los ojos, no los regalos.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7036Domingo, 19 de diciembre de 2016, 14:00 horas
Virgen de Guadalupe, intercede por tus hijos migrantes
A ti, Santa Madre de Dios, te invocamos como consuelo de los afligidos, y en este día de tu fiesta bendita, te hemos traído, como si fuera una ofrenda, la aflicción de millones de tus hijos que emigraron a los Estados Unidos de América en busca de pan para su familia, de educación para enfrentar el futuro, de hospitalidad de aquellos que también algún día fueron forasteros, y que supieron formar una gran nación diversa en sus culturas.
 
Tus hijos que emigraron, Madre Piadosa, se llevaron el recuerdo de sus familias y pueblos, pero también te llevaron a ti. Por eso, hoy no hay templo católico en los Estados Unidos que no dé posada a tu bendita Imagen, porque eres patrona y emperatriz de México, y de todo el continente. Tu Manto amoroso cruza océanos y cobija también a las Islas Filipinas, pero en realidad eres Madre de todos los cristianos, porque para tu amor no hay razas, no hay fronteras, no hay ricos o pobres, ni santos ni pecadores; tú abrazas a todos, tú nos consuelas a todos, amas como verdadera Madre, sin distinciones, pues sólo buscas la felicidad de tus hijos, y esa felicidad no está en este valle de lágrimas, sino en el cielo, en la salvación que nos da tu Hijo, en la verdad, la belleza y la libertad que sólo Dios nos puede dar.
 
¡Oh, Virgen Clementísima!, repite a tus hijos afligidos y amenazados aquellas palabras llenas de ternura y consuelo que le revelaste al humilde san Juan Diego: “¿No estoy yo aquí que soy tu madre? ¿Por ventura no estás en mi regazo? ¿Que más has de necesitar?” Fortalece a los padres que se angustian ante la posibilidad de perder sus trabajos; consuela a las madres que temen ver separada a su familia; da esperanzas a los jóvenes que no quieren abandonar sus estudios; anima a las familias que dependen económicamente del dinero que les envían sus seres queridos; da valor a los obispos norteamericanos para que defiendan a las ovejas que Dios les ha enviado; y a los obispos mexicanos concédenos el valor y la gracia para acompañarlos en la adversidad. ¡Oh, Madre Misericordiosa!, mueve el corazón de los norteamericanos para que den cabida a quienes, con su duro trabajo, han dado prosperidad a su país, y toca el corazón endurecido del nuevo Presidente Electo quien siendo cristiano –como él lo ha declarado–, no puede ver a los pobres y a los inmigrantes como enemigos, sino como hermanos con quienes debe ser tolerante, generoso y justo.
 
Pero nuestra súplica, ¡oh, Madre!, también va llena de aflicción por nuestro México, tu amado México, que está enfermo de violencia y herido de injusticias. Conmueve el corazón de los violentos y pecadores; protege a las familias; conserva nuestra fe católica; da a nuestros gobernantes vocación de servicio; sacia nuestra hambre y sed de justicia, pues estamos bajo tu amparo. Santa Madre de Dios, no desprecies las súplicas que te hacemos en nuestras necesidades, antes bien, líbranos de todo peligro, ¡oh, Virgen Gloriosa y Bendita! Has que veamos con claridad que la solución a los posibles problemas está en nuestras manos, en nuestra unidad y en nuestra imaginación para lograr caminos nuevos. No podemos pedirte más, pues nos has dado una tierra tan generosa y hermosa en la que sólo falta nuestro trabajo.
 
Dulce Niña del Tepeyac, madrecita de los mexicanos, acudimos a ti con rosas; bríndanos, Santa María de Guadalupe, tu bendita protección, tu dulce consuelo y esa paz tan deseada. Amén.
 
 
12 de diciembre de 2016
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7026Domingo, 11 de diciembre de 2016, 14:00 horas
La absolución del crimen de aborto
¿Qué es una excomunión?

A la Iglesia católica pertenecemos por el Bautismo y por la profesión de la fe. Profesar la fe significa practicar públicamente la fe católica sin negarla o avergonzarnos de ella. Muchos bautizados ya no practican su religión, pero siguen perteneciendo a la Iglesia por su ignorancia y por la falta de conciencia de su falta. En cambio, cuando algún católico conscientemente se aparta de la Iglesia por adherirse a otra o por ya no considerarse católico, entonces ha roto la comunión con la Iglesia, se ha excomulgado.

Cuando esta falta es pública e implica proselitismo, la autoridad de la Iglesia platica con el que comete la falta y lo llama a la reconciliación; si no hace caso, entonces la autoridad declara la excomunión del que ya se había separado de la Iglesia.

Pero hay excomuniones que no se declaran, que comienzan en el momento mismo en que se realiza una falta gravísima y hacen que el que la comete quede fuera de la comunión de la Iglesia.

Una de esas faltas es el cometer aborto. La que culpablemente aborta y todos los que participan en ese aborto, incluyendo a los médicos y enfermeras que lo realizan, están excomulgados.

No se considera en este rubro falta grave los abortos no buscados.

De este modo la autoridad de la Iglesia hace ver lo grave que es el crimen de asesinar a un niño antes de nacer, aunque las autoridades civiles proclamen que la mujer tiene derecho a matar a su hijo durante las primeras semanas de concebido. Esa es la eterna lucha de la Iglesia por la vida, ya que consideramos los católicos que la vida humana inicia en el momento de la concepción.

La excomunión hace que una persona deje de pertenecer a la Iglesia Católica y deje de recibir los sacramentos mientras no haya un arrepentimiento sincero de su crimen.

Perdonar la excomunión es papel del Papa y del Obispo. El Obispo puede designar a algunos sacerdotes para poder levantar la excomunión.

En caso de peligro de muerte, cualquier sacerdote puede y debe perdonar cualquier excomunión.

Los tiempos de misericordia

Las mujeres no abortan por gusto. Abortan porque en su angustia es la única solución que encuentran a sus problemas. Abortar trae consigo verdaderos traumas físicos y mentales que causan un problema a veces más grave que el que se trataba de solucionar. La mujer que aborta enfrenta graves problemas de conciencia que se agravan cuando sabe que está excomulgada. Cuando se acerca, por fin, al sacerdote, lo hace esperando el perdón de Dios. ¡Qué difícil para un sacerdote común y corriente el tener que negar la absolución y el tener que encausar a la penitente hacia algún otro sacerdote delegado por el obispo que sí pueda absolverla!

Comprendiendo esto, los obispos de cada diócesis acostumbran pedir a todos sus sacerdotes que absuelvan esta excomunión durante el tiempo de Cuaresma. El Papa Francisco, que es un buen pastor, que actúa como un viejo párroco, extendió esa delegación a todos los sacerdotes a lo largo de todo un año, el año del Jubileo Extraordinario de la Misericordia, y entonces los sacerdotes comunes y corrientes agradecimos ese poder perdonar la excomunión del aborto, para bien de nuestros feligreses. Como buen pastor, el Papa decide que esa delegación se prolongue indefinidamente, para hacer más fácil acercarse a la confesión a quienes se arrepienten de haber abortado. Esto nos gusta a todos los sacerdotes.

¿Ya no hay excomunión? 

El mismo Papa se apresura a aclarar que la pena de excomunión sigue presente por la maldad especial del crimen de aborto. Sigue siendo un pecado grave que separa al que lo comete de la pertenencia a la Iglesia Católica. Sigue siendo un pecado reservado al Papa y al Obispo, pero el Papa extiende la delegación de perdonarlo a todos los sacerdotes por un tiempo que no definió.

No es, por lo tanto, un intento del Papa por “comprender”, así, entre comillas, al mundo moderno que en eso se aparta de la ley natural y de la ley de Dios que dice muy claramente “No matarás”.

En la Iglesia hay lugar, sobre todo, para los pecadores a los que vino a sanar Cristo Jesús como Divino Médico.

Perdonar una excomunión implica un verdadero arrepentimiento y el propósito firme de reparar el daño cometido, sobre todo el de escándalo.

Los sacerdotes agradecemos al Papa Francisco el que haya dejado muy abiertas las puertas de la misericordia de Cristo.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7018Domingo, 04 de diciembre de 2016, 14:00 horas
Que no te roben el Adviento¡Hoy empieza el Adviento! ¿Sabías que la palabra “adviento” viene del latín, y quiere decir ‘la llegada’? El tiempo de Adviento está conformado de cuatro semanas que la Iglesia nos da para preparar la llegada de Cristo en Navidad. ¿Por qué cuatro semanas?

Ante todo, porque la Navidad –la llegada de Cristo al mundo– es una realidad tan importante, que no la podemos “digerir” de la noche a la mañana. Nadie prepara una boda la noche anterior. Como seres humanos, necesitamos tiempo para darnos cuenta de lo que viene, a fin de celebrarlo correctamente.

También necesitamos tiempo de preparación, pues en Navidad, Cristo llega para cada uno de nosotros. Pide posada en nuestro corazón y, si somos honestos, nuestro corazón no siempre es la posada más agradable y limpia. El Adviento nos da tiempo para prepararla y limpiarla, para recibir bien al Niño Jesús en la Nochebuena.

Por desgracia, parecería que el Adviento es todo lo contrario. Todo está ya adornado para Navidad, hay frenesí de compras, fiestas, pre-posadas, estrés. Y el día 26, tan sólo un día después de la gran llegada, ya estamos empacando las decoraciones y silenciando los villancicos. Todo está de cabeza. ¿Cuántas veces la sociedad materialista, tus propios anhelos del “espíritu navideño” y el estrés de diciembre te han robado el Adviento? ¿Y cómo hacer para que no te lo roben este año?

El primer paso consiste en darte cuenta que Navidad se celebra a partir de la Nochebuena, cuando celebramos la llegada de Cristo. No hay nada malo en las pre-fiestas que son parte de nuestra cultura, pero no hay que confundirlas con la verdadera Navidad. Si intentamos “adelantar” la celebración de Navidad, tendremos una celebración sin Cristo: algo tan ridículo como una fiesta de cumpleaños sin cumpleañero. Por eso, anticipar la celebración de la Navidad siempre nos dejará vacíos, sin verdadera alegría. En un mundo de luces y decoraciones, tenemos que darnos cuenta de que “¡todavía no!”


El siguiente paso es de apartar un momento de silencio cada día. No tiene que ser mucho: pueden ser tres minutitos, por ejemplo. Pero tres minutitos enteros en que me retiro, hago silencio y me acuerdo que Cristo viene en Navidad. ¡Cristo viene en Navidad! Si logras hacer esto diariamente, tu experiencia de la Navidad este año será muy diferente, y muy especial. En cambio, si no estableces momentos de silencio en tu Adviento, de repente será año nuevo y ni te habrás dado cuenta de la llegada personal del Señor…

Otra ayuda para vivir bien el Adviento es hacer de él un tiempo de preparación personal, como hacemos con la Cuaresma. Con actos de sacrificio y mejora personal, puedo “limpiar” el pesebre de mi corazón al que llegará el Niño Jesús el día 24. Una tarde sin radio, un café sin azúcar, una Misa entre semana, una sonrisa para una persona “pesada”, 5 pesos más para un pobre: todas son maneras de “barrer el pesebre” para que sea digno en su pobreza para el Rey que ha de venir.

Finalmente, los símbolos y prácticas externos también nos pueden ayudar a hacer del Adviento un tiempo de preparación. Tener una corona de Adviento en nuestro salón o lugar de trabajo y encender las velas correspondientes durante unas horas cada día, nos recuerda a fuerzas que todavía no ha llegado el Señor. También se puede leer un versículo del capítulo 1 ó 2 del Evangelio de san Lucas a la hora de encenderla. Otra práctica es construir nuestro Nacimiento gradualmente, añadiendo una pieza o decoración cada día del Adviento; pero sólo en los días en que nos hemos esforzado para vivir bien nuestro Adviento.

Un Adviento bien vivido asegura una Navidad hermosa y alegre. ¡Que no te pierdas tu Adviento!

*Director de desarrollo institucional de la Cáritas arquidiocesana.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7009Domingo, 27 de noviembre de 2016, 14:00 horas
Terminó el JUBILEO DE LA MISERICORDIAEste domingo 20 de noviembre, Solemnidad de nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo, marca el final del Año Santo de la Misericordia, que inició el 8 de diciembre de 2015, convocado por el Papa Francisco.

Y al ver al Papa cerrar la única Puerta Santa que todavía permanece abierta, de todas las que se abrieron al inicio del Jubileo, la de la Basílica de san Pedro, tal vez experimentemos sentimientos encontrados: por un lado nostalgia de que se termine este año de gracia, y por otro, ojalá, satisfacción de haberlo aprovechado.
Se preguntó a diversas personas, ‘¿qué te dejó el Jubileo de la Misericordia?’. Mira si sus respuestas coinciden con las tuyas:

1. Una mayor conciencia de la misericordia de Dios.

Mucha gente no cree en Dios porque tiene una idea equivocada; lo creen lejano o castigador. En este año muchos descubrieron que es Misericordioso, y se animaron a acercarse a Él.

2. Una mayor conciencia de la misericordia de la Iglesia.

Muchos individuos y grupos que deseaban realizar obras de misericordia, no tuvieron que ‘inventar el hilo negro’, sólo voltear la mirada hacia las ya existentes. Descubrieron que la Iglesia es la institución que más obras de misericordia realiza.

3. El buen hábito de realizar obras de misericordia espirituales y corporales.

Muchas personas comprendieron que las obras de misericordia están al alcance de todos, no se necesita títulos o preparación especial para hacerlas, sólo disposición. El Jubileo las movió a conocerlas y a realizarlas.

4. El buen hábito de leer, reflexionar y orar sobre la misericordia.

Muchos fieles respondieron a la invitación del Papa de leer acerca de la misericordia en la Palabra de Dios, y quieren seguir bebiendo de este inagotable manantial.

5. El buen hábito de rezar la Coronilla de la Divina Misericordia.

Una oración increíblemente breve y poderosa, que Jesús dictó a santa Faustina, y que el Papa solicitó rezar. Pide misericordia para nosotros (lo que te incluye a ti, a quienes amas y a quienes se acogen a tu oración), y para el mundo entero. Es un arma espiritual tan eficaz, que quien la reza no la quiera ya jamás abandonar.

6. La reconciliación con Dios.

Gracias a que el Papa nombró a más de mil sacerdotes ‘Misioneros de la Misericordia’,
y les dio potestad de perdonar pecados reservados a la Santa Sede, y también concedió a todos los sacerdotes la facultad de perdonar pecados ordinariamente reservados al obispo (por ejemplo, el de aborto), es incalculable el número de personas a las que se les facilitó acercarse, tal vez después de muchísimos años, a reconciliarse con Dios.

7. La reconciliación con los hermanos.

A lo largo de este año, el Papa insistió en la importancia de valorar a los otros, restablecer relaciones rotas, lastimadas, sanar heridas. Eso animó a mucha gente que estaba distanciada de familiares o amigos, a reconciliarse.

8. Las indulgencias plenarias.

El Papa mandó abrir ‘Puertas Santas’ en Basílicas, Catedrales, parroquias y diversas instituciones, en todo el mundo, que permitían a quien cruzaba devotamente su umbral, obtener, con las acostumbradas condiciones (de tener verdadero deseo de conversión, confesarse, comulgar y orar por el Papa), la indulgencia plenaria, que borra la pena temporal de pecados perdonados, y se puede aplicar por la propia persona o por algún difunto. Gracias a ello, quién sabe cuántas almas fueron ayudadas a salir del Purgatorio y cuántos vivos pudieron disfrutar de un ‘borrón y cuenta nueva total’ y quedar con el alma como cuando recibió la gracia bautismal.

9. Las peregrinaciones.

Mucha gente peregrinó, como lo recomendó el Papa, a los lugares donde se abrieron Puertas Santas, y pudo vivir esa experiencia que se parece a lo que pasa en la vida: ir de camino, con el Señor y hacia Él, acogiéndonos a Su misericordia.

10. La invitación a continuar...

El lema del Jubileo: “Misericordiosos como el Padre” (Lc 6, 36), que hemos leído y escuchado una y otra vez, ha quedado grabado en nuestro corazón, no para ser borrado en cuanto acabe el Año Santo, sino como norma de conducta de aquí en adelante...
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=7000Domingo, 20 de noviembre de 2016, 14:00 horas
Crece la ‘niñosfobia’, ¡Cuidado!
Niños del Hombre

En 2006, el director de cine mexicano Alfonso Cuarón dirigió una película impactante que se llamó Los Niños del Hombre, del género de ciencia ficción. El argumento nos habla de un futuro muy cercano en el que la humanidad pierde la capacidad de engendrar, y durante veinte años no ha nacido un solo niño. Un mundo sin niños es un mundo sin esperanza.

Tal parece que esa película, poco a poco, se va haciendo realidad en la medida en que la sociedad actual ya no quiere niños.

Hace muchos años, el “Día de las madres” se premiaba a la mamá más prolífera. Dicen que durante la presidencia de Lázaro Cárdenas había propaganda que decía: “Mujer, si eres casada, tener hijos es tu obligación; si eres soltera, es un honor”, y de pronto, ante las presiones económicas de los países del primer mundo, nuestro gobierno decidió que nos fuéramos haciendo menos. En cincuenta años hemos bajado de seis hijos por familia a dos. 
 
Una especie en peligro de extinción

La sociedad occidental, ideologizada y presionada por la constante propaganda, marcha hacia el auto genocidio, de tal modo que se prevé que, en cincuenta años más, el continente europeo será mayoritariamente de raza negra porque los blancos ya no quieren tener hijos.

La maternidad ha dejado de ser la aspiración de la mujer moderna y ha sido sustituida por la “realización personal” como empresaria, deportista o artista. Cada vez hay más parejas que deciden simplemente no tener hijos. En los Estados Unidos hay una tendencia de mujeres que se llaman a sí mismas “No Mo”, no mothers, manifestando su rechazo a los hijos. Una de ellas dice: “prefiero ser una tía divertida que una madre neurótica; cuando me canso de mis sobrinos se los regreso a su mamá”.

La legalización del aborto ha venido a contribuir a este ambiente de egoísmo en el que los hijos se ven como un estorbo para la felicidad de los padres.
 
La última moda: la ‘niñosfobia’

Cuando la sociedad se va haciendo consciente de lo que sucede en ella, muchas veces es demasiado tarde para corregir las fallas que traerán consecuencias fatales.

Hoy sale a flote un fenómeno llamado ‘niñosfobia’. Podría consolarnos el hecho de que solamente se diera en los países del primer mundo, pero lamentablemente en este México nuestro convivimos una minoría que siente que pertenece ya al primer mundo, y una inmensa mayoría que pertenecemos al tercer o cuarto mundo, si bien nos va. Los del primer mundo, también en México, manifiestan un rechazo creciente a la presencia de los niños en sus ambientes exclusivos, y de ese modo se prohíbe la entrada a niños a algunos salones de fiestas para celebrar nada menos que el inicio de una nueva familia: en las invitaciones a una boda se pone la nota de que por favor no lleven niños ¡cuando son los niños los que más gozan de esas fiestas! 

Me platicaba un amigo que en días pasados planeó unas vacaciones con su familia y que se encontró que en muchos hoteles mexicanos se advierte que no se admiten niños. 

Algunas líneas aéreas tienen lugares reservados para los que no soportan viajar con niños. Y algunos restaurantes tampoco los aceptan.

Me tocó ver, en Estados Unidos, un gran supermercado que tenía un horario especial para ciudadanos ancianos en el que no se admitía a niños.  ¿Estorban los niños?
 
Una verdadera fobia

Para muchos jóvenes, y para muchos más adultos, la presencia de niños entre ellos les causa una verdadera molestia, inquietud, ansiedad, ¡Fobia!, dirían los psicólogos; complejo de Herodes, decimos los mexicanos. Aclaran los niñófobos que no están contra los niños, sino contra los padres de los niños que no han sabido educarlos y que les permiten llorar, hacer berrinches y comportarse groseramente en público; y, en cierto modo, tienen toda la razón. Los papás que no saben educar a sus hijos son la ocasión de que estos sean rechazados por los intolerantes, ¡incluso por sus maestros!
 
Niñófobos en la Iglesia

Parece que ni en la Iglesia nos salvamos de esa niñosfobia. Algunos sacerdotes suspenden la celebración de la Misa hasta que una mamá avergonzada atina a sacar del templo a su hijo llorón, que interrumpe con su llanto a todo volumen.

Gracias a Dios, hay otros sacerdotes que hasta van preparados para esa eventualidad y le hacen llegar al niño llorón una paletita mágica que lo consuela y alivia a la madre.

Hasta los apóstoles cayeron en la niñosfobia cuando trataron de impedir que unas mamás molestaran a Jesús con sus niños hambrientos de la bendición divina. Jesús los regañó y pronunció aquella frase célebre: “dejen que los niños se acerquen a mí, porque de ellos es el reino de los cielos”.

Papás, eduquen a sus hijos. Fieles todos, aceptemos a los niños porque todos lo hemos sido, aunque ya ni nos acordemos.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6991Domingo, 13 de noviembre de 2016, 14:00 horas
El Purgatorio, ¿invento o realidad?
Cuando alguien muere, quienes van a dar el pésame a los deudos, suelen decirles, para consolarlos, que su difunto: ‘ya está en el cielo’, pero eso en realidad no pueden afirmarlo. Fuera de los santos, de los que consta porque Dios concede milagros por su intercesión para confirmarlo, de nadie podemos asegurar que esté en el cielo.

‘¡Pero si era re buena gente el difuntito, cómo no va a estar en el cielo!’, dirá alguno. 

A ello cabe responder dos cosas: La primera, es que no podemos juzgar sólo por apariencias. Nosotros nada más vemos lo de afuera, pero el Señor conoce el interior. Nosotros vemos las obras de alguien y pensamos que de seguro se fue al cielo sin tocar barandas, pero Dios, que ve los sentimientos, apegos y pecados más ocultos, puede considerar que esa persona todavía tiene mucho que purificar.

La segunda es que no basta ser ‘buena gente’ para entrar al cielo, ¡hay que ser santo!

Y es que no es cualquier cosa poder disfrutar para toda la eternidad la felicidad plena, en presencia de Dios, en compañía de María, y de todos los santos y santas!, ¡no podemos acceder así como así a semejante premio y compañía! Al igual que en aquella parábola que contó Jesús, del rey que invitó a todos a su banquete, pero corrió al que no llevaba traje de fiesta (ver Mt 22, 1-14), así también al cielo no será admitida el alma todavía imperfecta. 

Y si alguien plantea desconcertado: ‘¿cómo que no todos vamos a ir al cielo? ¡Pero si Dios es muuuuuy misericordioso!’ Hay que contestarle: Sí, pero también es Justo. Y aunque, como dice la Primera Lectura del domingo pasado, Él aparenta “no ver los pecados de los hombres, para darles ocasión de arrepentirse” (Sab 11, 23), llegará el día en que juzgue a cada uno “según sus obras” (Rom 2, 6).

Tarde o temprano, todos enfrentaremos el juicio de Dios y habrá tres posibilidades:

En el caso excepcional de quien muera en estado de gracia, y habiendo purificado en este mundo lo que tuviera que purificar, su alma irá derechito al cielo. Sucedió con Juan Pablo II y Teresa de Calcuta.

En el extremo opuesto, está el otro caso, que ojalá fueran también excepcional, de quien estando en pecado mortal (falta grave que se comete con pleno conocimiento y pleno consentimiento), muera sin arrepentirse ni reconciliarse con Dios. Él no lo obligará a pasar la eternidad en Su compañía. Irá a la condenación eterna, a la más espantosa soledad y tiniebla. 

Pero en medio hay una tercera posibilidad: la de quien muera en amistad con Dios, pero todavía con apegos e imperfecciones que deba purificar, y culpas que deba expiar. Su alma pasará por el ‘Purgatorio’, que no es propiamente un lugar, sino un proceso, que la preparará para poder entrar el cielo. 

El Catecismo de la Iglesia Católica enseña que la existencia del Purgatorio es una ‘verdad de fe’ revelada por el Espíritu Santo y sustentada en la Sagrada Escritura (ver 2Mac 12,46; Mt 5, 25- 26; 1Cor 3,15; 1Pe 1,7), de la que, como católicos, no podemos dudar (ver C.E.C. #1030 - 1032). 

A muchos santos y santas se les ha concedido ver en visión el Purgatorio, y dicen que aunque allí las almas gozan sabiendo que irán al cielo (pasaron, como dicen los estudiantes ‘de panzazo’), sufren mucho porque ya quisieran ver a Dios. Por sí mismas no pueden salir, pero nosotros sí podemos ayudarlas, orando por ellas y ofreciendo Misas, indulgencias, Rosarios. De hecho, la Iglesia dedica todo el mes de noviembre a orar por las ánimas del Purgatorio.

Su purificación se parece a lo que sucede cuando un artesano acrisola un metal precioso al fuego. Se mantiene al pendiente, y sabe que está listo cuando puede verse reflejado en éste. Así pasa con las almas del Purgatorio. Aquel que a Su imagen y semejanza las ha creado, las acrisola allí, hasta que recuperan su pureza y puede verse en ellas reflejado.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6983Domingo, 06 de noviembre de 2016, 14:00 horas
¡Está prohibido esparcir las cenizas de nuestros difuntos!
La Santa Sede, a través de la Congregación para la Doctrina de la Fe, ha publicado un nuevo documento que recuerda las normas sobre la sepultura de los muertos, y sobre todo la conservación de las cenizas. Aquí los puntos más importantes. 

1. La nueva Instrucción sobre sepultura de difuntos y conservación de cenizas nos recuerda que desde 1963 la Iglesia permite la cremación, siempre y cuando en el acto no haya “negación de los dogmas cristianos”; sin embargo, en la práctica han surgido ideas contrarias a la fe de la Iglesia, lo que hace necesario reafirmar la doctrina con este nuevo documento.

2. El texto nos recuerda que, por la muerte, el alma se separa del cuerpo, pero en la resurrección Dios devolverá la vida incorruptible a nuestro cuerpo transformado, reuniéndolo con nuestra alma. Por ello, la Iglesia recomienda que los cuerpos de los difuntos sean sepultados en cementerios u otros lugares sagrados. 

3. Con la sepultura –añade– la Iglesia confirma su fe en la resurrección de la carne, y pone de relieve la alta dignidad del cuerpo y de la persona humana. Por lo tanto, no permite ritos que impliquen conceptos erróneos de la muerte; por ejemplo, considerar que ésta es la anulación definitiva de la persona, o un momento de fusión con la madre naturaleza o con el universo, o una etapa en el proceso de re-encarnación o la liberación de la “prisión” del cuerpo.

4. El documento insiste en que la Iglesia sigue prefiriendo la sepultura de los cuerpos; sin embargo, aclara que la cremación no está prohibida. No obstante, señala que si se opta por este procedimiento, las cenizas deben mantenerse en un lugar sagrado, es decir, en el cementerio, en una iglesia o en un área dedicada a tal fin por la autoridad eclesiástica competente. 

5. Nos dice que la conservación de las cenizas en un lugar sagrado puede ayudar a reducir el riesgo de sustraer a los difuntos de la oración y el recuerdo de los familiares y de la comunidad cristiana. Así, además, se evita la posibilidad de olvido, falta de respeto y malos tratos, así como prácticas inconvenientes o supersticiosas.

6. Por las razones mencionadas anteriormente –precisa– no está permitida la conservación de las cenizas en el hogar. Sólo en casos excepcionales, el Obispo puede conceder el un permiso para ello. Las cenizas, sin embargo, no pueden ser divididas entre los diferentes núcleos familiares y se les debe asegurar respeto y condiciones adecuadas de conservación.

7. También deja en claro que no está permitida la dispersión de las cenizas en el aire, en la tierra o en el agua o en cualquier otra forma, o convertir las cenizas en recuerdos conmemorativos, en piezas de joyería o en otros artículos, teniendo en cuenta que para estas formas de proceder no se pueden invocar razones higiénicas, sociales o económicas que pueden motivar la opción de la cremación.

8. Finalmente, la Congregación para la Doctrina de la Fe reitera que en el caso de que el difunto hubiera dispuesto la cremación y la dispersión de sus cenizas en la naturaleza por razones contrarias a la fe cristiana, se le han de negar las exequias, de acuerdo con la norma del derecho.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6974Domingo, 30 de octubre de 2016, 14:00 horas
¿Por qué el diablo le teme tanto a la Virgen María?
El famoso sacerdote Gabriele Amorth, exorcista del Vaticano, falleció el pasado 16 de septiembre, a los 91 años de edad. 

Considerado el exorcista más experimentado del mundo –toda vez que tenía en su haber aproximadamente 50 mil exorcismos–, poco antes de morir fue entrevistado en Italia por TV2000. En aquella ocasión, el P. Amorth reveló varias cosas sobre el demonio, particularmente su odio hacia dos grandes santos del Siglo XX y a la Virgen María.

En la entrevista, donde ya se le escucha con voz cansada, el P. Amorth dijo que cuando invocaba al Padre Pío o a Juan Pablo II, el demonio se ponía furioso. “Un día le pregunté respecto de Juan Pablo II. ‘¿Por qué tienes tanta rabia contra él?’ El respondió: ‘Porque ha roto mis planes’. Pienso que se refería al comunismo. Y continuó: ‘Porque también me ha raptado muchos jóvenes’. Sabemos del cariño de Juan Pablo II a los jóvenes, cuando les hablaba en las Jornadas Mundiales de la Juventud. Por eso la trae contra él”.

Explicó el P. Amorth que, en otra ocasión también forzó al demonio a que reconociera las virtudes de la Virgen María: “Lo pregunté: ‘¿cuáles son las virtudes de la Virgen que más te duelen?’. Él respondió: ‘Ella es la más humilde de todas las creaturas, y yo el más soberbio. Ella es la más pura de las creaturas, y yo el sucio. Porque ella es la más obediente a Dios, y yo soy el rebelde’”.

Finalmente, el sacerdote exorcista lo obligó a que le dijera por qué le temía tanto a la Virgen María: “Le pregunté: ‘¿Por qué te asustas más cuando nombro a la Virgen María que cuando nombro a nuestro Señor Jesucristo?’ El diablo respondió: ‘Porque me vence siempre. Porque con ella soy humillado, soy vencido por una simple creatura que nunca ha sido manchada por la culpa del pecado’”.

Lo que explicó el P. Amorth coincide con lo que otros dos reconocidos exorcistas han comentado al periódico Desde la fe. Y es que, con mayor frecuencia los especialistas en el tema de la liberación y expulsión del demonio y sus fuerzas malignas reconocen que la Virgen María es la verdadera exorcista, pues el Maligno se somete ante Ella. 

¡La Reina de los exorcistas!

“En San Andrés Tuxtla, junto al obispo, hicimos el ritual de exorcismo, pero la persona no se liberó. Después, mientras hacíamos la oración a la Virgen, la persona se liberó”. Así lo explicó en el 2010 a este semanario el P. Gabriele Nanni, formador de exorcistas en Roma, quien se encontraba impartiendo un curso en nuestro país. 

“La Virgen siempre ha sido muy importante en mi fe –dijo– pero aquí en México he experimentado algo más, que se puede resumir con la frase que ha dicho Nuestra Señora de Guadalupe a los fieles: ‘¿No estoy yo aquí que soy tu Madre?’. Esta maternidad muy particular tiene como significado teológico su presencia muy real en la Iglesia y en los fieles. Esta presencia y vínculo natural con sus devotos, protege a quien confía en Ella”. 

El P. Nanni ejemplificó con 20 casos en la Diócesis de Veracruz y San Andrés Tuxtla, donde fieles perturbados por influencias malignas fueron liberados gracias a la intercesión de la Virgen del Tepeyac: “Lo que he experimentado aquí es una presencia particular en los casos de liberación, así que he comprendido que Ella no sólo es una ayuda, sino la libertadora. Como exorcista, he descubierto que el medio de servir es ponerse a su servicio, y Ella actúa como verdadera exorcista”. 

Continuó: “La Virgen tiene un poder increíble porque el Padre, a través del Hijo, le dio ese poder, pues tiene una misión particular para destruir el poder del mal. Ella quiere ser la protagonista del exorcismo, y nosotros tenemos que servirla. Erróneamente algunos exorcistas piden ayuda, piden refuerzo; en este caso, Ella es la protagonista, el sacerdote sin hacer exorcismo va a lograr la liberación del poseso”, aseguró el P. Nanni. 

Estos casos se suman al relatado en 2009 por el P. Sante Babolin, exorcista de Padua, donde un joven italiano poseído sintió aversión por la Virgen Morena. Explicaba el sacerdote que al final no había otra opción, habían pasado meses bajo el procedimiento cauteloso, pero se hizo evidente la intervención del maligno en aquel joven italiano, y era absolutamente necesaria la ejecución de un exorcismo mayor.

El P. Sante comenzó el ritual tradicional para la expulsión del demonio, sin embargo, por su devoción a Santa María de Guadalupe, debido a los años que pasó en México, utilizó en las oraciones invocativas a la Virgen María:

–Por la Santísima Virgen María, Guadalupe Tonantzin (nuestra madre venerada)

A lo que el joven italiano respondió violentamente y con furia en los ojos: 
–Tonantzin no: Coatlicue…

Mons. Sante, asombrado de la reacción del demonio ante la invocación a la Virgen de Guadalupe, continuó el exorcismo depositando su confianza en la Virgen, y repitió la orden de expulsión con la Guadalupana, hasta que la voz en el poseído pronunció con iracunda rabia: 
–Antes de ella, todo esto era mío.

Y entonces quedó liberado el joven italiano.

Cuando hubo terminado el exorcismo, el P. Babolin le preguntó al joven si conocía México o algo de su historia, y le pidió que pronunciara Coatlicue. En ambos casos fue evidente que el joven no tenía referencia del país y mucho menos de sus orígenes y cultura prehispánicos.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6965Domingo, 23 de octubre de 2016, 14:00 horas
7 cosas que debes saber de José Sánchez del Río
Este domingo 16 de octubre el Papa Francisco canonizará al Beato José Sánchez del Río, el niño cristero que fue mártir de la persecución religiosa que sufrió México en la tercera década del siglo XX.

“Joselito”, como se le conoce al pequeño testigo de Cristo, fue torturado y asesinado el 10 de febrero de 1928 por oficiales del gobierno de Plutarco Elías Calles porque se negó a renunciar a su fe.

A continuación 7 cosas que debes saber de la vida de Joselito, explicadas por el postulador de su causa de canonización, P. Fidel González Fernández, en diálogo con el periódico El Pueblo Católico.

1. Pidió a Dios la gracia de morir mártir

Cuando su familia se trasladó a Guadalajara, José fue a la tumba del abogado Anacleto González Flores, martirizado el 1 de abril de 1927. Allí el muchacho pidió a Dios poder morir como Anacleto en defensa de la fe católica. Uno de los 27 testigos en su proceso indicó que el joven tomó la decisión de unirse a los cristeros en esa visita-peregrinación. Su resolución se hizo más fuerte y rogó a sus padres que lo dejaran unirse a los cristeros. Al inicio se negaban por su corta edad. Incluso llegó a decirle a su madre: “nunca ha sido tan fácil como ahora ir al paraíso”. Al final, le dieron su permiso y bendición.

2. Dio la vida por un cristero

José sirvió a los cristeros –que en un principio no quisieron aceptarlo porque era joven y por el peligro al que se exponía– como portaestandarte de la imagen de la Virgen de Guadalupe, pero no llegó a tomar parte activa en los enfrentamientos armados. El 6 de febrero de 1928, durante un enfrentamiento entre las tropas del gobierno y los cristeros, le dispararon al caballo del jefe cristero Luis Guízar Morfín. Joselito se bajó del suyo y “en un acto heroico” para que no fuera hecho prisionero se lo ofreció diciéndole: “mi general, tome usted mi caballo y sálvese; usted es más necesario y hace más falta a la causa que yo”. Así Guízar Morfín pudo escapar y el joven fue capturado junto con su amigo Lázaro.

3. El lugar de su Bautismo fue su prisión

Luego de ser capturado el 7 de febrero de 1928 Joselito fue encerrado en el baptisterio de la iglesia de Santiago Apóstol en Sahuayo, que había sido convertida en una cárcel y en caballeriza de las tropas del gobierno. Así el lugar donde fue bautizado se convirtió en su prisión.

4. Defendió una iglesia convertida en gallinero

El postulador contó que el tabernáculo y el presbiterio de la iglesia donde estaba prisionero fue convertido en un gallinero donde se entrenaban los gallos de pelea del gobernador. José “reaccionó con fuerza matando a los gallos, y sin miedo a las amenazas de muerte”. Allí le dijo al carcelero: “la casa de Dios es para rezar, no para usarla como un establo de animales. Estoy dispuesto a todo. Puede fusilarme. Así me encontraré enseguida en la presencia de Dios y podré pedirle que le confunda”.

5.  Vivió su fe sin temor al peligro

El presidente Plutarco Elías Calles promulgó varias restricciones a la Iglesia y los que se atrevían a desobedecer y profesar su fe eran enviados a la cárcel y ejecutados. “Acudía al catecismo y se distinguía por su compromiso en las difíciles actividades parroquiales, (…) se acercaba a los sacramentos, cuando podía, porque el culto público estaba prohibido, poniendo en peligro su vida; rezaba cada día el santo Rosario junto con su familia. A pesar de ser todavía muy joven, José sabía muy bien lo que estaba viviendo México en aquella persecución”, indicó el postulador.

6. Su padrino de Primera Comunión mandó asesinarlo

Según recordó el postulador, el padrino de Primera Comunión de Joselito fue Rafael Picazo Sánchez. Incluso estaban emparentados y era amigo de la familia. Fue él quien, influenciado por el presidente Calles y su odio a la Iglesia, ordenó asesinarlo. Se le considera “el autor intelectual” de su martirio.

7. Le arrancaron la piel de los pies

Al inicio Rafael Picazo no quería asesinarlo así que le hizo varias propuestas tentadoras para hacerlo renegar de su fe. Le ofreció inscribirlo en la prestigiosa escuela militar del régimen e incluso mandarlo a Estados Unidos. Sin embargo él las rechazó. Entonces Picazo pidió a la familia la suma de 5 mil pesos de oro para su rescate. Su padre reunió el dinero, pero José le pidió que no pagara el rescate porque ya había ofrecido su vida a Dios y “su fe no estaba a la venta”. Dos testigos de su martirio contaron que ya en el mesón, los soldados le arrancaron la piel de la planta de los pies con un cuchillo. Después lo hicieron caminar hasta el cementerio mientras lo golpeaban. El P. González dijo que “querían obligarlo a apostatar de la fe con las torturas, pero no lo lograron. Sus labios solamente se abrían para gritar ‘¡Viva Cristo Rey y Santa María de Guadalupe!’.

En el cementerio el jefe de los soldados primero ordenó apuñalarlo para que no se oyeran los disparos. Pero con cada puñalada José gritaba: “¡Viva Cristo Rey!”, “¡Viva Santa María de Guadalupe!”. Después el jefe le disparó en la cabeza. Eran las 11:30 p. m. del 10 de febrero de 1928.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6955Domingo, 16 de octubre de 2016, 14:00 horas
Los 15 beneficios prometidos por la Virgen a quiene reza el Rosario
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6947Domingo, 09 de octubre de 2016, 14:00 horas
El tesoro de los mexicanos: la Familia

No se cumplieron las expectativas


De los que pensaban que no iba a ir nadie porque a la gente le gana la apatía.

De los que emplearon todos los medios posibles para criticar, mofarse, amenazar, cuestionar, analizar por qué sería un fracaso y no tenía caso participar.

De los que pronosticaron que a los manifestantes les caería una tromba de agua, y otra de burlas y groserías.

De los que se dejaron desinformar y creyeron que sería una manifestación de odio.

De los que temieron que pudiera haber violencia.

De los que consideraron que no valdría la pena, que ya para qué, que no tenía sentido.

Y en cambio, sí se cumplieron las expectativas.


De los que organizaron en todo el país, culminando el sábado pasado en la capital, multitudinarias marchas por las familias, y apostaron que la gente sí respondería.


De los que no se dejaron intimidar, ni aun cuando sus seres queridos les pedían no acudir, porque en los medios corría el rumor de que aquello acabaría mal, con el feroz enfrentamiento entre grupos, autorizados a ocupar al mismo tiempo el mismo lugar.


De los que se animaron a ir, pensando que sería emocionante poner su granito de arena, su presencia, su apoyo, su entusiasmo, para sumarse a cientos de miles (que no decenas, como dijeron algunos medios), en una marcha que no era para protestar sino para proponer, que no era para atropellar derechos, sino para rescatarlos, que no era para molestar, sino simplemente para expresar una convicción: que el Matrimonio sólo puede ser entre un hombre y una mujer.


De principio a fin se vivió un ambiente de fiesta, fraternidad, alegría, solidaridad. 


Desde mucho antes de la hora señalada, fueron llegando los asistentes, de todas las edades; familias, grupos, individuos, vestidos de blanco, portando pancartas, globos rosas, azules y blancos, dispuestos a marchar, pacíficamente, gozosamente, a ser parte de una inmensa multitud a la que hermanaba la misma disponibilidad de manifestarse en favor de la familia, célula vital de la sociedad.


Cayó por tierra el truculento mito de que esta marcha fue ‘oscuramente orquestada’, con ‘oscuros propósitos’; se vio que los participantes eran sencillamente hombres y mujeres, ancianos, jóvenes y niños, que no tenían otra intención que la de decir: ‘¡aquí estamos y somos muchos!’, que no tenían otro anhelo que el de expresar su presencia, su legítimo deseo de ser tomados en cuenta a la hora de aprobar leyes que les pueden afectar.


Se vio que son personas pacíficas, de buena voluntad, dispuestas a dar la cara por lo que creen, y dispuestas también a dialogar. 


A lo largo de la marcha, hubo muchos espectadores que aplaudían, y la gente se los agradecía; hubo también algunos pocos que lanzaron insultos y chiflidos; nadie les respondía, nadie se dejó provocar. Y fueron respetuosamente acogidos cuantos se acercaron respetuosamente a conversar.


Quiera Dios que después de esta marcha quede la voluntad de tender puentes, dejar atrás descalificaciones, sospechas y discusiones, y buscar soluciones fincadas en el reconocimiento de los derechos de unos y de otros, de todos. Que los que marcharon y los que no, todos procuremos lo mismo: ser respetados y respetar, edificar un mundo mejor, y convivir en paz.

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6939Domingo, 02 de octubre de 2016, 14:00 horas
Marcha Nacional por la Familia, un referente mundial
El pasado 24 de septiembre, la Ciudad de México fue testigo de la más grande concentración de personas a favor de una causa, cuando más de 400 mil ciudadanos vestidos de blanco, en medio de un ambiente de fiesta, marcharon del Auditorio Nacional hasta el Ángel de la Independencia, alzando la voz en favor del Matrimonio y la familia natural. Sobre este extraordinario acontecimiento, convocado por el Frente Nacional por la Familia (FNF), habló para Desde la fe el Dr. Rodrigo Iván Cortés Jiménez, vocero de la organización.

Cortés Jiménez comentó que en la Marcha por la Familia se reunió tal cantidad de gente, que, en el momento en que estaba por comenzar el acto programado en el Ángel de la Independencia –en que se leería un manifiesto–, prácticamente estaba ocupado el Paseo de la Reforma desde ese punto hasta la Fuente de Petróleos. “Vinieron a manifestarse personas provenientes de las 130 ciudades en que el pasado 10 de septiembre se organizaron marchas simultáneas con el mismo fin: la defensa del Matrimonio y la familia natural. Algo que es muy hermoso, es que todas esas personas fueron juntando sus propios recursos, consiguiendo sus camiones, y en general organizándose para participar en este acto multitudinario; llegaron mamás, papás, hermanos, tíos, abuelitos, hijos pequeños y jóvenes que se manifestaron con mucha alegría y respeto”.

Señaló que, entre las familias naturales, hubo, además de madres y padres casados, madres y padres solteros, o madres y padres viudos, que, “hay que decirlo claramente, constituyen también una familia”. “Además participaron personas de distintas convicciones y confesiones religiosas; hubo creyentes, no creyentes, e incluso muchos homosexuales que están convencidos de que la familia es una institución que debe fortalecerse a partir del Matrimonio natural. ¡Ha sido una causa por la que se han dejado atrás toda clase de diferencias!”.

Señaló que, ya ubicados los voceros del FNF en el Ángel de la Independencia, se enteraron de que las autoridades del Gobierno de la Ciudad de México, por cuestiones de seguridad, estaban impidiendo que descendieran personas de autobuses que aún iban llegando. “La autoridad nos dijo: ‘es que ya hay más de mil camiones, ya no podemos dejar que bajen’. Es para nosotros una gran satisfacción saber la cantidad de gente que asistió. No queda más que reconocer el valor de tantas personas que hicieron un esfuerzo enorme por llegar a la ciudad, que quisieron manifestarse a pesar de aquellos mensajes de amenaza en el sentido de que se formaría una resistencia para oponerse a nuestra manifestación, con lo cual sólo intentaban atemorizar”.

Explicó que el principal objetivo de esta marcha es colocar al centro de la agenda pública nacional a la familia, institución que, de acuerdo con tratados internacionales que sí son vinculantes, debe ser defendida por el Estado. “Los gobiernos no la están defendiendo, a pesar de que es la institución más importante para los mexicanos, muy por arriba de cualquier otra, llámense partidos políticos, ejército, etcétera; la familia es la institución a la que más recurren los mexicanos en busca de apoyo, así que resulta lamentable que el Estado, en lugar de protegerla, busque debilitarla”. 

Cortés Jiménez dijo que con la Marcha por la Familia también se buscó dejar en claro la oposición de la ciudadanía a las iniciativas que el 17 de mayo el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, presentó ante el Congreso, con las que se busca subordinar la política interior y exterior a la llamada ideología de género. “No estamos de acuerdo con esas iniciativas que se han tratado de imponer de manera autoritaria, en una actitud propia de otros tiempos, en que los mexicanos vivíamos en una “verbocracia”; es decir, donde el Presidente tenía todo el poder y cuya palabra podía imponerse a todos”.

Aclaró que el FNF no es un movimiento de odio, como lo han querido hacer ver muchos medios de comunicación. “Aquí no estamos en contra de quienes sienten atracción por personas del mismo sexo; ellos también tienen cabida en este movimiento, tan son bienvenidos que muchos homosexuales formaron parte de la marcha, porque simple y sencillamente son gente de convicciones, quienes no se sienten representados por el lobby gay ni están de acuerdo con lo que postula la ideología de género. Estamos a favor del respeto y la dignidad de la persona, independientemente de la manera en que hayan elegido vivir o los afectos que hayan deseado establecer”. 

Por otra parte, denunció que el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, institución que nació con un espíritu de inclusión, se ha convertido paradójicamente en un órgano de exclusión y discriminación, que no le interesa conocer de derechos legítimos, amparados por la ley. “Exigimos que se garantice el derecho a la libertad de expresión, a la libertad de conciencia y a la libertad religiosa. Nosotros sí creemos en un Estado laico, pero el Estado laico no es taparle la boca a todos los creyentes, que somos la gran mayoría en este país; el verdadero Estado laico tiene que ver con que el gobierno no puede imponer ni un solo credo ni una sola ideología a la nación. Lo que tenemos ahora es un Estado que margina y ridiculiza las convicciones religiosas, en el que ejercer el ministerio sacerdotal resulta algo de lo más peligroso, baste ver los recientes asesinatos de sacerdotes”. 

Señaló que durante la Marcha por la Familia se recibió el respaldo desde más de diez países, entre los que se encuentran Estados Unidos, España, Francia, Alemania y Chile. “Mexicanos que viven en esas naciones, al enterarse de la magnitud de las marchas simultáneas del 10 de septiembre, que congregaron a más de 1 millón 400 mil personas, y de que se estaba organizando esta marcha nacional, se entusiasmaron y organizaron también sus propias manifestaciones, a las que también asistieron ciudadanos de esos países que coinciden con nuestros principios. Esta manifestación es ya un referente mundial”. 

Cortés Jiménez señaló que, para concluir la manifestación, se leyó un manifiesto a fin de informar que el FNF se constituye como un movimiento permanente, que busca poner a la familia en la agenda pública nacional, por lo que se procurará la interlocución con los tres Poderes de la Unión y en los tres órdenes de gobierno: municipal, estatal y federal. “Asimismo, manifestamos nuestro desacuerdo con la ideología de género; creemos en el Matrimonio natural, una institución que el Presidente de la República busca vaciar de contenido”. 

Otro de los puntos importante del manifiesto _comenta— es que reconocemos el derecho de los niños a tener papá y mamá. “La adopción hay que verla no desde el punto de vista de los adultos, eso sería sumamente “adultocéntrico”; tenemos que hacerlo desde los ojos de los niños. El derecho de adopción es de los niños, no de los adultos; y si los niños requieren de esa complementariedad hombre-mujer para venir a la existencia, también requieren óptimamente de esa complementariedad para su desarrollo”.

Finalmente, externó que otro de los puntos importantes del manifestó es la defensa de los padres a educar a los hijos. “Sostenemos que la escuela no debe ser secuestrada por ideología alguna; estamos en contra de que se quiera imponer un pensamiento único, desde un monopolio educativo.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6940Domingo, 02 de octubre de 2016, 14:00 horas
El P. Valdemar responde a la intimidación del COPRED
El 13 de septiembre pasado, el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (COPRED) dirigió un oficio al presidente del Consejo editorial del semanario Desde la fe, padre Hugo Valdemar Romero, a raíz del artículo publicado en el número 1020 titulado “No se nace homosexual” sobre investigaciones del estadunidense Richard Cohen quien, a lo largo de 26 años de su vida, se ha dedicado a trabajar con personas atraídas por otras del mismo sexo y que desearían llevar un estilo de vida heterosexual.

Al amparo de la Ley para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México, el director de Cultura por la No Discriminación, Lic Ricardo Iván Pérez Vitela, recordó en su libelo a Desde la fe sobre la obligación de las autoridades para garantizar a todas las personas el goce de derechos fundamentales sin discriminación alguna. Asimismo entregó el análisis fechado en marzo de 2015 sobre los estudios de Richard Cohen los cuales, a juicio de la autoridad, serían poco científicos y lesivos de los derechos de la comunidad LGBT  advirtiendo al presidente del Consejo Editorial del semanario, bajo un tono poco conciliador, el propósito del COPRED para censurar y sancionar cualquier opinión que pudiera generar climas de intolerancia, difamación y homofobia contra la dignidad de la comunidad lésbico, gay, bisexual, tras, de la capital.

A las aseveraciones del COPRED, Desde la fe respondió a través de un documento fundamentado sólidamente con argumentos de derecho y motivado en las libertades de todos los mexicanos consagrados en la Constitución de la República. En sus consideraciones, criticó la lectura parcial del COPRED a las opiniones de Richard Cohen y usar, como infundado instrumento legal, presuntos principios internacionales carentes de validez jurídica en el sistema jurídico de nuestro país

Abundando en sus razones, Desde la fe observó las tendencias del COPRED que insisten en calificativos contra la comunidad LGBT, advirtiéndole de “elementos poco jurídicos”, subjetivos y fantasiosos en lugar de la interpretación adecuada de la ley. Para el semanario de la Arquidiócesis de México es preocupante que la institución dedicada a velar por los derechos humanos y prevenir la discriminación, bajo la bondadosa idea del “diálogo social”, sostenga supuestos estudios subjetivos y prejuiciosos contra la sociedad heteronormativa.

Desde la fe señala la insistencia del COPRED en actitudes ministeriales y fiscalizadoras y de alinearse a minorías tendenciosas perturbando el orden del Estado laico al contaminarlo con ideologías alienantes del ser humano; abogó por el respeto la libertad de expresión como el primero de los derechos que afianzan la autonomía de la persona impidiendo así el control del pensamiento.

Al concluir, el director del Consejo editorial del semanario Desde la fe  afirmó su compromiso por el respeto de todos los derechos humanos sin distinción y pugnar por autoridades auténticas e imparciales  capaces de tender puentes en lugar de derribarlos bajo criterios falaces y subjetivos que en nada abonan a la construcción de la sociedad libre y virtuosa.

El documento completo puede leerse bajo:

Ciudad de México, de septiembre, 2016

 

Lic. Iván Ricardo Pérez Vitela

Director de Cultura por la No Discriminación

Consejo para Eliminar y Prevenir la Discriminación

Ciudad de México

PRESENTE

Me refiero al oficio CPRED/DCND/SAC/289/2016 del 13 de septiembre de 2016 consignando el “Consecutivo de Atención y Orientación COPRED/DCND/ATO-915-2016 por el que la dirección a su cargo dirige algunas conclusiones derivadas del artículo titulado “No se nace homosexual” publicado en el semanario Desde la fe  No. 1020.

Al respecto, y con el fin de trabar el diálogo respetuoso, tolerante e incluyente, le dirijo las siguientes consideraciones.

Al amparo del artículo 6o de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la manifestación de las ideas no debe ser objeto de inquisiciones judiciales o administrativas teniendo como límites los señalados en el mismo precepto constitucional, es decir, cuando se ataque la moral, vida privada a los derechos de terceros. En este sentido, las observaciones dirigidas a este semanario deben tomar en cuenta algunas precisiones que el Consejo para Eliminar y Prevenir la Discriminación (COPRED) omite lesionando la objetividad y parcializando la verdad jurídica.

1.- El análisis hecho al artículo mencionado sufrió un sesgo desestimando la visión general y cuestionando la opinión manifiesta de un especialista. Párrafos mutilados del artículo sólo abonaron a la formación de argumentos parciales inductores del error a fin de hacer creer que se provoca el odio, homofobia, discriminación e intolerancia; por las solicitudes de la comunidad LGBT, el Consejo fundó su opinión en criterios subjetivos e ilegales que no son derecho positivo.

2.- El Consejo invocó Principios no vinculantes que deben ser rechazados por la manipulación expresa que orilla a la percepción de falsos derechos según derivados de la orientación sexual e identidad de género. Los llamados Principios sobre la aplicación de la legislación internacional de derechos humanos en relación con la orientación sexual y la identidad de género, los Principios de Yogyakarta, son un texto no jurídico creado por un supuesto grupo de especialistas sin autoridad alguna conferida por los Estados nacionales.

3. Dichos Principios no cuentan con el consenso internacional, no hay acuerdos políticos ni jurídicos y carecen de legitimidad socavando las estructuras de la democracia al influir facciosamente en favor de ideologías por encima del sistema de derecho particular. Como es sabido, cualquier convenio, tratado o pacto internacional, para ser ley suprema de la Unión, debe reunir los requisitos que la misma norma fundamental impone a fin de dotarles de legalidad interna y certeza para ser derecho positivo conforme a lo establecido en los artículos 76 y 133 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

4.- De acuerdo con los Principios invocados, el Consejo pretende aplicar una desafortunada ficción atendiendo a inútiles recomendaciones por no ser vinculantes jurídicamente. De esta manera cita:

“…Que el respeto a los derechos sexuales, a la orientación sexual y a la identidad de género es esencial para la realización de la igualdad entre hombres y mujeres y que los Estados deben adoptar todas las medidas apropiadas para eliminar los prejuicios y prácticas que se basen en la idea de la inferioridad o superioridad de cualquiera de los sexos o en roles estereotipados para hombres y mujeres, y observando asimismo que la comunidad internacional ha reconocido el derecho de las personas a decidir libre y responsablemente en asuntos relacionados con su sexualidad incluyendo la salud sexual y reproductiva sin sufrir coerción, discriminación ni violencia”.

5.- De la lectura del párrafo anterior, se observan conceptos inconstitucionales; no obstante, el orden constitucional de los Estados Unidos Mexicanos prohíbe cualquier forma de discriminación, esto no quiere decir que el Estado mexicano esté compelido a proteger como “derecho humano” los asuntos relacionados con la sexualidad (orientación o preferencia sexual) como observa el párrafo citado por el Consejo basado en el “reconocimiento de la comunidad internacional”. A lo anterior, los malogrados Principios de Yogyakarta no son instrumento de derecho internacional ni adoptados por México por lo que debe atenderse al principio de supremacía constitucional que abunda en el sistema objetivo de derechos humanos y su teleología. Sirva el siguiente criterio de la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación:

Época: Décima Época

Registro: 2002065

Instancia: Segunda Sala

Tipo de Tesis: Aislada

Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta

Libro XIII, Octubre de 2012, Tomo 3

Materia(s): Constitucional

Tesis: 2a. LXXV/2012 (10a.)

Página: 2038

 

SUPREMACÍA CONSTITUCIONAL. LA REFORMA AL ARTÍCULO 1o. DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, DE 10 DE JUNIO DE 2011, RESPETA ESTE PRINCIPIO.

 

La reforma al artículo 1o. de la Carta Magna, publicada el 10 de junio de 2011, en modo alguno contraviene el principio de supremacía constitucional consagrado desde 1917 en el artículo 133 del propio ordenamiento, que no ha sufrido reforma desde el 18 de enero de 1934, y en cuyo texto sigue determinando que "Esta Constitución, las leyes del Congreso de la Unión que emanen de ella y todos los Tratados que estén de acuerdo con la misma, celebrados y que se celebren por el Presidente de la República, con aprobación del Senado, serán la Ley Suprema de toda la Unión", lo cual implica que las leyes y los tratados internacionales se encuentran en un plano jerárquicamente inferior al de la Constitución, pues en el caso de las leyes claramente se establece que "de ella emanan" y en el de los tratados "que estén de acuerdo con la misma". Por otra parte, la reforma de 2011 no modificó los artículos 103, 105 y 106 constitucionales, en la parte en que permiten someter al control constitucional tanto el derecho interno, como los tratados internacionales, a través de la acción de inconstitucionalidad, la controversia constitucional y el juicio de amparo. Además, el propio artículo 1o. reformado dispone que en nuestro país todas las personas gozan de los derechos humanos reconocidos en la Constitución y en los tratados internacionales de los que México sea parte, pero categóricamente ordena que las limitaciones y restricciones a su ejercicio sólo pueden establecerse en la Constitución, no en los tratados; disposición que resulta acorde con el principio de supremacía constitucional. Principio que también es reconocido en el ámbito internacional, en el texto del artículo 46 de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados entre Estados y Organizaciones Internacionales, al prever la posibilidad de aducir como vicio en el consentimiento la existencia de una violación manifiesta que afecte a una norma de importancia fundamental de su derecho interno.

Amparo directo 30/2012. Gustavo Janett Zúñiga. 22 de agosto de 2012. Unanimidad de cuatro votos; votó con salvedades Sergio A. Valls Hernández. Ausente: José Fernando Franco González Salas. Ponente: Sergio Salvador Aguirre Anguiano. Secretaria: Erika Francesca Luce Carral.

7.- Habiendo demostrado la falta de fundamentación jurídica del COPRED, paso a considerar algunos de los resultados derivados de la reunión con el señor Richard Cohen, el 6 de octubre de 2014, y que dio lugar a  la Opinión Consultiva 01/2015.

8.- Es importante señalar que la larga serie de argumentos contienen reprobables prejuicios que desvirtúan el concepto de la no discriminación. De la lectura minuciosa e imparcial se desprende la desafortunada inducción para considerar a los homosexuales como enfermos, delincuentes o infractores. Del artículo publicado en Desde la fe así como en el interrogatorio hecho al señor Cohen, jamás se advierte párrafo o línea que diga que los homosexuales son enfermos o padezcan trastornos de salud y requieran de elementos curativos. Es lamentable que el Consejo no haya comprendido que el especialista ofrece alternativas que de ninguna manera pretenden criminalizar o estigmatizar a los homosexuales o bien considerarlos como personas enfermas para concluir en que hay discriminación.

9.- Según el COPRED existen presiones para suprimir las preferencias sexuales llevando a la discriminación de forma irremediable. Aquí tenemos elementos poco jurídicos  que no son propios de una autoridad administrativa y más bien se mueve por lo subjetivo y fantasioso en lugar de la correcta interpretación de la norma. Por el contrario, es el Consejo quien usa como burda arma aseveraciones ilegales como el amedrentamiento e inquisición de las ideas contra un medio informativo y la libre opinión del especialista.

10. Así lo afirma cuando, de manera contradictoria, el Consejo alaba las virtudes de la sociedad de la Ciudad de México diciendo que es “democrática y respetuosa” de todos los derechos de las personas que habitan en la capital del país y, por otro lado, usa el amago contra lo que dice son “tratamientos” que deben ser “señalados y sancionados”. El COPRED estigmatiza y condena haciendo nula cualquier presunción de inocencia a la que toda persona tiene derecho condenando tan sólo por manifestar libremente las ideas que de ninguna manera inducen a la discriminación.

11. A falta de racionalidad jurídica, el COPRED recurre a calificativos contradictorios del espíritu de la legislación de la Ciudad de México que dice hacer valer. Efectivamente, al aseverar que se provocan “conductas discriminatorias hacia la población LGBTTTI en la Ciudad de México”, se sentencia sin fundamento alguno a la culpabilidad sin haber mediado juicio, recursos o defensas de quienes se les imputa falsamente la conducta típica y antijurídica de “discriminación”. Tales conclusiones demuestran que el COPRED actúa por atender agendas de grupos e ideologías en lugar de ser autoridad administrativa que deba conducirse por los principios de imparcialidad y objetividad jurídica. Ante tal situación, sus recomendaciones ya carecen de legitimidad por ser juez y parte arbitrarios comprometiendo así la honorabilidad y decoro de la institución. Sirvan las siguientes tesis del Poder Judicial de la Federación en lo conducente:

Época: Décima Época

Registro: 2011198

Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito

Tipo de Tesis: Aislada

Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

Libro 28, Marzo de 2016, Tomo II

Materia(s): Común

Tesis: I.11o.C.24 K (10a.)

Página: 1711

 

IMPEDIMENTO EN EL AMPARO. LA SITUACIÓN DE RIESGO DE PÉRDIDA DE IMPARCIALIDAD, DEBE SER REAL Y ACTUAL (ALCANCES DEL ARTÍCULO 51, FRACCIÓN VIII, DE LA LEY DE LA MATERIA).

Las fracciones de la I a la VII del artículo en mención, prevén la existencia de elementos objetivos que afectan de forma directa e inmediata la imparcialidad en que debe conducirse el juzgador, cuando tiene el carácter de cónyuge o pariente de alguna de las partes o de sus abogados; si tiene interés personal en el asunto o lo tiene su cónyuge o parientes; si ha intervenido en el asunto en diverso carácter o intervino como asesor; si forma parte de diverso juicio de amparo semejante al de su conocimiento; y si tiene una amistad o enemistad con alguna de las partes o sus representantes. Por otro lado, en la fracción VIII, el legislador estableció que pueden presentarse situaciones diversas a las especificadas, que impliquen, desde luego, elementos que pongan en riesgo la imparcialidad del juzgador. A diferencia de las fracciones I a VII, que señalan específicamente las circunstancias que afectan directamente la imparcialidad del juzgador, la fracción VIII no exige que el elemento objetivo la afecte directamente, pues establece como mínimo que exista un riesgo, término que significa una contingencia o proximidad de un daño que está expuesto a perderse o a no verificarse. Así, el elemento objetivo que exige la fracción VIII debe tener la característica de que el juzgador no se encuentre en una situación de riesgo que comprometa su imparcialidad o, que a los ojos de la sociedad o de un observador razonable pueda advertir que existe motivo para pensarlo así; esto es, que existan situaciones que puedan llevar a considerar que se advierten conflictos de intereses y, por ello, se pierda la distinción de honorabilidad, la buena imagen y el decoro de los que goza el juzgador, así como el órgano jurisdiccional del que forma parte; decoro judicial que funciona como una herramienta de unidad y equilibrio para la exteriorización de las conductas judiciales, atendiendo con razonabilidad a determinado escenario de conducta exigido como desarrollo de un mejor escenario de justicia, lo que fortalece la respetabilidad y confianza en los justiciables, la probidad, buena opinión e imagen. Así, para que se actualice la hipótesis prevista en la invocada fracción VIII debe presentarse lo siguiente: que el juzgador se encuentre en una situación diversa a las previstas en las fracciones I a VII; que esa situación constituya un elemento real y actual; y, que éste ponga en riesgo la pérdida de imparcialidad, como puede ser la afectación al decoro judicial.

DÉCIMO PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.

Impedimento 6/2015. Magistrado Indalfer Infante Gonzales. 11 de septiembre de 2015. Unanimidad de votos. Ponente: Fernando Rangel Ramírez. Secretario: Octavio Rosales Rivera.

 

 

 

 

Época: Décima Época

Registro: 2007237

Instancia: Primera Sala

Tipo de Tesis: Aislada

Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

Libro 9, Agosto de 2014, Tomo I

Materia(s): Constitucional

Tesis: 1a. CCCII/2014 (10a.)

Página: 532

 

PRUEBA PRESUNCIONAL. EL ARTÍCULO 261 DEL CÓDIGO DE PROCEDIMIENTOS PENALES PARA EL DISTRITO FEDERAL NO VIOLA EL PRINCIPIO DE IMPARCIALIDAD.

El principio referido, contenido en el artículo 17, párrafo segundo, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, constituye una de las características insoslayables que debe revestir a los juzgadores en el ejercicio de su función jurisdiccional, y se traduce en el deber que tienen de ser ajenos o extraños a los intereses de las partes en controversia y de dirigir y resolver el juicio sin favorecer indebidamente a alguna de ellas. Ahora bien, el artículo 261 del Código de Procedimientos Penales para el Distrito Federal, al disponer que los jueces y tribunales, según la naturaleza de los hechos, la prueba de ellos y el enlace natural, más o menos necesario que exista entre la verdad conocida y la buscada, apreciarán en conciencia el valor de las presunciones hasta poder considerar su conjunto como prueba plena, no viola dicho principio constitucional, en virtud de que el referido precepto establece cuáles son las reglas a respetar para la integración y valoración de la prueba, en particular, exige que se encuentren probados los hechos de los que derivan presunciones. Además, porque conforme al artículo 16 constitucional el juzgador, al valorar la prueba indiciaria, está obligado a exponer los motivos y fundamentos legales en los que apoye el razonamiento lógico que lo llevó a la convicción sobre la existencia de otros hechos o datos desconocidos en el proceso, para lo cual deberá atender a las reglas de la valoración de la prueba. Así, no permite una arbitrariedad que pueda implicar favoritismo para alguna de las partes pues, aun cuando la prueba presuncional constituye propiamente una vía de demostración indirecta, no es subjetiva, ya que existen reglas para su integración.

Amparo directo en revisión 341/2014. 11 de junio de 2014. Unanimidad de cuatro votos de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena y Olga Sánchez Cordero de García Villegas. Ausente: Jorge Mario Pardo Rebolledo. Ponente: Olga Sánchez Cordero de García Villegas. Secretaria: Ana Carolina Cienfuegos Posada.

12.- Es preocupante que la institución dedicada a velar por los derechos humanos y prevenir la discriminación, bajo la bondadosa idea del “diálogo social”, se confirme en supuestos “estudios socio-jurídicos” (Opinión Consultiva 01/2015) sacando, desde los más absurdos subjetivismos, prejuicios contra la “sociedad heteronormativa”, término por demás ilógico que, según los obtusos criterios apriorísticos del Consejo, “da pie a la generación de conductas discriminatorias que colocan en situación de riesgo a un sector de la población como lo representan las personas homosexuales…” En otras palabras, la heterosexualidad traería aparejada, irremediablemente, la discriminación situando a la mayoría como la “parte mala” contra la minoría homosexual “buena”.

13.- Finalmente no es sano para la sociedad que precie su libertad y defienda la autodeterminación de las personas que la autoridad se arrobe bajo actitudes ministeriales y fiscalizadoras metalegales cuando afirma que cualquier debate y propuestas “serán objeto de seguimiento de este Consejo en posterior ocasión”. Es importante refrescar la memoria de las autoridades para dejar saber que uno de los más grandes derechos consagrados en nuestro orden constitucional es, precisamente, el de la libertad de expresión que exige una alta protección porque se relaciona con la autonomía y libertad individual. El máximo tribunal de los Estados Unidos Mexicanos así lo ha considerado al afirmar la libre manifestación de las ideas como condición indispensable de todas las demás libertades para “evitar la atrofia y el control del pensamiento”. A nuestro entender, en eso incurre el COPRED cuando se alinea a minorías tendenciosas socavantes del Estado laico contaminándolo con ideologías alienantes del ser humano. Sirva en lo conducente la siguiente tesis de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación:

Época: Décima Época

Registro: 2008100

Instancia: Primera Sala

Tipo de Tesis: Aislada

Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación

Libro 13, Diciembre de 2014, Tomo I

Materia(s): Constitucional

Tesis: 1a. CDXX/2014 (10a.)

Página: 233

 

LIBERTAD DE EXPRESIÓN. DIMENSIÓN INDIVIDUAL DE ESTE DERECHO FUNDAMENTAL.

La libertad de expresión en su dimensión individual asegura a las personas espacios esenciales para desplegar su autonomía individual. Así, se ha establecido que el contenido del mensaje no necesariamente debe ser de interés público para encontrarse protegido. En consecuencia, la dimensión individual de la libertad de expresión también exige de un elevado nivel de protección, en tanto se relaciona con valores fundamentales como la autonomía y la libertad personal. Desde tal óptica, existe un ámbito que no puede ser invadido por el Estado, en el cual el individuo puede manifestarse libremente sin ser cuestionado sobre el contenido de sus opiniones y los medios que ha elegido para difundirlas. Precisamente, la libre manifestación y flujo de información, ideas y opiniones, ha sido erigida en condición indispensable de prácticamente todas las demás formas de libertad, y como un prerrequisito para evitar la atrofia o el control del pensamiento, presupuesto esencial para garantizar la autonomía y autorrealización de la persona.

Amparo directo en revisión 1434/2013. Conservas la Costeña, S.A. de C.V. 22 de octubre de 2014. Mayoría de cuatro votos de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, Jorge Mario Pardo Rebolledo, quien reservó su derecho para formular voto concurrente, Olga Sánchez Cordero de García Villegas y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Disidente: José Ramón Cossío Díaz, quien reservó su derecho para formular voto particular. Ponente: Arturo Zaldívar Lelo de Larrea. Secretarios: Ana María Ibarra Olguín y Arturo Bárcena Zubieta.

Esta tesis se publicó el viernes 5 de diciembre de 2014 a las 10:05 horas en el Semanario Judicial de la Federación.

 

Este semanario tiene el firme compromiso de construir una cultura del diálogo donde se privilegie la comprensión de la dignidad de las personas conforme a lo establecido en nuestra Constitución. Somos respetuosos de los derechos humanos de todos sin distinción de siglas multicolores o emblemas y pugnamos por autoridades verdaderamente imparciales capaces de tender puentes en lugar de derribarlos bajo criterios falaces y subjetivos que en nada abonan a la construcción de la sociedad libre y virtuosa.

 

ATENTAMENTE

PBRO. HUGO VALDEMAR ROMERO

PRESIDENTE DEL CONSEJO EDITORIAL

SEMANARIO DESDE LA FE 

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6935Miércoles, 28 de septiembre de 2016, 11:00 horas
Los ángeles están de moda
Los ángeles siempre están de moda, y de eso se encargan los comerciantes, porque para ellos son un buen negocio. ¿Cómo ves? La creatividad comercial es muy hábil para pintar y modelar “ángeles” de todos colores y sabores, en todo tipo de materiales y en cualquier objeto: adornos, prendedores, pulseras, anillos, aretes... y hasta estampados en camisetas. 

Y no se diga los libros, películas y programas de televisión sobre “ángeles” con los que te puedes tropezar, e incluso “irte de pinta”. Sin embargo, la mayoría de las veces se tiene una concepción de ángel muy equivocada, que surge por influencia de la New Age (Nueva Era)  y que se contrapone a la recta comprensión que la revelación cristiana tiene de los ángeles (véase el Catecismo de la Iglesia Católica del no. 326 a 336). 

¿Qué es pues un ángel? Empecemos por decir lo que no es. No es un niño que muere y se convierte en “angelito”, y que ya crecido regresa a la tierra a cumplir una misión. No es un ser de otro planeta que viene a entrometerse divertidamente en la vida de los humanos, ni mucho menos un ser dulzón con rasgos poco varoniles que espía la conducta de los hombres. 

Un ángel es una criatura espiritual, no corporal, por tanto, invisible a nuestro sentido de la vista, cuya existencia la afirmamos como una verdad de fe, y la expresamos al recitar el Credo cuando decimos: “Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible”. Los ángeles son seres creados que pertenecen al ámbito del “cielo”; es decir, de las cosas celestiales (por contraposición a las cosas terrenales), son seres espirituales que en nuestra vida actual ordinariamente no podemos ver, son invisibles para nosotros. Conocemos su existencia por revelación. El testimonio de la Escritura es tan claro como la unanimidad de la Tradición al hablarnos de ellos. 

San Agustín dice de los ángeles: “si me preguntas por su naturaleza, te diré que es un espíritu; si me preguntas por lo que hace, te diré que es un ángel”. Es decir, que el nombre de ángel designa la acción de este ser espiritual. Su ser está orientado por un lado hacia Dios: con todo su ser son servidores y mensajeros de Dios, por otro lado, orientado hacia los seres humanos. Son nuestros “hermanos mayores”, que, en el plan eterno de salvación, están al servicio de los hermanos menores; es decir, nosotros, para ayudarnos a alcanzar nuestro fin último objetivo que es Dios. 

Los ángeles, en cuanto criaturas espirituales, tienen inteligencia y voluntad: son seres personales e inmortales. Su representación alada viene de las tradiciones orientales y seguramente del libro del Éxodo, donde Dios describe así a los custodios del Arca de la Alianza. 

Toda la vida de la Iglesia se beneficia de su ayuda misteriosa y poderosa. Desde la infancia a la muerte, la vida humana está rodeada de su custodia y de su intercesión. “Cada fiel tiene a su lado un ángel como protector y pastor para conducirlo a la vida” (San Basilio). En la Misa, la Iglesia se une a los ángeles para adorar al Dios tres veces Santo. Así invocamos su asistencia y celebramos la memoria de algunos de ellos (Miguel, Gabriel, Rafael, los ángeles custodios). 

Hay quien se pregunta si alguna persona puede ser medio para hablar con ángeles. Debemos responder que todos podemos hablar con los ángeles, y esto se llama oración, es decir, que no hace falta un intermediario para que nuestras oraciones lleguen a ellos. Pero hemos de tener cuidado porque hay personas que muchas veces por ignorancia, y otras por auténtica maldad, se constituyen en médiums (medios) para hablar con los ángeles; pero en este caso hablarían con los caídos, que son los demonios. A estos médiums se les llama nigromantes. Quien recurre a estos médiums abre puertas al demonio y comete un pecado muy grave contra el Primer Mandamiento: “Amarás a Dios sobre todas las cosas”.

Podemos, pues, hablar con todos los ángeles que queramos a través de la oración, especialmente con nuestro ángel de la guarda o con los arcángeles: Miguel, Gabriel y Rafael, sin olvidar que el centro de nuestra fe es Dios Trino. Pidamos su intercesión, de la misma manera que pedimos la intercesión de los santos y de María Santísima. Hagámonos amigos de los ángeles, compañeros de camino, que quieren ayudarnos a entrar en el Reino de Dios.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6930Domingo, 25 de septiembre de 2016, 09:00 horas
Sexting, un peligro para niños y jóvenes
El sexting es un fenómeno de actualidad que, como si fuera un ‘hoyo negro’, puede absorber fácilmente a nuestros niños y jóvenes, seduciéndolos con el encanto de la tecnología, el descubrimiento de su sexualidad y la inmediatez con que una intimidad vuelta imagen puede distribuirse y llegar incluso hasta el punto más alejado del planeta. El sexting, término formado por los anglicismos “sex” y “texting”, es hoy una práctica común que consiste en fotografiar desnudos propios o ajenos, a fin de ser enviadas por mensaje a conocidos, pero que con frecuencia terminan en manos de desconocidos, problema del cual habla para Desde la fe Claudia Larrazolo, Psicoterapeuta Gestalt y Licenciada en Comunicación.

La también colaboradora de Cenyeliztli A.C. explica que el sexting es una práctica muy común debido a que la tecnología ahora está muy al alcance de cualquier niño o joven, lo que, en combinación con el despertar sexual de la edad –en la que el cuerpo presenta cambios que estimulan la autoexploración–, representa una atractiva invitación a abrir la intimidad (propia o de amigos), en un juego que en principio pinta divertido, pero que puede derivar en casos de “ciberacoso” o “ciberbullying”.

Señala que los niños o jóvenes pueden ser víctimas de acoso o bullying cibernético desde el mismo momento en que las imágenes salen de su celular o computadora para llegar a otras pantallas, en las que ya no tienen ningún control del trato que se les pueda dar; imágenes que incluso pueden volverse virales y estar en minutos en manos de miles de personas. “Puede pasar que una joven decida enviarle a su novio una fotografía de su intimidad, pero como las relaciones de pareja a esa edad carecen de estabilidad, existe la posibilidad de que haya una ruptura insalvable como consecuencia de una pelea, y el joven, en venganza, determine compartir esa imagen, que por la acción de otro puede llegar a las redes sociales, a las que cualquiera puede tener acceso, y hasta caer en manos de las “cibermafias”.

Comenta que el hecho de que la imagen de un niño o joven caiga en manos de estas mafias cibernéticas, representa un gran peligro, pues éstas son especialistas en obtener datos personales del individuo en cuestión; lo demás es hablarle por teléfono o por algún otro medio para chantajearla pidiéndole más fotografías (o videos) a cambio de no compartirlas entre su círculo social o familiar, o simplemente requiriéndole dinero. “Los jóvenes, temerosos de que sus padres, familiares, amigos o conocidos puedan ver sus intimidades, acceden a la petición, y cada vez se van enganchando más en esa exigencia que puede tener consecuencias lamentables, como orillarlos hasta el suicidio por la desesperación de no poder sustraerse de esa dinámica”.

Por esta razón, Claudia Larrazolo sugiere a los padres de familia mantener una comunicación muy abierta con sus hijos y no pensar que, porque son suyos, no pueden caer en el sexting. “Los padres de familia debemos ser conscientes de que no podemos tomar el control absoluto de nuestros hijos; aunque hayamos decidido no dotarlos de un celular, pueden usar el de algún amigo. Así que lo que debemos hacer es informarnos sobre el sexting, saber que existe, la forma de abordarlo y, sobre todo, alimentar la comunicación, explicándoles las consecuencias, pero nunca en un plan de regaño o de aleccionar, sino a manera de una conversación retroactiva, en la que ellos puedan exponer su opinión”. 

Señala que otra cosa importante es acercar el problema a los niños y jóvenes de modo que puedan comprenderlo y tomarlo en serio, ya que si se comienza hablando sobre el peligro de que una imagen llegue hasta alguna red de pornografía infantil, ellos seguramente verán el problema como algo muy lejano, como un mito o un espanto. “Si en cambio se les concientiza en el sentido de que una imagen comprometedora puede llegar a su círculo social más cercano, encontrarán una consecuencia que pueden asimilar con mayor facilidad, pues les representa algo más real”.

Finalmente, Claudia Larrazolo asegura que crear un puente de comunicación con los hijos es lo mejor que los padres pueden hacer, pues entre más los jóvenes guarden los secretos, entre más miedo tengan de comunicar algo a los padres, más solos van a estar en un posible caso de acoso. “Si la confianza, en cambio, se ha alimentado; tendrían la capacidad de decir: ‘me equivoqué, hice cosas indebidas, necesito tu ayuda’, y el problema casi estará resuelto. Si los padres no saben manejarlo, deben pedir ayuda a un profesional”. 
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6921Domingo, 18 de septiembre de 2016, 14:00 horas
No se nace homosexual
Richard Cohen, Director de Positive Approaches To Healthy Sexuality (PATH), ha dedicado sus últimos 26 años de vida a trabajar con personas que se sienten atraídas por otras del mismo sexo, pero que en el fondo desean llevar un estilo de vida heterosexual, casarse, tener hijos y formar una familia; o simplemente llenar un vacío que no han podido llenar con ese modo de vida. El psicoterapeuta, quien en el pasado tuvo varias parejas hombres, habla para Desde la fe sobre la homosexualidad, sus causas y consecuencias, y algo muy interesante y poco sabido: sobre su carácter reversible.

Cohen, por principio de cuentas, aclara que respeta y tiene aprecio por los miembros de la comunidad LGBT, con quienes se siente hermanado, pues sabe, por propia experiencia, lo que es ser objeto de ataques y actos discriminatorios por el hecho de ser homosexual. 

Sin embargo, señala que, de acuerdo con la Asociación Americana de Psicología, no hay evidencias que permitan concluir que la homosexualidad esté determinada por la genética hormonal u otro factor particular, por lo que no se puede decir que se nace con inclinaciones homosexuales.

Refiere que en el pasado tuvo varias parejas hombres, entre ellas una con la que duró tres años. Se sentía totalmente atraído por los hombres, pero en el fondo de su alma quería casarse con una mujer y tener familia. “Actualmente llevo 36 años de casado con mi hermosa esposa y tenemos tres niños maravillosos. Mucha gente me decía: ‘tú no puedes cambiar; naciste gay y sólo acéptalo’; pero al final quedó demostrado que el cambio es posible. Así como yo, hay muchas personas inconformes con sentirse atraídas por personas del mismo sexo, quienes anhelan llevar un estilo de vida heterosexual, porque hombres y mujeres están diseñados heterosexualmente, hombres y mujeres ajustan a la perfección desde la perspectiva biológica. Es una realidad que el cambio de homosexual a heterosexual es posible. ¡Ocurrió en mi caso!”

A Richard Cohen le llevó años entender la razón de su debilidad o gusto por los hombres; pero llegó el tiempo en que pudo descubrir los factores que, en su caso particular, lo predispusieron a esa condición. “Hubo una falta de unión con mi padre y un apego excesivo hacia mi madre; había abuso físico por parte de mi hermano mayor, y abuso sexual por parte de mi tío; pero algo de lo más importante es que tenía yo un temperamento hipersensible. Si hubiera algo genético o biológico en la homosexualidad, sería la hipersensibilidad; el chico o la chica hipersensibles pueden ser fácilmente heridos, el chico con frecuencia por la lejanía del padre, y la chica por la de la madre; ya sea por un distanciamiento real o por una mala interpretación de ellos mismos, pero esta percepción se transforma en su realidad, y es muy probable que busquen ese amor inalcanzado en los brazos de una persona del mismo sexo”.

Señala que después de entender estos factores, le llevó otro tiempo prolongado sanar las heridas que lo habían condicionado a vivir una vida homosexual; y fue a través de experiencias de amor reparadoras por parte de personas heterosexuales que su atracción a personas del mismo sexo fue disminuyendo, al tiempo que comenzaba a tener deseos heterosexuales. “Gracias a esa efectiva terapia de mis amigos, yo experimenté una profunda transformación en mi corazón. Sentí entonces un llamado de Dios para realizar un grado de maestría en Psicología y ayudar a otros a superar la atracción por personas del mismo sexo”.

Richard Cohen asegura que, durante sus 26 años de labor como psicoterapeuta, ha ayudado a miles de hombres y mujeres homosexuales alrededor del mundo a llevar una vida heterosexual. Además ha asesorado a cientos de padres de familia para que sepan cómo amar a sus hijos cuando manifiestan inclinaciones homosexuales, y ha capacitado para ayudar a personas a superar su tendencia homosexual, a unos 6 mil psicólogos, psiquiatras, clérigos y líderes religiosos en Estados Unidos, Europa y Latinoamérica.

Un punto importante que aclara Richard Cohen es que las relaciones sexuales nunca son suficientes para llenar el vacío que sienten quienes llevan una vida homosexual, que lo que deben hacer es trabajar sobre dos aspectos trascendentales: sanar aquellas heridas irresueltas del pasado, y reconocer que su condición de homosexual se ha originado de un deseo surgido en la infancia, de obtener aceptación y amor, y no de una necesidad sexual. “Detrás de un homosexual hay un niño dolido por un sentimiento de rechazo, o por falta de amor; y lo que menos necesita para llenar ese vació es una relación sexual, porque un niño no necesita tener sexo, sino alcanzar un cariño que le fue negado, tener experiencias saludables de amor”.

Señala que a lo largo de más de cinco lustros como terapeuta, ha visto cuatro tipos de clientes con orientación homosexual que buscan un cambio: personas jóvenes que anhelan la heterosexualidad; personas casadas que, por amor a sus hijos, desean abandonar sus deseos homosexuales; personas que con frecuencia intentan relacionarse con gente del sexo opuesto, pero sin éxito, y finalmente quienes sienten que su estilo de vida es incompatible con sus creencias religiosas o espirituales.

Cohen ha tenido grandes éxitos ayudando a mucha gente a resolver su problema de homosexualidad y cumplir sus sueños heterosexuales. “Personalmente, he tenido un 85 por ciento de efectividad en el trabajo. A través de un programa que explico en mi libro Comprender y sanar la homosexualidad, la gente puede lograr un cambio de adentro hacia afuera. No se trata de un simple cambio de comportamiento, sino de identificar las causas de esa orientación sexual, para resolver después cada tema. Mediante un proceso de sanación que se detalla, se disiparán los deseos homosexuales y emergerán los heterosexuales”. 

Además de Comprender y sanar la homosexualidad, Richard Cohen ha publicado otro libro intitulado Hijos gay, padres heterosexuales, en el que enumera 12 principios para padres inconformes con la orientación sexual de un hijo. “Hay muchos casos en que los padres no soportan tener un hijo con inclinaciones homosexuales, por lo que es importante conocer los pasos a seguir para ayudarlos a cumplir con su verdadero potencial sexual; los padres necesitan estar cerca de sus hijos, y las madres cerca de sus hijas, es uno de los puntos más importantes, una sencilla recomendación que se vuelve cada vez más compleja en la medida en que pasan los años. 

En mi tercer libro –señala Cohen–, Abriendo las puertas del armario, ofrezco ideas prácticas para que cualquier persona pueda entender y resolver el dilema homosexual frente a la Iglesia y la cultura actual. “También hay padres que deben dejar de culparse por las inclinaciones homosexuales de un hijo, para evitar compensar de manera inadecuada, y poder comenzar a amarlo de una forma correcta”.

Finalmente, Cohen envía un mensaje a todas aquellas personas que desean resolver su atracción hacia el mismo sexo: “No dejen que nadie estorbe su camino, no crean cuando la gente dice: ‘No puedes, debes resignarte’. Tú desecha esa renuncia, sigue a tu corazón y nunca claudiques; Si yo pude, también tú. Y cuando lo logres, ayuda a otros. ¡Sé Jesús para ellos!

¿Quién es Richard Cohen?

Richard Cohen es licenciado en Psicología Terapéutica por la Universidad de Antioch y la Universidad de Boston. Es psicoterapeuta y educador, y uno de los mayores expertos en el campo de la reorientación sexual al ser terapeuta y, a la vez, haber experimentado la transición desde la homosexualidad a la heterosexualidad.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6912Domingo, 11 de septiembre de 2016, 14:00 horas
Santa Teresa de Calcuta
En el camino de Damasco

Saulo, el convencido perseguidor de cristianos, se encontró a Jesús en el camino a Damasco. Es uno de los grandes convertidos. Después de él, muchos hombres y mujeres quedaron en las páginas de la historia marcados con el signo de la conversión. Cada uno de ellos tuvo su camino de Damasco.

Teresa de Calcuta es una convertida. ¡¿Cómo?! Ya veremos:

El 10 de septiembre de 1946, una monjita europea muy seria y circunspecta, subió al tren que la llevaría a la estación de Darjeeling, al pie del Himalaya, en la India. En el mundo se había llamado Inés Bojaxhiu, albanesa de origen, y serbia o yugoeslava de nacimiento, tenía entonces 36 años. Excelente hermana, monja de Loreto, que había ido a la India a educar a la niñez y juventud, y que lo hacía bastante bien, ya hasta había sido directora de algunos colegios.

¿Qué hace una monja en un largo viaje en tren?; si es una buena monja aprovecha el tiempo para una plática larga y profunda con su amigo Jesús. Eso hizo aquella monjita que viajaba por tierra extranjera. ¡Y se encontró con Jesús en el camino a Darjeeling! En ese lento tren con su monótono traca traca, tuvo su conversión. Subió una monjita tradicional con su hábito a la europea, con la corrección propia de los ingleses, con la seriedad de una educadora y la severidad de una directora, y bajó de aquel bendito tren la Madre Teresa, que ya no era más una monja europea en tierra extraña, sino una madre en su propia tierra: Calcuta. Teresa de Calcuta.

La preparación

Dios nos modela como un alfarero, suavemente, delicadamente, o nos forja como un herrero, calentándonos al rojo vivo y después golpeándonos hasta que tomemos forma.

A Inés Bojaxhiu la modeló Dios dulcemente, dejándola ser una niña soñadora y realizándole todos sus sueños hasta que caldeó su corazón hasta ponerlo al rojo vivo al contacto con la pobreza y la enfermedad. Entonces, de un solo golpe, la forjó según su voluntad y salió una Teresa de Calcuta enamorada de Jesús en los más pobres de los pobres.

El 26 de agosto de 1910, en Skoplje, hoy Yugoeslavia, nació Inés, tercera hija de Nicolás y Rosa, un matrimonio humilde de origen albanés viviendo en tierra extraña.

Escuela, Iglesia, coro juvenil y Asociación Mariana fueron su preparación para su primera conversión. Le gustaba leer de esas revistas que hablan de las misiones en tierra extraña. Soñó con ser misionera en la India, y a los 18 años Dios le realizó su sueño. Se fue a Irlanda con las Monjas de Loreto que la enviaron a la India, como era su deseo.

Allí fue maestra de jovencitas hindúes, católicas y no católicas, y fue una buena maestra, tanto que muchas de sus alumnas la alentaron a iniciar su nueva vida de Misionera de la Caridad. A la hermana Inés le gustaba llevar a sus alumnas a visitar a los pobres. Eran sólo visitas, después regresaban las niñas a sus cómodos hogares y ella regresaba a la seguridad de su convento. Pero algo se pega. Poco a poco se fue contagiando de la cariad de Cristo hasta que sintió el llamado en aquel lento tren.

Las Misioneras de la Caridad

Teresa sintió la necesidad de darse más todavía. No le bastó haber dejado su patria y su familia, ni le bastó la vida de trabajo en el espíritu de pobreza, obediencia y castidad de todas las monjitas de todos los conventos. La Iglesia opta por los pobres. Ella decidió optar por los más pobres de los pobres, y a imitación de Cristo pobre, decidió ser una de ellos. Vivir como ellos y sufrir como ellos.

Con los debidos permisos tanto de sus monjas de Loreto como de su obispo, de quien recibió siempre un gran apoyo, comenzó su nueva aventura.

Comenzó por vestirse al modo de la India con ese sari blanco ribeteado de azul. Cada vez es más hindú y menos europea. Y en la medida en que se hizo más del pueblo se fue haciendo más universal.

Vestía como ellos, se sentaba en el suelo como ellos, andaba descalza como ellos, ¡para ellos! De ahí en adelante toda su vida se llenó de amor.

Muy pronto tuvo seguidoras. Y en su nueva congregación se dio un fenómeno que sólo puede explicarse por la gracia: las vocaciones abundaron. Todo mundo quería servir a los más pobres de los pobres; a los desahuciados que mueren en las calles; a los niños abandonados, deformes, enfermos; a los leprosos que eran tratados como bestias salvajes; a las madres solteras; a los enfermos de VIH y a los refugiados. A todos ellos servía ella con especial amor, mismo que aprendían sus discípulas. Ella explicaba: “lo hacemos por Jesús”

Cuentan de un reportero que la observaba lavar las llagas de un leproso. Maravillado exclamó: “Yo eso no lo haría ni por un millón de dólares” y ella, tranquilamente, contestó: “Yo tampoco”. Lo hacía por Jesús.

Una tentación vencida

El mundo descubrió a Teresa. Se convirtió en noticia para una sociedad acostumbrada a la vanidad y a lo superficial. Una Madre Teresa llena de amor fue noticia para el mundo. ¡Hasta hicieron una película de ella!

En el Año Internacional del Niño recibió el preciado premio Nóbel de la paz.

¡Qué difícil no caer en la tentación de sentirse santificada en vida!

Pero ella no tenía tiempo para vanidades. Estaba demasiado ocupada en la oración y en el amor a los hermanos. Jamás perdió su sencillez.

¿Cómo era Teresa?

Era una mujer práctica. Hubiera sido una gran mujer de negocios. Audaz por su confianza en la Providencia, pero no temeraria, y sumamente inteligente. Tenaz, pero no terca. Decidida, pero sabía ceder terreno cuando otros tenían la razón.

“Madre Teresa, decía una jovencita, quiero ir con usted a Calcuta”, y la madre le contestó con una sonrisa: “Búscate tu propia Calcuta”.

No necesitamos ir a tierras extrañas, en nuestra propia patria hay “los más pobres de los pobres”.

“A mí no me gustan los sermones, siempre dicen lo mismo y no convencen. Hablan de memoria. Hasta que oí hablar a la Madre Teresa. Habla de cosas sencillas que podemos entender, como de aquel niño que juntó toda la azúcar que le tocaba comerse para darla a los pobres. Me ganó... ¡para siempre!”

Un sacerdote hinduista pobre y enfermo fue llevado al hospital de Teresa. Allí vio la caridad de Cristo encarnada en la Madre y en sus hermanas. Un día le dijo: “Ya no necesito ver a Dios, Madre Teresa, lo he visto en su rostro”.

Nació al cielo

“Jesús, en ti confío” fueron sus últimas palabras en la tierra. Teresa murió el 5 de septiembre de 1997, en su convento de Calcuta. 

La noticia sacudió al mundo. Juan Pablo II, su amigo personal, envió a su Secretario de Estado a celebrar la Misa de difuntos. El gobierno de la India decretó darle honores de Estado en su funeral. Asistieron reyes y presidentes unidos por la admiración a aquella mujer que había sabido amar a los más pobres de los pobres.
La Madre Teresa sigue presente en el mundo y en la Iglesia a través de su testimonio y de su obra de las Misioneras de la Caridad. 

Canonización

Juan Pablo II fue un gran amigo de Teresa de Calcuta. La Madre Teresa le pidió al Papa un lugarcito en el Vaticano para atender a los más pobres de los pobres de Roma. El Vaticano es el país más pequeño del mundo. Su territorio está totalmente ocupado por las dependencias de servicio a la central del Catolicismo. Allí el terreno es apreciadísimo. Ya no puede crecer más que para arriba. ¡Pues el Papa le hizo un lugarcito a la Madre Teresa y le construyó un convento dentro del Vaticano para que atendiera a la “basura humana de Roma”, esa que anda tirada por las calles y que nadie quiere recoger.

Con motivo de sus 25 años de pontificado el Papa Juan Pablo II beatificó a Teresa de Calcuta el día 16 de octubre de 2003, y este domingo 4 de septiembre será canonizada por el Papa Francisco.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6904Domingo, 04 de septiembre de 2016, 14:00 horas
Yo también necesito cariño"
Cuando hablo del pasado, mi nieto arquea las cejas en señal de escepticismo y hace como que no me oye. ¿Querrá, tal vez, que le hable del futuro? Pero para nosotros, los viejos –como dijo uno de mi edad en una bellísima película española–, hacer planes para tres días, es hacer planes para muchos días. 

Apenas abro la boca, el muchacho me interrumpe para decir: 

–No es necesario que me cuentes esa historia, abuelo: ya me la sé. La habrás contado desde que me acuerdo unas ochocientas veces. 
¿De qué quiere que le hable, entonces? Conforme pasan los años, los viejos nos volvemos silenciosos. Primero, porque lo que decimos no interesa; y segundo, porque hemos aprendido el valor de las palabras. “Antes de hablar, asegúrate de que lo que vas a decir sea más precioso que el silencio”. Ignoro quién fue el que dijo esta frase verdadera, pero casi juraría que la dijo un viejo. Llegados a cierta edad hacemos una especie de balance espiritual y descubrimos con asombro que mucho de lo que dijimos se ha perdido en ese olvido universal de que hablaba no sé quién. Entonces, nos callamos. Ah, pero cuando abrimos la boca –y espero que no se tome esto como jactancia o presunción– es como si lo hiciera el oráculo de Delfos. 

Los jóvenes hablan de proyectos; nosotros, de los muertos. ¿De qué vamos a hablar, si no de los que hemos conocido y admirado, de los que amamos y ya no están? Mi nieto haría bien en tomar en cuenta esta verdad fundamental: “Envejecer es haber asistido a muchas muertes”. ¡Ah, con cuánta razón decía santo Tomás de Aquino (1224-1274): “Los jóvenes son optimistas, viven llenos de grandes esperanzas; ante todo, porque viven del futuro y muy poco del pasado. La memoria es del pasado, y la esperanza, del futuro. Mas como los jóvenes no tienen casi memoria del pasado, se dedican a vivir de la esperanza del futuro”! (Cf. 1-2 q. 40 a. 6).

Y, por lo demás –pasando a otra cosa–, nadie sabe si, como dijo el personaje de una novela leída por mí hace ya muchos años (es decir, cuando tenía aún ojos para ver), el mundo no haya sido creado para los muertos. Confieso que cuando tenía cincuenta años, tal afirmación me pareció sumamente chocante, si no es que aterradora; hoy, en cambio, no sabría qué decir de ella. Como la memoria empieza ya a fallarme, me gustaría transcribirla; la tomé de un libro de Flannery O’Connor (1925-1964), la novelista estadounidense, y dice así: “El mundo ha sido creado para los muertos. ¡Piensa en la cantidad de muertos que hay en él! Hay un millón de veces más de muertos que de vivos, y los muertos se quedan muertos millones de años más de cuanto se quedan vivos los vivos”. ¿No es un pensamiento sumamente persuasivo y a la vez consolador para aquellos que ya sabemos lo que nos espera en un futuro no muy lejano? 

Le pregunté hace poco a mi nieto que cuánto tiempo empleaba normalmente conduciendo de su casa al centro de la ciudad; me respondió que de cincuenta minutos a una hora. Le dije entonces: “¡Qué casualidad!, lo mismo que yo hacía hace cuarenta años, y caminando”. “Es por el tráfico”, protestó poniéndose a la defensiva. Pero yo me reí por dentro, pues su respuesta no hizo más que confirmar la idea, arraigada en mí desde hace mucho, que en lo que respecta a ciertas cosas el llamado progreso no sirve para nada. Amamos como se amaba hace diez mil años y tenemos tanto miedo a la muerte como lo tenían los cavernícolas en sus cuevas. Sí, es verdad que hoy dormimos en camas más mullidas, pero nuestra necesidad de dormir es la misma. 

Lo que me gustaría hacer comprender a los jóvenes –sobre todo a ese joven recién entrado a la Universidad que es mi nieto– es que si bien no todo tiempo pasado fue mejor, tampoco fue lo que se dice peor. Cuando le hablo, por ejemplo, de cartas escritas a mano, él se ríe como compadeciéndome de algo. No comprende que una carta escrita a mano era valiosa no tanto por lo que se leía en ella, cuanto por la dedicación que implicaba redactarla. ¡Cuántas hojas arrojadas a la papelera dejaba tras de sí la más sencilla declaración de amor! Y, así, recomenzando la carta una y otra vez, íbamos aprendiendo algo de la vida; por ejemplo, que para amar es necesario esforzarse; que el amor es una tarea, y no por cierto de las más fáciles. Pero aprendíamos también algo más: que siempre es posible volver a empezar. En otras palabras, las cosas y las acciones, con tal de que las ejecutáramos debidamente, nos iban enseñando el difícil arte de vivir. 

Cuando escribíamos a máquina –entonces no había ordenadores, computadoras, o como quiera que se llamen estos artefactos–, ¡cómo nos cuidábamos de no oprimir una tecla por otra, sobre todo al final de una hoja bien escrita! Una sola equivocación, una sola imprecisión en el movimiento de los dedos, y a comenzar otra vez. Pero de esta manera aprendíamos ciertos valores como el tesón, el coraje y la perseverancia, sin los cuales nuestra vida se hubiera visto muy empobrecida.

Hoy las gomas de borrar no la usan más que los dibujantes, pero en mis tiempos no nos dejaban entrar a la escuela si no íbamos bien provistos de esas gomas bicolores que creo que ya no existen. Y, al utilizarlas, aprendíamos que aunque es humano equivocarse, siempre es posible corregir nuestros errores. Hoy los estudiantes no escriben sino con bolígrafos y las cancelaciones se vuelven imposibles. ¿Será por eso que viven con un sentimiento trágico que nosotros, sus abuelos, no conocimos? 

Pero, bueno, son pensamientos de viejo; simples sospechas mediante las cuales he querido probar que si bien nuestro tiempo no fue el cielo tampoco fue el infierno. Y, ahora, a callar, que ahí viene mi nieto otra vez… 

¡Feliz Día del Abuelo
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6896Domingo, 28 de agosto de 2016, 14:00 horas
Nomofobia... nueva enfermedad

La nomofobia es el miedo incontrolable a salir de casa sin el teléfono celular. El término, que es una abreviatura de la expresión inglesa “no-mobile-phone-phobia”, fue acuñado durante un estudio ordenado por la Oficina de Correos Británica al Instituto Demoscópico YouGov con la finalidad de estimar la ansiedad que sufren los usuarios de telefonía celular.


El estudio fue realizado en España, y demostró que en la actualidad muchos usuarios de teléfonos celulares tienden a sentir ansiedad cuando “pierden su aparato celular, se les agota la batería o el crédito, o no tienen cobertura de la red”. En porcentajes, las mujeres son superadas por los hombres, quienes sufren más estrés cuando se encuentran con el equipo apagado. Así lo señaló a Desde la fe Leticia Coronado Estrada, licenciada en Pedagogía.


La especialista explica que se trata de un mal nuevo, que surge con el vertiginoso avance de la tecnología: “un individuo aún no se ha familiarizado con un determinado invento cuando ya existe otro; ante esto, muchas investigaciones demuestran que los niveles de estrés de una persona con nomofobia son equiparables con los nervios que se sienten antes de la visita al dentista, y que el hecho de estar ‘aislado’ de las posibles llamadas o mensajes de familiares y amigos podría crear altos niveles de ansiedad. Son realmente pocos casos en los que el uso del aparato tenga una justificación laboral”.


Externó que vivir en un mundo hedonista, donde lo que más importa es satisfacer nuestros deseos inmediatos, nos hace olvidar la posibilidad de una convivencia construida en el respeto, la tolerancia, la frustración y la paciencia: “los niños y jóvenes se han acostumbrado a recibir todo al instante, y eso hace que sean, hoy por hoy, el grupo más vulnerable: menores cuyos padres se ausentan el día entero por cuestiones laborales, pero que cuentan con el celular más revolucionado. Por otra parte, cabe señalar que muchas personas solas se sienten acompañadas con el hecho de tener en la mano, en el bolso o en el bolsillo, un teléfono celular; sin embargo, es preciso señalar que todos, sin excepción, estamos expuestos a este padecimiento.”


Asimismo, Coronado Estrada explicó algunos síntomas de este trastorno, como son la ansiedad, taquicardias, pensamientos obsesivos, dolor de cabeza y dolor de estómago, que están relacionados con la falta del celular en combinación con otros problemas emocionales, como el sentimiento de soledad, baja autoestima, ocio, inseguridad, incapacidad para establecer relaciones, miedo y angustia, así como la falta de opciones laborales, escolares, deportivas, sociales y de desarrollo personal.


Agregó que el diagnóstico podemos saberlo de manera inmediata si contestamos a unas simples preguntas, como lo hacen en algunos grupos de autoayuda: ¿llevas tu teléfono celular a todas partes y lo utilizas en todo momento, hasta para comer y dormir?, ¿conversas por el teléfono celular con quienes convives a diario?, ¿te provoca angustia quedarte sin saldo, batería o servicio de internet?, ¿mensajeas mientras caminas, conduces, subes o bajas escaleras, esperas el transporte público? Si la respuesta es afirmativa para al menos una de estas preguntas, podrías declararte nomofóbico o nomofóbica.


“Al crearnos a su imagen y semejanza –expresó la pedagoga–, Dios nos dota de ‘medicinas’, como la inteligencia, voluntad, libertad y los valores que nos ayudan a combatir muchos males que nos aquejan; algunos de ellos son la prudencia, autocontrol, el orden, la disciplina, la responsabilidad y la moderación. No podemos perder de vista que hablamos de una enfermedad adictiva, por lo que el paciente no sólo se afecta a él mismo, sino a todas las personas que le rodean; por ello requerirá de mucha espiritualidad y fe en Dios, y deberá llevar un programa de recuperación semejante al de “Sólo por hoy”, como el que ofrecen los programas de Alcohólicos Anónimos”.


Por último, Coronado Estrada afirmó que las consecuencias de usar el celular obsesivamente pueden ser desde pequeños accidentes hasta la pérdida de la vida, sin poder evitar situaciones como obtener bajas calificaciones o exposición de niños a la pornografía, entre otras. “Muchas son las actividades, como conducir, cruzar calles o bajar escaleras, que requieren de toda la atención de la persona, de manera que no debe haber distracciones de por medio; de lo contrario, las consecuencias pueden ser fatales”, concluyó.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6887Domingo, 21 de agosto de 2016, 14:00 horas
Matrimonio gay, falso derecho
Recientemente, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, el más importante del mundo en la materia, ha dictado una sentencia sorprendente: “El matrimonio es claramente entendido como la unión entre un hombre y una mujer”. 

Fueron los 47 jueces, de los 47 países del Consejo de Europa –que integran el pleno del Tribunal de Estrasburgo– quienes, por unanimidad, determinaron claramente que no existe tal derecho al “matrimonio homosexual”.

Los jueces sustentaron su decisión en el artículo No. 12 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, el cual equivale a los artículos de los tratados sobre derechos humanos firmados por México: No. 17 del Pacto de San José y al No. 23 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. En ellos se establece que “…el hombre y la mujer tienen derecho a casarse y a fundar una familia…” 

Si los legisladores hubieran querido decir que el Matrimonio es también para hombres homosexuales o mujeres lesbianas, habría escrito: ‘las personas tienen derecho a casarse y a fundar una familia’. Pero no fue así. Específicamente quisieron preservar la institución natural del Matrimonio.

Pero además de dejar en claro que el Convenio Europeo de Derechos Humanos consagra “el concepto tradicional del Matrimonio, a saber, la unión de un hombre y de una mujer”, también explicaron que no se impone a los gobiernos la “obligación de abrir el matrimonio a las personas de mismo sexo”.

¿Qué llevó al máximo tribunal en Derechos Humanos a tomar esa determinación? Fue un conflicto iniciado en Austria por una pareja gay que denunció al Estado por negarse a casarlos en septiembre de 2002. En aquel entonces, Horst Michael y Johann Franz pidieron autorización al Ayuntamiento de Viena para casarse, pero éste rechazó su solicitud alegando que sólo podían contraer matrimonio dos personas de diferente sexo.

En abril de 2003, el Gobierno provincial de la capital austriaca ratificó la decisión del ayuntamiento, por lo que la pareja decidió recurrir al Tribunal Constitucional, el cual también rechazó su demanda.

La pareja homosexual llevó entonces su petición al Alto Tribunal de Estrasburgo alegando una supuesta infracción del derecho al Matrimonio, remitiéndose al artículo 12 de la Convención Europea de Derechos Humanos. La pareja consideraba que eran víctimas de discriminación y que el Estado austriaco había incurrido en una falta de respeto hacia la vida privada y familiar.

Sin embargo, el Tribunal de Estrasburgo dictaminó por unanimidad que el mencionado artículo 12, relativo al derecho al matrimonio, no establece la obligación del Estado austriaco de “abrir el acceso” a ese derecho a una pareja homosexual. Así lo hizo saber en un comunicado difundido por la Corte el 25 de junio de este año. 

Cabe mencionar que en Austria, al igual que en otros países europeos, y en la propia Ciudad de México, las uniones de parejas del mismo sexo pueden formalizase mediante una unión civil. Esas uniones de homosexuales son, entre los austriacos, equiparables al Matrimonio en algunos aspectos, aunque existen importantes diferencias. La más destacable es que en Austria las parejas del mismo sexo no pueden adoptar niños.

En tanto, es previsible que Estrasburgo tenga que volver a manifestarse sobre la misma materia, ya que una pareja de lesbianas rusas, casadas en Toronto, han anunciado su intención de demandar al Estado ruso por no reconocer en su territorio la validez del matrimonio celebrado en Canadá.

Por lo pronto, la opinión unánime de 47 jueces de 47 diferentes países del Consejo de Europa, dejan claro que hay un grave error por parte del Presidente Enrique Peña Nieto y de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), en su interpretación de lo que es el Matrimonio y en el significado de lo que es discriminar.

Con su interpretación, el Presidente de México y la SCJN violentan la realidad y ponen en peligro lo más querido para los mexicanos: la familia.

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6879Domingo, 14 de agosto de 2016, 14:00 horas
¿Cómo puedo dejar de mentir?
“Ustedes son hijos de su padre el Diablo, y quieren cumplir los deseos de su padre. Éste fue homicida desde el principio, y no se mantuvo en la verdad, porque no hay verdad en él… porque es mentiroso, y padre de la mentira” (Juan 8, 44 BdJ).

Las  mentiras –piadosas, “bien intencionadas”, graves o dañinas– forman parte de la vida de cualquier ser humano. Causan grandes problemas y tristeza en sus víctimas y en sus autores, y ¡cuánto quisiéramos vernos librados de ellas! ¿Cómo hacer? ¿O somos más bien condenados a ser “hijos de (nuestro) padre, el diablo, el padre de la mentira”?

Jesucristo vino para curarnos de nuestras enfermedades de espíritu (Lucas 5, 32), de las cuales la tendencia a la mentira es una de las principales (ver Catecismo de la Iglesia Católica, no. 2485). ¿Cómo le hacemos para que el Divino Médico nos cure?

En primer lugar, es necesario darnos cuenta de la maldad de la mentira. Nadie se presenta al médico si no se cree enfermo. Pero la mentira, ¿a poco es tan mala? Considerémosla…

San Agustín nos dice que “la mentira consiste en decir falsedad con intención de engañar” (De Mendacio 4, 5). Cuando no hay engaño, no hay mentira: como cuando contamos un chiste, bromeamos o vemos una obra de teatro. Tampoco es mentir cuando decidimos no compartir una cierta verdad con personas que no tienen derecho a ella: no hay nada malo en negarse a decir al ladrón dónde están escondidos los billetes. 

Pero cuando decimos una falsedad con intención de engañar, sí es mentira. Es una ofensa, un ataque a la verdad. Y allá se pone grave el asunto, pues Nuestro Señor se define como “el Camino, la Verdad y la Vida” (Juan 14, 6). Lejos de ser un asunto privado o algo que “no hace daño a nadie”, aun la más “piadosa” de las mentiras nos separa de la verdad y, como tal, nos separa de Jesucristo. En nuestra sociedad, tan habituada a falsedades intencionales, es regalo del Señor reconocer la maldad de la mentira y querer separarla de nuestras vidas. 

Además, pensemos en todos los problemas que provocan las mentiras: nos enredamos, las personas sufren, hay desacuerdos, se pierden amistades. ¡Es terrible! 

Una vez convencidos de la maldad de la mentira, ¿cómo desenraizarla de nuestra vida? En el plano espiritual, el primer paso sería pedirle perdón al Señor, fuente de la Verdad, por la ofensa cometida. Idealmente pedimos perdón en la Confesión, pero también lo podemos hacer a lo largo del día. 

El segundo paso sería de rezar para que el Señor nos dé la fortaleza para no mentir, siendo testigos de la verdad.

Y el tercer paso sería de meditar: Dios se identifica con la Verdad (Juan 14, 6; Rm 3, 4), la verdad me hace libre (Juan 8, 31), estamos llamados a dar testimonio de la verdad (Juan 18, 37 y 2Tim 1, 8). El diablo es el padre de la mentira (Juan 8, 44) y quien miente no puede tener parte en Dios (1Jn 1, 6).

En el plano práctico, tenemos que poner los medios que están a nuestro alcance para ir reemplazando el hábito de mentir con el hábito de dar testimonio de la verdad. Ante todo, analizar mi vida: ¿cuáles son las situaciones en que suelo mentir (con mis papás, en el trabajo, con mi esposo(a)…)? ¿Cómo las puedo evitar? Si hay verdades delicadas que no  puedo o debo compartir, ¿cómo puedo responder a personas que me interrogan, sin tener que recurrir a la mentira? Pensando en estas situaciones antes de estar en ellas nos ayuda mucho a evitar la mentira.

En segundo lugar, conviene renovar nuestra decisión de jamás mentir conscientemente. Ponerse esta pequeña regla de oro nos ayuda, pues elimina la mentira como opción en nuestro actuar; ayuda mucho para saber por dónde caminar en nuestras relaciones.

Finalmente, proponerse pequeños pasos hacia una vida en la verdad, lejos de la mentira. Si tengo un problema habitual con la mentira, determinar una ocasión en particular donde caigo, y proponer un cambio. Luego extender mi esfuerzo a otras ocasiones conforme vaya avanzando en el respeto de la verdad. ¡Pues la verdad me hará libre!

*Director de Desarrollo Institucional de la Cáritas Arquidiócesis de México.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6871Domingo, 07 de agosto de 2016, 14:00 horas
¡Cuidado con las piedras calientes!
Sobre este tema, Desde la fe (DLF) conversó con un sacerdote exorcista que pidió mantenerse en el anonimato. 

(DLF): Conocemos casos de gente, incluso católica, que acude a una terapia que supuestamente relaja y cura, en la que se desviste, se acuesta boca abajo en un camastro, le hacen ‘pases energéticos’ con las manos, le ponen unas piedras redondas, casi siempre negras, a lo largo de la columna vertebral, le untan y dan para untarse en casa un ‘aceitito’ aromático. ¿De qué se trata?

SE: Es una práctica típica de la ‘nueva era’ o ‘new age’, una mezcolanza de oscuros ritos orientales. En el hinduísmo no existe la creencia en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo; creen en una especie de ‘energía cósmica’, y que en el hombre hay siete ‘chakras’, o aberturas para conectarse a esa ‘energía’, empiezan abajo de la columna, suben, y luego de lo que llaman ‘tercer ojo’, ‘coronan’ la cabeza. Esos ‘pases energéticos’ buscan ‘despertar’ a la ‘serpiente’ que creen anida en la base de la columna, para que la recorra. Las piedras calientes, a lo largo de la espalda, pretenden ‘abrir’ y ‘alinear’ las ‘chakras’. Pero los cristianos sabemos que Dios es Persona, no ‘energía’, y ya sabemos quién es la serpiente que menciona la Biblia. Esta ‘terapia’ no abre ‘chakras’, pues no existen, pero sí abre a la persona a energías demoníacas. 

(DLF): Entonces quien asiste a estas terapias ¡está jugando con fuego!, buscando relajamiento o curación, y en realidad está metiéndose al peligroso mundo de lo oculto, invitando al demonio a entrar, ¡poniendo en grave riesgo la salud de su alma! Y seguramente lo mismo sucede con el ‘reiki’ y los demás ‘tratamientos alternativos’ que ofrecen en dichos centros.
SE: Así es. Muchas posesiones satánicas tienen su origen en estas prácticas.

(DLF):¿Recuerda Ud. algún caso concreto?

SE: Sí, el de una religiosa a la que un familiar llevó a esta ‘terapia de piedras’. Al principio se sintió bien, pero pronto empezó a experimentar un extraño cansancio; al leer su breviario sentía sueño; olvidaba rezar su Rosario, le empezó a dar acedia (desgano por las cosas de Dios). Cuando empezó a haber manifestaciones como ruidos extraños y objetos que caían, su superiora, preocupada, pidió se examinara el caso. Se descubrió acción demoníaca propiciada por aquel tratamiento.

(DLF): Muchos católicos acuden porque no ven nada raro, parece un consultorio normal. 

SE: ¡Qué ingenuos!, ¿qué esperan encontrar?, ¿olor a azufre? Al demonio le gusta actuar disimuladamente, que creamos que no está, más aún, que no existe.

(DLF): Además en esos lugares cuidan no tener nada que ‘espante’ a los clientes.

SE: No los espanta antes, ¡los espantará después!

(DLF): Y ¿qué hay del aceite que untan al paciente y piden que continúe untándoselo? Un exorcista dijo que hay sustancias que pueden ser ‘maleficadas’ en rituales satánicos, y quien las toma o unta puede quedar bajo influencia de Satanás.

SE: Es muy riesgoso untarse algo de origen desconocido, sobre todo en un sitio así.

(DLF): Preocupa que católicos, incluso sacerdotes y religiosas, desoigan su conciencia, desobedezcan a la Iglesia y acudan a estas prácticas. Si quieren calorcito en la espalda, ¡que usen un cojín eléctrico o una botella de agua caliente!, que recurran a los recursos médicos legítimos que Dios pone a su alcance, pero ¡que no le sean infieles! 

SE: Así es. Dicen: ‘¡qué exagerados!’, ‘no pasa nada!’, ‘sólo son piedritas’, ‘¡ustedes exorcistas ven al chamuco en todos lados!’, y por ignorancia, por incredulidad, acuden a estas terapias y luego experimentan manifestaciones demoníacas. ¡Si vieran lo que nosotros vemos, saldrían corriendo, en lugar de ir allí y tener luego la necesidad de ser exorcizados!

(DLF): Agradecemos esta entrevista y sus claras respuestas. Esperamos en Dios que sirva para que nuestros lectores comprendan que si acuden a estas nefastas ‘terapias’, cometen un pecado grave, y ponen en riesgo su salvación y la de quienes sigan su mal ejemplo y recomendación.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6863Domingo, 31 de julio de 2016, 14:00 horas
Ir a misa es bueno para la salud
Inquietud médica

Hace ya muchos años, unos quince, leí en Selecciones del Reader Digest un artículo que me llamó la atención. Un grupo de médicos hizo un estudio, muy bien documentado como acostumbran hacerlo nuestros primos del Norte, sobre la incidencia de la oración en la salud de los enfermos, y constataron que aquellos enfermos que oraban o aquellos por quienes otros oraban, recuperaban más pronto la salud que aquellos que no oraban o por quienes no oraban. No recuerdo la estadística, pero sí que uno de los doctores que expuso este estudio concluía diciendo que desde el momento en el que él supo esto, comenzó a orar por sus pacientes.

Ahora, con la misma inquietud médica, un estudio denominado Association of religious service attendance with mortality among Women (Asociación de asistencia a servicios religiosos con la mortalidad entre mujeres), elaborado por un grupo de científicos de la Harvard Chan School of Public, nos informa que las personas que asisten a Misa o que practican alguna religión tienen un 33 por ciento menos riesgo de fallecer en comparación con los que no asisten a la Iglesia. 

El estudio relacionó los datos disponibles sobre asistencia a servicios religiosos y mortalidad entre mujeres. Se asociaron las estadísticas que se tenían desde 1992 a 2012 entre 74,534 mujeres, considerando también otros factores demográficos, antecedentes clínicos y estilos de vida. 

  La investigación muestra que las mujeres que acuden a la iglesia al menos una vez a la semana tienen 27% menos riesgo de muerte asociada a enfermedades cardiovasculares y 21% menos riesgo de muerte relacionadas con el cáncer.

  La conclusión del estudio es contundente: la asistencia frecuente a servicios religiosos (como la Misa) está asociado con un riesgo significativamente menor con la muerte. «La religión y la espiritualidad está siendo un recurso poco apreciado que los médicos deberían explorar con sus pacientes», remata la investigación.

Para realizar este estudio se consultó la estadística hecha durante diez años acerca de setenta y cinco mil mujeres, que muestra que las que asisten regularmente a Misa al menos una vez a la semana tienen menos riesgo de muerte asociada a enfermedades cardiovasculares o al cáncer.

Los médicos que realizan este estudio concluyen diciendo que la religión y la espiritualidad están siendo un recurso poco apreciado que los médicos  deberían explorar con sus pacientes.  

Cuando yo era joven, había allá por el Monumento de la Revolución un famoso médico muy popular por la exactitud de sus diagnósticos y por lo acertado de sus tratamientos; me acuerdo que en la receta que daba a sus pacientes ponía, como una medicina, el ir a Misa los domingos, ¡y los enfermos le hacían caso!

La fe es salud

Cuando vamos a misa yo creo que en lo que menos pensamos es en que sea saludable para el cuerpo. Ciertamente una de nuestra oraciones favoritas a Dios es para pedirle que nos dé la salud a nosotros o a algún ser querido, incluso algunos sacerdotes han celebrado las famosas misas de sanación porque constatan que los fieles tienen necesidad urgente de la salud del cuerpo y del alma. Cada Misa que celebramos es una Misa de sanación. No se necesita una Misa especial.

La enfermedad vuelve al hombre especialmente vulnerable y necesitado de la misericordia de Dios y por eso Jesús nos dejó como mandato no sólo el predicar el Evangelio, sino el visitar y ungir a los enfermos. Sería muy interesante un estudio médico sobre la efectividad del sacramento de la Unción de los Enfermos en sus pacientes. La experiencia sacerdotal nos enseña que este santo sacramento actúa maravillosamente en los enfermos, dándoles fortaleza para luchar contra su enfermedad, serenidad, tranquilidad del alma y muchas veces, muy frecuentemente, dándoles la salud del cuerpo.

Nuestros ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión nos pueden dar también su experiencia constante del bien que hace a los ancianos y enfermos el recibir semanalmente la sagrada Eucaristía y cómo se sienten acompañados por esta gracia hasta atravesar el difícil momento de la muerte. Son auxilios que nos regala Jesús a través de la Iglesia y de la comunidad cristiana.

La Misa es saludable

La Misa no es un seguro de vida contra la muerte, pero sí es un seguro de Vida Eterna que comienza ya desde esta misma vida.

Los que van a Misa reciben de una forma palpable los beneficios de la gracia divina que se manifiestan en una vida más sana, más ordenada, más integrada a la comunidad y más armónica en lo familiar.

La experiencia también nos dice que las familias que acostumbran ir a Misa dominical suelen ser más sanas en sus relaciones, más estables y más unidas. Si los papás van a Misa con sus hijos, suelen tener hijos buenos y respetuosos que difícilmente se echan a perder. ¿Cómo pueden portarse mal si el domingo anterior se han encontrado con Cristo vivo en la Eucaristía?

La comunidad es un apoyo saludable

Pertenecer a la Iglesia es saludable. El testimonio constante de los alejados que regresan al seno de la Iglesia es que en ella han encontrado a personas que se han vuelto su familia y que el apoyo que de ellas reciben les ha ayudado a superar crisis y problemas del pasado.

Por algo los primeros cristianos pensaban que era Dios mismo el que los añadía a la comunidad para poder salvarse.

Agradezcamos a Dios nuestra santa Misa

La próxima vez que vayamos a Misa dominical agradezcamos en familia la gracia de tener la tradición de asistir a Misa y reconozcamos los beneficios que de esa costumbre hemos recibido. Demos gracias a Dios por su gracia transformadora y saludable.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6855Mon, 25 Jul 2016 00:00:00 GMT
Escapulario del Carmen
¿Qué son los escapularios?

El otro día fui a la Basílica de Guadalupe y se me ocurrió pasar entre los puestos que invaden la calle frente a la Basílica. En varios de ellos vi en venta escapularios en gran cantidad. Escapularios de la Virgen, de Juan Diego, de san Judas y de San Charbel, que son los más populares; escapularios rojos, verdes, azules, blancos, amarillo y de todos los colores habidos y por haber. Me llamó la atención un “collar” hecho con escapularios de varios colores bellamente trenzados, formando un cordón multicolor para lucirse en el cuello. 

No cabe duda: los escapularios están de moda, una moda impuesta por el ingenio y la creatividad de los comerciantes en artículos religiosos para incrementar sus ventas. Pero, ¿qué es un escapulario?

Literalmente es una prenda que se lleva sobre los hombros colgando por delante y por detrás. Se usa a través de la historia en diferentes tipos de vestiduras y de uniformes, pero es, sobre todo, un hábito religioso. Es la ropa que usan los monjes y las monjas. Consiste en una tira de tela que se lleva sobre el hábito y en la que se borda el escudo de la comunidad a la que se pertenece.

El que lleva un escapulario es porque quiere pertenecer a esa orden o comunidad religiosa.

Cuando surgieron las órdenes religiosas, a finales de la edad antigua y principios de la edad media, se fundaron la “primera orden” para varones, la “segunda  orden” para mujeres y la “tercera orden” para laicos de ambos sexos que anhelaban pertenecer a la orden religiosa, pero que querían hacerlo desde su estado de vida propio.

Las terceras órdenes agruparon a muchos fieles laicos que se comprometían en un tipo especial de vida, en la pobreza, en la castidad dentro del matrimonio y en la obediencia a Dios y a sus ministros. Mediante la oración, la mortificación y las obras buenas, aunadas a ciertas prácticas características de la orden buscaban su santificación en medio del mundo. Se organizaban bajo la dependencia de la orden religiosa e incluso hacían una especie de votos que renovaban año con año. Estas terceras órdenes, bendecidas y propiciadas por la Iglesia, hicieron y hacen mucho bien entre los fieles laicos, de los cuales muchos han llegado a los altares, como santa Rosa de Lima, que era terciaria dominica.

Estos fieles no podían usar el hábito completo de la orden, pero se les concedía usar un “mini hábito”, es decir, el escapulario reducido a su mínima expresión.

Hay escapularios de los dominicos, mercedarios, franciscanos, agustinos, carmelitas y demás órdenes y comunidades religiosas. El más conocido y usado, sin duda, es el escapulario de la Virgen del Carmen.

El Carmelo

En las costas de Palestina, hacia el mar Mediterráneo, hay una montaña escarpada que domina sobre el mar. Es el monte Carmelo. En el Antiguo Testamento vivió allí el profeta Elías, y desde allí hacía oración para que lloviera sobre aquella tierra que padecía sequía desde hacía varios años. Dios le hizo caso y un día vio en el horizonte una nubecita, del tamaño de una mano, que se acercaba hacia la tierra firme. Aquella nubecita trajo la lluvia esperada.
Elías, desde entonces, meditó en el Mesías que era esperado como una lluvia salvadora para su pueblo, y en la Madre del Mesías, que sería como aquella nube que trajo la lluvia. Muchos siglos después nació Jesús, de María la Virgen.

Sobre ese monte hubo, después de Elías, una comunidad de profetas que adoraban a Dios y pedían la venida del Mesías. Esa comunidad reconoció en Cristo al esperado y desde entonces en ese monte se veneró a la Madre del Mesías, a María, a la que llamaron cariñosamente “Estrella del mar”, Stella Maris.

Un 16 de julio, en el S. XI, la Virgen María se apareció al superior de la Orden Carmelitana, San Simón Stock, y le dio las reglas de su Orden. Según la tradición le entregó al santo un escapulario de color café con el escudo de la Orden y prometió a los que lo llevaran salir del Purgatorio al siguiente sábado después de su muerte. A esto se le llama el “privilegio sabatino”.

La Virgen pudo prometer esto porque llevar el escapulario del Carmen es un compromiso de vivir en oración, en mortificación y en obras buenas, medios clásicos que la Iglesia ofrece a sus fieles para hacer penitencia por sus pecados.

El escapulario del Carmen debe ser impuesto por un sacerdote a los que acepten santificarse en el amor e imitación de María y en la recepción frecuente de la Eucaristía.
¿Verdad que no es tan fácil usar un escapulario?
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6846Domingo, 17 de julio de 2016, 14:00 horas
El poder liberador de la Medalla de San Benito
Unas de las más grandes posesiones diabólicas que se conocen, según fueron reportadas en varios libros con documentación histórica precisa, es aquella de los dos hermanos Burner de Illfurt (Alsazia), quienes fueron liberados tras una serie de exorcismos en 1869. El exorcista Gabriele Amorth refiere en un libro que entre las graves irreverencias y desprecios que el demonio quería hacer, era provocar la volcadura de la carroza que trasportaba al exorcista, quien iba acompañado de un monseñor y de una religiosa. Pero el demonio no pudo llevar a cabo su propósito porque, en el momento en que la carroza partía, le fue dada al cochero una medalla de San Benito, con el propósito de que lo protegiera, y el cochero se la había metido a la bolsa muy devotamente. 
 
Algo de historia

Los orígenes de la medalla de San Benito datan de siglos atrás. El Papa Benedicto XIV ideó el diseño y lo aprobó en 1742, concediendo indulgencias a quien la llevara con fe. En la parte trasera está san Benito, quien sostiene en la mano derecha una cruz que se eleva hacia el cielo, y en el brazo izquierdo el libro abierto con la santa Regla. En el fondo hay un altar; se encuentra también un cáliz del que sale una serpiente, que recuerda un episodio de la vida del santo cuando unos monjes quisieron envenenarlo y él, haciendo la señal de la cruz, hizo que la copa se rompiera en pedazos.

Alrededor de la medalla están acuñadas estas palabras: “EIUS IN OBITU NOSTRO PRESENTIA MUNIAMUR” (Podemos ser protegidos con su presencia en la hora de nuestra muerte). Al frenet de la medalla se encuentra la cruz de San Benito y las iniciales de un texto. Estos versos son muy antiguos. Aparecen en un manuscrito del siglo XIV que testimonian la fe en el poder de Dios y del santo. La devoción a la medalla y de la cruz de san Benito se hizo popular en el año 1050 después de la curación milagrosa de un joven llamado Brunone, hijo del Conde Ugo de Eginsheim en Alsazia. Brunone, dicen algunos, fue curado de una gravísima enfermedad después de que se le impuso la medalla de san Benito. Años más tarde se hizo monje benedictino y llegó a ser Sumo Pontífice: San León IX, quien murió en 1054. Entre los protagonistas de la difusión de la medalla hay que incluir a san Vicente de Paul.

Las gracias que los fieles han obtenido con la medalla y la cruz de san Benito son: su poderosa intercesión contra los maleficios y otras influencias diabólicas; el alejamiento de personas que tienen malas intenciones; la curación de los animales que padecen epidemias o maleficios; la ayuda a superar las tentaciones; las imaginaciones y vejaciones del demonio sobre todo contra la castidad; la conversión de un pecador, particularmente cercano a la muerte; destruir o hacer ineficaz un veneno; alejar las epidemias; la restitución de la salud de quienes sufren cálculos y hemorragias; ha ayudado a evitar contagios; a que las madres a punto de abortar reciban la ayuda divina para no hacerlo, y a salvar de los relámpagos y las tempestades.

Explicación de las iniciales:

C.S.P.B. (Crux Sancti Patris Benedicti) La Cruz del Santo Padre Benito
C.S.S.M.L. (Crux Sacra Sit Mihi Lux) La Cruz Santa sea mi Luz.
N.D.S.M.D. (Non Drago Sit Mihi Dux) No sea el demonio quien me conduzca. 
V.R.S. (¡Vade Retro, Satana!) ¡Aléjate Satanás!
N.S.M.V. (Numquam Suade Mihi Vana) No me atraigas a la vanidad. 
S.M.Q.L. (Sunt Mala Quae Libas) Son malas tus bebidas.
I.V.B. (Ipse Venena Bibas) Beve tú mismo tus venenos.

Finalmente, es preciso recordar que la medalla de san Benito no es un amuleto ni nada por el estilo. Es, ante todo, un modo de recordar la presencia de Dios en nuestras vidas y un símbolo de nuestro deseo de servirle y amarle a través del servicio a los demás.

Para la medalla de san Benito se emplea una bendición especial.
La encuentras aquí:  bit.ly/29nKGZW
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6837Domingo, 10 de julio de 2016, 14:00 horas
Cincuenta años de cambios en la Iglesia y en el mundo
La Iglesia se ha renovado en los últimos cincuenta años –a partir del Concilio Vaticano II–, de una manera vertiginosa y como nunca lo había hecho a lo largo de sus veinte siglos de existencia. El motivo primero ha sido la decisión del Papa Juan XXIII de lanzar a la comunidad cristiana hacia un aggiornamento; es decir, una puesta al día, teniendo como base el Evangelio y la Tradición, pero como desafío las nuevas respuestas a los tiempos modernos. El motivo segundo ha sido el dinamismo incesante del progreso científico y tecnológico, los cambios sociales y las transformaciones culturales que se han vivido en estos mismos años.

Es en este cincuentenario en el que se coloca el sacerdocio de Norberto Rivera Carrera. Fue ordenado sacerdote por el Papa Pablo VI, quien tuvo la enorme responsabilidad de implementar el Concilio y darle forma a la renovación interna de la Iglesia en medio de crisis profundas y vientos nuevos de esperanza. Fue nombrado obispo, arzobispo y cardenal por Juan Pablo II, quien recorrió los caminos del mundo en su incasable peregrinar por todos los rincones de la tierra, dándole un rostro distinto al ministerio de Pedro, influyendo en los cambios políticos al final del siglo XX y mostrando la vitalidad y solidez del Evangelio al comenzar el tercer milenio de Jesucristo, acorde también a la cultura de la comunicación y de la imagen. Fue colaborador de Benedicto XVI, siempre preocupado por el desgaste de la fe, los pecados de la Iglesia y el relativismo imperante en el mundo entero. Y finalmente, es amigo confiable y cercano del Papa Francisco, quien insiste en la importancia del testimonio de todo cristiano, especialmente de los ministros, que deben ser servidores de la Iglesia y del mundo. La doctrina está escrita y debe ser presentada claramente, pero lo que transforma a las personas es el testimonio de la propia experiencia del Dios de misericordia.

De allí que el sacerdocio de Norberto se ha desarrollado, primero, para mostrar la novedad de la eclesiología del Vaticano II como formador y profesor en el seminario de Durango y en la Universidad Pontificia de México. Muy pronto recibió el episcopado para emprender tareas difíciles como reorientar la formación sacerdotal en Tehuacán y enfrentar la crítica situación por los pecados de la Iglesia, estando ya en la Arquidiócesis Primada, junto a los cambios culturales en la Ciudad de México, acordes al cambio de época que se vive en el mundo entero. En medio de un ambiente social, cada vez más crítico hacia las autoridades en general y hacia los representantes de la Iglesia en particular, ha debido caminar con enorme fortaleza espiritual para no sucumbir ante la crítica injusta y despiadada de un sector altamente hostil a través de los medios de comunicación. No cabe duda que, desde una plena confianza en la Providencia de Dios, ha conservado la paz interior, y ha sabido desempeñar con una gran dignidad su ministerio episcopal en esta inmensa ciudad, en medio de muchas adversidades.

Se ha distinguido por su prudente presencia ante los medios de comunicación, por su constancia como Pastor en la Catedral de México y como fiel custodio de María en el Tepeyac. Debemos destacar sus amplios recorridos en las visitas pastorales, su gran responsabilidad en las visitas pontificias, su trabajo sinodal con el Consejo Episcopal, su cercanía con movimientos, religiosas y clero en general. Su firmeza ante decisiones necesarias y su apertura al diálogo ante muchas circunstancias que lo ameritan. También debemos señalar su cercanía con círculos gubernamentales y empresariales con el ánimo de tender puentes como corresponde a su ministerio de Pastor y no de construir muros que aíslan y dividen.

Cincuenta años intensos en medio de un mundo intenso, pero especialmente en medio de este México lleno de posibilidades, aunque también de injusticias, un pueblo envuelto por la violencia criminal y marcado por su confianza en Dios y su amor a María de Guadalupe. Son muy elocuentes las palabras del Papa Francisco al concluir su visita a nuestro país, “les aseguro que por allí en algún momento sentía como ganas de llorar al ver tanta esperanza en un pueblo tan sufrido”. 

Cómo será la experiencia de un Pastor que ha recorrido esta realidad durante cincuenta años, dando sentido a su vida, sirviendo a sus hermanos en nombre de Jesucristo. Norberto Rivera Carrera es un hombre de su tiempo, marcado por el torbellino de nuestra historia reciente, pero también y, sobre todo, es un hombre de Iglesia que ha vivido gozosamente inmensas bendiciones de Dios junto a la exigencia de la evangelización de un mundo árido y frío que necesita de Jesucristo.

Sólo queda decir con fe sencilla y auténtica: ¡Gracias, Santa María de Guadalupe, por caminar siempre en medio de nosotros, gracias Señor por tu infinita misericordia!
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6829Domingo, 03 de julio de 2016, 14:00 horas
Padres "cavernícolas" que nos quitan los miedos
Tendría yo unos ocho o diez años cuando mis padres, por primera vez, me llevaron al mar. “No te apartes mucho de la orilla, hijo”, me rogaba mi madre, visiblemente angustiada. “Déjalo, yo estaré siempre cerca de él”, respondía mi padre, que no tenía, ni tuvo nunca, miedo al agua. Aquella vez regresé a casa muy rojo de la espalda a causa del sol y la sal, pero también con unas ganas enormes de volver a la playa. ¿Cuándo sería esto? Sólo Dios podía saberlo.

¿Qué tiene el mar que nos asombra? Yo podría estarme contemplándolo un día entero sin pestañear, en silencio absoluto. Me gusta el rumor de sus olas, su misterio, y comprendo perfectamente el estupor que sintió un amigo mío cuando, ya adulto, fue por primera vez al puerto de Tampico. Allí le dijo quien lo había llevado allá: “Mira, Lino, eso es el mar”. El pobre –hijo de la árida altiplanicie potosina– se quedó mirando a través de la ventanilla del auto en el que iba, tragó saliva durante un rato y dijo por fin: “¡Cuánta agua, cuánta agua!”. 

A los once años me llevaron a un río. Entonces me dijo mi padre: “Te enseñaré a nadar”. Acto seguido, me metió en lo hondo y me mostró cómo había que hacer para aprender el arte de flotar; pero al punto sucedió algo inesperado, y fue que al mirar que empezaba a tragar agua, mi madre gritó suplicando que tuvieran piedad de mí y me dejaran en paz. En efecto, me dejaron en paz, pero con el triste resultado de que nunca aprendí a nadar. Hasta el día de hoy no sé cómo se hace. Y me digo a mí mismo: “¿Por qué prestó atención mi padre a aquellos gritos de terror? ¡Ah, debió haberlos ignorado!”. 

A veces me da por pensar que si Dios quiso que tuviéramos un padre, fue para que hubiera alguien en este mundo que nos obligara, con la fuerza de su autoridad, a vencer nuestros miedos y enfrentarnos al mundo verdadero. El amor de la madre es tierno, incondicional, cálido, y si no saliéramos nunca del nido, mejor para ella. ¡En cambio el amor del padre!... Aquél es centrípeto; éste, centrífugo; aquél nos quiere cerca para acariciarnos; éste, lejos para que cumplamos con nuestros deberes; aquél mima, pero éste exige. Y los dos son necesarios. Casi me atrevería a decir que si no fuera por nuestro padre, que es por lo regular quien nos invita a medir nuestras fuerzas interiores con los obstáculos del exterior, jamás aprenderíamos a hacer nada de aquello que se aprende sólo al precio de arriesgar la vida. ¿Aprenderíamos, por ejemplo, a conducir? Lo dudo: ¡es tan peligroso manejar un coche! Podríamos atropellar a alguien, chocar, volcarnos, o qué sé yo, y a nuestra madre todo eso le causa mucho miedo. Pero el padre quiere que aprendamos a hacerlo, y entre más pronto mejor. “Aunque tiembles –nos dice–, tienes que hacerlo”. Yo, por mi parte, aprendí así: íbamos mi padre y yo por una carretera solitaria en plena noche cuando de pronto frenó el auto hasta detenerlo, se bajó de él y me ordenó: “Anda, ahora manéjalo tú”. Yo protestaba, decía que no, imploraba misericordia, pero un padre, un padre verdadero, no se deja ablandar nunca con esta clase de ruegos. Mientras conducía, yo iba tragando saliva, esa es la verdad, pero no creo que hubiese aprendido de otra manera. ¡A veces nuestro padre no tiene otro remedio que ser un poco cavernícola en sus métodos para que los hijos nos atrevamos a hacer lo que tanto miedo nos da!

Cuenta George Steiner en La barbarie de la ignorancia –un libro de preguntas y respuestas: un libro-entrevista, en fin– que, cuando vino al mundo, lo hizo sin poder mover el brazo y la mano derechos… Pero escuchemos aunque sólo sea un fragmento de lo que el famoso humanista inglés confesó a Antoine Spire en aquella larga conversación:  
Antoine Spire: “Dice usted que nació minusválido de la mano y del brazo derechos, y que cierta dosis de voluntarismo de su padre… Porque hay un voluntarismo cultural y se necesita un asombroso voluntarismo para forzarlo a escribir con la mano derecha minusválida. Creo que le ataban la mano izquierda a la espalda, para obligarlo a escribir con la derecha. ¡Sería incomprensible hoy día!” 

George Steiner: “Pues verá: ¡lo siento por hoy día! Una vez aprendido el hecho de que un pequeño hándicap es, al contrario, un gran privilegio, es decir, una escuela de esperanza, una escuela de la voluntad donde se califica cada progreso, el hecho de que para atarse los lazos de los zapatos uno necesite un año de ejercicio (cuando ya existían los cierres de cremallera)… es de eso precisamente de lo que estamos hablando: o sea, en lugar de decirle al niño: ‘Pobrecito, te facilitaremos las cosas’, se le dice: ‘¡Qué suerte tienes, te las haremos más difíciles!’… Hoy, cuando todas las terapias son terapias de facilidad, creo que es mucho más difícil crecer con alegría… En mi padre no había nada de sádico ni de siniestro, al contrario: cuando llega el éxito es una risotada de alegría”.

¡Dios mío, qué métodos tan jurásicos y pleistocénicos! Y, sin embargo, a veces funcionan bastante bien. Si su padre se hubiera apiadado de él, George Steiner jamás habría puesto a utilizar su mano paralizada, y tal vez hasta se hubiera pasado la vida lamentándose de su triste suerte. Pero, para su fortuna, tuvo un padre, un padre que le ataba la mano izquierda para obligarlo a ejercitar la otra, aquella con la que ha escrito esa cantidad enorme de libros imprescindibles que conocemos. ¿Un método demasiado cavernícola? Júzguelo el lector.

Por mi parte, no puedo sino dar a Dios las más sinceras gracias por habernos dado un padre que nos incite a hacer aquello a lo que nunca nos hubiéramos atrevido por miedo, por pereza o por lo que sea. Dios es sabio y quiso que tuviéramos un padre. Por algo será. 

Pero el padre, para cumplir su función, tiene que ser realmente un padre, y no una madre. Porque si el padre se volviera maternal, ¿qué sería de nosotros? ¡Dios mío, no quiero ni pensarlo!
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6813Domingo, 19 de junio de 2016, 14:00 horas
¿Crees en los horóscopos o en Dios?
Un gran número de personas en todo el mundo leen o escuchan su horóscopo, algunos lo hacen por curiosidad, otros por diversión, para reírse un rato; pero otros lo hacen con toda seriedad, tal vez movidos por la inseguridad, la desesperación o la ignorancia, pero en el fondo creyendo supersticiosamente lo que ahí se dice. Tal vez tú también lo hayas consultado, pero ¿qué buscas al hacerlo?, ¿de verdad crees lo que ahí te pronostican?, o dices como muchos: “no creo, pero por si las dudas”.

Veamos qué significa la palabra horóscopo, ¿de dónde proviene?, ¿qué alcances podría tener?, ¿qué dice la ciencia sobre ellos?, y sobre todo ¿qué nos dice la fe?  

Empecemos viendo su raíz etimológica. La palabra horóscopo proviene del griego: “ὥρα”, “hora” y “σκοπέω” o “skopeo” que significa “examinar” u “observar”; pero, aunque por su origen sería simplemente examinar la hora, se podría definir como: la supuesta adivinación de tu futuro y la descripción de los rasgos de tu personalidad, tomando en consideración la posición de los astros en la hora y el día en que naciste. Por esta fecha se te asigna un signo del Zodiaco, el cual de acuerdo a su posición en el firmamento, determinaría como eres y lo que te sucedería cada día de tu vida.

Tenemos noticias de que ya los antiguos caldeos usaban los horóscopos, también los chinos, los egipcios, los griegos y los romanos los usaron, pero su fuente de inspiración ha ido cambiando a lo largo de la historia, y van desde la asignación de un dios pagano a la persona que nace en tal o cual fecha, hasta la determinación de la personalidad y de su futuro por la posición de su signo zodiacal en el día que nació.

Es muy importante no confundir la astronomía (ciencia que estudia los astros, sus posiciones, movimientos y todo cuanto existe relacionado a los mismos) con la astrología que es una especulación, sin base científica, que predice o adivina el futuro de los seres humanos, basándose en la posición de los astros. Cierto es que éstos de alguna manera lejana e indirecta influyen en los seres humanos. Veamos. Nosotros formamos parte de un universo cuyos cuerpos se influyen mutuamente y que, los más cercanos afectan directa y físicamente a nuestro planeta, como por ejemplo: en los vientos,  las mareas, las estaciones, etc., y que a su vez esto influye en las realidades corporales del hombre (las alergias, las cefaleas, etc.) terminando por afectar algunos de los sentidos internos (como la imaginación y la memoria o hasta los instintos –afirma Santo Tomás de Aquino–) lo cual tiene consecuencia en los estados anímicos, la concentración, el desenvolvimiento en el propio trabajo, etc. Sin embargo, más allá de una influencia física directa, los astros no puedan predecir o determinar los actos libres del hombre.

Si se acepta lo que dicen los astrólogos en sus horóscopos se caería en la negación de la libertad humana y la Providencia divina; se afirmaría el fatalismo y el determinismo absoluto, y se desembocaría en la superstición y la idolatría. 

¿Qué dice la ciencia sobre los horóscopos? Sencillamente, que son una farsa. Que el zodiaco es una franja imaginaria en el firmamento donde aparecen 12 o 13 constelaciones (que los astrólogos no se ponen de acuerdo). Que las únicas fuerzas que ejercen estos astros sobre la tierra son: la de gravedad y la electromagnética (pero que en este sentido la computadora que tenemos delante, ejerce más estas fuerzas sobre nosotros que aquellos astros). Que si se dividieran los 12 signos zodiacales entre la población mundial, 7 mil millones de habitantes, daría como resultado que a más de 500 millones de personas les pasaría lo mismo, todos ellos estarían caminando por los mismos triunfos o derrotas de la vida.

Y nuestra fe ¿qué dice? El Catecismo de la Iglesia Católica (CEC) en el número 2116 nos enseña que: “Todas las formas de adivinación deben rechazarse: el recurso a Satán o a los demonios, la evocación de los muertos, y otras prácticas que equivocadamente se suponen ‘desvelan’ el porvenir (cf. Dt 18, 10; Jr 29). La consulta de horóscopos, la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y de suertes, los fenómenos de visión, el recurso a ‘mediums’ encierran una voluntad de poder sobre el tiempo, la historia y, finalmente, los hombres, a la vez que un deseo de granjearse la protección de poderes ocultos. Están en contradicción con el honor y el respeto, mezclados de temor amoroso, que debemos solamente a Dios”.

Conclusión

Querer conocer el futuro es una gran tentación, sobre todo si se plantea como una herramienta para tomar siempre las decisiones correctas. Consultar el horóscopo para este propósito, implica un deseo desordenado de querer dominar el tiempo, lo cual no nos compete y caeríamos en pecado grave, además de que quien se aficiona a esta práctica abrirá la puerta a los demonios, a los poderes ocultos de los que habla el Catecismo.  

Hemos de rechazar tajantemente este tipo de adivinación y poner nuestro futuro en las manos de Dios, Él es Padre amoroso y Providente sabe lo que necesitamos y está al pendiente de nosotros. Confiemos en Él y no en las criaturas, porque esta es nuestra auténtica previsión del futuro y nuestra fuerza para emprenderlo: “Yo, Señor confío en ti; yo te he dicho: ¡Tú eres mi Dios! Mi vida está en tus manos” (Sal 31,14).
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6804Domingo, 12 de junio de 2016, 14:00 horas
II Congreso Eucarístico Arquidiocesano
El amor de las cristianas

En el mundo y en la Iglesia la mujer tiene un papel muy importante. En los hogares católicos ella es no sólo la trasmisora de la vida, sino la trasmisora de la fe. De ella, primordialmente, aprendemos a amar a Dios y a vivir como Dios manda.

Lo mismo sucede a nivel de Iglesia estructura. Aunque la mujer no forma parte de la directiva de la Iglesia, es la guardiana de la fe y la impulsora del amor cristiano.

A la mujer y a su amor a Dios debemos muchas de las iniciativas que han renovado nuestra vida cristiana a lo largo de los siglos, y los católicos reconocemos, recordamos y agradecemos su labor histórica. Grandes mujeres han sido santa Catalina de Siena, santa Juana de Arco, santa Teresa de Ávila y, ya en nuestros días, la inspiradora Teresa de Calcuta.

A la mujer en la Iglesia le debemos, de manera muy especial, el amor a Cristo y el culto a su divino amor.

La fiesta de Corpus Christi tuvo su origen en la insistencia de santa Juliana de Mont Cornillón que logró que el Papa Urbano IV, en el año de 1264, instituyera esta fiesta para toda la Iglesia.

La devoción al Sagrado Corazón de Jesús se debe a otra monjita, santa Margarita María de Alacoque, que logró que el Papa Pío IX, en 1856, extendiera la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús a toda la Iglesia.

San Juan Pablo II Instituyó la fiesta de la Divina Misericordia motivado por una monjita paisana suya, santa Faustina.

El amor de una laica francesa, Marie Baptistine Tamisier, logró que en el año de 1881 se realizara el primer Congreso Eucarístico Internacional en la Ciudad de Lille en Francia, y que de allí en adelante se siguieran convocando en diferentes ciudades del mundo bajo la autoridad del Papa y, a veces, con asistencia del mismo Papa. Este año se celebró en Filipinas, en la Ciudad de Cebú el LI (51) Congreso.
 
¿Qué es un Congreso Eucarístico?

Muy pronto la idea del Congreso Eucarístico se extendió por toda la Iglesia y ya no sólo se celebraron Congresos Internacionales, sino nacionales, diocesanos y hasta parroquiales. Nosotros estamos preparando nuestro II Congreso Arquidiocesano para la semana que entra.

Este Congreso Eucarístico es una fiesta en torno al Sacramento de la Eucaristía a la que están invitados todos los miembros de la comunidad arquidiocesana y de otras iglesias del mundo para adorar a Jesús presente en la Eucaristía, para celebrar en comunión el santo sacrificio de la Misa, para profundizar en la doctrina de la Eucaristía, para agradecer el don de la Eucaristía y para alegrarnos porque Jesús sigue presente entre nosotros y porque podemos tener un encuentro con Él, vivo en la Eucaristía.
 
La Eucaristía nos une

Nuestro Congreso Arquidiocesano tiene como objetivo: Propiciar que los fieles de la Arquidiócesis de México conozcan, celebren y vivan cada vez mejor el Misterio Eucarístico para amar, adorar, hacer vida y compartir este Misterio, con toda la riqueza pastoral que emana de Él.

La Ciudad de México, a pesar de la crisis actual de desacralización que se da a nivel universal, es todavía respetuosa de los valores religiosos en sus diferentes manifestaciones. Los católicos, en particular, manifestamos un especial amor a Cristo presente en la Eucaristía, y éste se manifiesta en el apego tradicional a la Primera Comunión de los niños, preparada siempre con mucho cuidado y devoción. También se manifiesta ese amor en la constante demanda de la celebración de la Misa en los momentos más importantes de nuestra vida. Todo lo celebramos con Misa, desde el nacimiento hasta la muerte.

Por eso este Congreso es tan importante para nosotros, porque responde a nuestra vida misma y a lo que amamos. También amamos las fiestas, y el Congreso nos da la oportunidad de unirnos a los católicos de toda la Ciudad en una fiesta Eucarística que nos va a unir en torno al que es el Centro de nuestra vida de fe.
 
Motivación para la Evangelización

El Congreso se realizará en un momento en el que tanto los ministros ordenados como los laicos estamos empeñados en una Misión Permanente que nos lleva a evangelizar de una forma renovada y ciertamente urgente.
El testimonio del Congreso deberá servir para ayudar a la transformación de nuestro entorno en una comunidad más digna, en la que crezca el aprecio de la justicia, de la paz y de la misericordia con los que siempre están con nosotros, los pobres en todos los sentidos.

Nuestro Congreso es un acontecimiento histórico que no podemos perdernos, punto de referencia en el futuro y experiencia gozosa en nuestro presente.

Si amamos a Cristo y creemos en la Eucaristía, seremos protagonistas de este II Congreso Eucarístico Arquidiocesano.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6795Domingo, 05 de junio de 2016, 14:00 horas
3 cosas que te urge SABER sobre la peligrosa iniciativa del Presidente
Hace años, ser una persona con preferencias homosexuales era considerada una patología psicológica.

Hoy en día, hay marchas del ‘orgullo gay’ ¿Cómo se pasó de uno al otro extremo? Debido a un plan cuidadosamente estudiado, elaborado y financiado por lobbies internacionales que pretenden destruir la familia porque la ven como una institución arcaica y represora. Así fue como lograron que la OMS quitara la homosexualidad de la lista de padecimientos psiquiátricos. Luego promovieron la idea de que ser alguien con atracción por el mismo sexo era algo muy normal: en televisión y cine aparecieron personajes ‘gays’ que despertaban simpatía, y poco a poco la gente se fue acostumbrando a verlos con normalidad, y a tildar de homofóbico a quien no los aceptara.

Pero la realidad es que, por más propaganda que reciba, la homosexualidad no corresponde a una vivencia de la sexualidad ni madura ni equilibrada, y provoca, en quienes la padecen, daños físicos, psicológicos, morales y espirituales (ver los documentados artículos que sobre este tema publicó Desde la fe, del 12 de julio al 9 de agosto de 2015 en http://bit.ly/27SmLJd). Por ello la iniciativa gay que ha propuesto el Presidente de México, Enrique Peña Nieto, y que apoya su partido el PRI, es sumamente preocupante y un peligro para la Familia y el país. Entérate de lo que realmente se pretende con ella:

1. Que se alteren la Constitución y el Código Civil.

Se quiere establecer que el Matrimonio no es la unión de un hombre y una mujer, sino entre individuos, con lo cual, en primer lugar, las parejas con atracción homosexual pueden casarse y adoptar niños, lo cual es muy grave, porque no se respetaría el derecho superior del niño de ser adoptado por una pareja normal, es decir, por un padre y una madre. Y es que, un niño no es cosa, ni un objeto, ni una mascota. Además, hay muchos estudios científicos que demuestran el grave daño que sufre una criatura educada por una pareja con preferencias homosexuales. Y puesto que las uniones de personas del mismo sexo son estériles, se propicia otro grave mal: la fertilización in vitro y los vientres de alquiler. Y en segundo lugar, si el Matrimonio ya no es entre un hombre y una mujer, se abre la puerta a toda clase de preferencias aunque sean inmorales y absurdas: ¿por qué no podrá ser entre varios individuos, entre hermanos, entre padres e hijos, en fin, ¿cuál será el límite? ¡No habrá!

2. Que se alteren los libros de texto. 

Se pretende enseñar a los niños que no sólo existen hombres y mujeres, y que ser una persona con atracción por el mismo sexo es lo normal. En EUA ya se promueve a nivel de preescolar, un libro que dice que las familias están formadas por dos mamás o dos papás, y cuentos infantiles como ‘el rey y el rey’. Es una campaña intensiva y perniciosa para promover el estilo de vida homosexual desde la más tierna infancia. Y los padres de familia no podrán oponerse.

3. Que los niños puedan cambiar de género. 

Si un niño dice ‘soy Napoleón’, la maestra no lo pasa al frente y le pregunta: ‘cuéntanos cómo te fue en Waterloo’, sino le avisa a sus papás para que lo envíen a terapia psicológica. Pero si esta iniciativa es aceptada, sucederá, como ya viene pasando en otros países, que cuando un niño diga: ‘soy niña’, le darán por su lado, al instante adoptará un nombre femenino, tendrá nueva acta civil, y permiso de entrar a baños y vestidores de niñas.

Y tal vez dijo que era niña por una confusión que es normal a su edad, sin saber que su ingenua afirmación provocaría que los adultos a su alrededor se encargaran de alterarle su identidad sexual para siempre.

El sexo no está dado por una idea o un sentimiento, sino por la propia naturaleza.

Por más que una niña crea que es niño, tiene cuerpo de niña, ¿cómo va a usar un mingitorio?, ¿cómo le van a permitir entrar a bañarse desnuda entre sus compañeros?

Y esta ley no sólo afectará los baños y vestidores de las escuelas, sino de todo sitio público. A un baño de damas podrá entrar un hombre que vista de mujer o que diga que lo es, sin importar si su intención real es abusar de alguna usuaria de ese baño.

Como ves, si esta iniciativa del presidente Enrique Peña Nieto y su partido el PRI es aceptada, las consecuencias para nuestras familias serán desastrosas. Por ello, ¡¡no puedes quedarte con las manos cruzadas!! Sigue leyendo y pon en práctica algunas medidas urgentes que te proponemos a continuación:

3 cosas que te urge HACER 
ante la peligrosa iniciativa de Peña Nieto

1. Manifestación

Expresa tu oposición. Organízate con personas de tu iglesia para acudir a las marchas o manifestaciones de protesta contra esta iniciativa absurda.

Comparte en redes sociales los mensajes y videos que están circulando, en los que se denuncia la perversa ideología de género que hay detrás de esa iniciativa, y las graves consecuencias que tendría.

Participa firmando las peticiones a los legisladores para exigirles que no la aprueben. Puedes firmar aquí:  bit.ly/1NHdcGg  y también aquí: bit.ly/1TlWePY

Pon mucha atención para saber qué legisladores apoyan esta iniciativa, y tómalo muy en cuenta para no votar por su partido en futuras elecciones.

2. Educación

No dejes la educación sexual de tus hijos en manos de la escuela. La educación de los niños, en primer término, es un derecho y una obligación de los padres, la escuela sólo debe ser subsidiaria de esta labor y no hacerlo nunca contra los valores de los padres de familia. Si se alteran los libros de texto, siéntate a leer con tus hijos las partes que contengan propaganda de género, y explícales que el verdadero Matrimonio sólo puede ser entre un hombre y una mujer, que eso es lo natural y lo sano, y lo moralmente correcto de acuerdo a nuestros valores cristianos. Tienes el derecho a darles una educación conforme a tus principios y valores.
3. Oración

Lo más importante de todo: la oración, que tiene una fuerza muy poderosa. 
Ora todos los días, individualmente, en familia, con tu comunidad parroquial y también con compañeros de estudio o de trabajo, para pedir al Señor que no prospere esta diabólica iniciativa.

El Presidente Enrique Peña Nieto y muchos legisladores dicen ser católicos y pese a ello hacen cosas que contradicen y ofenden profundamente a Dios, como es propugnar por estos falsos derechos; ruega para que entiendan que ponen en peligro su salvación eterna y que recuerden que un día tendrán que entregarle cuentas a Dios de cómo ejercieron el poder que les concedió tener. 

Reza diario el Rosario, para pedir a María que ruegue por nuestras familias.

Si vas a recoger a tu niño o niña a la escuela, aprovecha el tiempo que esperas a que salga, para juntarte con otras mamás o papás, y rezar juntos un Avemaría o un Padrenuestro, para que no prosperen los ataques contra la familia. Puedes emplear y difundir esta oración:

Oración por la defensa
del Matrimonio

Padre Eterno:
Tú que nos creaste
a Tu imagen y semejanza,
hombre y mujer nos creaste,
para unirnos y ser fecundos,
no permitas que prosperen
proyectos e iniciativas humanos
que atenten
contra la obra de Tus manos.

Líbranos de la tentación
de inventar o aceptar
una creación alternativa
que desdeñe Tu divina voluntad.

Danos la gracia y el valor,
de promover y defender
Tu sabio designio de amor
para el Matrimonio y la familia,
bajo el amparo y la guía
de Jesús, José y María.
Amén.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6787Domingo, 29 de mayo de 2016, 14:00 horas
¿Diaconisas en la Iglesia Católica?
Lo que dijo el Papa

El Papa Francisco es un pastor con olor a oveja, y aprovecha cuanta oportunidad tiene para hablar con los fieles y escuchar lo que ellos siempre tienen qué decirle al Vicario de Cristo.

El jueves 12 de mayo tuvo una reunión con religiosas que participaban en la Asamblea Plenaria de las Superioras Generales, y dentro de esa reunión escuchó lo que tenían que decirle aquellas monjitas, siempre inquietas por servir más y mejor.
Una de ellas le pidió al Papa crear una comisión especial para estudiar la posibilidad de volver a la práctica de las diaconisas como se usó en la Iglesia apostólica y entre los primeros cristianos.

El Papa contestó con la sencillez que lo caracteriza y, entre otras cosas, medio en broma y medio en serio, les dijo que en la vida de la Iglesia las “diaconisas permanentes” son las hermanas religiosas, palabras que fueron recibidas con risas de parte de las hermanas.

Después les habló de las diaconisas en la Iglesia Primitiva, y terminó diciendo que le gustaría que se formara una comisión oficial para estudiar el tema.

Como siempre, las palabras del Papa fueron interpretadas por los periodistas como si ya fura un hecho que volverá a haber diaconisas en la Iglesia, cosa que desmintió al día siguiente el mismo Vaticano.
 
¿Qué son los diáconos?

El sacramento del Orden Sagrado tiene tres órdenes o tres grados: el Diaconado, que puede ser meramente transitorio como requisito para después recibir el orden del Presbiterado o puede ser permanente y dado a hombres célibes o casados que normalmente no serán presbíteros; el Presbiterado, que constituye ya un sacerdocio ministerial en unión con el obispo; y el Episcopado, que es la plenitud del sacramento y que de algún modo da sentido al diácono y al presbítero.

Los diáconos reciben el sacramento del Orden, pero no en orden al ministerio, sino en orden a la caridad. Ellos son ministros ordinarios del Bautismo solemne; presiden a la asamblea en la celebración de la Palabra y en la Liturgia de las Horas; presiden las exequias para un difunto; debidamente delegados, asisten al Matrimonio; proclaman solemnemente el Evangelio en la Misa y pueden predicar en ella o en cualquier celebración que presidan. No pueden celebrar Misa, ni confesar, ni ungir a los enfermos. Su ministerio propio, para el que fueron instituidos desde un principio, es el de la caridad hacia los más necesitados.

El diácono participa de la triple misión del obispo de santificar, enseñar y pastorear a la comunidad, y es miembro de la jerarquía y del clero. Su ordenación imprime carácter y es para siempre.
 
¿Qué fueron las diaconisas?

San Pablo, en la Carta a los Romanos, 16, 1 encomienda a los romanos a la diácono Febe, así, en masculino, porque es una palabra que en griego no tiene femenino.

La palabra diácono significa servidor. Así que aquella mujer, Febe, debió tener en la Iglesia un ministerio de servicio muy especial. Esa es la única referencia en el Nuevo Testamento a las diaconisas, pero en la práctica de la Iglesia primitiva, sobre todo en el Oriente, se habla con frecuencia de las diaconisas que eran mujeres escogidas e instituidas para atender únicamente a las mujeres de la comunidad, sobre todo en lo que tocaba al Bautismo durante el que se ungía a la nueva cristiana y se le sumergía en el agua, lo que no estaba bien visto que hiciera el obispo o el sacerdote.

Estas diaconisas fueron siendo innecesarias en la medida en que ya no se bautizaba a adultos, sino a niños, y en la medida en que comenzó a haber en la Iglesia vírgenes consagradas y monjas que suplieron a las diaconisas. Por eso el Papa les dijo a las religiosas que ellas son las diaconisas de hoy y, ciertamente, hacen mucho más que las diaconisas de antaño.

Se discute si recibían el sacramento del orden sagrado, pero todo hace ver que tan sólo era una institución; es decir, un sacramental (no un sacramento, sino un rito de institución), como lo son hoy en día los ministerios que dan los obispos a algunos laicos y laicas para dar la Comunión a los enfermos, para dar catequesis, para cantar y tocar en las Misas, para leer la Palabra de Dios y para ser acólitos al servicio del altar.
 
¿Podría haber diaconisas hoy?

Diaconisas ordenadas con el sacramento del Orden, no. Y esta es una cuestión a la que contestó categóricamente el Papa san Juan Pablo II en su tiempo. La ordenación sacramental, según la doctrina de la Iglesia, ha sido siempre y lo seguirá siendo sólo para varones, no por desprecio a la mujer ni por discriminación, sino porque la mujer tiene otro papel muy importante en la Iglesia como trasmisora de la vida y de la fe.

Diaconisas como ministerio laical, sí, aunque es solo cuestión de nombres ya que muchas laicas y religiosas desempeñan, de hecho, funciones que las diaconisas primitivas ni siquiera soñaron.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6778Domingo, 22 de mayo de 2016, 14:00 horas
10 razones para ser católico

 1. Creo en Dios. 


No creo que cuanto existe surgió espontáneamente, por casualidad, sino que es obra de Creador del que nos dice la Biblia que todo lo hizo bueno. Creo en el Dios Eterno y Todopoderoso que se reveló como “paciente y compasivo, clemente, misericordioso y fiel” (Ex 34,6), que estableció una alianza con el ser humano y cuando éste la rompió, no lo abandonó al poder del pecado y de la muerte, sino envió a Su Hijo amadísimo a salvarlo.


2. Creo en Jesucristo.


Creo que Jesús es el Hijo de Dios. Nadie en la historia se atrevió a decir, como Él: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida” ( Jn 14,6), no un camino entre muchos, sino el único; no una verdad relativa, sino absoluta; no una vida finita, sino eterna. Jesús anunció que resucitaría, y ¡resucitó! Ello le da credibilidad a cuanto vino a enseñarnos, y a Su promesa de resucitarnos.


3. Jesús fundó la Iglesia.


Jesús fundó una sola Iglesia, no muchas, y prometió que el mal no prevalecería sobre ella (ver Mt 16, 18-19). Durante mil quinientos años, toda la cristiandad era católica. Luego hubo hombres que se salieron, fundaron, y siguen fundando, iglesias, pero la original, la auténtica instituida por Cristo es la Católica.


4. La Iglesia es una. 


Otras iglesias son muy locales, se usa algo en una y no en otra de la misma denominación, al gusto del pastor. En la Iglesia Católica hay unidad de fe y de culto. En todo el mundo celebramos la Eucaristía con iguales ritos, y Lecturas. Podemos ir a Misa dondequiera y sentirnos en casa. La Iglesia Católica mantiene la unidad que quiere Jesús y por la que oró al Padre (ver Jn 17, 21).


5. La Iglesia es santa. 


La fundó Jesús, que es Santo. . Y nos da todo lo que necesitamos para alcanzar la santidad. Nos honra la compañía, ejemplo e intercesión de incontables santos y santas, heroicamente virtuosos, la más excelsa de los cuales es la Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra, que nos ama y ruega al Señor por nosotros.


6. La Iglesia es católica.


 Es decir, universal. Está en todo el mundo, aun donde es perseguida. Y a todos ayuda a acercarse Dios, sea con callada contemplación o bulliciosa alabanza, textos elementales o elevados tratados, tradiciones o sacramentales.


7. La Iglesia es apostólica. 


El Papa Francisco es sucesor de san Pedro en línea ininterrumpida. La Iglesia enseña y celebra como los apóstoles (ver Hch 2,42 y C.E.C.1345). No necesita estar inventando el hilo negro, tiene dos mil años de sabiduría y experiencia, sostenida por la Palabra de Dios, la Tradición y el Magisterio.


8. En la Iglesia puedo encontrarme con Dios. 


El Bautismo nos hace hijos de Dios; la Confesión nos perdona en Su nombre; la Confirmación nos colma de dones del Espíritu Santo para ser testigos del Señor. Y en la Eucaristía, Jesús está realmente presente en Cuerpo y Sangre, Alma y Divinidad. La Iglesia nos facilita el encuentro con Dios en Su Palabra, en los Sacramentos, en la oración, en la comunidad.


9. La Iglesia ayuda. 


Da orgullo pertenecer a la institución no gubernamental que más ayuda humanitaria da en todo el mundo sin distinción de raza, credo o situación. Y su doctrina social ha inspirado las constituciones políticas de muchos pueblos y la creación de organismos de derechos humanos.


10. En la Iglesia está la verdad. 


El Señor prometió que el Espíritu Santo la guiaría a la verdad. Ya que la Biblia se presta para diversas interpretaciones, a veces opuestas, y que las gentes suelen tener puntos de vista contrarios, era necesario que hubiera una institución que pudiera dirimir las diferencias entre sus miembros, ser una guía confiable, y por ello contara con infalibilidad para definir verdades de fe. Otras iglesias lo deciden todo por votación, a la Iglesia Católica la conduce el Espíritu Santo, que Jesús envió a iluminarla, recordarle Sus palabras, interceder por ella y darle el valor de salir a predicar, a contracorriente del mundo, la Buena Nueva del Reino de Dios.

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6770Domingo, 15 de mayo de 2016, 14:00 horas
5 regalos inolvidables para mamá
En este Día de las Madres, el semanario Desde la fe te invita a hacer un obsequio fuera de lo común, y para ello te ofrece algunas sugerencias que harán de esta fiesta una celebración verdaderamente inolvidable. 

  • Una carta-compromiso. Redacta una carta a tu mamá en la que te comprometas, no sólo con ella, sino con Dios, a cambiar un hábito o conducta que sepas que le haría muy feliz. Por ejemplo: dejar de fumar o beber alcohol, crecer en la responsabilidad, evitar la crítica, obtener mejores calificaciones en la escuela, limpiar diariamente tu habitación, etc. Debes tener mucho cuidado al elegir el compromiso porque, de no cumplirlo, lo que en un principio tenía la intención de ser un bonito regalo, se convertiría en una gran decepción para tu madre. 

  • Una fotografía-oración: Imprime una fotografía personal o familiar y escribe al reverso de la misma una hermosa oración de tu autoría en la que pidas a Dios y a la Santísima Virgen María todas las bendiciones para tu madre. No debes olvidar fechar la imagen y, de ser posible, enmárcala adecuadamente para que sea colocada en un lugar visible de la casa con la finalidad de que sea un detalle siempre presente.

  • Una comida-agradecimiento: Ponte de acuerdo con tu familia y organiza una comida especial. Antes de compartir los alimentos y de la tradicional bendición de los mismos, cada miembro de la familia deberá dirigirse a la festejada para hacerle un agradecimiento personal. Puede ser por haberlo traído al mundo, por sus cuidados incondicionales, por su educación en la fe, por sus enseñanzas para la vida, por sus valiosos consejos y comprensión, etc. El agradecimiento puede entregársele también por escrito para que ella lo custodie no sólo en su corazón, sino en algún alhajero al que pueda acceder siempre que lo necesite.

  • Una reunión-reconciliación. Muchas madres que viven la desgracia de tener a su familia desintegrada a causa de diversos problemas, lo único que piden a Dios es tener la oportunidad de ver a sus hijos nuevamente congregados y en paz. Si tu familia atraviesa una situación similar, esta semana despójate de tu orgullo y date la oportunidad de pedir perdón o perdonar a quien ofendiste o te ofendió, y regala a tu madre, en su día, la posibilidad de ver reunidos y felices a sus seres queridos. En estas celebraciones se debe evitar el consumo de alcohol por ser el peor de los consejeros.

  • Una visita-agradecimiento. No existe mejor manera de celebrar este día que visitando a la madre de Dios en su casa. Si vives en la ciudad de México, puedes asistir en familia a alguna celebración en la Basílica de Guadalupe para agradecerle a la Madre del cielo todas las bendiciones que te ha hecho llegar a través de tu Madre terrena. Posteriormente, pueden ir a desayunar o a comer. En caso de que esta actividad les sea imposible, pueden asistir a Misa juntos.

Ninguna celebración con motivo del Día de la Madre cumplirá su cometido si la familia no está unida y en paz. Para ello, es muy importante dejar todos los planes en manos de Dios y de la Madre por excelencia: Santa María de Guadalupe.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6760Domingo, 08 de mayo de 2016, 14:00 horas
Los Milagros de la FeCon la sonrisa plena y el corazón lleno de gozo, Sarahí ultimaba los preparativos para el acontecimiento; detallista en todo a sus ocho años de edad, no quería dejar faltantes. Así, poco después indicaría a sus padres qué cantos se escucharían, cuáles otros se bailarían; les pediría muchos globos e infinidad de sonrisas para ese día; en particular, a su madre, doña Leticia Ramírez, le pediría que la arreglara muy bonita, que le pintara los labios y le pusiera el vestido con el que había hecho su Primera Comunión. Pero eso no sería lo único que les pediría en esa sala de hospital, también deseaba que su féretro fuera totalmente blanco y que no hubiera lágrimas por su partida…

Veinte años atrás, el Matrimonio Xicoténcatl Ramírez había perdido a su hijo Roberto en un accidente en motocicleta, pero de su muerte, ni doña Leticia ni don Ricardo recuerdan mucho; aseguran que en ese entonces se desconectaron de la realidad, únicamente deseaban morir. Dos años después de esta lamentable pérdida tendrían otra hija, Rosario; y en el 2007 serían bendecidos nuevamente, con la pequeña Sarahí.

Doña Leticia Ramírez dice que por años su Matrimonio viviría lleno de dicha al lado de sus dos hijas, hasta que en enero de 2014 sucedió algo cuyas consecuencias estaban muy lejos de imaginar: a Sarahí comenzaron a aparecerle ulceraciones en la boca y se le inflamaron las encías. Explica que la llevaron al médico, quien le diagnosticó estomatitis y le mandó enjuagues bucales y antibióticos, sin que eso curara su problema; “Sarahí comenzó pronto con fiebres muy altas y su boquita empezó a despedir un olor muy fétido”. 

Comenta que inmediatamente la llevaron a un hospital particular, donde le practicaron los primeros estudios de hematología, y que el médico les sugirió llevarla al Seguro para que recibiera una atención completa. Con la orden de hospitalización, la llevaron al Magdalena de las Salinas, donde creyeron que Sarahí tenía una bacteria, por lo que la internaron ahí dos días, tras los cuales la trasladaron al Hospital de la Raza, donde le practicaron unos estudios de médula ósea que arrojaron lo que Sarahí tenía: leucemia mieloblástica aguda L5, una leucemia muy agresiva, que, de acuerdo con la doctora Hernández, requería ciclos de quimioterapia tan fuertes que Sarahí no soportaría ni el primero, por lo que su sugerencia para la familia era que ya se fueran haciendo a la idea de que moriría en dos meses a lo mucho.

Don Ricardo Xicoténcatl comenta que, en efecto, el primer ciclo de quimioterapias fue un suplicio, pues Sarahí estuvo 21 días en ayuno, sin tomar siquiera agua; sin embargo, Sarahí se sobrepuso a eso, y más aún, mostró a todos los niños, familiares y doctores la manera en que se podía vivir en alegría, aún consciente de su enfermedad. Apenas se repuso de ese primer ciclo, comenzó a pedir a Dios por todos sus compañeritos, les enseñó a orar, a alabar a Dios, a no dejarse amedrentar por los dolores de la enfermedad; tal era su actitud, que en las tres salas de “Escolares” los niños pedían que Sarahí los acompañara, porque donde ella estaba la vida se volvía alegría. “Sarahí pedía a Dios y Mamita María por todos los niños, mencionando el nombre de cada uno; papás y médicos se sorprendían por la efervescencia, la fluidez y la belleza de sus oraciones, tan rápidas a veces, que los presentes llegaban a opinar que oraba en lenguas. Cuando los niños entraban a un aspirado, a una intratecal o a cualquier tratamiento que le causara dolor, Sarahí les decía ‘no lloren, pídanle a Dios. ¡No tengan miedo!, esta era la frase que más se le oía decir”.

Cuando algún doctor preguntaba a Sarahí cómo se sentía ‒agrega doña Leticia‒, ella invariablemente contestaba que bien y le levantaba el dedo pulgar para reafirmarlo. “Nunca renegaba de su enfermedad, e incluso llegó a agradecérsela a Dios, pues por ese padecimiento conocía a muchas personas que le tenían cariño, a quienes consideraba también sus familiares”.

Recuerda la madre de Sarahí que una de las cosas más sorprendentes que ocurrieron, fue que la doctora Hernández, quien tenía fama de ser muy severa con los pacientes de todos los pisos, tras convivir un tiempo con su hija, le pidió contactarla con el sacerdote de su parroquia, el P. Daniel, pues quería hacer en San Judas Tadeo su Confirmación; la hizo, y desde entonces no pudo evitar enamorarse de cada paciente, adultos y niños, lloraba cuando alguno sufría, hasta que finalmente abandonó las tareas hospitalarias y partió a España. “Otra cosa que jamás podré olvidar ‒comenta‒ es cuando fui con Sarahí y una compañerita de ella llamada Valeria al restaurante que está bajo los cuartos; ya ninguna de las dos tenía pelo. Valeria se sentía muy mal, pues le habían hallado tumores en el corazón. Sarahí, al ver el sufrimiento de Valeria, se la llevó hacia una esquinita, la invitó a hincarse y comenzó a hacer oración tomándole la cabeza; Valeria después se levantó y se le entregó en un abrazo, dejando a la señora del restaurante hecha un mar de lágrimas”.

Los médicos ‒dice doña Leticia‒, llamaban a su hija “Sarahí, caso extraordinario”, primero porque jamás habían tenido en el hospital a una niña que se comportara de esa forma y llenara de alegría a tantos compañeritos enfermos, y segundo porque se sobreponía a ciclos de quimioterapia que no cualquiera habría resistido. “Llegó a salir incluso del hospital por un periodo de siete meses, en los cuales hizo su vida con la normalidad de entes: iba a la escuela, asistía a Misa los domingos, a la Hora Santa los Jueves, y cantaba en el coro de niños. Sin embargo, un día recayó y volvió al hospital, donde los niños de las tres salas de “Escolares” pedían que la pusieran con ellos”. 

Explica la señora Ramírez que ahora el problema era que, como en las recaídas la leucemia cobra mayor fuerza, se vieron en la necesidad de decidir: un opción era darle sólo cuidados paliativos, en los que no hay manera de prolongar la vida del paciente; la otra, un doloroso trasplante sanguíneo de cordones umbilicales compatibles. “Sarahí eligió esta opción ‒dice doña Leticia‒ y pudieron conseguirse dos cordones umbilicales. En agosto la estuvieron preparando con tratamientos muy severos, pues era necesario tener la médula limpia para la transfusión, pero el día que iba a ser intervenida, una varicela lo impidió. Era imposible practicársela así. Mi hija supo entonces que pronto moriría. En septiembre, estuvo cantando, bailando, disfrutando los últimos momentos de su vida y planeando su funeral. Tras una de sus crisis, dijo haber ido al cielo, haber visto a Cristo y a muchos ángeles, entre quienes se hallaba su hermano, y aseguró que a su regreso del cielo me había visto a mí rezando un Rosario tras la puerta del cuarto, lo cual era cierto: ahí había estado yo rezando el Rosario”.

Doña Leticia asegura que en el último día de vida de Sarahí, el médico, a través del cristal de la sala, le preguntó cómo se sentía, y ella pudo aún levantar el pulgar para decirle que bien; el doctor inmediatamente se giró, pues se le salieron las lágrimas al ver su estado, y se marchó. Por su parte, don Ricardo da gracias a Dios por haberle permitido encaminarla hacia Él. “Yo se la entregué al Señor; canté dos  alabanzas y dije a Sarahí: ‘hija, ya estoy preparado, y creo que tú también; vete y no te detengas, adelante’. A Sarahí se le salió una lágrima, y nos dejó para ir al encuentro de Dios”.

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6486Domingo, 25 de octubre de 2015 14:00 horas
Descubren turbio negocio del aborto
Ingenio y coraje (entendido como valor y como enojo), tuvieron en ‘The Center for Medical Progress’ (Centro para el Progreso Médico), para atreverse a realizar un operativo encubierto para desenmascarar el turbio negocio de ‘Planned Parenthood Federation of America’ (Federación Americana de Paternidad Planeada), que vende órganos y tejidos de fetos obtenidos en abortos que realiza.

Enviaron investigadores que, simulando ser ejecutivos de una compañía procuradora de tejido fetal, se reunieron con altos directivos de PPFA, videograbándolos ocultamente*. Difundieron los videos, revelando lo siguiente:

1. A la mujer le dicen que aborta sólo células, pero venden lo abortado como lo que es: partes de un ser humano no nacido y destazado.

2. PPFA gana millones de dólares comercializando fetos y partes de fetos abortados. Cobra entre 340 y 550 dólares por ‘espécimen’, sin importar quién los compra ni con qué fin (¿antropogafia?, ¿cosmetología?, ¿oscuros rituales?, ¿experimentos nazis?). Una funcionaria admitió obtener ‘un gran ingreso de esto’. Otra bromeó: ‘el dinero no me interesa, pero ¡quiero un lamborghini!’ 

3.PPFA busca incrementar los abortos para incrementar sus ventas diarias de tejido fetal. Incluso realizan abortos de 24 semanas (6 meses de embarazo). Una directora afirmó: ‘Muchos prometen tejido por volumen y no pueden cumplir. Nosotros sí’. Y ‘todo lo que ofrecemos es fresco’.

4. Es un negocio establecido, con formato para ordenar por email dando clic en opciones como ‘¿Qué tipo de tejido le gustaría ordenar? (cerebro, corazón, corazón con venas y arterias, pulmones, hígado, tiroides, intestinos...). ¿Qué número de especímenes desea? ¿Qué rango gestacional? ¿Enviar el mismo día? 

5. Quieren tejido bueno y abundante. Una directora lamentaba: ‘Hay doctores que no saben, nos envían un coágulo de sangre en lugar de hígado, llega derretido, ¿se arrastró fuera del contenedor? Ja ja. Si obtenemos 50 hígados por semana, somos felices’.

6. Buscan obtener fetos intactos. Aseguran: ‘Lo más caro es el tejido intacto, porque es difícil conseguirlo. Las técnicas actuales destazan o aplastan. El abdomen siempre sale abierto y lo de adentro pésimo.’. Una directora se ufanaba: ‘somos muy buenos obteniendo corazón, pulmón, hígado; no aplastamos tórax, sino abajo o arriba.’. Otra aseguraba: ‘si dialogas con quien realiza el procedimiento, cambia la técnica para asegurar el éxito. Ayer, ya sabía qué partes necesitaba, adapté los casos a mis necesidades’. “Se trata de emplear una técnica menos ‘crunchy’...” (menos ‘apachurradora’). ‘Fuera del calvarium (la cabeza) que es lo más grande, lo demás puede salir intacto...y si se saca al espécimen con los pies primero, obtienes calvarium intacto’. Entre bocados de ensalada y sorbos de vino, con escalofriante ligereza, comentaba: ‘mucha gente quiere hígado, y por eso se hace el procedimiento con ultrasonido, para ver dónde meten el fórceps... Las extremidades; no sé para qué las quieran, tal vez por el músculo. Se venden por docena.’

7. Saben que hacen algo indebido; y son discretos pues temen: ‘los encabezados de los diarios serían un desastre’.  “No queremos que digan ‘esta clínica vende tejido, obtiene dinero de esto’...”  ‘Sabemos lo que hacemos, pero cuidemos cómo hablamos de eso, digamos que es para investigación, no para negocio’, “seamos ‘políticamente correctos’; no queremos un montón de gente abofeteándonos’, 

En un laboratorio de PPFA los investigadores preguntaron: ¿‘tienen algo fresco?’ Les respondieron, riendo: ‘tuvimos un largo día, todo está mezclado en una bolsa’. La sacaron del refri y vaciaron restos de fetos: brazos, manos, piernas, ojos, tejido diverso, todavía sangrante. Comentaron: ‘El cerebro es muy frágil, lo más difícil de enviar, y por favor, que la cabeza vaya con los ojos cerrados, ja ja ja, no queremos que abran la caja y digan: ¡aaahh!. “No todos quieren saber de dónde vienen las partes, dicen: ‘queremos extremidades, pero sin manos o pies’, ja ja ja, pues el personal se espanta o conmueve.”

8. PPFA está organizada como franquicia, con muchos afiliados que llevan su nombre, así que si se denuncia que una clínica vende partes de fetos, sólo cae esa clínica, no toda la organización. 

Al difundirse los videos, mucha gente, escandalizada pidió al gobierno ya no subsidiar a PPFA, y compañías que la patrocinaban, retiraron su apoyo. Ahora está bajo investigación, pero sigue funcionando. Dice: ‘no nos preocupamos, confiamos en nuestros abogados.’

Este caso nos mueve a considerar que posiblemente lo mismo sucede en México.

Aquí las clínicas de abortos reciben financiamiento de EUA en dólares, y a más abortos, más dinero. ¿Por qué? Tal vez porque no sólo compran material empleado en abortos, sino satisfacen la cada vez mayor demanda de partes de fetos para comercializarlas. ¿Se preocupará alguien por averiguarlo?


*Videos completos en:  bit.ly/1O9B6Wv
Valiente denuncia de senador norteamericano en el Congreso: bit.ly/1VPIicC
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6465Mon, 19 Oct 2015 00:00:00 GMT
20 años sirviendo a nuestra Arquidiócesis 0 0 1 1309 7204 COSAM 60 16 8497 14.0 96 800x600


Hace veinte años, el II Obispo de Tehuacán, Monseñor Norberto Rivera Carrera, llegó a apacentar una realidad dinámica y plural, la de una Iglesia en crecimiento, boyante por la evangelización, pero interpelada por los desafíos y la ebullición de una sociedad más crítica. La Arquidiócesis de México, regida desde 1977 por el cardenal Ernesto Corripio Ahumada, entró en la dinámica de análisis y autorreflexión sobre su tarea evangelizadora, pero también de su papel ante los cambios políticos de un sistema empecinado en perpetuarse y, sin embargo, con el germen de la transformación gracias al trabajo de la ciudadanía para renovar el sistema político.

El 29 de septiembre de 1994 llegó a su fin un gobierno pastoral de casi 17 años, encabezado por el cardenal Ernesto Corripio Ahumada. Entraba en acción la maquinaria para elegir al hombre más capaz e idóneo. Los retos no eran menores. Desde luego, esa época de vertiginosos cambios y profundos cuestionamientos sociales se asomaba a la esperanza de un nuevo milenio. México había cambiado desde 1977 cuando Ernesto Corripio Ahumada sucedió al cardenal Miguel Darío Miranda (1895-1986), y desde la primera visita del Papa Juan Pablo II en 1979, la cual conmovió los cimientos del laicismo mexicano, hasta la segunda visita papal de 1990, el restablecimiento de relaciones diplomáticas con el Estado Vaticano y el reconocimiento jurídico de las iglesias en 1992.

El Segundo Sínodo de la Arquidiócesis de México (1992) dio la radiografía completa de un territorio agobiado por la pobreza, la marginación y el subdesarrollo. Los trabajos sinodales vieron la urgencia de activar la pastoral de la opción por los pobres, atender las condiciones de los alejados de la fe, observar el crecimiento de los nuevos movimientos religiosos y sectas, el progresivo individualismo de las grandes ciudades, la marginación y la propiciación del pluralismo de las sociedades modernas. El diagnóstico estaba dado, pero los remedios serían aplicados paulatinamente y tal vez hasta interrumpidos ante la incertidumbre de la sucesión del cardenal Corripio Ahumada. El nuevo pastor debería revitalizar una acción evangelizadora calificada de “urgente” para responder a las exigencias de la pastoral encarnada en las culturas del Distrito Federal.

El 18 de junio de 1995, la publicación quincenal de la Arquidiócesis de México, Nuevo Criterio, saludaba la designación del II Obispo de Tehuacán para suceder al cardenal Corripio Ahumada. Un editorial, impregnado de ese ánimo del II Sínodo, alabó la renovación abriendo los brazos para recibir a un pastor a fin de “caminar juntos”, según la proclama sinodal, trazando sendas inéditas con nuevo ardor y métodos para evangelizar. Ese editorial recordó los rasgos de la Arquidiócesis plural, centro de contrastantes corrientes culturales y del pensamiento, del dinamismo económico, político y social del país, pero sobre todo de la riqueza cristiana. Corripio Ahumada diría a su sucesor Norberto Rivera: Viene a enfrentar todo un reto de la nueva evangelización que el II Sínodo ha planteado.

Después del 13 de junio de 1995, los medios y fieles de la Iglesia católica arquidiocesana se apresuraron por conocer quién era ese joven Obispo de 53 años, nacido en La Purísima Concepción del Estado de Durango, el 6 de junio de 1942; hijo de Ramón Rivera y Soledad Carrera, comerciantes de catres, cobijas y cal, quienes fundaron una familia de nueve hermanos de los cuales cinco murieron prematuramente, sobreviviendo sólo cuatro. De un  pastor marcado por el testimonio de hombres celosos del Evangelio; de su párroco, el P. José Soledad de Jesús Torres Castañeda (1918-1967) después primer Obispo de Ciudad Obregón, Sonora; del Papa Paulo VI, quien lo ordenó sacerdote el 3 de julio de 1966 y de monseñor Antonio López Aviña (1915-2004), Arzobispo de Durango, quien le impulsó en su trayectoria de servicio a la Iglesia y consagró II Obispo de Tehuacán, el 21 de diciembre de 1985.

Según algunas opiniones, Monseñor Rivera Carrera no era el idóneo para suceder al cardenal Corripio Ahumada; sin embargo, él estuvo dispuesto a cumplir con los designios de Juan Pablo II, y ofreció su mano para trabajar conjuntamente con el clero de la Arquidiócesis de México, mostrando respeto hacia los que diferían del nuevo pastor. Las primeras declaraciones del Arzobispo electo fueron de apertura y tolerancia, incluso observadores externos a la vida de la Arquidiócesis de México veían una decisión estructurada y planeada con sólidos fundamentos por la Santa Sede.

El 29 de junio de 1995, el Arzobispo electo partió a Roma para recibir el palio de los metropolitanos de manos del Sucesor de Pedro. Desde Roma, en el Pontificio Colegio Mexicano, el arzobispo Norberto Rivera Carrera habló de los graves problemas de México, entre ellos la pobreza, fruto de las injustas estructuras económicas. No sería la primera vez, que como Obispo de Tehuacán había denunciado la gravedad de los sistemas injustos y la corrupción donde lo urgente era la protección de la familia, el matrimonio y el fomento de los valores éticos.

El 26 de julio de 1995, el arzobispo Norberto Rivera Carrera tomó posesión de la Cátedra a las 10:30 horas en un acto meramente simbólico. La celebración vespertina principal de la Basílica de Guadalupe fue el marco para anunciar la llegada de un peregrino, como él mismo se consideró. El trabajo pastoral inició con el conocimiento de la compleja realidad para aplicar las conclusiones del Sínodo. En veinte años, el Arzobispo Primado de México, cardenal Norberto Rivera Carrera, ha visto el paso de cuatro presidencias de la República en un trato cercano, a veces cortés y otras de tensión con las autoridades principalmente de la Ciudad de México. En pocas líneas no puede resumirse el trabajo de dos décadas entre las que destaca la organización administrativa y económica de la Arquidiócesis, las acciones de caridad, la atención de los encarcelados, la creación de dos Seminarios y del impulso de medios de comunicación arquidiocesanos, hoy referentes obligados para las fuentes informativas religiosas.

Una de las principales obras del cardenal Norberto Rivera Carrera es el rescate de monumentos históricos y religiosos propiedad de la nación, Catedral Metropolitana y la antigua Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, además de la restauración de bienes muebles históricos invaluables.

No obstante, el dolor está presente. En la historia contemporánea de la Arquidiócesis de México, el cardenal Norberto Rivera soportó el cierre inédito del culto público en Catedral Metropolitana al no haber seguridad suficiente para los fieles cuando simpatizantes de partidos políticos irrumpieron violentamente en el recinto sagrado en noviembre de 2007 y por la crisis de influenza del 2009, la cual obligó a condiciones sanitarias estrictas como prohibir reuniones públicas masivas. Otro dolor del Arzobispo fue el penoso viacrucis de acusaciones judiciales de las cuales fue exonerado por la ausencia de elementos contundentes sobre su responsabilidad. No le son ajenos los lamentables ataques contra la vida y la familia que han fincado la cultura de la muerte en la capital del país. “No se asusten si su obispo es pisoteado”, diría en diciembre de 2010.

El 26 de julio de 1995, ante la Virgen de Guadalupe, Norberto Rivera Carrera puso bajo los cuidados maternales de María el inicio de un ministerio. Esa tarde, el peregrino y extranjero se convirtió en hermano, compañero y servidor. Su amplio magisterio aún falta por ser estudiado y escrutado: Cartas, Instrucciones y Orientaciones tocan a todos los estratos de la Iglesia en la Arquidiócesis. Un ministerio fecundo generador de cientos de sacerdotes y diáconos y creador de Obispos y Pastores quienes conducen los destinos de varias diócesis del país. Veinte años de ministerio reflejan una dedicación celosa y fiel por difundir el Evangelio de la Vida. No han faltado persecuciones, sin embargo, en el testimonio del Cardenal Norberto Rivera Carrera se encuentra al padre y sacerdote, hermano y servidor para mostrar a Cristo, Luz de las Naciones, realizando lo escrito en el libro del profeta Ezequiel: Ser el Pastor que busca a la oveja perdida, hace volver a la descarriada, cura a la herida, robustece a la débil… Para apacentarlas en la justicia en medio de la sociedad azotada por el mal, pisoteada por la corrupción y despedazada por la violencia.

 

 

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6351Sun, 26 Jul 2015 00:00:00 GMT
"Matrimonio gay"obra de Satanás DLF Redacción
A principios del 2015 fueron aprobados por el Parlamento Europeo las uniones y los matrimonios entre personas del mismo sexo. Hace casi un mes, la Suprema Corte de Justicia de la Nación los aprobó en México, y la semana pasada sucedió lo mismo en Estados Unidos de América. 
Ante esta situación, una de las voces más valientes y proféticas ha sido la del Card. Carlo Caffarra, arzobispo de Bolonia y miembro del Pontificio Consejo para la Familia y de la Pontificia Academia para la Vida, quien recientemente concedió una entrevista al sitio de noticias por internet www.tempi.it en la que explica por qué la ideología de género y las políticas anti-familia parecen tan fuertes hoy en día. “He llegado a la siguiente respuesta –dice el Cardenal–: todo esto es una obra diabólica”. 
El Card. Carlo Caffarra explica con profundidad lo que subyace al fondo de la aprobación de los “matrimonios entre homosexuales”. Se refiere principalmente a Europa, pero lo mismo se puede aplicar para otros países que irresponsablemente han aprobado estos falsos derechos: 
“Me han surgido distintos pensamientos –explica–, el primero ha sido éste: es el fin. Europa se está muriendo y tal vez ni siquiera tiene ganas de vivir, pues no ha habido civilización que haya sobrevivido al ensalzamiento de la homosexualidad… tan es así, que las únicas realidades civiles, llamémoslas de esta manera, que han resistido muchos milenios, han sido los dos únicos pueblos que han contestado la homosexualidad: el pueblo judío y el pueblo cristiano. ¿Dónde están los asirios? ¿dónde los babilonios?”, se pregunta.

Satanás y su acción destructiva
Señala el Cardenal italiano que su “segundo pensamiento ante estos hechos es: “¿cómo es posible que en la mente del hombre se oscurezcan evidencias tan originarias? Y he llegado a la siguiente respuesta: todo esto es una obra diabólica”.
Considera que “se trata del último desafío que el Diablo lanza a Dios creador, diciéndole: ‘Yo te enseño cómo construyo una creación alternativa a la tuya, y verás que los hombres dirán: ‘se está mejor así’. Tú les prometes libertad, yo les propongo el arbitrio. Tú les das amor, yo les ofrezco emociones. Tu quieres la justicia, yo la igualdad perfecta que anula toda diferencia… estamos, por consiguiente, frente a la intención diabólica de edificar una creación alternativa, desafiando a Dios con la intención de que el hombre acabe pensando que se está mejor así”. 
Y aclara: “¿Por qué digo ‘creación alternativa’? Porque si nosotros volvemos, como Jesús nos pide, al principio, al diseño original, a cómo Dios pensó la creación, vemos que este gran edificio que es la creación se rige sobre dos columnas: la relación hombre-mujer (la pareja) y el trabajo humano. Nosotros estamos hablando ahora de la primera columna, pero también la segunda se está destruyendo”.
Sin embargo, el Cardenal asegura que, al final, esta fuerza destructiva de la creación no triunfará: “Dios es paciente y misericordioso. Y a quien le pregunta ‘¿hasta cuándo?’, el Señor pide esperar, y le dice: ‘Hasta que el número de los elegidos no esté completo… Yo pienso que no hay fuerza más poderosa que el acto redentor de Cristo”.

El papel de los Obispos y los esposos
“Yo, como pastor –se pregunta el Card. Caffarra–, ¿cómo puedo ayudar a mi gente, a mi pueblo, a custodiar en la mente y en la conciencia moral la visión originaria? ¿Cómo puedo impedir el oscurecimiento de los corazones?” Y responde: “Pienso en lo que normalmente se hace en el mundo cuando hay que enfrentarse a una pandemia. Los organismos públicos responsables de la salud de los ciudadanos, ¿qué hacen? Actúan siempre siguiendo dos directrices. La primera es curar a quien está enfermo e intentar salvarlo. La segunda, no menos importante e incluso decisiva, es intentar entender el porqué y cuáles son las causas de la pandemia para poder elaborar una estrategia de victoria”. 
En este sentido, afirma que los actores que habrán de sacar adelante esta tarea son fundamentalmente dos: los pastores de la Iglesia, más concretamente los obispos, y los esposos cristianos. Primero los pastores de la Iglesia, porque existen para esto; han recibido una consagración cuyo fin es éste, y la potencia de Cristo está en ellos. Y en segundo lugar los esposos. 
Explica el que si ambos actores consiguen guiar a la persona hasta la escucha interior, la habrán salvado. “Porque el corazón no engaña. La Iglesia ha enseñado siempre su gran tesis dogmática: el pecado no ha corrompido radicalmente al hombre. El hombre ha hecho desastres enormes, pero la imagen de Dios ha permanecido; si perdemos este aliado, que es el corazón humano, entonces estaremos perdidos, pues el corazón humano es aliado del Evangelio, porque el corazón humano ha sido creado en Cristo, en correspondencia con Cristo”.

No podemos callarnos
Finalmente, respecto a las manifestaciones en defensa del matrimonio y la familia que se han registrado recientemente en diferentes partes del mundo, especialmente en Roma, donde más de un millón de personas salieron a las calles, el cardenal Carlo Caffarra lo considera algo positivo, porque “no podemos callarnos, pues ¡ay de nosotros! si el Señor nos reprendiera con las palabras del profeta: ‘todos son perros mudos, perros que no pueden ladrar’ (Is 56:10). Lo sabemos, en los sistemas democráticos la deliberación política se basa en el sistema de la mayoría. Y me parece bien, porque las cabezas es mejor contarlas que cortarlas. Pero frente a estos hechos no hay mayoría que pueda hacerme callar. En caso contrario, sería un perro que no ladra. 
El Card. Caffarra concluye que, en su opinión, las manifestaciones son algo obligado. “Al día siguiente tal vez el Congreso saque una ley que reconozca las uniones entre personas del mismo sexo. Que lo haga, pero debe saber que es algo profundamente injusto. Cuando el Señor le dice al profeta Ezequiel: ‘Tú adviértele al malvado’, parece que el profeta responde: ‘Sí, pero no me escuchan’. Si tú no le adviertes, si no hablas para advertir al malvado que abandone su mala conducta, a fin de que viva, él, el malvado, morirá por su culpa, pero de su sangre yo te pediré cuentas a ti. Si por el contrario adviertes al malvado y él no se aparta de su maldad y de su mala conducta, morirá él por su culpa, pero tú habrás salvado tu vida” (Ez 3: 18-19).

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6323Lunes 6 de Julio del 2015
Cielo y Tierra 10 cosas que debes saber
1. ¿Qué es una carta encíclica?
El término viene del latín ‘encyclia’ y del griego ‘ekkyklios’, que significa ‘envolver en círculo’. Era el nombre que recibían las cartas o ‘circulares’, que los obispos escribían y hacían circular entre los fieles de las primeras comunidades cristianas. Actualmente en la Iglesia sólo el Papa escribe y difunde cartas encíclicas.

2. ¿Cómo se llama esta nueva encíclica? 
Se llama ‘Ladato si’, que significa ‘Alabado seas’.

3. ¿Por qué se llama así?
Los documentos vaticanos suelen estar escritos en latín y recibir su nombre de las palabras con las que inician. 
En el caso de esta nueva carta encíclica es interesante hacer notar que se dan dos excepciones a esa regla. El documento no fue escrito en latín sino en italiano, y por lo tanto, su título tampoco es en latín, sino en italiano. 
Se llama ‘Laudato si’, (‘Alabado seas’), porque comienza citando esas palabras, con las que empieza el llamado ‘Cántico de las Criaturas’ que escribió san Francisco de Asís para alabar y agradecer a Dios por la Creación, y que el Papa copió en el no. 87 de la encíclica.
Te lo presentamos en  la página 7. Si quieres conocer algo más respecto a este Cántico visita: http://www.franciscanos.org/esfa/cant.html

4.  ¿A quién va dirigida?
Las cartas encíclicas suelen ir dirigidas al pueblo de Dios, a los obispos, presbíteros, diáconos y a todos los bautizados. Pero en este caso, el Papa expresó claramente que ‘Laudato si’ no es sólo para los católicos, sino para “cada persona que habita este planeta” ( #3).

5. ¿De qué trata?
Su tema es: ‘El cuidado de la casa común’, es decir, de la adecuada conservación del planeta que todos habitamos. Es la primera encíclica enteramente dedicada al tema de la ecología.

6. ¿Por qué eligió el Papa este tema?
Porque está muy preocupado por el grave deterioro que está sufriendo el medio ambiente en todo el mundo.

7.  ¿Cómo está estructurada esta encíclica?
Empieza con una introducción, seguida de seis capítulos y termina con dos bellísimas oraciones de su autoría (una de las cuales se publica aquí en la pag. 7).

8. ¿Debemos leerla?
¡Claro! El Papa se tomó el trabajo de escribirla para nosotros, nos toca corresponder leyéndola. Está dirigida a todos, pero en particular tiene un mensaje para nosotros, los bautizados, que pertenecemos a la Iglesia que Cristo fundó y encomendó a san Pedro, de quien el Papa Francisco es sucesor en línea ininterrumpida.

9.  ¿Debemos obedecer lo que nos pide el Papa en esta carta encíclica?
Sí. Como católicos estamos llamados a obedecer las enseñanzas del Magisterio de la Iglesia, que en este caso nos presenta el Papa en esta Encíclica, y como habitantes del planeta, haremos bien en seguir sus sabias propuestas para dejar de contribuir a la destrucción de nuestra casa común y empezar a realizar acciones que hagan bien al medio ambiente, a los demás y a nosotros mismos.

10. ¿Dónde podemos conseguir esta encíclica?
Puedes adquirir una copia impresa en librerías religiosas. También está disponible en internet. En el sitio oficial del Vaticano www.vatican.va en la página de inicio sale un recuadro que dice ‘Laudato si’. Das clic, y se abre el documento en italiano. Das clic en ‘ES’ (español), y ¡listo! aparece íntegro el texto oficial de la encíclica, para que puedas leerlo en pantalla o imprimirlo. En todo caso, ¡vas a disfrutarlo!

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6312Mon, 29 Jun 2015 00:00:00 GMT
Percibe el Papa una especie de tercera guerra mundialEl Papa Francisco visitó Sarajevo, la capital de Bosnia Herzegovina, país que se vio sumergido en una cruentísima guerra a inicios de la década de 1990, misma que estuvo relacionada con la desintegración de Yugoslavia, lo que trajo consigo enfrentamientos en seis repúblicas que formaban el extinto país que gobernó el general Josip Broz Tito, bajo un esquema socialista, hasta su muerte en 1991.
Hoy, Sarajevo es famosa por su diversidad religiosa, ya que en este país conviven en armonía católicos y ortodoxos; musulmanes y judíos. A causa de esta pluralidad, ha recibido el sobrenombre de “la Jerusalén de Europa”. En lo étnico, también conviven los bosnios, los serbios y los croatas, quienes recordarán el próximo mes de diciembre, el 20 aniversario del fin de la guerra que dejó muchas heridas que aún siguen abiertas.
El país se ha venido adaptando, en todos los rubros, a las nuevas realidades de la postguerra. Por esta razón, el Papa quiso viajar a esas latitudes a fin de llevar consigo un mensaje esperanzador y ayudar a la reconciliación étnica y religiosa. La guerra trajo una disminución en la Iglesia de 800 mil a 400 mil fieles, y en algunas parroquias sólo quedan pocas familias o ancianos. Hoy se registra sobre todo el fenómeno de la emigración de jóvenes, causada por la falta de trabajo. El lema del viaje pastoral del Papa Francisco fue “La paz sea con vosotros”.
En una Misa ante 65 mil personas, el Santo Padre dijo percibir un “clima de guerra” en el mundo. “Es una especie de tercera guerra mundial…En el contexto de la comunicación global, se percibe un clima de guerra… Hay quien quiere crear y atizar deliberadamente este clima, en particular aquéllos que buscan el enfrentamiento entre diferentes culturas y civilizaciones, y también aquéllos que especulan con las guerras para vender armas”.
“Pero la guerra –insistió– es también la destrucción de muchas vidas rotas. Ustedes lo saben bien, por haberlo experimentado verdaderamente aquí: ‘¡Qué sufrimiento, qué destrucción, qué dolor’".
Luego, el Santo Padre habló a los jóvenes de la primera generación después de la guerra. Les dijo: “Veo que ustedes no quieren destrucción, ustedes no quieren hacerse enemigos unos de otros, quieren caminar juntos y esto es grande. Veo en esta generación, en todos ustedes, estoy seguro, miren dentro de ustedes, que tienen la misma experiencia. No somos ustedes y yo, somos ‘nosotros’. Nosotros queremos ser ‘nosotros’ para no destruir la patria, no destruir el país. Usted es musulmán, judío, católico, pero somos ‘nosotros’ y esto es hacer lo propio de su generación y es su alegría. Ustedes tienen una vocación grande: jamás construyan muros, solamente puentes.”
Luego señaló: “Todos hablan de la paz, algunos potentes de la Tierra dicen cosas muy bonitas de la paz, pero por debajo venden armas. De ustedes yo espero honestidad, pero honestidad entre lo que piensan, sienten y hacen, lo contrario se llama hipocresía.”
En el marco de esta visita, el cardenal Pietro Parolin, Secretario del Estado Vaticano, subrayó la necesidad de ayudar a la igualdad entre los ciudadanos y sus clases sociales, culturas y políticas, para que todos se sientan hermanados en una misma identidad, y su esperanza de ver finalmente a este país formar parte de la Unión Europea.
“Esperamos que este viaje del Papa no sólo ayude a contribuir al bien común y a la mejora de la situación del país, sino también a invitar a todos los hombres y países a encontrar las razones de la paz, la reconciliación, y el progreso tanto humano y espiritual, como material”, concluyó.

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6290Mon, 15 Jun 2015 00:00:00 GMT
Sagrado Corazón, ¡conoce las confidencias de Jesús!Un signo muy conocido
Dibujar un corazón ha venido a significar el amor. Una persona enamorada no resiste la tentación de expresar su amor al ser amado mediante el dibujo de un corazón en sus cuadernos, o en un muro, o tallado con una navaja sobre un árbol (¡pobre árbol!). Y si el amor es mal correspondido, atravesará su corazón con una flecha y le pintará grandes gotas de sangre para indicar que sufre.
En las playeras de promoción turística se ha hecho común ver, por ejemplo: “yo _ a México”, y ya sabemos que significa “yo amo a México”.
También tenemos frases como: “con todo mi corazón”, “con el corazón en la mano”, “me llegó al corazón” o “también yo tengo mi corazoncito”. Le hemos atribuido al corazón la facultad humana de amar.
Jesús también quiere usar el lenguaje humano de los signos para hacernos comprender su amor y, entonces, nos muestra Su corazón ardiendo en llamas, herido con una lanza, coronado de espinas y unido a la Cruz. ¡Pobre corazón enamorado y tan mal correspondido!

Confidencias entre amigos
Jesús nos ama a todos. Por todos murió en la Cruz. Absolutamente por todos los humanos habidos y por haber. Pero siempre hay por ahí personas a las que uno estima más porque encuentra uno en ellas una mayor correspondencia. ¡Ni modo, ese es el amor al modo humano!, y Jesús, con todo y ser un Dios completo, no deja de ser, también, un hombre completo. Él ama al modo divino, pero su amor tiene expresiones muy humanas.
Nada raro que encontremos personas privilegiadas con una amistad más profunda con Cristo. Podemos decir, para que no pensemos que es injusto, que ese privilegio no depende solamente de Jesús, sino también de la correspondencia personal a la amistad de Cristo. Si yo quiero hablar con alguien y no me escucha, lógico es que busque a otra persona a la que le agrade escucharme. Jesús tiene, así, sus amigos, sus mejores amigos. Se llaman “santos”. Y entre ellos ha habido quienes platican con Jesús como tú y yo platicamos con algún buen amigo. ¡Qué bella amistad!

Santa Margarita María Alacoque
Una de esas buenas amigas fue santa Margarita María, una sencilla monjita de la Visitación que dedicaba sus días a adorar a Jesús.
En diciembre de 1673 tuvo la dicha de platicar con Jesús de tú a tú, como una amiga que recibe las confidencias de su amigo. Estas revelaciones se prolongaron a lo largo de un año y medio, sin propaganda ni escándalo. Dicen que las compañeras religiosas nunca se dieron cuenta de esas visiones y que se admiraron mucho cuando, después de muerta Margarita, supieron que ella había sido la escogida para revelar el amor del Corazón de Cristo.

Las confidencias de Jesús
Jesús murió por los pecados del mundo. Todo el dolor de la crucifixión lo causó el pecado.
Jesús, sentado a la derecha del Padre, ya en la gloria, humanamente hablando, no ha dejado de padecer por nuestros pecados. Eso es lo que significa su corazón sangrante. Podríamos pensar que ese dolor lo causan los grandes pecados de nuestro mundo: las guerras de odio y ambición, las injusticias, los sin techo, el narcotráfico, la sexualidad sin freno, la violencia creciente. Sí, sin duda que todo eso es doloroso para Jesús, pero no es de eso de lo que Jesús se queja con su amiga Margarita: ¡Él se queja de la indiferencia de aquellos que estamos más allegados a Él!, ¡como tú y como yo!
Porque tú y yo amamos a Jesús, no hay duda. Nos sentimos amigos de Él y hasta estaríamos dispuestos a hacer por Él lo que nos pidiera. ¡Pero qué tibia es nuestra amistad!, ¡qué pocos signos de amor le damos a Jesús!

La fiesta del Sagrado Corazón
A santa Margarita le pidió la fiesta del Sagrado Corazón, y la Iglesia la autorizó y la dispuso para todo el mundo católico.
Le pidió que difundiera la imagen del Sagrado Corazón y prometió, a quienes la entronizaran en sus hogares el vivir en paz y armonía.
Le pidió que durante nueve primeros viernes de mes nos acercáramos devotamente y en estado de gracia a recibir la Comunión y prometió, a quienes así lo hicieran, la gracia de no morir sin arrepentimiento. ¡Nada menos!
Le pidió una hora santa de adoración al Santísimo los jueves anteriores al viernes primero, y prometió ablandar los corazones más duros, dándoles fervor y conversión.

Devoción reparadora
Esta devoción tiene un sentido reparador. Con nuestra amistad tratamos de reparar el daño y la tristeza causados al Corazón de Jesús por nuestra indiferencia y deslealtad.
Por muchos siglos, el pueblo sencillo ha tomado esta devoción con amor, y ha recibido a cambio un tesoro infinito de gracias nacidas de la fuente inagotable de amor del Corazón de Jesús.
Parte de esta devoción es el pertenecer al Apostolado de la Oración, que ahora ha venido a menos porque estamos tan enamorados de la acción que no alcanzamos a comprender la eficacia de la oración. Cada mes, el Papa encomienda a este apostolado una intención para que hagan oración por ella. Esto es propio de almas contemplativas, de esas que saben ser amigas de Jesús, y a todos nos conviene aprender a serlo.
Recuperemos o iniciemos esta devoción al Sagrado Corazón como una forma de acrecentar nuestra amistad con Él y de darle sentido a las obras buenas que hacemos día a día.

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6280Fri, 12 Jun 2015 00:00:00 GMT
Charlie, Charlie, ¿funciona?Se ha vuelto viral
Internet está creando un nuevo lenguaje y le está dando otros sentidos a nuestras viejas palabras; un ejemplo es el término “viral”, que se refiere a una idea que se difunde ampliamente en los medios de comunicación, principalmente en las redes. Algo así como un virus que se propaga en una epidemia incontrolable. 
Uno de los fenómenos virales de este momento es un juego escolar llamado “Charlie, Charlie”. Se juega principalmente en los recreos, cuando los niños se reúnen a descansar y a reponer sus fuerzas. 
Sobre una hoja en blanco dividida en cuatro, escriben en cada esquina, alternando, las palabras “sí” y “no”, y luego ponen sobre ella dos lápices en forma de cruz. El lápiz colocado encima queda en equilibrio sin que ninguno de sus extremos toque la hoja. En seguida, los participantes “invocan la presencia de Charlie”, supuestamente un niño muerto trágicamente, al que preguntan: “Charlie, Charlie, ¿estás aquí?”. Entonces, según los niños, el lápiz superior se mueve sin que nadie lo toque, y señala el sí o el no. Si señaló el sí, se abre la puerta a una serie de preguntas que los niños esperan que conteste con un sí o un no indicados por el movimiento del lápiz. Al terminar el juego deberán despedirse de Charlie y agradecerle su participación, porque si no lo hacen, “el fantasma de Charlie no los dejará en paz”.

Nada nuevo bajo el sol 
Estos niños, quizá sin saberlo, no hacen más que repetir un juego muy viejo que ya jugaban sus papás en la escuela, sólo que entonces se invocaba a una niña llamada Cleo, y se usaban una tijeras y un listón. Sus abuelos jugaban con una medalla colgando de un hilo o de una cadenita a la que hacían oscilar sobre las dos contestaciones clásicas y, desde el siglo XIX en que se puso de moda el espiritismo, se usa ese “juguete” llamado ouija que hoy se compra en cualquier supermercado.
Todos estos juegos son solamente la misma manifestación del hombre hambriento por conocer su futuro y por conocer los secretos de esta vida y de la otra.

¿Funciona el juego?
¡No! Los supuestos movimientos provocados por los espíritus son ocasionados por la ley de la gravedad o por algo que se llama efecto ideomotor; es decir, que la persona que maneja el artefacto, consciente o inconscientemente, provoca físicamente el movimiento atribuido a los espíritus.
Pero el problema no es si el método empleado para invocar al más allá es efectivo o no; el problema es que lo invoquemos. Invocar a los muertos se llama nigromancia, e invocar al demonio es satanismo. El primer mandamiento nos prohíbe esa invocación.

Permitir o educar
Hay papás que están ausentes de la vida de sus hijos y no se preocupan por lo que hacen, no por falta de amor, sino porque no se dan tiempo para platicar con ellos. Pero hay papás que conocen muy bien a sus hijos y hasta les adivinan el pensamiento porque conviven permanentemente con ellos.
¿Qué deben hacer si se dan cuenta de que sus hijos juegan a Charlie, Charlie?
Una actitud negativa sería el no hacer caso a la situación y verla como un juego sin importancia. Sin una orientación oportuna se les están abriendo las puertas a la superstición tan común en nuestra cultura: esos niños serán víctimas de charlatanes que les leerán la mano, las cartas, las pirámides, les harán trabajos de hechicería, de sanación, limpias, y todas esas prácticas supersticiosas que nos dañan.
No hacer caso a estos juegos es, también, abrir la puerta a enfermedades de la mente, y lo más grave de todo, a la intervención del demonio en la propia vida.

Aprovechar la oportunidad
Sin exageraciones y sin perder de vista que para los niños no es más que un juego, es la oportunidad para explicarles, por una parte, que esas cosas son supercherías, que tienen una explicación científica y lógica, y que no se deben dejar engañar; y por otra parte, hablarles de que Dios, dueño del pasado, del presente y del futuro, es un Padre lleno de amor que tiene para nosotros el mejor de los futuros si sabemos actuar de acuerdo con su amor, y que querer invocar a los espíritus o saber el futuro es algo contrario a la voluntad de Dios.
Hacerles ver que nosotros, con la ayuda de Dios, somos los arquitectos de nuestro destino y que no necesitamos saber qué es lo que nos espera.

Doctrina de la Iglesia 
El Catecismo de la Iglesia Católica (2116) nos dice: Todas las formas de adivinación deben rechazarse: el recurso a Satán o a los demonios, la evocación de los muertos, y otras prácticas que equivocadamente se supone "desvelan" el porvenir (Cf. Dt 18, 10; Jr 29, 8). La consulta de horóscopos, la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y de suertes, los fenómenos de visión, el recurso a "mediums" encierran una voluntad de poder sobre el tiempo, la historia y, finalmente, los hombres, a la vez que un deseo de granjearse la protección de poderes ocultos. Están en contradicción con el honor y el respeto, mezclados de temor amoroso, que debemos solamente a Dios.




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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6268Mon, 08 Jun 2015 00:00:00 GMT
Eucaristía¡ ¿Qué tanto sabes?1. ¿Qué es la Eucaristía?

Es el sacramento del Cuerpo y Sangre de Jesucristo bajo las apariencias de pan y de vino, instituido por Él en la Última Cena. Se ofrece por nosotros en la Santa Misa y es el alimento que nos da la vida divina cuando comulgamos.

 

2. ¿Quién es el ministro de la Eucaristía?

a) De la consagración: el sacerdote (obispo y presbítero).

b) De la distribución: el obispo, el sacerdote, el diácono, el acólito instituido y el ministro extraordinario, quienes manifiestan con su respeto, delicadeza, y sentido de adoración al distribuirla, que allí está Cristo presente.

 

3. ¿Quién es el sujeto de la Eucaristía? Es decir, ¿quién puede comulgar?

La persona viva, bautizada, que no tenga pecado mortal.

 

4. ¿Cuál es la materia de la Eucaristía?

El pan de trigo sin levadura y el vino de uva. No se puede consagrar ninguna otra materia.

 

5. ¿Cuáles son las palabras que consagran el pan y el vino?

Del pan: “Tomen y coman todos de él, porque esto es mi Cuerpo, que será entregado por ustedes”.

Del vino: “Tomen y beban todos de él, porque esto es el cáliz de mi Sangre, Sangre de la alianza nueva y eterna que será derramada por ustedes y por muchos para el perdón de los pecados. Hagan esto en conmemoración mía”.

 

6. ¿Cómo está Jesús en la Eucaristía y cuánto dura su presencia en el pan y vino?

“’En el Santísimo sacramento de la Eucaristía están ‘contenidos verdadera, real y substancialmente el Cuerpo y la Sangre junto con el alma y la divinidad de nuestro Señor Jesucristo, y, por consiguiente, Cristo entero’ (Cc. de Trento: DS 1651). En la Eucaristía ‘Cristo, Dios y hombre, se hace totalmente presente’ (Mysterium Fidei 39)” (Catecismo 1374) y su presencia dura en cada partícula o gota hasta que las especies no pierdan sus propiedades. Por ejemplo, cuando comulgo, recibo verdaderamente a Jesucristo, con su Cuerpo, Sangre, alma y divinidad, y esta presencia sacramental dura en mi boca, hasta que se deshace la hostia dejando paso a la vida divina con la que queda colmada mi alma cuando comulgo con las disposiciones adecuadas.

 

7.- ¿Qué actitudes debo tener ante la Eucaristía?

Entre otras, al menos estas tres:

a)      Actitud de gran respeto, pues ella es “el sol del mundo cristiano, el alma de la fe, el centro de la religión católica […] es el compendio de todo lo bueno, de todo lo bello que hay en la Iglesia de Dios” (San Leonardo de Porto Mauricio).

b)      Actitud de honra y adoración. Honremos dignamente a Dios en la Eucaristía, reconociendo que el Hijo encarnado está ahí verdaderamente presente, y adoremos este precioso tesoro, pues en la Eucaristía está Cristo, crucificado y resucitado, “cordero de Dios que quita el pecado del mundo”.

c)      Actitud de gratitud. Por el regalo tan grande que Dios ha puesto en nuestras manos. Dios mismo que se nos da.

 

8. ¿Cuáles son las disposiciones para comulgar?

Disposiciones internas

a)      Tener una recta intención, de manera que la razón que nos mueva a comulgar sea el deseo de unirnos más íntimamente a Jesucristo.

b)      Atención y recogimiento durante cada una de las partes de la Santa Misa que nos disponen a recibir la Eucaristía.

c)      Ofrecernos a nosotros mismos con las especies del pan y el vino, en unión al sacrificio redentor de Cristo.

d)      Deseos de estar en comunión con todo el cuerpo místico de Cristo, que es la Iglesia.

e)      Estar en estado de gracia.

Disposiciones externas

a)      Actitud de profundo respeto, teniendo conciencia de la presencia real, verdadera y substancial de Nuestro Señor Jesucristo.

b)      Asistir con vestimenta adecuada a la grandeza de la celebración, pues esto manifiesta la conciencia que se tiene de ella. Por eso, conviene evitar chanclas, shorts, escotes o minifaldas.

c)      Se puede comulgar de rodillas o de pie. La postura de rodillas ya implica máxima reverencia, cuando se hace de pie, debe hacerse una reverencia, inclinación, antes de recibir la comunión.

d)      Guardar el ayuno eucarístico. No beber ni comer nada –ni siquiera chiclie o dulce– una hora antes de comulgar. Se permite tomar medicinas y agua simple.

 

9. ¿Cuáles son los efectos espirituales de la comunión (con buena disposición)?

a)      Realiza la comunión de vida con Dios y la unidad del Pueblo de Dios (Catecismo 1325).

b)      Es el antídoto que nos libera de nuestras faltas cotidianas y nos preserva de pecados mortales (Catecismo 1436). Perdona los pecados veniales (Catecismo 1416).

c)      Sustenta la vida espiritual, aumenta la vida divina en nosotros, la desarrolla, y renueva la gracia recibida en el Bautismo (Cf. Catecismo 1392).

d)      Nos santifica y alimenta a través de su gracia nutritiva.

e)      Restaura la pérdida de fuerzas, fortalece la caridad, reaviva nuestro amor y nos hace capaces de romper los lazos desordenados con las criaturas y practicar todas las virtudes (Cf. Catecismo1394).

 

10. ¿Me puede hacer daño la comunión?

Sí, cuando se recibe en pecado mortal:

a)      Habiendo faltado gravemente a cualquiera de los 10  mandamientos.

b)      Habiendo cometido algún pecado grave de los llamados capitales: soberbia, avaricia, lujuria, gula, envidia, ira y pereza.

c)      Viviendo en estado de pecado mortal, por ejemplo: vivir conyugalmente sin haber recibido el sacramento del matrimonio, o en unión conyugal fuera del orden natural.

d)      Habiendo atentado contra la vida –directamente o por complicidad–:

o   En su concepción por el uso de métodos anticonceptivos artificiales.

o   Por el aborto, que causa excomunión ipso facto, que sólo puede ser perdonado por el obispo o por quien él delegue.

o   Por la eutanasia.

La recepción de la comunión en estado de pecado mortal se llama sacrilegio, quien así comulga, no discierne lo que está recibiendo y san Pablo afirma que: “come y bebe su propia condenación(1Cor 11,28-29).

 

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6266Thu, 04 Jun 2015 00:00:00 GMT
Don de lenguas, ¿falso o verdadero?Actualmente muchos fieles dudan del llamado “don de lenguas” que el Espíritu Santo concede a algunos bautizados, principalmente porque en ocasiones, quienes lo tienen, lo utilizan con fines personales, para llamar la atención o para promoverse, lo que va en contra de lo que Dios busca al concederlo.
Primero que nada, debemos explicar que el don de lenguas se manifiesta de tres maneras, básicamente: 
1.  Como un don milagroso para hablar un idioma o lengua que no se ha aprendido por la vía natural. Este don se manifestó en Pentecostés, cuando los apóstoles quedaron llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse (Hechos 2,4). San Agustín explica que en el comienzo de la Iglesia este don era necesario para que el Evangelio se comunicara rápidamente a todas las naciones. Pero cuando la Iglesia ya hablaba los diferentes lenguajes (por medios naturales), el don se hizo menos necesario. Santo Tomás, en su Suma Teológica, coincide en que este don milagroso de lenguas no es tan común como lo era antes (cf. II-II, q. 176 a. 1).
2.  Como un don para profetizar en un lenguaje ininteligible o desconocido por los presente. Estas palabras pueden ser interpretadas por alguien que tenga el don de interpretación, ya sea porque conoce el lenguaje naturalmente o por un don especial. Entonces el mensaje edifica a la Iglesia. Según san Pablo, estos dones (de lenguas y su interpretación), son parte del don de profecía, pero advierte que debe estar sometido al orden de la Iglesia. No deben, por ejemplo, varias personas hablar en este tipo de lenguas al mismo tiempo.
3. Orar en lenguas. Este don es muy diferente a los otros dos, pues por medio de él se expresa, con sonidos ininteligibles, la devoción que no se puede poner en palabras. 
En entrevista para Desde la fe, el P. Ernesto Torres, de la Diócesis de Dallas, Estados Unidos, y quien ha asesorado al Movimiento de la Renovación Carismática en el Espíritu Santo por más 25 años, habla sobre la oración en lenguas, diciendo que es un don por el cual el Espíritu Santo asiste en la oración a las personas, particularmente en la alabanza. San Pablo enseña: “Igualmente, el mismo Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad porque no sabemos orar como es debido; pero es Espíritu intercede por nosotros con gemidos inefables. Y el que sondea los corazones conoce el deseo del Espíritu y sabe que su intercesión en favor de los santos está de acuerdo con la voluntad divina” (Romanos 8, 26-27).
Para el P. Torres, la oración es la forma más importante en la que se manifiesta el don de lenguas. “Es una forma de oración que viene del corazón; es decir, nadie la entiende, ni siquiera la persona que la hace. Es una comunicación íntima entre la persona y Dios, pues a veces en la profundidad de nuestra oración y meditación, el corazón contiene muchísimos sentimientos que ni las palabras logran expresar”.
Explica que no es una lengua humana, es más bien una especie de sonido no entendible que sale de la boca de la persona, pero que expresa un profundo amor a Dios en alabanza y en adoración: “son sonidos que salen de los labios, en una forma de oración muy profunda”.
El P. Ernesto Torres afirma que pocas personas tienen este don de oración en lenguas. “Cuando éstas se encuentran empapadas del amor de Dios, su corazón no puede contenerse, y reza en alabanza, en adoración y en agradecimiento a Dios. La persona no ora por su propia cuenta, sino que, impulsada por el Espíritu Santo, de pronto siente la necesidad de elevar su mente, pensamiento y corazón hacia Dios. No todo el tiempo se tiene el don de lenguas, sale de vez en cuando; nadie puede pretender tenerlo, nadie lo controla, es el poder del Espíritu Santo”.
El sacerdote, quien es responsable de la Parroquia de la Divina Misericordia en Mesquite, Texas, explica que la primera vez que esto le ocurrió se espantó, por lo que se negaba a aceptar el don que el Espíritu Santo le había concedido, porque parecía que no tenía sentido, “pero cuando comencé a experimentar la presencia profunda y fuerte de Dios, lo entendí”. Por ello, deja en claro que nadie debe esforzarse en tener dicho don, pues debe venir de Dios. “Si Dios le quiere dar ese don a una persona, se lo da. Depende del Señor permitir a una persona entrar en profunda comunicación con Él”. 
Advierte que algunas personas utilizan dicho don para llamar la atención y hacerse notar en las comunidades, beneficiándose posteriormente de ello, por lo que aclara que de ninguna manera la oración en lenguas es señal de santidad ni de salvación, sino solamente una forma de comunicación espiritual, milagrosa y profunda que Dios permite. 
“La Iglesia enseña que ningún don es más importantes que el del amor. ‘Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como bronce que suena o címbalo que retiñe’” (1Co 13, 1).
Continúa: “Cuando una persona se da cuenta que Dios le ha concedido este don, debe entenderlo como una forma de oración, y ésta debe ser muy seria, solemne, que no perturbe a otras personas. Debe ir a un lugar privado para hablar con Dios sin perturbar a los demás. Eso es muy importante. No se puede rezar en lenguas durante la Misa, por ejemplo”.
Reconoce que hay algunos grupos cuyos carismas están enfocados a la invocación constante al Espíritu Santo. En este sentido, afirma: “Éstos deben estar guiados por sus párrocos, por sus obispos, para evitar que sus reuniones sean un teatro, un espectáculo”.
Finalmente, sintetiza: “Dice un amigo sacerdote que la oración en lenguas es un sonido de amor, como cuando una madre cuchichea con su bebé. Es una expresión de amor. Nosotros somos como niños delante de Dios, y lo dejamos hablar así también con nosotros, pero nunca –eso es lo que necesitamos enfatizar–, se debe hacer para atraer la atención hacia uno ni para provocar espectáculo o teatro. Es una oración profunda y se respeta”.

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6211Mon, 25 May 2015 00:00:00 GMT
¡Feliz día de la Madre!He leído un discurso de Pablo VI que me ha maravillado por la profundidad y elegancia con la que habla de la mujer, y de ésta como madre; se trata de un fragmento del discurso que dirigió al Congreso de la Sociedad Italiana de Ginecobstetricia el 29 de octubre de 1966. En él, el ahora beato, nos presenta una concepción extraordinaria, sublime, válida para siempre de lo que es la mujer.
Pero, ¿cómo hizo Pablo VI para alcanzar tan alta comprensión?, ¿cómo llegar a esta elocuencia que parece brotar no de un conocimiento teórico, sino de una experiencia amorosa? ¿Pudo este hombre, tan grave como era, haber tenido una relación de amor que le llevó a estas convicciones sobre la mujer? Efectivamente, Giovanni Battista (Juan Bautista) Montini amó profundamente a una mujer y se sintió siempre amado por ella, se trata de Giuditta (Judith) Alghisi, dama de gran sensibilidad y delicadeza exquisita, perteneciente a una familia de la nobleza rural de Lombardía, al norte de Italia, quien le brindó todo su amor desde el día en que lo dio a luz: el 26 de septiembre de 1897, velando por él directamente durante 19 años, hasta que Giovanni Battista entró en el seminario de Brescia. Después lo acompañaría indirectamente toda la vida.
El Papa Montini tuvo siempre esta referencia de la mujer: su madre. El amor profundo e incondicional del que gozó, lo llevó sin duda a tener esta honda penetración del “misterio” femenino; pues más allá de una relación maternal biológica, tuvo de parte de Giuditta un amor materno espiritual, que sólo una mujer de Dios puede dar. 
Así es, la relación madre e hijo comienza con la concepción del nuevo ser en el vientre materno y no termina nunca, pues una buena madre, aún después de esta vida, “trabajará” para que los suyos, que quedan en el tiempo, alcancen la salvación. ¡Qué trascendental es la misión de una madre!, que empieza con la generación biológica y que sólo llegará a su culmen cuando ayude al hijo a alcanzar a Dios, meta para la cual lo ha traído a este mundo.
Por esto, la maternidad espiritual es tan importante, valiosa e indispensable, sin ella ¿quién modelaría adecuadamente el espíritu humano a través de la educación?, ¿qué lágrimas podrían logar la conversión de los suyos?, ¿quién, con su delicadeza y dulzura podría conducir a sus hijos a las fuentes de la salvación (los sacramentos) y al cielo? 
La mujer es madre y su realización verdadera está en la maternidad espiritual, pues ésta implica el don sincero y absoluto de sí misma (cf. GS 22). Nada en el universo podría reemplazar esta maternidad, porque “a mi madre nadie la suple: ella ha engendrado mi cuerpo en sus entrañas y me ha modelado como otro cristo en su regazo”. 
Giuditta, que se había realizado siendo madre, quiso, en la víspera de la ordenación sacerdotal de su hijo, darle un regalo muy especial; había sacado del baúl de los recuerdos su vestido de novia y confeccionado con él una alba (túnica blanca que el sacerdote usa para el ejercicio de su ministerio sacramental) con la que su hijo al día siguiente recibiría la ordenación sacerdotal. Así, con la ropa más querida y significativa que ella tenía, vistió a su hijo y con ello –sin saberlo– coronaba la concepción que un Santo Padre tuvo de la mujer, disfrutemos:

• Para mí –afirma Pablo VI–, la mujer es reflejo de una belleza que la trasciende, es signo de una bondad que aparece sin límite, es espejo del hombre ideal, como Dios lo concibió a su imagen y semejanza. 
• Para mí, la mujer es la visión de la pureza virginal, lo cual restaura los sentimientos afectivos y morales más altos del corazón humano; 
• Para mí [la mujer] es la aparición, en la soledad del hombre, de su compañera, que sabe de la dedicación suprema del amor, que es fuente eficaz de colaboración y de ayuda, de valiente fidelidad y laboriosidad, de heroísmo acostumbrado al sacrificio; 
• Para mí  [la mujer] es la Madre –arrodillémonos–, la fuente misteriosa de la vida humana, donde la naturaleza recibe el soplo de Dios, creador del alma inmortal; 
• Para mí [la mujer] es la criatura más dócil a toda formación, idónea por eso para todos los trabajos culturales y sociales, sobre todo para aquellos que congenian más especialmente con su sensibilidad moral y espiritual; 
• Para mí [la mujer] es la humanidad que lleva en sí la mejor actitud a la inclinación religiosa, y que, cuando sabiamente la sigue, se eleva y sublima a sí misma en la expresión más genuina de la femineidad; y por esto cantando, rezando, anhelando, llorando, parece naturalmente converger [la humanidad] hacia una figura única y grandiosa, inmaculada y dolorosa, que es una Mujer privilegiada, entre todas la bendita, la destinada a ser: la Virgen Madre de Cristo, María.
Quisiera concluir con una exhortación, parafraseando una frase de un autor inglés: “Dadme diez mujeres que sean madres así  –como las describe el Papa, como era Giuditta– y transformaré la ciudad”.

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6167Sun, 10 May 2015 00:00:00 GMT
La devoción a la Santa Cruz / Santa Elena y la Santa Cruz La Cruz es muy importante para nosotros los mexicanos y le tenemos un gran amor por su presencia en nuestra historia, incluso antes de la venida de los españoles y del cristianismo. 
¿Conocen Huatulco? Allí existe una leyenda sobre un anciano de raza blanca que llegó hace unos dos mil años cargando una cruz y que la plantó frente a la playa, anunciando a los indios que en ella estaba el remedio de todos sus males. Allí se veneraba todavía, cuando en 1587 arribó un pirata inglés llamado Thomas Cavendisch quien, después de saquear y destruir todo lo que pudo, trató también de destruir la santa Cruz. Intentó cortarla y no pudo, la amarró a su barco y a toda vela intentó arrancarla de cuajo y no pudo, finalmente la untó de brea y le prendió fuego, y no ardió. Cuentan que los indios recogían las astillas de la dañada cruz y las usaban como medicina, y de allí en adelante se fueron acabando la cruz hasta que el arzobispo de Oaxaca, Don Eulogio Willow, la recogió en 1895 y la llevó a la catedral de Oaxaca en donde se venera en una de sus capillas; en su lugar plantó otra cruz de madera y allí está.
¿Conocen la costumbre de levantar la cruz al noveno día de la muerte de un ser querido? Pues esa es, también, una costumbre anterior a la conquista, ya que para los indios la Cruz significa el encuentro de Dios con el hombre.
Los españoles nos trajeron la cruz de Cristo y la colocaron en todas partes donde podían. Hernán Cortés plantaba una cruz en lugar de los ídolos que destruía en los templos y pirámides que conquistaba. Por cierto que a los indios les parecía muy fea la cruz de madera sin ningún adorno, y entonces la enfloraban y adornaban lo más posible. Los misioneros plantaban la cruz en los atrios, la hacían de piedra y dejaban que los indios la adornaran con el rostro de Jesús y con los signos de la Pasión. 
El 3 de mayo, en cada pueblo, después de velar y “vestir” la cruz, se llevaba en procesión y se plantaba en la cumbre de algún cerro cercano. Casi todos los pueblos tienen un cerro de la Cruz o del Calvario. Dicen que el rey de España mandó que todas las obras arquitectónicas de la Nueva España fueran rematadas por una cruz sobre el globo terráqueo y que de ahí viene la costumbre de que nuestros albañiles coloquen su cruz bellamente adornada y bendecida en la obra en construcción y hagan fiesta y comida.
Es tan importante para nosotros la Cruz, que nuestros obispos mexicanos pidieron al Papa que pudiéramos seguir celebrando el 3 de mayo a la fiesta de la Santa Cruz en lugar del 14 de septiembre, como lo marca el nuevo calendario litúrgico.
Este día honramos la Santa Cruz y en ella adoramos al crucificado que por amor aceptó morir por nosotros; nos gloriamos de la Cruz de nuestro Señor Jesucristo, como dice san Pablo (Gal 6, 14). 



Santa Elena y la Santa Cruz
Santa Elena fue la madre del emperador que concedió la libertad a los cristianos, después de tres siglos de persecución, y según la tradición, logró encontrar la Santa Cruz de Cristo en Jerusalén.
Nació en el año 270 en Bitinia (hacia el sur de Rusia), hasta donde llegó un general muy famoso del ejército romano, llamado Constancio Cloro, quien se casó con ella. De su matrimonio nació un niño llamado Constantino.
Años más tarde, el emperador de Roma, Maximiliano, ofreció a Constancio Cloro nombrarlo su más cercano colaborador, pero con la condición de que dejara a su esposa Elena y se casara con su hija. Constancio aceptó, y nuestra santa se vio obligada a vivir en el abandono durante 14 años. Pero esto mismo la llevó a practicar una vida de santidad.
Al morir Constancio Cloro, el ejército proclamó emperador a Constantino, hijo que el general había tenido con Elena, y después de una gran victoria obtenida contra los enemigos en el puente Milvio en Roma (antes de la cual se cuenta que Constantino vio en sueños que Cristo le mostraba una cruz y le decía: ‘Con este signo vencerás’), el nuevo emperador decretó que la religión católica tendría en adelante plena libertad (año 313) y con ese decreto terminaron tres siglos de crueles y sangrientas persecuciones que los emperadores romanos habían hecho contra la Iglesia de Cristo.
Constantino amaba inmensamente a su madre Elena y la nombró emperatriz, dándole autoridad para emplear el dinero del gobierno en obras buenas. Elena, que se había convertido al cristianismo, se fue a Jerusalén con gente que su hijo le proporcionó, se dedicó a excavar en el sitio donde se encontraba el monte Calvario, y ahí encontró la Cruz en la cual habían crucificado a Jesucristo (por eso la pintan con una cruz en la mano).
Dice San Ambrosio que Santa Elena, aunque era la madre del emperador, vestía siempre con mucha sencillez y se mezclaba con la gente pobre y aprovechaba todo el dinero que su hijo le daba para hacer limosnas entre los necesitados. Que era sumamente piadosa y pasaba muchas horas en el templo rezando.
En Tierra Santa, hizo construir tres templos: uno en el Calvario, otro en el monte de los Olivos y el tercero en Belén.

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6143Sun, 03 May 2015 00:00:00 GMT
¿Tienen los niños derechos sexuales? Mucho se habla en la actualidad de que los niños y jóvenes pueden disfrutar sin restricción alguna de los mismos derechos que los adultos, incluyendo los llamados derechos sexuales y reproductivos, “pues su corta edad –suele argumentarse– no los hace personas a medias o incompletas”; bajo esta premisa, se señala entre otras cosas que los niños y los jóvenes tienen derecho a disfrutar de una vida sexual saludable y placentera; a ejercer su preferencia sexual sin discriminación, y acceder a métodos anticonceptivos seguros, asequibles y de calidad. ¿Pero que implican estas disposiciones en materia de derechos humanos para nuestros niños y jóvenes? Al respecto, habla para Desde la fe el Dr. Rodrigo Iván Cortés Jiménez, experto en la materia. 
Sobre el tema, el doctor Cortés Jiménez –quien a mediados de abril participó en la 48 Sesión de la Comisión de Desarrollo y Población de Naciones Unidas– señala que si hay algo alarmante es que en la Ciudad de México se haya aprobado una ley que contempla un rango de edad muy amplio para la juventud, ya que si se considera “joven” a todo ciudadano que tenga entre 10 y 29 años, y no se hacen distinciones por edad en materia de los llamados “derechos sexuales y reproductivos”, nos encontramos frente a una normatividad perversa, entre cuyos excesos está el derecho al cambio de sexo, que implica una operación quirúrgica, misma que además debe ser pagada por el gobierno con cargo al erario público. “Esto, entre otras cosas, implica el ordenamiento legal aprobado, que afortunadamente aún falta ser promulgado por el Ejecutivo local”, comenta.
Pero lo más grave de esta ley –asegura el Dr. Cortés Jiménez–, es que excluye la tutela de los hijos por parte de los padres, en aras de dar cumplimiento a esos denominados “derechos sexuales y reproductivos”, que no aparecen ni en nuestra Carta Magna ni en ningún tratado vinculante a nivel internacional. “La norma, como está escrita, deja sin posibilidad a los padres para orientar a sus hijos en este sentido, pues estarían violando su derecho a ejercer su sexualidad libremente”. 
El también catedrático en Filosofía Política y Social comenta que a nivel federal el Presidente de México, Enrique Peña Nieto, mediante una iniciativa enviada al Congreso de la Unión propuso el ejercicio de esta clase de derechos, lo cual provocó un fuerte debate en el Senado de la República y posteriormente en la Cámara de Diputados, instancia que recibió una firme exigencia por parte de organizaciones de la sociedad civil, que por principio de cuentas demandaron eliminar la expresión “derechos sexuales y reproductivos”; en virtud de esto, los principales grupos parlamentarios determinaron excluirla de la iniciativa original. En la Cámara de Senadores se ratificó esta exclusión, y quedó muy clara la postura de México en cuanto al tema, una postura soberana expresada a través de ambas cámaras del Congreso de la Unión”.
En el plano internacional, externó que recientemente, en la 48 Sesión de la Comisión de Desarrollo y Población de Naciones Unidas, hubo países como Argentina, Estados Unidos y Noruega que insistían en considerar esos derechos como normas internacionales, lo cual fue un punto de discusión en el que no hubo consenso y este órgano internacional de manera histórica se quedó sin documento conclusivo.  “La Santa Sede, Bielorrusia, el grupo de países africanos y el de árabes demandaron enfáticamente que se quitara el tema de los derechos sexuales y reproductivos de la mesa de discusión; en cuanto a la delegación mexicana, dado que había división, existía el riesgo de que se sumara a los países que proponían incluir en la normatividad internacional tales derechos; pero finalmente se optó por no suscribir el punto”. 
El doctor Cortés Jiménez dijo que, más allá de que finalmente México se haya abstenido de pronunciarse en favor de tal iniciativa, a nivel nacional resulta preocupante que en materia de población, como por ejemplo en la llamada Estrategia Nacional de Prevención del Embarazo Adolescente, se mantenga la expresión “derechos sexuales y reproductivos”, pues transgrede lo acordado por el Congreso de la Unión. “Esta expresión ha sido impulsada, en contra de la soberanía nacional, por grupos defensores de los llamados derechos LGTB y por algunas fuerzas políticas, argumentando falsamente que es una disposición legal de corte internacional. Ya vimos lo que ocurrió en la Comisión de Desarrollo y Población, donde no se obtuvo ningún consenso ni se pudo llegar a un documento conclusivo, principalmente porque no se avala esta expresión”.
“De manera que en nuestro país –aseguró– nadie puede apelar jurídicamente al término ‘derechos sexuales y reproductivos’ de los niños y jóvenes, pues ni a nivel nacional ni a nivel internacional existe un documento vinculante que lo respalde; se trata de un engaño, una insistencia por parte de grupos con intereses muy específicos.  Esto responde, por un lado, a una severa ideologización de grupos radicales, y por otro, a intereses económicos de las industrias que están detrás de esto, principalmente la farmacéutica. ¡Es un terrible negocio!”. 
Dijo que para dar solución al problema deben prevalecer los criterios reconocidos a nivel internacional, contenidos en distintos documentos de la ONU que sí son vinculantes, donde se reconoce que el bienestar de los niños y niñas va de la mano del derecho y el deber de los padres a educar y velar por el desarrollo de sus hijos, atendiendo lo que es el crecimiento y las diversas etapas. “No es lo mismo educar sexualmente a un niño de cinco años, que a un adolescente de 15 ni que a un joven de 29; tampoco se pueden desvincular todas las funciones que tiene la sexualidad en la persona humana con el fin de reducirla a un mero placer”, finalizó. 

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6114Mon, 27 Apr 2015 00:00:00 GMT
¿Existen los fantasmas?Los aparecidos
Casi todo el mundo ha visto a un aparecido o conoce a alguien que lo ha visto. Los aparecidos forman parte de nuestra cultura mexicana y, seguramente, de la cultura de todos los pueblos del mundo. Los muertos que se aparecen  han contribuido a la literatura y ahora contribuyen al cine que ha sabido explotar esa rica veta popular y, desgraciadamente, ha contribuido a añadir notas extravagantes a las creencias populares. Hollywood tiene su propia teología dictada por las ganancias económicas que le producen sus películas.
El hecho es que muchos creen firmemente en que los difuntos se aparecen y el tema forma parte de las sabrosas charlas en las que cada participante compite por contar la historia más espeluznante para quitar el sueño a los timoratos anónimos que jamás reconocerán que el miedo no los dejó dormir.
¿Existen los aparecidos o fantasmas?

Doctrina de la Iglesia
Entendemos por fantasma la aparición de un difunto desprovisto de su cuerpo físico pero perceptibles por todos los sentidos o por alguno de ellos.
La Iglesia, como doctrina segura, nos enseña que el ser humano puede hacer actos meritorios mientras tiene tiempo; cuando se le acaba el tiempo, con la muerte, ya no puede hacer nada por su propia salvación.
Nos enseña que cuando morimos, inmediatamente somos juzgados por Dios y destinados de acuerdo con nuestra voluntad manifestada libremente mientras vivíamos. Nosotros elegimos el vivir eternamente con Dios o el vivir sin Dios.
Enseña también la Iglesia Católica la existencia del Purgatorio, un estado de vida en el que nuestra alma se purifica antes de contemplar a Dios. De algún modo, el Purgatorio ya es el cielo porque implica que ya estamos salvados y esperamos la plenitud del cielo que nos coheredó Jesús.
La benditas almas del purgatorio necesitan de nuestros sufragios para poder purificarse y los que vivimos consideramos que es una obra de misericordia no sólo orar por nuestros difuntos, sino hacer obras buenas en nombre de ellos para “sacarlos” del purgatorio.
En ningún momento nos habla la Iglesia de fantasmas que se aparecen para pedirnos arreglar algún asunto que haya quedado pendiente durante su vida; pero, por otra parte, la Iglesia acepta que en algún momento un muerto puede aparecerse a los vivos.
Por ejemplo, Moisés se le aparece a Cristo en su transfiguración junto con Elías, que según la Biblia, fue arrebatado al cielo en cuerpo y alma.
Pero, por otra parte el mismo Jesús nos cuenta la parábola del pobre Lázaro y la petición del rico de que Lázaro vaya a avisarle a sus hermanos que hay un infierno para que se conviertan y el Padre Abraham se niega a enviar a Lázaro diciéndole que tienen a Moisés y a los profetas y que si no les hacen caso tampoco le harán caso a Lázaro aunque se les aparezca.
¿Es posible que un muerto se aparezca? Es posible que lo haga con un permiso de Dios, pero debemos pensar que Dios toma las cosas muy en serio y que no va a permitir que los fantasmas de los muertos pululen en nuestro mundo real.
Buscar otras explicaciones
El hecho es que muchas personas dignas de todo crédito han visto aparecidos y que este fenómeno se da con mucha, con muchísima frecuencia y que, en justicia, no podemos decir que esas personas mienten. ¿Qué es lo que sucede?
Desde el S. XIX ha surgido el interés por dar a estas apariciones una respuesta lógica y, si es posible, una respuesta científica y así ha surgido una disciplina, que todavía no es ciencia, que se llama Parapsicología. Esta disciplina no es una tomadura de pelo por más que muchos charlatanes se llamen parapsicólogos.
Los más serios de entre ellos explican que estos fenómenos son producto de espíritus ¡encarnados!, es decir que somos los que aún vivimos los que causamos este tipo de fenómenos por el poder de nuestra mente y por la acción del subconsciente que nos hace jugarretas. Podemos producir fantasmas que no solamente nosotros vemos, sino que los ven también los que están con nosotros.
Creer en fantasmas no va contra nuestra fe, aunque sí va contra el primer mandamiento el invocar a los muertos y pedirles que contesten a preguntas dictadas por nuestra curiosidad. Esto se llama nigromancia y es una práctica común entre los espiritistas y entre los espiritualistas trinitarios marianos y por eso ya no se consideran católicos ni cristianos.
A nivel más sencillo está la ouija, que no es un juego de salón, y que algunos juegan con la ilusión de entablar comunicación con un muerto o con el demonio mismo. Por eso un católico no puede “jugar” este juego tan peligroso.
Seguiremos viendo fantasmas y seguiremos encontrándonos con personas que los ven, lo único que podemos hacer es recomendarles que hagan oración por sus muertitos para que encuentren el eterno descanso.

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6089Mon, 20 Apr 2015 00:00:00 GMT
Semana Santa, día a díaLa Semana Santa no es como cualquier semana del año. No porque haya vacaciones o actos de piedad en las calles, sino porque celebramos los grandes misterios de la vida del Señor. Ésta, o es una semana de oración, o no es nada. Por esta razón les ofrecemos una sencilla guía de lo que conmemoramos cada uno de estos días y de qué manera podemos participar en la Iglesia. 

Domingo de Ramos 
(o de la Pasión del Señor)
Con esta celebración inicia la Semana Mayor o Semana Santa, que culmina con el Domingo de Pascua o de Resurrección. 
Jesús iba cada año a Jerusalén para celebrar la fiesta de la Pascua, con la que el pueblo de Israel recordaba que gracias a la ayuda de Dios y la mediación de Moisés, había dejado la esclavitud de Egipto. Por eso le llamaban Pascua, porque era el paso de la esclavitud a la libertad. 
En su último viaje a Jerusalén, cuando tenía 33 años, Jesús entró en la ciudad montado en un burrito; Él sabía que le iban a matar, pero quiso que se cumplieran las profecías. Cuando la gente que creía en Él lo vio entrar, lo recibió con gran alegría, agitando en su honor ramos de olivo. 
Por esa razón, con la Misa del Domingo de Ramos los cristianos recordamos la entrada de Jesucristo en Jerusalén y lo aclamamos diciendo: Hosanna, cuyo significado es algo parecido a ¡Viva! o ¡Bravo! Las palmas que se bendicen en la Iglesia son un signo de que reconocemos a Jesucristo como nuestro rey, lo aceptamos en nuestra vida y nos comprometemos con Él a construir su reino. 
Esta Misa tiene dos aspectos contrastantes. Por una parte, la celebración comienza con la alegría y la aclamación con palmas, pero por otra, se hace la Lectura de la Pasión, con la que hacemos presente lo que estaremos celebrando en los días siguientes. 

Lunes, Martes y Miércoles santos
Cuando se habla de Semana Santa por lo general se piensa en Jueves, Viernes y Sábado santos, pero la llamada Semana Mayor también abarca Lunes, Martes y Miércoles. Estos tres días nos dan la oportunidad de disponer nuestro espíritu para vivir la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo con verdadera fe y recogimiento. ¿Qué se recomienda hacer en estos días? 1. Disponer nuestro espíritu y abrir el corazón para escuchar la Palabra de Dios. 2. Reflexionar sobre la vida que nos ha regalado Dios. La meditación nos debe ayudar a entender dónde nos encontramos y hacia dónde debemos caminar, según la voluntad del Señor. 3. Aprovechar estos días para acercarnos al sacramento de la Reconciliación, donde se experimenta el gran amor misericordioso del Padre bueno que nos espera para darnos el perdón.

Jueves Santo

La Misa Crismal (por la mañana)
Por la mañana se realiza la Misa del Santo Crisma o Bendición de los Santos Óleos. A las 9:00 hrs. se reúnen todos los sacerdotes en torno a su Obispo y celebran juntos la Eucaristía. En esa Misa los sacerdotes renuevan sus promesas sacerdotales. También en este contexto, el Obispo bendice y consagra los santos óleos, que sirven para administrar los sacramentos. Son de tres tipos: Óleo de los Catecúmenos. Sirve para ungir el pecho o espalda de las personas que se bautizan, y que es el signo de la ayuda, fuerza y protección que Dios da al bautizado para luchar contra el mal. El Santo Crisma. La Sagrada Escritura nos menciona que a los reyes y profetas se les  “ungía” con un aceite perfumado para “consagrarlos”. Ya que todo bautizado tiene que asemejarse a Cristo para que pueda llamar Padre a Dios, el día del Bautismo es ungido con este crisma en la cabeza. El crisma también se recibe en la frente el día de la Confirmación para recibir plenamente el Espíritu Santo. Asimismo, se pone en las manos del sacerdote el día de su ordenación y en la cabeza del obispo el día de su consagración. También con el crisma se consagran las iglesias y otros objetos de uso sagrado. Óleo de los Enfermos. Se utiliza en el sacramento de la Unción de los Enfermos. La unción significa para el enfermo que Dios está con él, no sólo para acompañarlo, sino para ayudarlo en su sufrimiento. 

La Misa de la Cena del Señor (por la tarde)
Siguiendo el mandato de Jesucristo, los sacerdotes celebran al caer la tarde la Misa de la Institución de la Eucaristía o Misa de la Cena del Señor y realizan también, como acto de humildad y servicio, el lavatorio de los pies. En la intimidad de la Ultima Cena, pocas horas antes de su muerte, Jesús nos entregó su vida en el pan y en el vino consagrados, es decir su cuerpo y su sangre, pues mientras cenaba les dijo a sus discípulos que Él estaría con nosotros hasta el final de los tiempos, cada vez que repitiéramos lo que Él hizo en ese momento. Sus palabras fueron “Tomen y coman porque esto es mi cuerpo. Tomen y beban porque éste es el cáliz de mi sangre”. Así instituyó la Eucaristía y les dio a los apóstoles y sus sucesores el mandato de celebrar siempre el sacrificio eucarístico en memoria suya. También, durante la Última Cena, Jesús les lavó los pies a sus discípulos. En aquel tiempo, el lavatorio lo hacía uno de los sirvientes de la casa y nunca el anfitrión. Sin embargo Jesús, el “maestro”, lavó los pies a sus discípulos porque quiso enseñarnos a servir. En las catedrales, el Jueves Santo el Obispo lava los pies a 12 seminaristas como un signo de servicio y de humildad que quiere dar a toda la ciudad, preocupándose de que existan sacerdotes suficientes para el cuidado pastoral.


Viernes Santo
En este día todos los cristianos recordamos con una fe profunda el gran gesto de amor que Jesús nos ofrece al dar su vida por nosotros en la cruz. Es día de oración y reflexión; de ayuno y abstinencia. Es el único día del año en que no se celebra Misa porque la Iglesia está de luto. El viernes santo los altares de las iglesias están desnudos, es decir, sin manteles, sin flores, e incluso no se tocan las campanas; en su lugar la Iglesia hace uso de un instrumento de madera para acompañar las procesiones o hacer el llamado a las celebraciones. La celebración más importante de este día es la que se realiza en las iglesias generalmente entre las 3 y las 6 de la tarde. Se compone de las siguientes partes: Liturgia de la palabra, Oración universal, Adoración de la santa cruz y la Sagrada Comunión.


Sábado Santo
(de la muerte del Señor)
Este día los cristianos nos encontramos en espera silenciosa junto al sepulcro. El altar está desnudo, las campanas calladas y las luces apagadas. El sagrario, abierto y vacío; la Cruz sigue en el templo desde ayer. Dios ha querido vencer con su propio dolor el mal de la humanidad. Ahora resplandece el misterio de la Cruz y en este aire contemplativo se respira un ambiente de fervorosa espera, llena de paz y cargada de esperanza.

La Vigilia Pascual (por la noche)
Aunque la celebración de la Pascua de Resurrección debería realizarse en las primeras horas del domingo, la Iglesia inicia la celebración el sábado a la caída del sol para culminar en los primeros momentos del domingo. En esta celebración se tienen siete lecturas del Antiguo Testamento y dos del Nuevo para que todos los cristianos recordemos que Dios cumplió todas sus promesas y las seguirá cumpliendo. La Vigilia Pascual está llena de signos, entre ellos la bendición del Fuego Nuevo, con el que se enciende el Cirio Pascual. El cirio es signo de Cristo resucitado que vence la oscuridad del pecado y la muerte. Otro signo es el Pregón Pascual. Se llama así a un hermoso canto con el que se anuncia solemnemente la resurrección de Cristo. Este pregón lo canta el sacerdote o un diácono cuando ya todos tienen sus velas encendidas. El tercer signo es la Bendición del Agua. Hay que recordar que en la antigüedad sólo había un día para los bautismos. Ese día era el día de la resurrección de Cristo. Se bautizaba en ese día porque así se comprendía mejor que quien se bautiza se une a Cristo muerto y resucitado. Por esa razón se quedó la costumbre de bendecir el agua y se le llama “agua de gloria” porque Cristo abrió la gloria el día de la Pascua. Si en la celebración hay bautismos se bautiza con esa agua, pero si no hay, entonces se rocía con el agua bendita a todas las personas para que recuerden su Bautismo. Antes de rociarlos se les pide que renueven las promesas de su bautismo y vuelvan a renunciar al mal. 
La celebración de Pascua inicia el Sábado por la noche y continúa todo el Domingo siguiente. Sería muy conveniente que, así como celebramos la Navidad con una cena o comida especial, también celebráramos la Pascua, porque es la fiesta más importante de nuestra fe. El tiempo de Pascua dura 50 días hasta la fiesta de Pentecostés. Todo ese tiempo el sacerdote viste de blanco en la Misa, color de fiesta. Si la cuaresma que fue tiempo de preparación duró 40 días, el tiempo de fiesta tiene que durar más y por eso la Pascua dura 50 días.

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6061Domingo, 27 de marzo de 2015
El Diablo está castigando a México: Papa Francisco“Yo pienso que a México el Diablo lo castiga con mucha bronca. Por esto. Creo que el Diablo no le perdona a México que Ella (la Virgen de Guadalupe) haya mostrado ahí a su Hijo… Yo creo que el Diablo le pasó la boleta histórica a México ¿no? Y por eso todas estas cosas, usted ve que en la historia siempre han aparecido focos de conflicto grave”.
Así respondió el Papa Francisco a la escritora y periodista Valentina Alazraki en una larga entrevista concedida desde el Vaticano a Televisa, la cual tuvo lugar en un salón de la residencia Santa Marta donde el Santo Padre lleva a cabo las reuniones de gobierno. Este recinto se encuentra presidido por una majestuosa imagen de la Virgen de Guadalupe que le fue regalada al Sumo Pontífice por el cardenal Norberto Rivera Carrera, arzobispo de México. 
De esta manera, bajo la mirada de la Morenita del Tepeyac, el Vicario de Cristo opinó sobre diversos temas, entre ellos, la situación de violencia en nuestro país y el término ‘mexicanización’; la Virgen de Guadalupe y su posible vista a tierras aztecas; el flagelo del narcotráfico y la situación de los migrantes, así como la reforma a la Curia Romana y el Sínodo de la Familia.

Todos somos responsables 
Sobre la violencia que azota a México, al Papa Francisco le queda claro que el Demonio está dañando a nuestro país porque no soporta que la Morenita del Tepeyac haya decidido quedarse aquí. “Esto lo sabe Usted muy bien –le dijo a la periodista– Usted va a encontrar a mexicanos católicos, no católicos, ateos, pero todos guadalupanos. Es decir, todos se sienten hijos. Hijos de la que trajo al Salvador, al que destruyó al Demonio”.
En torno a la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa y a pregunta expresa sobre la responsabilidad del gobierno federal, el Santo Padre dijo: “Todos tenemos de alguna manera la culpa o, al menos, el no hacernos cargo del sufrimiento. Hay gente que está bien y quizás la muerte de estos chicos no les llegó, les resbaló. ‘Bueno a mí no me tocó, gracias a Dios que no me tocó’. Pero la mayoría del pueblo mexicano es solidario. Y esa es una de las virtudes que tienen ustedes. Y creo que todos tienen que poner el hombro ahí, para resolver esto de alguna manera… O sea el echarle la culpa a un solo sector, a una sola persona, a un solo grupo, es infantil”.

No se puede visitar México a pedacitos
La pregunta obligada de la periodista fue por qué había decidido no visitar nuestro país este año. Al respecto, el Papa Francisco refirió que pensaba hacerlo, incluso quería entrar en los Estados Unidos –país que visitará en septiembre próximo– por la frontera mexicana. “Pero, si yo iba a Ciudad Juárez, por ejemplo, y entraba desde ahí, o a Morelia, y entraba desde ahí, se iba a armar un poco de barullo: ¡Cómo va ahí y no viene a ver a la Señora, a la Madre! Además –reconoció el Papa– no se puede visitar México de a pedacitos. México requiere una semana. O sea que yo prometo un viaje a México como se lo merece y no a la apurada y de paso. Por eso decidí no entrar por México”.

América no está huérfana
Al hablar de la Virgen de Guadalupe, el Papa Francisco afirmó que la Morenita del Tepeyac ha traspasado los límites de México para convertirse en la unidad del pueblo americano: “América no es huérfana. Tiene una Madre. Una Madre que nos trae a Jesús. O sea, la Salvación que es Cristo viene por una mujer, y quiso Ella demostrarlo a través de su mestizaje que lo traía a México de una manera especial. Y elige un hijo de esa cultura para manifestarse (san Juan Diego). No elige un chico español, o un colonizador, o una señora coqueta, no, no. Un simple hombre, casado, humilde. Entonces para mí, Ella es Madre… fuente de unidad cultural, puerta hacia la santidad, en medio de tanto pecado y de tanta injusticia, y tanta explotación y tanta muerte, es Madre, ¿no? Entonces eso es lo que yo siento cuando la veo”.

Todo en paz con la ‘mexicanización’
Finalmente, sobre  la “mexicanización”, término que utilizó el Papa Francisco en una carta dirigida a un amigo argentino, lo cual desató recientemente gran polémica en nuestro país, el Santo Padre explicó que dicho término no tiene nada que ver con la dignidad de México. Como cuando hablamos de la “balcanización”, ni los serbios, ni los macedonios, ni los croatas se nos enojan… Levantó pólvora, pero la mayoría, por las estadísticas que me llegaron, que hicieron algunos periodistas de allá, el noventa por ciento del pueblo mexicano no se sintió ofendido por eso. Lo cual me alegra. Para mí habría sido un gran dolor que se interpretara de esa manera ¿no? El mismo gobierno, después de haber preguntado, aceptó las explicaciones. Estas que son las verdaderas ¿no? Y todo en paz. O sea eso no me cerró las puertas a México. Voy a ir a México”.

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6053Mon, 23 Mar 2015 00:00:00 GMT
Cultura BíblicaEn este quinto domingo de Cuaresma se nos presenta el discurso con que Jesús concluyó su ministerio en Jerusalén antes de iniciar su Pasión. Reflexionaremos particularmente sobre la conciencia del Señor acerca del conjunto de su misión, y también a propósito de la manera en que afrontó y canalizó su estado de ánimo.

El discurso de hoy inicia con una breve narración en la que los griegos venidos a la fiesta querían encontrarse con Jesús. Para el Señor, la llegada de los paganos que desean conocerlo es el signo de que la hora ha llegado, y entonces comienza a desarrollar el anuncio de su inminente sacrificio usando la metáfora del grano que cae en la tierra. 
Llama la atención que acompaña a esta metáfora de caer en la tierra otra metáfora opuesta al final del texto, a saber: “cuando yo sea elevado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí”. Con este par de comparaciones se completa el misterio que estaba a punto de suceder. 
En primer lugar el grano de trigo que cae en tierra y muere representa la sepultura de Cristo. Jesús afirma con toda certeza que se trata del acontecimiento que todo ser humano debe afrontar al término de sus días terrenales; por otra parte, al hablar de un alzamiento o elevación podemos pensar en dos cosas: la primera de ellas es la crucifixión. Ya en el discurso que Jesús había dado a Nicodemo (Jn 3) había hecho referencia a la serpiente levantada por Moisés en el desierto y que de la misma forma habría de ser levantado el Hijo del hombre, por este motivo no hay duda de que Jesús asume que la crucifixión es signo de atracción y salvación para sus discípulos. Pero queda una segunda forma de entenderlo y que en el contexto de este pasaje es importante, nos referimos a la resurrección. En efecto, la exaltación de Jesús muerto y sepultado forma parte inseparable de todo el acontecimiento. Al caso, san Pablo comenta en su primera carta a los Corintios, “si Cristo no hubiera resucitado, vana sería nuestra fe… seríamos los hombres más desgraciados”. 
A lo largo del discurso que escuchamos este domingo, hay otra constante muy fuerte, es el dato de la comunión que tiene como eje al Señor Jesús. Por una parte Jesús está en comunión con el Padre quien confirma la conciencia expresada, por otra parte Jesús dijo que muchos otros están en comunión con él. Una forma de esta comunión es “ser sus servidores”, pero al mirar las características que señala sobre ellos, más bien podríamos pensar en el concepto de hermanos o coherederos de la misma gloria eterna. 
Por último, es notorio, que a pesar de la conciencia clara de la misión, la hora que ha llegado y la comunión de la que goza el Señor, su situación anímica era de ruptura y tribulación. La referencia a su estado de ánimo demuestra que Jesús no era ningún apático, en el sentido más literal de la palabra, ante la proximidad de los acontecimientos Jesús se conmueve, teme, incluso expresa la posibilidad de pedir al Padre que lo libre de aquella hora, pero es necesario afrontarla sin darle prioridad o someterse a sus emociones.

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6048Domingo, 20 de marzo de 2015
¿Por qué debo rezar el Viacrucis?¿Por qué debo rezar el Viacrucis?

P. Rogelio Alcántara

“Tuve que arreglar tal asunto, pero fue un verdadero viacrucis”. Identificamos la palabra con mucho sufrimiento y grandes penas. El origen de esta palabra es cristiano, se refiere al camino que recorrió Nuestro Salvador Jesucristo con la Cruz a cuestas hacia el calvario, donde fue crucificado y levantado en alto.
El Viacrucis, o vía dolorosa, recuerda 14 momentos de la Pasión de Nuestro Señor que van desde el juicio ante Pilato hasta la sepultura de Jesús. Muchas escenificaciones la recuerdan (como la de Iztapalapa, aquí en la Ciudad de México) y nosotros seguramente hemos participado alguna vez en este acto devocional el Viernes Santo. Sin embargo, la meditación de la Pasión de Jesús no es sólo para ese día o los viernes de Cuaresma, sino para cualquier día del año, porque “contemplando los sufrimientos de Jesús empezamos a odiar el pecado y deseamos la salvación de todos los hombres” (María Simma).
Muchos cristianos en la antigüedad quisieron visitar este camino de la Cruz para recorrerlo y expiar con esta práctica las penas que merecían sus pecados. En la imposibilidad de ir por la distancia, el costo que implicaba, las guerras, etc., el Santo Padre concedió a los franciscanos hacer una representación de estos hechos para que los fieles pudieran sacar el mismo provecho espiritual de la meditación de la Pasión del Señor sin necesidad de ir a Jerusalén. Así, a lo largo de varios siglos fue consolidándose esta práctica hasta que en 1731 el Papa Clemente XII la enriqueció con indulgencias, fijando el número de estaciones en 14. El Papa Benedicto XIV exhortó a todos los sacerdotes a embellecer los templos con el rico tesoro de las estaciones de la Cruz. El Papa Clemente XIV extendió en 1773 la misma indulgencia a quienes, impedidos de hacer las Estaciones en la iglesia, rezaran frente a un crucifijo, por ejemplo, los enfermos, los que están en el mar, en prisión y otros. 
La actual legislación sobre las indulgencias (Enchiridion Indulgentiarium Normae et Concessiones) publicada en 1986, dice que “se concede indulgencia plenaria a los fieles cristianos que devotamente hacen las Estaciones de la Cruz”.
Los requisitos son: 
1. Deben hacerse ante Estaciones de la Cruz erigidas según la ley canónica. 
2. Debe haber 14 cruces. Para ayudar a la devoción, las cruces pueden tener las imágenes que representan las estaciones de la Pasión. 
3. En cada Estación se hace una lectura y se acompaña con oraciones vocales. 
Pero se puede hacer sólo meditando devotamente la Pasión y Muerte del Señor en general. 
4. Se requiere el movimiento de una Estación a la otra cuando esto sea posible. 
5. Las personas que están legítimamente impedidas de cumplir con los requisitos mencionados, pueden obtener indulgencias si al menos pasan algún tiempo, por ejemplo, quince minutos en la lectura devota y la meditación de la Pasión y Muerte de nuestro Señor Jesucristo. 
6. Otros ejercicios de devoción son equivalentes a las Estaciones de la Cruz, aun en cuanto a indulgencias, si éstos nos recuerdan la Pasión y Muerte del Señor y están aprobados por una autoridad competente.

Hay que recordar que las condiciones para ganar una indulgencia plenaria son: “la confesión sacramental, la comunión eucarística y la oración por las intenciones del Romano Pontífice. Se requiere además, que se excluya todo afecto al pecado, incluso venial” (PABLO VI, Constitución Apostólica Indulgentiarum Doctrina, sobre la revisión de las indulgencias, Norma 6).
Con el rezo del Viacrucis se obtienen además diversas gracias, siempre que se haga con devoción, solo o acompañado; sobre todo se obtendrán gracias para la propia conversión y la salvación de muchas almas. A pesar de esto constatamos que el Viacrucis se reza muy poco porque con frecuencia pensamos que se debe rezar como se hace el Viernes Santo en muchas de las comunidades parroquiales, con citas bíblicas, meditaciones, exhortaciones, oraciones, cantos y procesión; rezarlo así nos llevaría varias horas y con las tantas ocupaciones que tenemos pensamos que es imposible y se deja como un acto devocional para la Semana Santa. Pero en realidad rezar el Viacrucis me podría llevar menos tiempo que rezar el Rosario.
Lo esencial de esta oración es recordar los momentos más significativos de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo. Bastaría enunciar la estación, rezar alguna jaculatoria, recordar lo que Jesús pasó en ese momento, pedirle que nos conceda alguna gracia por lo que Él sufrió, concluir con otra jaculatoria y pasar a la siguiente estación; rezarlo de esta manera nos podría llevar menos de 20 min. ¡Inténtalo! Rezar en cada estación un Padrenuestro, una Avemaría y un Gloria, o hacer un canto, es opcional. No es necesario  hacerlo en la iglesia, se puede hacer en casa mirando una Cruz o las Estaciones en algún librito devocional.
En la página 7 de esta edición te proponemos un modo básico de rezarlo. 

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6025Mon, 09 Mar 2015 00:00:00 GMT
¿Cómo se reza el Viacrucis?Rezar el viacrucis es muy fácil y sólo nos ocupa unos cuantos minutos; sin embargo, pocas personas saben rezarlo, por lo que aquí te ofrecemos un esquema básico para hacerlo. 

Oración inicial
Señor, concédeme compartir contigo el camino de la Cruz, penetrar en tus pensamientos y sentimientos: ¿Qué pensabas, qué sentías cuando cargabas la Cruz por la humanidad, por mí? No sé si llegue a comprender lo que significó para Ti esta vía dolorosa. Sin embargo, desde mi pequeñez me atrevo a caminar contigo estas estaciones, dejándome impresionar por la contemplación de tu misterio, buscando tu mirada de dolor, de agonía, de muerte, de paz.

Jaculatoria antes y después de cada estación
Antes de cada estación: “Te adoramos oh Cristo y te bendecimos, porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo y a mí pecador”.
Después de cada estación: “¡Por tu Cruz y Resurrección nos redimiste, salvador del mundo sálvanos!”. 

I Estación. Jesús es juzgado, acusado falsamente, calumniado, abandonado por los suyos e injustamente condenado a muerte.
Oración. Guardaste silencio. ¡Oh Jesús silencioso, enséñame a callar, y a guardar silencio incluso en el sufrimiento!

II Estación. Jesús es cargado con la Cruz. Con gran amor la abraza. En ella expiará nuestros pecados. Piensa en nosotros y camina hacia el Calvario.
Oración. Jesús enséñame a comprender tus palabras: “Si alguno quiere venir en pos de mí, QUE TOME SU CRUZ.”

III Estación. Jesús no puede más; las fuerzas se le terminan y cae.
Oración. Jesús dame fuerzas para no quedarme nunca caído. Anima mis desalientos.

IV Estación. Jesús encuentra a su Madre. El dolor de ver sufrir a su madre le abre nuevas zonas de dolor en su corazón. Sin embargo, al mismo tiempo, toparse con una mirada amorosa es un consuelo.
Oración. María, que venciendo todo respeto humano fuiste capaz de consolar a tu Hijo en el camino del Calvario, que pueda experimentar tu mirada en mis dificultades y aflicciones.

V Estación. Simón de Cirene ayuda a Jesús a llevar la Cruz.
Oración. Jesús, así como Simón te ayudó a cargar la Cruz; ayúdame tú en mis flaquezas y debilidades.

VI Estación. El rostro desfigurado de Jesús, conmueve el corazón de una mujer y con un lienzo lo enjuga cuidadosamente.
Oración. Jesús, graba en mi corazón tu imagen y que siempre la tenga presente.

VII Estación. Jesús, bajo el peso de la Cruz, cae por segunda vez.
Oración. Jesús, ¡que no te cansen mis constantes recaídas!

VIII Estación. El Señor no acepta la vana compasión de las hijas de Jerusalén.
Oración. Jesús, haz que aprenda que llevar tu Cruz vale mucho más que todos los honores de la tierra.

IX Estación. Jesús cae por tercera vez.
Oración. Jesús, que no pierda la esperanza cuando experimento que tu Cruz implica no parecer valiente y esforzado en el sufrimiento y ser por esto más despreciado.

X Estación. El Señor es despojado de sus vestiduras.
Oración. Jesús, despojado de todo, por mi amor. Haz que me desprenda, por tu amor, de todas las creaturas para que Tú seas mi único tesoro.

XI Estación. El Señor es clavado en la Cruz.
Oración. Jesús, que te dejaste clavar en la Cruz sin quejarte, concédeme nunca quejarme por cosas inútiles de nada, ni de nadie, ni interiormente.

XII Estación. El Señor muere en la Cruz.
Oración. Jesús, concédeme aceptar de todo corazón el tipo de muerte que hayas pensado para mí, y aceptarla con todas sus angustias, penas y dolores. Concédeme en esos momentos unirme a tu muerte y ofrecer la mía como consumación de mi camino hacia Ti, aquí en la tierra.

XIII Estación. Bajan el cuerpo inerte de Jesús y lo recibe María en sus brazos.
Oración. Jesús, que pueda estar en los brazos de María en los momentos más difíciles de mi vida y experimentar la protección maternal de tu santa Madre.

XIV Estación. Depositan a Jesús en el sepulcro y María se queda con Juan.
Oración. Madre mía que, así como Juan te hizo compañía como un hijo, yo pueda estar siempre en tu compañía con los mismos sentimientos que estuvo contigo el discípulo amado de Jesús.

(Opcional: XV Estación. Jesús resucita 
Oración. Señor, que tu resurrección sea el motor de vida, la energía de mis pensamientos y acciones).

Oración final
Señor, que la meditación de tus dolores y sufrimientos doblegue mi soberbia, ablande mi corazón y lo disponga a recibir tu inagotable amor y perdón. Que consciente de mis caídas y defectos, en medio de mis penas y de mis trabajos, te busque siempre y que, contemplando tu corazón abierto y herido por mí, pueda lanzarme como una gotita de agua en él y me pierda para siempre en la inmensidad infinita de tu misericordia. Amén.

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6022Mon, 09 Mar 2015 00:00:00 GMT
¿Qué es indispensable en una familia católica?En estos tiempos en que hay tantos ataques contra la familia, y los medios de comunicación nos presentan como ideales o normales situaciones que atentan contra la unidad e integridad física y moral de los miembros de las familias, podemos preguntarnos, ¿qué necesita una familia católica para mantenerse unida, conservar viva su fe y dar testimonio cristiano a los demás?
Diversos estudios realizados en diócesis de todo el mundo, coinciden en que hay tres actividades indispensables para los miembros de toda familia católica:
1. Orar unidos.
Dicen que: ‘la familia que reza unida, permanece unida’. Es vital hallar tiempo para que la familia se reúna a orar. Puede rezar el Rosario, relacionando cada Misterio con las intenciones de cada uno; puede leer, meditar y comentar algún texto bíblico, por ejemplo de los que se proclaman ese día en Misa; puede hacer oración de alabanza, de gratitud, de petición. Y es muy rico si cuando alguien pide algo, los demás no están esperando que se calle para hacer su propia petición, sino acogen y oran por esa petición. Por ejemplo, una hija pide que le vaya bien en su examen; su papá pide que el Espíritu Santo la ilumine; su mamá pide que la mantenga tranquila; su hermanito pide que saque diez; así, quien pide algo se siente sostenido, no sólo por Dios, sino por su familia.
Hoy en día mucha gente, sobre todo joven, cuando tiene un problema se embriaga, se droga, trata de evadirse por puertas falsas porque no sabe qué hacer. En cambio quien pertenece a una familia que ora diario, enfrenta la vida de otra manera, con la certeza de que está en las manos amorosas de Dios y cuenta con la valiosa intercesión familiar.

2. Ir juntos a la Iglesia
Es ideal poder ir juntos a la Misa dominical, pero si no es posible, hay que procurar ir juntos a Misa otro día, por ejemplo entre semana, antes o después de la escuela o el trabajo. Y desde luego, asistir juntos a los oficios de Semana Santa, y en Pascua vacacionar.
También es importante darse tiempo para ir a visitar a Jesús presente en la Eucaristía.
Una vez en una velada eucarística en una capilla, estuvo el Santísimo expuesto toda la noche, y a eso de las dos de la mañana llegaron papás y una hija que por su ropa se ve que regresaban de una fiesta; entraron, se arrodillaron, se quedaron un ratito en silencio, luego hicieron juntos en voz baja una oración y salieron. ¡Qué bello!, antes de irse a descansar se acordaron de pasar un momentito a adorar al Señor. Esos papás enseñan con el ejemplo.
También es importante acudir juntos a la iglesia a los eventos que ésta organiza. Cursos, retiros, charlas, para preparase mejor, y también conciertos, fiestas, kermesses. que permiten conocer a otras familias con las que se puede hacer buena amistad, compartir la fe, apoyarse mutuamente con oración.

3.  Realizar juntos obras de misericordia
El Papa Francisco anima a la Iglesia, a la familia, a los creyentes, a no encerrarnos en nosotros mismos, sino salir al encuentro de otros para ayudar.
Es pues fundamental ejercer como familia verdadera caridad.
No sólo una o dos veces al año donar ropa, juguetes o cosas útiles que no usa, sino comprometerse en algún apostolado, servicio, misión, que pueda realizar todos sus miembros. Ello los une, porque cada uno ayuda en lo que puede y todos se apoyan; les permite valorar más lo que tienen, y les da un corazón sensible, capaz de compadecerse ante las necesidades ajenas y hacer lo que pueda para remediarlas.
La familia que unida ora, acude a la iglesia y realiza obras de misericordia, enfrentará, como todas, problemas y dificultades, pero no lidiará con ellos como otras, en la evasión, el pleito, la desintegración, sino con la serenidad de saberse unida y siempre sostenida por la gracia y el amor del Señor.

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6009Sun, 01 Mar 2015 00:00:00 GMT
Lectio DivinaEn aquel tiempo, el Espíritu impulsó a Jesús a retirarse al desierto, donde permaneció cuarenta días y fue tentado por Satanás. Vivió allí entre animales salvajes, y los ángeles le servían. Después de que arrestaron a Juan el Bautista, Jesús se fue a Galilea para predicar el Evangelio de Dios y decía: “Se ha cumplido el tiempo y el Reino de Dios ya está cerca. Conviértanse y crean en el Evangelio”. (Mc 1, 12-15)


¡Atención cristianos! Conversión... ¡Ya!
P. Óscar Arias Bravo
Meditación
Es un brevísimo Evangelio el que escuchamos este domingo, pero contiene todo lo necesario para nuestra reflexión y para el inicio de la Cuaresma. Con muy pocas, pero significativas palabras, nos ayuda a prepararnos a este tiempo especial, como lo hiciera Jesús antes de iniciar su ministerio.
La primera palabra que quiero comentar es el verbo con el que el Espíritu lo lanza, lo conduce, lo echa fuera, lo destierra o despoja; son todas traducciones del verbo ekballó. Y el Espíritu “lanzó”, la traducción más tranquila es “condujo” a Jesús al desierto, pero en realidad es un verbo fuerte.
Por otro lado, este pasaje que en san Mateo se lleva 11 versículos, aquí sólo en cuatro nos presenta a Jesús en una armonía con lo creado, como lo estuviera Adán en el paraíso; es por eso que a Jesús se le llamará el Nuevo Adán, el Primer Hombre de la nueva creación.
Otro punto a meditar son los cuatro verbos que nos presentan la acción de Dios en el mundo y la respuesta que propone Jesús por parte de los hombres: “El tiempo se ha cumplido, el Reino de Dios está cerca”, es lo que le corresponde a Dios, y “conviértanse y crean en el Evangelio” es la parte que nos corresponde a nosotros.

Contemplación
Podemos contemplar en este orden los verbos del texto que acabamos de meditar, el Espíritu lanzó, con ímpetu, la acción del Espíritu es con fuerza, porque sólo con fuerza podremos dejar esas actitudes que no nos hacen bien, especialmente en esta Cuaresma; sólo con fuerza nos podemos mover de alguna situación que venimos viviendo y no es para nada cristiana, sólo con ese “empujón” del Espíritu podremos salir de aquél pecado que nos viene separando de la gracia de Dios.
Vivir en armonía con la creación es algo que también el Papa Francisco nos ha recordado, vivir como el primer Adán, en armonía con Dios y con lo que Él nos encomendó “custodiar”, cuidar de todo aquello y llevarlo a la perfección.
Dios ha cumplido, ha dispuesto el tiempo propicio; como Señor de la historia a Él correspondía eso, pero ahora nos toca responder a nosotros, convertirnos y creer en el Evangelio, como lo dijimos este miércoles al imponernos el signo de la ceniza en nuestra frente. Con ello queríamos expresar que sí aceptamos ir al desierto, prepararnos en este tiempo de más cercanía con Dios, a llevar una vida adecuada a su voluntad, lo cual representará para muchos de nosotros, un verdadera cambio de dirección.
Cuando iba en tercero de secundaria, fui miembro de la escolta que acompañaba la bandera, todos los lunes que rendíamos honores antes de empezar las clases. Recuerdo claramente que el encargado tenía que gritar bien fuerte: “¡Atención escolta! conversión a la derecha (o a la izquierda)! ¡ya!” y entonces se escuchaban el metal de nuestros zapatos en ocho tiempos cortos y cambiábamos la dirección en la cual veníamos marchando; veíamos otro ángulo completamente diverso del cual teníamos y aunque el trayecto era dentro del patio de la misma escuela, significaba ir hacia otro lado. Sin embargo, la orden que creo que se parece más a la Cuaresma, es la “doble conversión”, la cual consistía en un giro de ciento ochenta grados, es decir, que si íbamos en una dirección, teníamos que cambiar completamente el rumbo, era ir completamente a otro lugar.

Oración
Señor Jesús, permite que en esta Cuaresma aprovechemos este necesario “empujón” que nos da el Espíritu Santo para vivir de una vez por todas como a Ti te agrada y como verdaderamente podremos ser felices.

Acción
¡Atención, cristianos! Conversión (o doble conversión) a la derecha (o a la izquierda)... 
¡Ya!

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6005Sun, 22 Feb 2015 00:00:00 GMT
¡Nuestros Mártires! Han muerto como los primeros mártires de la Iglesia, pronunciando el nombre de Jesús, afirmó el Obispo copto católico de Guiza (Egipto), Mons. Anba Antonios Aziz Mina, al referirse a los 21 cristianos decapitados por el Estado Islámico (ISIS) en Libia, el pasado fin de semana.
En declaraciones a la agencia Fides, el obispo de 60 años señaló que “el vídeo que muestra su ejecución ha sido montado como una escalofriante puesta en escena cinematográfica con la intención de sembrar el terror. Sin embargo, en ese producto diabólico de horror sangriento, se puede ver que algunos de los mártires, en el momento de su bárbara ejecución, repiten: ‘Señor Jesucristo’”.
“El nombre de Jesús ha sido la última palabra surgida de los labios de los mártires. Al igual que en la Pasión de los primeros mártires, se han confiado en las manos de Aquél que poco después los iba a recibir. Y así han celebrado su victoria, la victoria que ningún asesino les podrá arrebatar. Ese nombre susurrado en el último momento es como el sello de su martirio”, afirmó Mons. Azis.
Cabe recordar que los cristianos coptos egipcios habían sido secuestrados entre diciembre y enero en Libia, y en el video de cinco minutos de duración titulado “Un mensaje firmado con sangre a la nación de la cruz”, aparecen vestidos de color naranja y rezan antes de morir.
Además, uno de los asesinos afirma en inglés: “Pueblo, recientemente nos vieron en la colinas de Sham y la tierra de Dabiq, cortando cabezas que han cargado con la cruz durante mucho tiempo, llenos de pesar contra el islam y los musulmanes. Hoy estamos al sur de Roma, en la tierra del islam, en Libia, enviando otro mensaje”.
Ante el bárbaro asesinato, el gobierno de Egipto declaró siete días de luto nacional, mientras que en varias diócesis del mundo los fieles llevaron a cabo ayunos y vigilias de oración por los fallecidos.
En tanto, el presidente de Egipto, Abdel Fattah al-Sisi, ha aprobado la construcción de una iglesia en la ciudad de Minya, la región de la que provenían la mayoría de las víctimas, mientras que numerosas personalidades ya han lanzado la propuesta de dedicar el templo a los 21 cristianos.

Dolor del Papa
Por su parte, el Papa Francisco expresó el lunes su dolor por el asesinato de 21 cristianos coptos de Egipto, decapitados por el Estado Islámico (ISIS) en Libia. “Fueron asesinados por el solo hecho de ser cristianos”, denunció el Pontífice.
El Santo Padre manifestó su pesar de la siguiente manera: “Me permito recurrir a mi lengua materna para expresar un hondo y triste sentimiento. Hoy pude leer la ejecución de esos 20,21, 22 cristianos coptos. Solamente decía ‘Jesús ayúdame’. Fueron asesinados por el sólo hecho de ser cristianos”.
“La sangre de nuestros hermanos cristianos es un testimonio que grita. Sean católicos, ortodoxos, coptos, luteranos, no interesa: son cristianos. Y la sangre es la misma, la sangre confiesa a Cristo”, expresó Francisco.
“Recordando a estos hermanos que han sido muertos por el sólo hecho de confesar a Cristo, pido que nos animemos mutuamente a seguir adelante con este ecumenismo que nos está alentando el ecumenismo de la sangre. Los mártires son de todos los cristianos, recemos unos por los otros”, señaló.
El Papa también pidió seguir buscando modos todavía más eficaces, para superar “viejos prejuicios y encontrar nuevas formas de intensa colaboración”. Señaló que la fe y el testimonio cristiano se enfrentan a desafíos tales, que sólo uniendo nuestros esfuerzos podremos hacer un servicio efectivo a la familia humana y permitir a la luz de Cristo llegar a todos los rincones oscuros de nuestro corazón y de nuestro mundo.

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=6002Sun, 22 Feb 2015 00:00:00 GMT
¿Cómo preparar la mejor Pascua de tu vida?Con el Miércoles de Ceniza inicia la Cuaresma, preparación para la Pascua, celebración de los misterios centrales de nuestra fe: Pasión, Muerte, Sepultura y Resurrección de Nuestro Salvador Jesucristo. Pero hay quien se pregunta: ¿por qué una preparación tan larga? Hasta el dicho lo dice: “es tan largo como la Cuaresma”. Porque el fruto que podemos obtener de la celebración de la Pascua depende de nuestra disposición interior y ésta de una serie de ejercicios que necesitan tiempo. De hecho el cristianismo, al ser vida, requiere de ejercicio, y la Cuaresma es como entrar a un gimnasio en el que puedo intencional e intensivamente ejercitarme de tal manera que llegue con la mejor disposición de espíritu a celebrar la Pascua y obtener de ella sus frutos.
Así es, la disposición viene por los ejercicios del espíritu. Y ¿cómo ejercitarlo?
Nuestra alma espiritual tiene dos facultades superiores: entendimiento (o inteligencia) y voluntad; ejercitarse en ellas es ejercitar el espíritu. Podríamos ejercitar estas facultades para cosas malas, pero esto en lugar de disponer el alma a las cosas de Dios, la indispone, la hace pesada, la esclaviza. 
Veamos algunos ejemplos de los ejercicios espirituales que nos llevan a Dios.
• Ejercicios espirituales del entendimiento: la oración, la lectura espiritual, la reflexión (personal o compartida), la audición de charlas, conferencias, retiros, etc.
• Ejercicios espirituales de la voluntad: actos de domino de sí mismo, o en favor de otros, en miras a la moderación, la austeridad y/o el ayuno en: 
a) La alimentación (reducirme a lo necesario en comida y bebida), 
b) La locución (hablar sólo lo preciso, movido únicamente por caridad u obediencia); 
c) La audición (no escuchar cosas placenteras: música, canciones, pláticas, etc., que me turban o me dañan); 
d) La sensibilidad física; 
e) La mirada (evitar ver lo que pueda dañarme en televisión, internet o medios de comunicación en general etc.). 

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=5987Mon, 16 Feb 2015 00:00:00 GMT
católicos, ¿adoramos imágenes?Para argumentar que los católicos somos idólatras porque adoramos imágenes, los hermanos separados suelen citar este texto bíblico: “Yo Yahveh, soy tu Dios... no habrá para ti otros dioses delante de mí. No te harás escultura ni imagen alguna ni de lo que hay arriba en los cielos, ni de lo que hay abajo en tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra. No te postrarás ante ellas ni les darás culto...”(Ex 20,1-5).
Desgraciadamente, muchos católicos no saben qué responder ante este argumento y acaban por dejarse influenciar y romper las bellas imágenes del Niño Dios, de la Virgen María y de los santos que habían sido parte de la familia por generaciones, acabando así con una larga y hermosa tradición.
Para no cometer tal error, es importante conocer el contexto de la cita bíblica antes señalada. Resulta que, muchos años antes de Jesús, en tiempo de Moisés, Dios comenzó a formar a su pueblo elegido, el pueblo de Israel. Era gente que daba culto de adoración a muchos dioses representados en imágenes de animales. La gente de aquel tiempo pensaba que estas imágenes tenían un poder mágico o una fuerza milagrosa. 
Dios llamó entonces al pueblo de Israel a dejar atrás esos ídolos y adorar al verdadero Dios. Pero los israelitas, atraídos por las prácticas de los pueblos paganos, querían, en ocasiones, volver al politeísmo y a la adoración de ídolos. Entonces Moisés, inspirado por Dios, les prohibió estrictamente hacer estos ídolos: “No tengas otros dioses fuera de mí, no te hagas estatua, ni imagen alguna de lo que hay en el cielo ni en la tierra ni te postres ante esos ‘ídolos’, no les des culto...”
Pero nosotros los católicos encontramos una gran diferencia entre una imagen y un ídolo –diferencia que no reconocen muchos de nuestros hermanos separados–. Para nosotros, una imagen es cualquier tipo de figura o representación de alguien o algo hecho de madera, yeso, piedra o cualquier otro material, mientras que un ídolo es un dios falso, una imagen o una estatua a la que se le da culto de adoración. 
Los textos bíblicos son muy claros en su prohibición de hacer imágenes o estatuas de falsos dioses. Pero otra cosa muy distinta es aplicar estos textos a las imágenes como adornos o signos religiosos. Estos signos (imágenes) nunca han sido prohibidos por Dios ni por la Biblia. 
En este sentido, la enseñanza de la Iglesia Católica es muy clara y está perfectamente de acuerdo con el dato bíblico. El culto a las imágenes no es de adoración, sino de veneración; es decir, de respeto, como se hace con la fotografía de una abuelita difunta, el monumento a un héroe, la bandera nacional, etc., pues si rendimos homenaje a ciertos objetos que nos recuerdan a la Patria o a un ser querido, ¿por qué no podemos hacerlo con todo lo que nos recuerda a Dios?
Sin embargo, nuestros hermanos separados niegan completamente el culto de veneración, diciendo que todo culto es de adoración; no obstante, nosotros los católicos nos basamos en la Biblia para admitir un culto de veneración distinto al culto de adoración. En realidad, la Biblia nos presenta un respeto especial hacia todo lo que está relacionado con Dios. 
Por citar sólo un ejemplo, recordemos cuando Josué, estando por los alrededores de Jericó, levantó los ojos y vio a un hombre delante de sí con la espada desenvainada. Se dirigió a él y le preguntó: “¿Eres tú de los nuestros o de los enemigos?”, a lo que el hombre respondió: “No, soy el jefe del ejército de Yahvé y acabo de llegar”. Josué entonces se Postró en tierra y dijo: “¿Qué ordena mi señor a su servidor?”. El jefe del ejército de Yahvé le dijo: “Quítate el calzado de tus pies; el lugar que pisas es santo”, y así lo hizo Josué. (Jos 5, 13-15) Postrarse, quitarse el calzado, caer con el rostro en tierra, etc. son signos de respeto y veneración.
Por otra parte, cuando besamos una imagen, no es el objeto material al que besamos o ante el que nos arrodillamos, sino a la persona que representa. Tal como un novio besa el retrato de su novia y no por eso decimos que está enamorado del retrato. A esto los católicos le llamamos culto relativo, pues aunque nos dirigimos directamente a un objeto, el culto termina en la persona o cosa que el objeto simboliza o representa. 
En casa, por ejemplo, tenemos también cuadros que representan la imagen de alguna persona. ¿Quién no tiene fotos de sus seres queridos en su cartera o en algún lugar de su casa? Cuando vemos esas fotos nos acordamos con cariño de ellos y no por eso somos idólatras. Si estuviéramos lejos de nuestra casa y no supiéramos leer o fuera imposible recibir cartas de nuestros seres queridos, una foto seguramente mantendría vivo el recuerdo de nuestra familia.  
Lo mismo pasa con las imágenes que tenemos en nuestras iglesias o en casa: están ahí para ayudarnos a recordar a quiénes amamos. Durante los primeros 1500 años de cristianismo, cuando no había imprenta y la gente no leía la Biblia, las imágenes en las iglesias mantenían viva la fe de las personas. Y hoy en día siguen siendo de gran ayuda, no olvidemos que los humanos somos seres sensibles y que lo que nos entra por los ojos alcanza más fácilmente el corazón. La Iglesia Católica acepta el respeto y la veneración a estas imágenes en nuestros templos y casas, pero nunca ha enseñado la adoración a una imagen. 
Finalmente, cabe recordar que Martín Lutero, el fundador del protestantismo y de las iglesias evangélicas, nunca rechazó las imágenes, todo lo contrario, él dijo que las imágenes eran “el Evangelio de los pobres”. ¿A quién de nosotros no le gusta contemplar un lindo cuadro o una hermosa imagen? Muchas veces mirando un cuadro o una imagen podemos más fácilmente entrar en oración y en un profundo contacto con Dios, como lo hacemos con la imagen del Niño Dios que tenemos en casa y a la que cada 2 de febrero llevamos a bendecir al templo. 

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=5968Sun, 01 Feb 2015 00:00:00 GMT
¿Te van a operar?, ¡Ponte en las manos de Dios!Tradición apostólica de los católicos
Si está enfermo alguno de ustedes, que llame a los presbíteros de la Iglesia, para que oren por él y lo unjan con óleo en el nombre del Señor. La oración que nace de la fe salvará al enfermo, el Señor lo aliviará, y si tuviera pecados, le serán perdonados. (Sant 5, 14-15), así nos dice el apóstol Santiago en su carta, y eso nos permite ver que el ungir a los enfermos es una costumbre que data desde los mismos apóstoles y que esa Unción es un sacramento instituido por Cristo para darnos la salud del cuerpo y del alma.
 
Miedo a la Unción
Aceptamos la utilidad y la necesidad de este sacramento que forma parte de nuestra cultura católica; pero para algunos es algo que debe posponerse lo más posible porque se tiene la idea de que es la extremaunción, es decir, el último Sacramento antes de morir, y de allí a pensar que es para que se muera hay un solo paso. Incluso, hay quienes llaman al sacerdote para que unja a un enfermo que sufre de larga agonía para que ya pueda descansar, para que se muera.
 
Es un sacramento que da la vida
La Unción de los Enfermos fue instituida por Jesús cuando mandaba a los apóstoles a predicar el Evangelio, a visitar a los enfermos y a curarlos. (Cfr Mac 6, 13) La salud física del enfermo es una buena noticia, un Evangelio, que recibe el cristiano cuando más lo necesita, ya que la enfermedad hace que nos sintamos sumamente necesitados de Dios y de los demás. La Unción tiene también el efecto de perdonar los pecados y regresar la gracia perdida por ellos.
Los sacerdotes tenemos la oportunidad de ver cómo muchos enfermos, incluso desahuciados, recobran la salud por la santa Unción. Es la fe de la Iglesia la que consigue la salud del cuerpo.
 
Un cambio de mentalidad
Gracias a Dios va habiendo un cambio de mentalidad entre nosotros los cristianos respecto a este sacramento de la Unción. Hoy en día vemos cómo los enfermos buscan ser ungidos tan pronto como sienten que están en peligro de muerte. En mi parroquia acostumbramos que cuando alguien va a ser operado es ungido en la Misa comunitaria, y todos pedimos por su salud. Cuando se va al hospital va lleno de confianza en Dios y dispuesto a luchar contra su enfermedad. También acostumbramos ungir a los ancianos cuando sienten que su edad avanzada es anuncio de su muerte.
Sin embargo, notamos que hay un abuso en las llamadas Misas de sanación que se celebran periódicamente en algunos templos, ya que acuden a ser ungidos, algunos que no están enfermos de gravedad y otros que cada mes reciben este Sacramento, cuando la Iglesia nos enseña que solamente debe recibirse una sola vez en una enfermedad, a no ser que haya una recaída.
 
Lo que debe ser 
Tan pronto como nos sintamos gravemente enfermos, no necesariamente en peligro de muerte, debemos acudir al presbítero o al obispo, no al diácono porque no puede ungir, para recibir debidamente preparados este Sacramento: si guardamos cama, pidamos a algún familiar que vaya por el sacerdote para que nos unja. Atención: no importa que no estemos casados por la Iglesia o que vivamos en adulterio.
Los presbíteros y los obispos tenemos la obligación grave, gravísima, de acudir a ver a un enfermo que solicita la Unción, pero los fieles deben ayudar a que se nos haga posible realizar esas visitas cuando lo solicitan.
Deben acudir a la parroquia donde vive el enfermo; en el caso de los enfermos hospitalizados, deberán acudir a la parroquia más próxima al hospital. Si no hay urgencia, permitan que el sacerdote acuerde el momento oportuno para ir a ver al enfermo. Si hay urgencia, el sacerdote tratará de acudir lo más pronto posible. Los fieles no están obligados a dar a los sacerdotes algún estipendio económico por su visita, ni siquiera por concepto de gastos de transporte. La Iglesia dispone esta medida para evitar que algún enfermo se abstenga de llamar al sacerdote por no tener dinero.
Si el párroco se niega a acudir, recurran al sacerdote de la parroquia vecina y, por favor, notifiquen al obispo la negativa del sacerdote, ya que esto es una falta grave.
No busquen al sacerdote conocido, pero que vive de extremo a extremo de la ciudad; busquen al sacerdote más cercano.
Algunos sacerdotes tienen miedo de ser asaltados o hasta secuestrados, pero ese es el riesgo de ser sacerdote, aunque por prudencia pueden hacerse acompañar de algunos feligreses de su parroquia.
Lógicamente hay emergencia que nadie puede prevenir, pero en la mayor parte de las ocasiones se debe llamar al sacerdote tan pronto como un enfermo comienza a estar grave. Denle la oportunidad a su enfermo de estar consciente en el momento de recibir estos sacramentos y no se esperen a que haya caído en la inconsciencia. Los familiares cercanos tienen obligación grave de buscar el auxilio espiritual para su enfermo.
 


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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=5945Sun, 25 Jan 2015 00:00:00 GMT
La Misa es aburrida?La Misa es aburrida?

P. Ricardo Reyes Castillo
En el mes de agosto hice un viaje digamos misionero o itinerante por Sudamérica, y fue una experiencia maravillosa, la cual me enriqueció como cristiano y sobre todo como cura. Lo  más hermoso fueron las personas que tuve la gracia de encontrar y conocer. Tuve la oportunidad de dictar conferencias, dar clases y visitar varios colegios de chicos y chicas, y algo curioso, muchísimos de ellos me hicieron la misma pregunta: ¿Por qué la Misa es aburrida?
¿Cómo podía responder a esta pregunta? Ellos no me interrogaban sobre qué cosa era la Misa, sino que su inquietud nacía de una afirmación, de una constatación, de una dificultad. No podía decirles cosas banales porque hoy, más que nunca, los jóvenes necesitan encontrar el sentido a cada cosa.
¿Creen ustedes que es fácil responder a un grupo de más de cien jóvenes que te miran y anhelan ser estremecidos en su alma? Pues no lo es. Menos mal que el Señor me ayudó y les respondí con otra pregunta: ¿Por qué en Irak mueren todos los días cristianos que prefieren la muerte a negar la fe? ¿Por qué muchos cristianos en Nigeria y Filipinas se arriesgan cada domingo asistiendo a Misa, aún cuando saben que a muchos terroristas  ponen bombas en las Iglesias los domingos? Hay un número creciente de mártires como quizás nunca habíamos tenido. Muchos de ellos se juegan su vida por la Eucaristía y defender la fe.
Queridos jóvenes –les dije– ante este hecho real hay sólo dos posibilidades: o ellos son tontos, o quizás nosotros no hemos entendido en verdad qué cosa es la Misa y, menos aún, la fe cristiana. Yo optaría por la segunda opción. ¡Y es muy serio este asunto!, porque aquí alguien es tonto: o son ellos, o son ustedes, ¿quién será? (A esta pregunta seguía un silencio sepulcral…).
Yo pienso que el verdadero problema de la Misa es que no sabemos qué es ni en qué consiste, y si queremos que no sea un acto aburrido, tenemos que descubrir su belleza; aquella que puede dar un sentido tan profundo a nuestra vida, que seremos capaces de arriesgarlo todo porque sabremos en el fondo que nada nos puede robar el tesoro que hemos encontrado.

Recuadro 
Tenemos que descubrir poco a poco que la Santa Misa es, ante todo, relación de amor, diálogo, unión de nuestro ser con Dios, como diría San Agustín: un encuentro entre nuestra miseria y Su misericordia; es una relación en la cual Dios se revela al hombre como Amor Infinito. Y el hombre necesita encontrarse con Dios realmente para ser saciado, para ser feliz, para no experimentar la división en sí mismo; en pocas palabras, para “ser”, se necesita a Dios. La Santa Eucaristía es este acontecimiento en el cual entramos en relación con Dios, encontrando así nuestra propia identidad. Por esto, justamente, el cristiano está llamado a dejarse visitar por su Amado, por el único capaz de darle sentido pleno a su existencia.

Fuente: Religión en Libertad 

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=5938Sun, 18 Jan 2015 00:00:00 GMT
En secreto de la felicidadSi le preguntáramos a una persona si quiere ser feliz, indudablemente nos respondería que sí, porque la felicidad es un anhelo profundo de nuestro corazón, y todo ser humano aspira a serlo. Pero si le preguntáramos qué significa para él o para ella la felicidad, con seguridad recibiríamos respuestas muy variadas.
Hay quien piensa que la felicidad está en el placer, especialmente el que tenemos a través de los sentidos; por ejemplo, gozamos comiendo, bebiendo, escuchando música, contemplando un bello paisaje, viendo una película u oliendo la fragancia de las flores. Hay también quienes hablan de placeres intelectuales, como gozar con una lectura, ejercitar el pensamiento, echar a volar nuestra imaginación o poner en práctica nuestra creatividad. Sin embargo, el placer es siempre pasajero; en él no puede estar la felicidad, simplemente se trata de momentos agradables, de los que podemos tener muchos en la vida.
Se piensa que el dinero nos hace felices, ya que nos permite adquirir algunos de los bienes que deseamos. Cumplir nuestros deseos o nuestros caprichos ciertamente nos reporta alguna alegría. El que está alegre parece ser feliz. Cuando alcanzamos una meta deseada, encontramos también gran satisfacción. Nos sentimos felices, autorrealizados.
Lo contrario de la felicidad y la alegría es la tristeza, el sentirnos frustrados, fracasados, impotentes para conseguir lo que buscamos. Entonces somos infelices.
Analizando lo que llevamos dicho, podríamos concluir, en primer lugar, que la felicidad es un estado de ánimo, una emoción interior que tenemos al experimentar una sensación de bienestar, de satisfacción, de plenitud, que nos produce paz interior, serenidad. Este estado de ánimo supone que no se tiene ningún sufrimiento.
Se dice que las personas felices siempre están de “buen humor”. ¿Pero qué significa esto?  El “buen humor” es una actitud interior en la que se tienen pensamientos positivos. Lo contrario es pensar que en ese momento todo nos sale mal, que alguien nos está haciendo daño. Estamos enojados. Nos enojamos cuando tenemos una contrariedad, cuando sucede algo contra lo que nosotros esperamos o deseamos. Pero enojarse no sirve de nada, no cambia las cosas y sólo nos hace perder la tranquilidad. “Por cada minuto que estás enojado, pierdes 60 segundos de felicidad” (Autor desconocido).
Por tanto: ¿qué cosas son las que pueden hacer feliz al ser humano? ¿El dinero, la riqueza, el poder, la fama, la gloria, la salud, el bienestar, los distintos placeres, el verse libre de preocupaciones? Sí, en parte. Pero la felicidad es siempre una ilusión, un proyecto incompleto, inacabado, que está siempre en proceso. Hay dos condiciones para buscar la felicidad: conocerse a sí mismo, por un lado, y tener un proyecto de vida, por otro. Ahí se esconde la felicidad.
Ser feliz consiste entonces en aquella forma de vida que nos permite desarrollar nuestra personalidad de tal manera que nos sintamos a gusto, satisfechos, tranquilos, en paz interior. Esta es la puerta de entrada para la felicidad. Una persona desequilibrada, desajustada, neurótica, inmadura, será muy difícil que se sienta feliz, porque no se ha encontrado consigo misma, no ha hallado la clave que le armonice por dentro y le forme una conducta adecuada y positiva por fuera.
Una persona centrada, equilibrada, madura, tiene un proyecto de vida, lo que desea llegar a ser. Sabe en qué se va a ocupar, en qué quiere trabajar como una forma de poner en juego sus aptitudes y, sobre todo, cuenta con alguien a quién amar. Es feliz quien vive de ilusiones y sueños, con esperanza, con ideales que conseguir algo.
Santa Teresa nos da un sabio consejo para ser felices: “Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda; la paciencia todo lo alcanza; quien a Dios tiene nada le falta: Sólo Dios basta”.
Y San Agustín expresa cómo el anhelo profundo de ser felices sólo tendrá su plena respuesta en la vida eterna que Cristo nos ha prometido: "Nos hiciste, Señor, para Ti, y nuestro corazón está inquieto, hasta que descanse en Ti" (Conf. 1,1,1).
La verdadera clave de la felicidad es el amor. No hay felicidad sin amor. Por amor tiene sentido la vida. Nada hay tan grande como el amor. El amor es la fuerza que nos impulsa a seguir buscando nuevos caminos por recorrer. Pero existe una gran variedad de estilos y de formas de amar. Desde el amor a la patria, pasando por el amor a la justicia, al orden, a las antigüedades, hasta llegar al amor entre un hombre y una mujer o el amor a Dios.  El matrimonio entre un hombre y una mujer es para ellos el camino a la felicidad. Se casan para hacerse felices mutuamente.
Para los que somos creyentes en Cristo, en el Sermón de las Bienaventuranzas Él nos enseña las condiciones para ser felices: felices los pobres de espíritu… los mansos de corazón (los humildes, los que no son groseros ni soberbios)… los que lloran… los que tienen hambre y sed de justicia… los misericordiosos… los limpios de corazón… los que buscan la paz… los perseguidos por causa de la justicia… cuando los injurien, los persigan y digan con mentira toda clase de mal contra ustedes por mi causa, alégrense y regocíjense porque su recompensa será grande en los cielos.
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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=5889Sun, 04 Jan 2015 00:00:00 GMT
Los santos Inocentes 0 0 1 919 5060 COSAM 42 11 5968 14.0 96 800x600

 

La historia

Los Magos de Oriente fueron llevados ante el rey Herodes que, una vez consultados sus peritos, les informó que el lugar del nacimiento del Mesías era Belén, la misma cuna del rey David. Se mostró hipócritamente interesado sobre el Rey que acababa de nacer y les pidió que a su regreso le informaran para ir también él a adorarlo. La Estrella guió a los Magos hasta el Niño al que adoraron en brazos de su Madre. Cumplida su misión, regresaron a sus patrias por otro caminos, pues un ángel les avisó en sueños que Herodes quería matar a Jesús. José también fue advertido en sueños y huyó a Egipto con su Sagrada Familia.

            ¿Y Herodes? Chasqueado por los Magos, se vengó mandando matar a todos los niños menores de dos años con el deseo de acabar con aquel Rey nacido en Belén que ponía en peligro su propio reinado. Un genocidio. La matanza de los inocentes. La Iglesia los recuerda el 28 de diciembre, unidos a la Navidad, porque ellos no murieron por Cristo, sino en lugar de Cristo.

 

Herodes ¡el Grande!

En efecto, así se hacía llamar aquel rey de Palestina, títere del imperio romano. Fue grande porque supo ganar guerras y conquistar tierras para su reino. Grande por su afán de construir grandes obras que aseguraran su recuerdo en la historia. A los judíos, a pesar de que él no lo era, les reconstruyó su templo con gran lujo.

Pero también fue grande por sus crímenes: se casó con Mariamme, hija del sumo sacerdote Hircano II. Temeroso de que aspiraran a su reino, mandó matar a su yerno, José; a Salomé; al sumo sacerdote Hircano II, a su esposa Mariamme, a los hermanos de ella, Aristóbulo y Alejandra; a sus propios hijos, Aristóbulo, Alejandro y Antípatro, a quien mató cinco días antes de su propia muerte. Cuando se sintió enfermo mandó encerrar a todos los personajes importantes de Jericó en el anfiteatro con la orden de que tan pronto como muriera los mataran a flechazos. Muerto Herodes, no se cumplió esta orden.

Conociendo estos datos, podemos comprender que para él fue fácil mandar matar a los Santos Inocentes.

¿Cuántos fueron? Ante las exageraciones de los historiadores, hoy se considera que Belén no debió de tener más de mil habitantes y que a ese número, probablemente, correspondería una población de 20 niños varones.

 

La cueva de Belén

Santa Elena, madre del emperador Constantino, que dio paz a los cristianos en el S. IV, construyó una basílica sobre la cueva de Belén en la que nació el Niño Jesús. Esa basílica, reconstruida, todavía existe y guarda en su cripta la preciosa cueva en donde una estrella de plata señala el lugar del santo nacimiento. “Aquí nació Jesucristo de María la Virgen”, dice la inscripción en Latín.

La cueva de Belén es un sistema de cavernas que se prolongan debajo de la antigua basílica y del templo católico de santa Catalina. En esas cavernas vivió san Jerónimo con su comunidad cristiana y allí tradujo la Biblia al Latín, idioma común de esa época. En una de estas cavernas fueron encontrados restos de niños enterrados allí. El primer pensamiento fue que eran los restos de los Santos Inocentes, pero los féretros correspondían a una época muy posterior. De todos modos, esa caverna se dedicó a la memoria de los Santos Inocentes.

 

Ain Karen

Ain Karen es el pueblo cercano a Jerusalén que, según la tradición, es el lugar de la visitación y del nacimiento de Juan el Bautista. Éste era mayor que Jesús tan sólo seis meses y existe la leyenda de que también iba a ser víctima de Herodes. Perseguida su madre, Isabel, por los soldados asesinos, buscó una roca en el monte detrás de la cual ocultar a su Juanito, lo colocó allí justo cuando los soldados la alcanzaron. Los soldados buscaron al niño escondido, incluso investigaron detrás de la roca donde la pobre madre había escondido a su niño ¡y no vieron nada! Cuando se fueron, Isabel corrió a buscar a su niño y descubrió que la roca se había ahuecado para dar lugar en su interior al pequeño perseguido y así se salvó Juan Bautista de Herodes el Grande.

En la Basílica de la Visitación, sobre el monte, se guarda una extraña roca ahuecada que recuerda esta anécdota.

 

Los santos inocentes hoy

La celebración litúrgica debe recordarnos no sólo el hecho histórico de aquellos niños asesinados en lugar de Cristo, sino el diario acontecimiento de todos aquellos inocentes perseguidos y asesinados entre nosotros.

Los humanos somos capaces de monstruosidades que nos avergüenzan. Seguimos asesinándonos por motivos religiosos, políticos, económicos y cada vez que denunciamos uno de estos crímenes clamamos indignados “¡Nunca más!”, para luego repetir la historia.

No permanezcamos indiferentes ante estos genocidios, despertemos en nosotros la solidaridad y unamos nuestras voces y nuestras acciones a las de estos inocentes que siguen muriendo en lugar de Cristo.

 

Recuadro

En Medio Oriente, el Estado Islámico continúa persiguiendo a los cristianos en los países en los que opera y condenando a muerte a los rehenes que se rehúsan a negar a Cristo y convertirse al Islam. Pero este tipo de asesinatos no pudo intimidar a cuatro niños, a quienes se les exigía abandonar su fe en Jesús por lo que fueron ejecutados hace unos días.

De acuerdo con un sacerdote en Bagdad, la capital iraquí, los militantes del Estado Islámico ordenaron que los niños (el mayor de 15 años de edad) se convirtieran en musulmanes o de lo contrario serían asesinados.

“No. Nosotros amamos a Jesús. Siempre hemos seguido a Jesús”, respondió el cuarto niño. “Los cuatro niños –cristianos capturados–, dijeron: No, nosotros amamos Jesús. Siempre lo hemos amado. Siempre hemos seguido a Jesús; Él siempre ha estado con nosotros. Los militantes les repitieron las palabras que debían decir, pero los niños respondieron: ‘No, no podemos hacer eso’”.

Al ver la convicción inquebrantable de los niños, los extremistas decapitaron a los cuatro. Estos y muchos otros niños que están siendo asesinados por estos grupos islámicos, son también nuestros nuevos Santos Inocentes.

 

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=5875Sun, 28 Dec 2014 00:00:00 GMT
La crisis del Papa y la virgen de Guadalupe
El gran carisma del Papa Francisco sólo se puede entender desde sus orígenes y formación, en cuyos detalles ahonda el periodista argentino Armando Rubén Puente, en su obra La vida oculta de Bergoglio, en la que comparte historias inéditas de la vida del Santo Padre. 
Uno de estos relatos es precisamente sobre aquellos años en los que el padre Jorge Mario Bergoglio –ahora Papa Francisco– pasó oculto en la Provincia de Córdoba (Argentina), en donde padeció una grave y prolongada crisis interior, tras dejar de ser Provincial para Argentina de la Compañía de Jesús, cargo que ocupó a los 36 años.
Se encontraba en la Residencia Mayor que la Compañía tenía en esa capital, ubicada en la calle Caseros 141; el sacerdote –quien había cumplido para entonces los 52 años– se limitaba a servir en el templo anexo celebrando Misa y confesando. 
Se trataba de una gran crisis interior que lo hizo aferrarse a lo que decía san Ignacio de Loyola: “Dado por supuesto que en la desolación no debemos cambiar los primeros propósitos, aprovecha mucho reaccionar intensamente contra la misma desolación como, por ejemplo, insistir más en la oración y meditación, en examinarse mucho, y en alargarnos en algún modo conveniente de hacer penitencia”. 
En la habitación que se le había asignado, y ante el Santísimo, pasó muchas horas orando y recordado su infancia, sus padres y sus abuelos inmigrantes. 
El sacerdote jesuita Carlos Carranza, asegura que el padre Bergoglio no quería más que dedicarse a orar, de tal manera que lo creían enfermo; tanto, que el director de la residencia, el P. José Antonio Sojo, preocupado y sabiendo que dormía poco y mal, le ofreció cambiarlo de habitación a una interior, para que no le molestara el ruido de la calle y pudiera descansar, pero el P. Bergoglio no quiso.
Sus hermanos religiosos sentían mucha pena por él, pues se pasaba horas sentado en la galería de la casa mirando el vacío, con la mirada perdida. 
La doctora Selva Tissera, quien lo atendía de sus dolencias, fue quien le llevó al padre Bergoglio una imagen de la Virgen de Guadalupe. “Estaba preocupada por la salud y estado emocional del padre Bergoglio y por eso le traje de México una medalla de la Virgen de Guadalupe, que compré cuando visité el santuario de la Patrona de América. Cuando se la di, Bergoglio se emocionó al punto de que se le empañaron los ojos y se la colgó al cuello”. 
Más tarde, él mismo reconocería que desde aquel momento cambió su vida.
El padre Jorge Bergoglio sabía muy bien que su problema era “que tenía el corazón dolido, herido, rencoroso, incapaz de perdonar”. Sabía que “hay cosas que no se pueden borrar y que perdonar es mirarlas desde otra óptica, redimensionar la ofensa, esa llaga”, que “el fundamento de todo perdón es imitar a Dios”, que “aunque no podamos disimular o pasar por alto una ofensa, como hace Él en su perfección y santidad infinita, lo que sí podemos es dejar pasar un poco el tiempo, aguantar el dolor, padecer con paciencia la ofensa, el agravio, la injusticia, hasta que llegue el momento en que –con la ayuda de Dios– mudemos el corazón, cambiemos el corazón de piedra en uno de carne, como dice el profeta Ezequiel, como Dios quiere. Es un trabajo que solo Él puede hacer en la medida que uno se ponga a tiro, con ese esfuerzo ascético de pedir perdón, de reconocer mis culpas, que había fallado, en lugar de intentar cobrar las cosas que podían haberme hecho”.

Asegura el periodista Armando Rubén que Bergoglio sentía que estaba en el exilio hasta que se dio cuenta, poco a poco, que era “una mala nostalgia, en la que se vuelve atrás y se pierde la esperanza”.
“En aquellos dos años dedicados casi exclusivamente a meditar, orar y confesar, Bergoglio experimentó la misericordia y conoció los grandes sufrimientos de muchos que acudían confesarse, mujeres que habían abortado, prostitutas, y otras muchas personas castigadas por circunstancias de la vida. Conoció un mundo distinto a aquel en el que se había movido durante veinte años y tuvo que aprender una pastoral diferente”.
La lección de aquella crisis, la explicaría más tarde con las siguientes palabras: “Debemos transitar en paciencia, sobre todo ante el fracaso y el pecado, cuando nos damos cuenta de que quebramos nuestro propio límite”. 
Fueron, pues, esos años oscuros en los que aprendió mucho como pastor, fueron clave para la formación de ese corazón de pastor que lo ha convertido en un líder espiritual tan distinto a otros y tan cercano a la gente, como se le conoce en la actualidad.

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=5848Fri, 12 Dec 2014 00:00:00 GMT
Guía práctica para realizar una Posada 0 0 1 998 5495 COSAM 45 12 6481 14.0

 

En las Posadas de antaño (especialmente en aquellas organizadas en vecindades o colonias pequeñas) se tenía por costumbre iniciar con el rezo del Rosario, seguido de la procesión con los Peregrinos, cantando la letanía en latín. Cuando se llegaba a la casa en la que sería el festejo, se cantaban los versos para pedir y dar Posada, todo esto con la mayor solemnidad y respeto, tratando de mantener siempre presente que, junto con el periodo de Adviento, estos nueve días sirven como preparación para la Navidad.

Sin embargo, como ocurre con todas las costumbres vivas, las Posadas se han ido transformando a lo largo de los años, convirtiéndose desgraciadamente en una mera ocasión para bailar, romper piñata, comer y beber sin medida, pero sobre todo, sin ningún beneficio espiritual… Y qué decir de las llamadas ‘preposadas’.

El objetivo de este artículo es brindar a la comunidad católica de las herramientas necesarias para hacer de las Posadas un tiempo de preparación para recibir al niño Jesús como se merece, por lo que invitamos a nuestros lectores a cultivar en sus hijos, nietos, pero de manera especial en ustedes mismos, un anhelo de reencontrar el sentido cristiano original de estas fiestas.

A continuación publicamos una guía práctica que nos permitirá realizar adecuadamente estas celebraciones con la familia, los vecinos o la comunidad parroquial.

 

1. La bienvenida

Es muy común que las Posadas se realicen en diferentes lugares cada noche. Por tal motivo, los anfitriones de la casa en turno deberán estar atentos a la llegada de los invitados, evitando distraerse con preparativos de última hora. Una buena recepción garantiza una mejor convivencia entre los participantes, pues se sentirán acogidos. Recordemos que muchos de los problemas familiares o entre vecinos surgen a raíz de malos entendidos o malas caras involuntarias.

 

2. La integración

Los villancicos son cantos que expresan la alegría de la comunidad cristiana, que espera y reconoce el nacimiento de Jesucristo, y como tales, es importante llenar el ambiente de ellos. Mientras se ameniza la recepción de los invitados con villancicos, la familia anfitriona puede repartir entre los asistentes hojas-guía con las letras de los mismos, lo que provocará que los asistentes comiencen a entonarlos y vayan perdiendo la timidez, creando así un ambiente de integración. Los niños son clave en esta dinámica porque disfrutan de cantar canciones navideñas, sobre todo si alguna persona los motiva con una guitarra. Por su parte, los adultos suelen contagiarse con el entusiasmo y emoción natural que imprimen los pequeños en estas celebraciones.

 

3. El rezo del Rosario

La Iglesia ha sido siempre una comunidad que ora, pues la oración es un espacio privilegiado para el encuentro con Dios, que da al creyente la paz y la serenidad interior. El rezo del Santo Rosario se remonta a tiempos muy antiguos, cuando la gente rezaba frases sencillas que se memorizaban y se repetían constantemente y llevaba cuenta de ellas. Ya desde el inicio del cristianismo se le tuvo gran veneración a la Virgen María y la gente de fe sencilla empezó a rendirle un sentido culto, ofreciéndole coronas de flores y de piedras preciosas, haciendo de estas ofrendas símbolo de las oraciones y alabanzas que le tributaban a Nuestra Señora. Por ello, orar con María durante estos nueve días es la mejor forma de prepararnos para la Navidad.

Para rezar el Rosario es necesario tomar en cuenta los misterios correspondientes según el día: Gloriosos: domingos. Gozosos: lunes y sábado. Dolorosos: martes y viernes 21. Luminosos: jueves.

Para rezar el Rosario adecuadamente, primero es necesario concientizar a los asistentes -principalmente a los adultos- que esta práctica permite acompañar a los Peregrinos en su andar, pero también constituye una oportunidad para pedirle a María su intercesión por la unidad de la comunidad y de las familias presentes. Esto se puede hacer a través de una breve explicación escrita que se reparte al inicio de cada Posada junto con la hoja-guía de los villancicos.

 

4. La Letanía

Terminado el quinto misterio del Rosario se organiza una procesión con las imágenes de los Santos Peregrinos, mientras se canta la Letanía, que es una serie de invocaciones que se hacen a la Virgen con la finalidad de alabarla en sus distintas advocaciones y pedirle que interceda por nosotros.

La Letanía es una oración muy antigua que se acostumbraba decir en latín, pero que actualmente se hace en español con el objetivo de que los fieles comprendan mejor el sentido de la misma. Con estas invocaciones, los participantes de la procesión –portando velas encendidas o luces de bengala que representan la luz de Cristo– acompañan a los Peregrinos en su caminar en busca de alojamiento.

Se sugiere que los Peregrinos sean cargados por niños atendiendo a las palabras de Jesús: “Dejar que los niños se acerquen a mí”. Detrás de los pequeños caminan todos los participantes, uno de los cuales es el responsable de dirigir la Letanía.

 

5. La Petición de Posada

Al llegar a la casa donde se habrá de pedir Posada, se sugiere que uno de los invitados lea una pequeña reflexión catequética -previamente escrita- en torno al momento de preparación que se vive y se hace una petición por alguna familia o sector específico de la comunidad.

Concluida esta reflexión, se da paso a la petición de Posada: dentro de la casa permanecen los anfitriones y fuera de ella los demás participantes. Cada uno de los grupos cantan sus correspondientes versos, al término de los cuales se abren las puertas de la casa para que ingresen los Peregrinos. La alegría y el júbilo debe ser notorios porque una familia ha abierto las puertas de su hogar a José y María.

 

6. La convivencia final

Dentro de la casa, el anfitrión reparte la comida (también puede ser de ‘traje’; es decir, que cada familia comparta algo) y el tradicional ponche, al tiempo que se rompe la piñata y se entregan los aguinaldos.

Este debe ser el momento adecuado para la convivencia familiar y el espacio propicio para acabar con las diferencias, envidias o rencores entre la comunidad con la finalidad de llegar con el corazón limpio al encuentro de Nuestro Señor Jesucristo en Navidad.

Mientras tanto, la imagen de María y José permanecen durante esa noche en la casa que sirvió de Posada, desde donde saldrán al día siguiente para llegar a su próxima morada.

 

Elaborado con material del libro La Navidad en México del P. José Luis Fernández. Paulinas, 1992.

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=5836Sun, 30 Nov 2014 00:00:00 GMT
Las ovejas a Belén Otra bella forma de vivir el Adviento 0 0 1 698 3839 COSAM 31 9 4528 14.0

El Adviento

Estamos viviendo el Adviento, que en español significa advenimiento; es decir: la venida del Mesías salvador. Nuestro adviento tiene dos sentidos; por una parte, es la memoria histórica del nacimiento de Jesús en Belén de santa María Virgen, pero, por otra parte, es la expresión de nuestra fe en la segunda venida de Jesús al final de los tiempos. Los cristianos somos un pueblo en espera del Mesías y esa es una esperanza gozosa expresada en una exclamación de los católicos del siglo I que encontramos en el Apocalipsis: “Ven, Señor Jesús” (Ap 22, 20) y que repetimos fervientemente en cada Misa en la que participamos.

Para nuestro pueblo mexicano, que alimenta su fe con los signos capaces de ser captados por todos los sentidos, el Adviento tiene un especial significado navideño. Vivimos cada Navidad como si de veras Jesús volviera a nacer en nuestros corazones y en nuestra vida. La riqueza de nuestras tradiciones navideñas nos ayuda a experimentar el acontecimiento histórico como muy presente, gracias a las posadas, las pastorelas, los villancicos, los nacimientos, las bellas imágenes del Niño Jesús y, frutos de la globalización, el arbolito de Navidad y hasta Santa Claus.

 

Nos urge que nazca Jesús

Antes de Jesús, el pueblo de Israel esperaba su venida gloriosa. El Mesías era un personaje esperado y deseado. Los profetas, hasta san Juan Bautista, mantuvieron viva esa esperanza y dieron pistas para que el pueblo reconociera al Mesías cuando llegara. Aunque algunos dejaron de preocuparse por su llegada y vivieron como si nunca fuera a venir, hubo otros que sabían que la forma de apresurar su venida era preparar el camino mediante la conversión y las obras buenas, y entre ellos estaban, sin duda alguna, la Virgen María y Señor San José.

Actualmente, algunos están muy a gusto con su mundo. Un mundo de libertades que permite al que lo desea hacer abuso de ellas. Pero otros no estamos a gusto con nuestro mundo porque nos lastima el deterioro de las relaciones familiares, la multiplicación de los hogares sin padre ¡y sin madre!, la pobreza que asalta nuestras vidas, la falta de amistades fiables. A este mundo nuestro le falta algo, le falta alguien, le falta Jesús, y queremos preparar su venida con nuestras obras buenas.

 

Juguemos a ser buenos

A los niños, y a mí, nos gusta mucho la Navidad. Comprendo la máxima importancia del tiempo pascual, pero el tiempo de navidad se mete por todos mis sentidos directo al corazón. El Adviento es el tiempo de la alegre esperanza y los niños deben vivirlo como viven toda su vida, como aprenden a vivir: jugando.

Vamos a jugar a ser buenos en este Adviento para preparar el nacimiento de Jesús como lo prepararon los pobres de Yahvé. Ya tenemos muchos signos que nos ayudan a vivir el Adviento, entre ellos la corona de luces y el nacimiento.

No dejen de poner el nacimiento ¡ya!, en algún rinconcito de su casa, por muy pequeña que sea. Y en él, como es nuestra costumbre, pongan el pesebre todavía vacío en espera de la imagen del Niño que se acostará en la noche buena.

Ahora: ¡a preparar el pesebre!

Inviten a sus hijos, e invítense ustedes mismos, a poner en ese pesebre vacío la paja que calentará a Jesús cuando nazca. Esa paja serán nuestras obras buenas. En papelitos de colores anoten cada una de las obras buenas ya realizadas por los miembros de la familia y vayan poniendo esos papelitos en el pesebre. Cuando llegue la Navidad, Jesús se calentará con el amor de esas obras buenas.

En mi parroquia, el primer domingo de adviento ponemos un pesebre vacío y da gusto ver el entusiasmo de los niños, y de los adultos, por llenarlo con obras buenas.

 

Las ovejas a Belén

Jugando, jugando, pidan a cada miembro de la familia, no sólo los niños, que escojan un borreguito del nacimiento y que le pongan su nombre, si es posible. Esos borreguitos se pondrán en la parte más alejada del portal e iniciarán en este tiempo de Adviento un camino hacia Belén. Por las noches, antes de irse a dormir, hagan avanzar los borreguitos de aquellos que hicieron alguna obra buena, como lavar los trastes, traer flores a la esposa, cocinar los chilaquiles que le gustan al abuelo, ir a visitar a la vecina enferma, ayudar a hacer la tarea al hermanito, sacarse una buena calificación.

Si alguno se portó mal, él mismo, no la mamá ni el papá, deberá hacer que su borreguito dé un paso atrás. Es una carrera en la que todos ganan y nadie pierde, porque aunque hayan sido pocas las buenas obras, ya han servido para acercarse al Jesús del portal del nacimiento. 

 

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=5835Sun, 30 Nov 2014 00:00:00 GMT
El Adviento junto al Nacimiento 0 0 1 1322 7275 COSAM 60 17 8580 14.0

 

 

Poner el Nacimiento es una tradición del pueblo católico que parecía haber caído en el olvido, pero que, por ser tan hermosa, hoy vuelve a ponerse de moda gracias al esfuerzo que hacen algunas instituciones, incluso no religiosas, por cultivar esta manifestación del arte popular. Poner el Nacimiento es una actividad que une a la familia entre sí y a Cristo que nace en el hogar. No es un juguete didáctico que enseña historia a los niños, es un altar ante el que se reúne la familia a orar y a contemplar el amor de Dios a los hombres, manifestado en el don de su Hijo.

En torno a esta actividad podemos vivir los cuatro Domingos de Adviento con los que nos preparamos para gozar la alegría de la Navidad.

 

PRIMER DOMINGO

En un momento de tranquilidad y paz, se reúne la familia a orar, se puede usar la siguiente cita bíblica: (Mt 24, 37-44).

 

Reflexión en familia: Cuando leemos el Antiguo Testamento en la Santa Biblia, nos damos cuenta que todo él es una preparación para el momento cumbre de la historia, cuando todo un Dios decide hacerse hombre para que nosotros podamos llegar a Dios. Ese momento se llama “la plenitud de los tiempos”.

Cuando leemos esas páginas del Antiguo Testamento no podemos menos que admirar la maravillosa pedagogía divina que va llevando de la mano a su pueblo y a la humanidad hasta ese momento de la presencia física de Jesús en el mundo.

“¡No se duerman y estén preparados porque va a venir el Mesías salvador!”, decía Dios a los que esperaban el nacimiento de Jesús, y nos lo sigue diciendo todavía a los que esperamos que venga de nuevo. Eso es el Adviento que estamos viviendo: el tiempo de la espera de Jesús ¡porque el Señor volverá! Nosotros así lo creemos y lo esperamos con ilusión.

También nuestra familia quiere ponerse en actitud de espera. Estamos atentos y nos preparamos a su venida. Este primer domingo de Adviento vamos a ponernos de acuerdo para poner nuestro Nacimiento familiar. Vamos a buscar el lugar más apropiado para colocarlo y vamos a repartirnos las tareas. Cada uno tendrá algo qué hacer y lo hará con ilusión y cariño. Así seremos una familia en espera de Jesús y le ofreceremos nuestro hogar para que tenga dónde nacer.

 

SEGUNDO DOMINGO

Este domingo, escogido ya el lugar del Nacimiento, pondremos el paisaje, la cueva, el desierto, el valle de los pastores, el lago, las rocas. No debemos colocar todavía ni las figuras de animalitos ni las humanas.

En un momento oportuno, nos reunimos junto al lugar escogido para el Nacimiento y hacemos oración leyendo el Evangelio (Mt 3, 1-12).

 

Reflexión en Familia

El padre Dios tuvo cuidado de enviar a San Juan Bautista para preparar el camino a Jesús. Él tenía que enderezar lo que estaba chueco, rellenar los hoyos y aplanar los desniveles; es decir, vino a prepara los corazones de los hombres para que, mediante la conversión, estuvieran dispuestos a recibir al Rey que venía a salvarlos.

Dios ha escogido a nuestra familia para prepararle el camino a Jesús en esta Navidad con nuestras palabras y nuestros buenos ejemplos. Si nosotros nos amamos, seremos como un sermón vivo de Juan Bautista, invitando a nuestros familiares, vecinos y amigos a amar a nuestro Señor que va a nacer en esta Navidad.

Vamos pues a prepara el camino a Jesús y a simbolizar esa preparación poniendo el paisaje de nuestro Nacimiento.

Queremos que cuando Jesús nazca entre nosotros encuentre en nuestra familia un lugar hecho agradable por la armonía que exista entre nosotros. Vamos a proponernos también confesarnos durante esta semana para ir preparando nuestro corazón para que Jesús lo encuentre limpio y santificado por la gracia del perdón.

 

TERCER DOMINGO

Nos reunimos ante nuestro Nacimiento y hacemos oración y leemos ( Mt 11, 2-11)

 

Reflexión en Familia

Cuando San Juan envía a sus discípulos a preguntarle a Jesús si era el Mesías, Él no contesta con palabras, porque las palabras no sirven si no están respaldadas por acciones. Jesús no habla, actúa y los que lo ven comprenden que Él es el Mesías. También nosotros, los más pequeños en el Reino de los cielos, estamos invitados a actuar. No basta decirle a Jesús ‘te quiero’, ni basta besar su imagen tierna y adorable, es necesario decírselo con acciones. Sería muy fácil ser buenos sin personas a nuestro alrededor. Es difícil serlo rodeado de personas que no son como nosotros ni piensan ni actúan como nosotros. Y, sin embargo, nuestro corazón debe estar abierto a recibirlos a todos ellos y a amarlos y cuidarlos como amaríamos y cuidaríamos al niño Jesús.

Por eso, hoy pondremos en el Nacimiento las figuras de todos los hombres y las mujeres que esperaban a Jesús. Esas figuras nos representan y representan a nuestros hermanos los hombres. También pondremos las figuras de los animalitos que son parte de esa creación que también espera al Mesías.

Pero todavía no pondremos las figuras de “los dulces nombres”, es decir, de José, María y Jesús, porque todavía tenemos que preparar muchas cosas para recibirlos con dignidad. Por ello, vamos a proponernos esta semana poblar nuestro corazón con personas vivas y reales. Esta semana nos reconciliaremos con quienes estamos enojados, visitaremos a viejos amigos y abriremos nuestras puertas a nuevas amistades, hablaremos por teléfono a los parientes alejados y daremos ternura a los abuelos y a los viejos. Sanaremos, liberaremos, resucitaremos, daremos la vista, limpiaremos lepras a nuestros hermanos. Obras son amores y no buenas razones. No podemos amar a Jesús si no nos amamos entre nosotros.

 

CUARTO DOMINGO

Otra vez, junto al Nacimiento ya casi totalmente terminado, pero en el que faltan todavía las imágenes de José y María, hacemos oración y leemos el Evangelio ( Mt 1,18-24).

 

Reflexión en Familia

A San José le costó mucho trabajo aceptar a la Virgen María en su casa, porque él la amaba, pero no sabía sus razones, no conocía los por qué de su vida, ya que la Virgen guardaba todo en su corazón y confiaba a Dios la defensa de su inocencia.

Y Dios no le falló. Envió a un ángel para que explicara a José el misterio de la redención y que le pidiera su colaboración en el plan divino de la salvación. Otra vez Dios nos muestra que tiene necesidad de los hombres para salvar a los hombres. ¡Y san José acepta! Recibe a María en su casa y comienza a ser el padre de Jesús ante los ojos de los hombres.

También nosotros queremos aceptar a la Virgen María en nuestra casa para esta Navidad y, como San José, queremos hacernos responsables del papel que nos toca en el plan divino de nuestra salvación y de la de nuestros hermanos.

Este hermosos pasaje nos enseña que el amor es la aceptación de las personas que amamos con todas sus circunstancias: “Te amo a pesar de que eres como eres”, “te amo, hijo, aunque algún día te portes mal”, “te amo, cónyuge, a pesar de tus defectos”, “los amo, papás, aunque me hayan fallado”. El amor es incondicional si de veras es amor.

Al poner hoy en nuestro Nacimiento las figuras de José y de María queremos significar que aceptamos nuestro papel de papás, de hijos y de hermanos. Que nos proponemos ser una familia en la que haya comprensión, tolerancia y clemencia. La clemencia es perdonar al culpable porque lo amamos.

También hemos puesto el pesebre vacío en nuestro Nacimiento, en espera de Jesús que nacerá en Navidad. Esos días lo llenaremos con nuestras buena obras que le darán calor, el calor del amor de nuestra familia.

 

NOCHE BUENA

Después de la Misa de gallo, regresaremos a nuestro hogar llevando la imagen del Niño Jesús alumbrada por las velas y las bengalas, la acostaremos en la cuna llena de nuestras buenas obras, entre las imágenes de su papá de la tierra y de su mamá, la Virgen.

Como otros pastorcitos más, adoraremos al Niño envuelto en pañales.

Leamos el Evangelio del Nacimiento (Lc 2,1-14)

 

Reflexión en Familia

Hoy es Navidad. Hoy Jesús ha nacido para el mundo, pero también ha nacido para nuestra familia en especial. Ha nacido en nuestro corazón. Esta noche es de alegría, de júbilo. Nos sentimos contentos por el amor de Cristo. Contentos y agradecidos.

Su amor nos lleva no sólo a amarlo a Él en justa correspondencia, sino a amar a los que él ama. Dios nos ha hecho una familia y ha puesto en nuestros corazones ese amor natural que nace del parentesco. Alegrémonos y agradezcamos a Dios ese amor que nos tenemos. Hagamos crecer nuestro amor porque ahora tenemos un nuevo motivo para amarnos: ¡Nos ama el mismo Dios hecho Hombre!

Con devoción y amor besemos la imagen del niño Jesús que santifica nuestra familia y, después, démonos muchos abrazos y besos porque nos queremos mucho.

¡Feliz Navidad!

 

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=5834Sun, 30 Nov 2014 00:00:00 GMT
¿Qué es el Adviento? 0 0 1 493 2717 COSAM 22 6 3204 14.0

 

 Antes de Cristo, el pueblo Hebreo fue un pueblo muy sufrido. Pequeñito e indefenso en medio de grandes naciones, se vio muchas veces esclavizado, deportado, invadido, despojado. Lo único que lo sostenía era su religión y, como una verdad religiosa, su esperanza de un personaje prometido por sus profetas: el Mesías.

Mesías, en hebreo, o Cristo, en griego, es una palabra que significa “ungido” y se refiere a un hombre elegido por Dios, lleno de Su Espíritu y ungido para ser sacerdote, profeta y rey. Él sería el liberador de Israel.

Desde luego, cada miembro de ese pueblo tenía un concepto diferente de cómo sería ese Mesías. Deseaban unos que fuera un rey guerrero que hiciera de Israel un pueblo poderoso y dominador. Otros lo esperaban como a un próspero jefe que los enriqueciera y diera prosperidad a su pueblo.

Ese tipo de Mesías quizás hubiera resuelto histórica y momentáneamente el problema de la esclavitud de Israel, pero no resolvería el fondo del problema: el cambio de corazón.

Unos cuantos en Israel, a los que suele llamarse “el resto”, tenían una visión más espiritual del Mesías que habría de venir, e intuían un Reino de paz, amor y justicia. A ellos pertenecían los que, movidos por el Espíritu, reconocieron en Jesús al Mesías Salvador.

 

¡Por fin llegó!

En la plenitud de los tiempos, el Hijo de Dios se hizo hombre en el seno virginal de María y, para que se cumpliera la profecía, nació en el pueblo de Belén. Allí acudieron los pastores, avisados por los ángeles, a adorar a su Mesías y también lo Magos de Oriente, conducidos por un lucero, para adorar al rey salvador del mundo, de todo el mundo.

Cada Navidad nosotros nos unimos a estos hombres en el gozo del Mesías esperado y nacido en Belén.

 

Nuestra espera

Nosotros, el nuevo pueblo de Dios, redimido por la sangre del Mesías, ya no esperamos, ciertamente, el nacimiento de Jesús en Belén, aunque cada año lo celebramos con gran júbilo, pero sí estamos, también, en actitud de espera.

El Señor volverá, lo prometió, y lo esperamos con anhelo.

La segunda venida del Mesías se identifica con el fin del mundo y sobre esto se ha contado tanto, que nuestro pueblo sencillo tiene verdadero pavor, terror, ante este acontecimiento.

Los primeros cristianos creían ya próxima la segunda venida de Jesús ¡y la pedían!; para ellos no era un acontecimiento indeseable y temible, sino el reencuentro con el amigo. Ellos tenían una oración, brevísima pero expresiva, que decía “maranatha, Jesús”, ¡ven, Señor Jesús!

También nosotros debemos ver más ese aspecto del reencuentro con el Salvador y hacer nuestra la oración de los primeros cristianos: ¡ven, Señor Jesús!

La Iglesia nos propone antes del 25 de diciembre, fiesta del nacimiento de Jesús o Navidad, un tiempo de preparación de cuatro domingos que se llaman Adviento, que quiere decir “venida”.

Durante este tiempo de Adviento nos unimos a la Virgen María en su espera del Hijo que ya lleva en su seno.

Entramos al ambiente de la espera del Mesías anunciado por los profetas en el Antiguo Testamento y entrevemos el tiempo de paz que inauguraría el Príncipe de la Paz.

Pero también expresamos nuestra propia espera, esperanza, de la segunda venida de Jesús.


 

¿Cómo nos preparamos?

 

Durante los cuatro domingos de Adviento nos preparamos en un ambiente de oración intensa, tanto litúrgica como personal, concretizada en la santa Misa, en la corona de Adviento, en el Nacimiento y en las Posadas que son, ante todo, un novenario de oración que nos prepara a la alegría de la Navidad.

            También nos preparamos mediante las buenas obras que en este tiempo navideño se nos facilitan por el ambiente de amor que se respira. Hacemos muchos regalos y enviamos tarjetas, muchos de ellos por compromiso, por cierto interés. ¿Por qué no dar un regalo a alguien a quien no estamos obligados a dar y que vemos que lo necesita, ya sea en lo material o en lo afectivo?

¿Por qué no enviar una tarjeta a alguien que no la espera pero que se sentiría feliz de recibirla de nosotros?

¿Por qué no disponer de alguna pequeña cantidad de nuestro aguinaldo, ya tan repartido, para socorrer alguna necesidad sin ninguna obligación, simplemente porque deseamos ayudar?

Podríamos dar a toda nuestra Navidad un sentido más espiritual para que la alegría fuera realmente sincera, salida del corazón, y perdurara más allá de esas fiestas navideñas.

El ruido, el color, el brillo de la Navidad comercial nos impiden captar el mensaje de paz y recibir las bendiciones del cielo.

Hagamos de nuestro Adviento el tiempo de silencio interior propicio para comprender el maravilloso misterio de un Dios que se hace hombre, como la Virgen María que guardaba en su corazón lo sucedido en Belén.

 

¿Qué esperamos?

El Adviento también nos lleva a reflexionar sobre nuestra propia espera. ¿Qué tipo de Mesías esperamos?

Podemos decir que un Mesías que nos traiga los valores del Reino de Dios, pero ¿seríamos sinceros?

Si analizamos nuestras oraciones y lo que pedimos de ordinario a Dios, nos daremos cuenta de que también estamos en espera de un Mesías que nos saque de pobres y que nos llene de bienes meramente materiales.

¿No sentimos la necesidad de una paz interior?

¿No nos hace falta la verdadera felicidad que viene de hacer la voluntad del Padre?

¿No sentimos la tristeza de la soledad en medio de tanta gente?

¡Pidamos, entonces, los bienes del espíritu que son los únicos que realmente nos hacen libres!

Adviento invita a abrir nuestra alma, tierra sedienta, al rocío que viene del cielo a fecundarla para que reverdezca con la vida de la gracia y florezca y de frutos en abundancia.

Los frutos de los dones del cielo son la paz y la alegría; esa alegría sincera que nos permitirá gozar plenamente de la Navidad en compañía de aquellos a los que amamos. 

 

 



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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=5830Sun, 30 Nov 2014 00:00:00 GMT
Ritual para encender la Corona de Adviento 0 0 1 541 2977 COSAM 24 7 3511 14.0

 

¿Qué es la Corona de Adviento?

En nuestra patria tenemos tradiciones muy bellas para preparar la Navidad: poner el Nacimiento, las Posadas, las pastorelas, los villancicos.

En otros países hay otras tradiciones y es inevitable que nos contagiemos de  ellas y  adoptemos algunas de sus costumbres como el árbol de Navidad y la Corona de Adviento.

La corona es una costumbre europea que propicia la oración en familia en torno a Cristo. Una corona de pino, adornada con motivos navideños y con cuatro velas (tres moradas y una rosa) que nos sirve para encender una vela cada domingo de Adviento y sentir que poco a poco se van disipando las tinieblas ¡hasta que se enciende Cristo, luz del mundo!

La corona se lleva a bendecir a la Iglesia el primer domingo de Adviento y después se coloca en un lugar digno de la casa, la mesa del comedor por ejemplo, y en torno a ella se reúne la familia a hacer oración.

 

Oración ante la Corona de Adviento

Canto: Pueden cantar un villancico o poner una grabación y tratar de seguirla todos juntos.

Jefe de la casa: En esta familia amamos al Niño Jesús y por eso queremos prepararnos debidamente a su santo nacimiento. Que este momento de oración que hacemos en familia nos ayude a tener nuestro corazón mejor dispuesto para que Jesús nazca en nuestros corazones en esta Navidad.

(En  seguida  uno  de  los  miembros  de  la  familia  enciende solemnemente  la  vela  correspondiente,  de  tal  forma  que  cada domingo se encienda una nueva vela que se unirá a la luz de las demás que se han encendido)

 

Aclamación: ¡Ven, ven, Señor, no tardes!

Todos: ¡Ven, ven, que te esperamos!

(Aplausos)

 

Lectura: En seguida otros miembro de la familia lee una lectura del Evangelio:

Primer Domingo: Marcos 13, 33-37.

Segundo Domingo: Marcos 1, 1-8.

Tercer Domingo: Juan 1, 6-8.19-28.

Cuarto Domingo: Lucas 1, 26-38.

(Si no tienen Biblia pueden leer la lectura del Evangelio de la hoja dominical que se reparte en las Iglesias)

 

Reflexión: Conviene que hagan algún comentario a la lectura y que, a la luz del Evangelio, busquen juntos lo que Dios les pide como familia.

 

Oración: Preparando los caminos del Señor, como familia le pedimos la gracia de saber recibir agradecidos todos los regalos que nos ofrece en este tiempo de Navidad:

 

1. Te  pedimos  por  nuestra  familia,  para  que  llenos  de  tus bendiciones, vivamos en paz y armonía.

2. Por nuestros familiares y amigos, que sientan tu amorosa presencia en esta Navidad.

3. Por nuestros enfermos y por aquellos que se sienten afligidos por los problemas, para que reciban tu luz en esta Navidad.

(Añadan otras peticiones)

 

Jesús, Hijo de Dios, que quisiste hacerte hombre como nosotros para salvarnos del mal, que en esta Navidad sepamos corresponder a tu amor haciendo la voluntad de tu Padre, con el cual vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

 

Padre Nuestro...

 

Rito de la paz

Señor Jesucristo que viniste a traer tu paz al mundo, danos tu paz.

(Se dan la paz con un beso, o un abrazo)

 

Ofrecimiento:

(Preparamos la Navidad con nuestra oración, pero también con nuestras obras  buenas.  En  este momento  cada  miembro de la familia ofrece hacer una buena obra, la cual deberá cumplir para preparar su corazón para recibir a Jesús.

 

Oración final:

Que nuestras responsabilidades terrenas no nos impidan, Señor, prepararnos a la venida de tu Hijo, y que la sabiduría que viene del Cielo nos disponga a recibirlo y a participar de su propia vida. Por nuestro Señor Jesucristo... Amén.

 

Canto: Villancico.

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=5829Sun, 30 Nov 2014 00:00:00 GMT
5 propósitos para vivir el AdvientoJesús dijo: “Yo nací y vine al mundo para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha Mi voz” (Jn 18, 37).

Es significativo que de todas las razones que podía haber dado, diga que vino a este mundo a ser: “testigo de la verdad”, y más aún, que se identificara con la verdad.

Quiere decir que conocer y seguir la verdad es algo fundamental, que nos conduce al encuentro con Dios.

Con razón Su enemigo es llamado ‘príncipe de la mentira’, y no se cansa de engañar, nunca deja de intentar convencernos de que lo bueno es malo y lo malo bueno, no cesa en su afán de hacernos creer que mentir no tiene consecuencias, que es conveniente, a veces incluso hasta ‘piadoso’, y nos rodea de voces que nos invitan a ignorar, torcer y ocultar la verdad.

La Iglesia Católica nos advierte de lo que llama la ‘dictadura del relativismo’, en la que cada persona se rige por su ‘propia verdad’, distinta y muchas veces opuesta a la de los otros, sin darse cuenta de que la verdad no puede contradecirse a sí misma, por lo que tantas supuestas ‘verdades’ son, en realidad, una gran mentira.

Así pues, en este domingo en que inicia el Adviento, cuatro semanas para prepararnos a celebrar el nacimiento de Jesús, propongámonos cada día:

 

1. Ser veraces. No mentir, aunque nos cueste. Y decir siempre la verdad con amor.

 

2. Detectar la mentira. No dejarnos guiar por los criterios del mundo, lo que está de moda, lo ‘políticamente correcto’, lo que plantean los medios de comunicación. Examinarlo, cuestionarlo, descubrir su oculta intención.

 

3. Defender la verdad. Cuando captemos que se difunde una mentira, hacer lo posible por difundir la verdad.

 

4. Ayudar a quienes nos rodean a salir del error. Por ej. al que está mal informado acerca de la fe católica, ayudarle a conocerla.

 

5. Cada noche examinar nuestro día con relación a la verdad: ¿fui veraz?, ¿dije verdades a medias?, ¿engañé a otros?, ¿‘glorifiqué’ la mentira?, ¿por qué?, ¿qué me indujo a ello y cómo puedo evitarlo en adelante?

 

Si detectamos que mentimos, pidamos Dios que nos perdone y nos dé Su gracia para no volver a caer.

 

Esforcémonos en este Adviento por apartarnos de toda mentira y reorientar nuestros pasos hacia Aquel que es el Camino, la Verdad y la Vida.

 

 

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=5828Sun, 30 Nov 2014 00:00:00 GMT
Papa Francisco celebrará a la Virgen de Guadalupe 0 0 1 576 3173 COSAM 26 7 3742 14.0

 

La festividad de Nuestra Señora de Guadalupe se vivirá de manera especial el próximo 12 de diciembre, cuando el Papa Francisco presida en la Basílica de San Pedro del Vaticano, una celebración Eucarística en honor a la Reina de México y Emperatriz de América, junto con el arzobispo de México, cardenal Norberto Rivera Carrera, y un nutrido grupo de obispos y cardenales de la Curia Romana y de todo el continente.

Durante la celebración se pedirá la intercesión de la Virgen Morena “para la evangelización de sus pueblos, para su crecimiento en humanidad y para la construcción de condiciones de paz, justicia y unidad entre sus naciones hermanas”, informó la Pontificia Comisión para América Latina.

Esta será la segunda vez en que un Sumo Pontífice conmemore en la basílica vaticana la Solemnidad de Santa María de Guadalupe. El primero fue Benedicto XVI, el 12 de diciembre de 2011, cuando aprovechó para dar a conocer su visita apostólica a México del 23 al 25 de marzo de 2012.

Sin embargo, en esta ocasión el acontecimiento tiene especial significado y repercusión por el hecho de que la ceremonia será presidida por el primer Papa latinoamericano, quien además ha mostrado siempre una devoción muy profunda por la Virgen del Tepeyac.

Cabe recordar que durante la visita Ad Limina Apostolorum que realizaron los obispos mexicanos a la Santa Sede el pasado mes de mayo, el Santo Padre le envió su “saludo de hijo” y pidió a los obispos que la custodien como su más “precioso tesoro”.

Asimismo, el año pasado, en la vigilia de la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, afirmó: “la aparición de la imagen de la Virgen en la tilma de Juan Diego fue un signo profético de un abrazo, el abrazo de María a todos los habitantes de las vastas tierras americanas, a los que ya estaban allí y a los que llegarían después”.

También, con motivo de la Peregrinación-Encuentro que se realizó en la Basílica de Guadalupe del 9 al 12 de noviembre de 2013, con la participación nueve cardenales y más de 80 obispos de todo el continente, el Santo Padre envió un ramillete de rosas de oro a la Guadalupana.

 

El programa

La Eucaristía dedicada a la Virgen de Guadalupe en el Vaticano dará inicio a las 18:00 horas, estará acompañada por los cantos de la “Misa Criolla” del compositor argentino Ariel Ramírez, y será teletransmitida a varios países del continente.

Previamente, a 16:45 horas, ingresarán a la Basílica de San Pedro las banderas de todas las naciones del continente y rendirán homenaje a la imagen de la Morenita, para dar paso al rezo del “Rosario del Amor Guadalupano” y una oración de Adviento acompañada con cánticos de la tradición popular latinoamericana.

El “Rosario del Amor Guadalupano”, que tradicionalmente se reza el día 12 de cada mes en el Santuario del Tepeyac, se hará completo en la Basílica Vaticana –a petición del Papa Francisco– con sus ocho misterios, dedicados a los siete sacramentos y a “la Iglesia, sacramento de salvación”, explicó Mons. Eduardo Chávez Sánchez, canónigo de la Basílica de Guadalupe y director del Instituto Superior de Estudios Guadalupanos (ISEG).

Añadió que el 13 de diciembre, el ISEG tendrá a su cargo el “Evento Guadalupano” que ha organizado la Comisión Pontificia para América Latina en el auditorio del Augustinianum, en  el que participarán unas mil personas, entre cardenales y obispos de la Curia Romana y de toda América, así como representantes de los más importantes grupos de laicos.

“Es una gran responsabilidad para México, porque es llevar  al mundo entero el mensaje inculturado, universal de la Virgen de Guadalupe, desde el punto de vista científico, teológico, que es tan actual por la sed de justicia, solidaridad, hermandad y paz que tanto necesitamos en el mundo”, concluyó.

 

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=5825Wed, 12 Nov 2014 00:00:00 GMT
El beato Pablo VI y México 0 0 1 705 3879 COSAM 32 9 4575 14.0

 

Este domingo 19 de octubre ha sido proclamado como Beato el Papa Pablo VI, durante la solemne celebración Eucarística presidida por el Papa Francisco en Roma. Podemos decir que la Iglesia ha sido privilegiada por la gracia de Dios con los obispos de Roma durante el siglo XX. Con esta beatificación, son ya cuatro que llevan el sello de santidad en su ministerio: san Pío X, san Juan XXIII, san Juan Pablo II y ahora el beato Pablo VI. Todos ellos muy cercanos a nuestro tiempo y algunos de ellos, incluso, han marcado nuestra historia personal.

El momento más importante de Pablo VI fue el Concilio Vaticano II, ya que, cuando apenas iniciaba este gran acontecimiento de la Iglesia en 1963, fue elegido sucesor de Pedro, como obispo de Roma, ante la muerte de Juan XXIII. Las bases estaban puestas, el trabajo estaba por hacerse. Le tocó no solo dar el impulso fuerte al Concilio, sino también la orientación definitiva. Su elección llegó en el momento oportuno: un hombre sólidamente preparado, con grandes relaciones con el mundo de la cultura y la política. Una personalidad acostumbrada al diálogo con destacadas cualidades para construir acuerdos; con una inteligencia perspicaz y un toque de audacia. Frágil en su constitución física, fuerte en su espiritualidad y convicciones.

Le tocó vivir el entusiasmo de una Iglesia que se renovaba desde dentro, dejando de lado estructuras y pensamientos anquilosados, cambiando estilos caducos, abriendo caminos nuevos, redescubriendo la novedad del Evangelio. Pocos momentos de la historia han sido tan significativos y fecundos en la vida de la Iglesia como los breves años del Concilio Vaticano II: encuentro del episcopado mundial rodeado de sus mejores teólogos, cercanía de todas las confesiones cristianas con un espíritu de fraternidad que culminó con el abrazo entre Pablo VI y el Patriarca Atenágoras en Jerusalén: mil años de separación superados en un instante. El mundo de la cultura, de la ciencia y la política fue movido también por la renovación que se daba en la Iglesia. Grandes y emotivas experiencias que quedarían plasmadas en textos extraordinarios que siguen marcando nuestra historia. Dijo muy bien Juan Pablo II  que el Espíritu Santo preparó a la Iglesia en este Concilio para el siglo XXI.

Sin embargo, Pablo VI experimentó también el drama de los extremos que se generan en todo momento de transformación: Siempre hay quienes prefieren que nada cambie y todo siga siendo igual y quienes quieren que todo cambie y no quede nada del pasado: que nada cambie o que todo cambie, posturas extremas y conflictivas. Se necesitaba una personalidad con mirada profunda que supiera conservar el equilibrio y dirigir con sabiduría y prudencia todo el proceso, ese fue Pablo VI. Un sufrimiento del alma y del corazón le acompañó todo el tiempo después del Concilio a causa de la Iglesia dividida entre los llamados tradicionalistas y los progresistas. Unos y otros desafiaban el auténtico sentido de la vida cristiana, que debe vivir con fidelidad la Tradición genuina que desde los apóstoles de Cristo debe permanecer inmutable, pero al mismo tiempo debe estar abierta a la novedad que suscita Espíritu Santo en todo tiempo.

Pablo VI fue un hombre universal: impulsado por los tiempos modernos fue el Sumo Pontífice que comenzó a recorrer el mundo: Sus viajes le llevaron a Nueva York para hablar en la ONU a los dirigentes del mundo entero: llegó a América Latina en 1968 para inaugurar la reunión de CELAM en Medellín, Colombia que cambió para siempre el rostro de la Iglesia Latinoamericana. Visitó Portugal y llegaría hasta la India y varios lugares europeos.

Fue un hombre de su patria y de su continente, pero también supo hacerse presente de muchas formas en nuestro país: nombró al segundo cardenal mexicano, el entonces Arzobispo Primado de México, Don Miguel Darío  Miranda, y al tercero, el Arzobispo de Guadalajara, Don José Salazar. Estuvo especialmente presente entre nosotros a través de la Virgen de Guadalupe: Le envió como regalo en 1966 una rosa de oro, mandó un saludo especial para celebrar los 75 años de su coronación pontificia y, finalmente, se hizo representar mediante un enviado especial en el traslado de la imagen guadalupana a la nueva basílica en 1976.  Estaba programada a la distancia una visita a nuestro país para presidir la histórica reunión de los obispos latinoamericanos en Puebla, originalmente programada en 1978. La enfermedad primero y la muerte después cancelaron esta posibilidad. Mucho debemos seguir aprendiendo del pensamiento y virtudes de este Beato del siglo XX. 

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=5794Sun, 19 Oct 2014 00:00:00 GMT
¿Las mascotas van al cielo? 0 0 1 716 3944 COSAM 32 9 4651 14.0

 

Mi Chuchis

Era una perrita callejera enferma y coja que mi hermana recogió y adoptó. Parecía maltecita y llegó a lucir bonita y se hizo querer. En ese tiempo mi mamá, ya muy anciana, estaba limitada en sus movimientos y encontró en la Chuchis una excelente compañía. A mí me ganó el corazón porque no se iba a dormir hasta que yo me retiraba a descansar, entonces consideraba el animalito que terminaba su trabajo y se dormía muy tranquila. La perrita envejeció dándonos cariño y recibiéndolo de cada uno de nosotros hasta que se murió de viejita. Nos dolió mucho y dejó un huequito en nuestra familia. Fue tan buena, tan buena, que “se merecía el cielo”.

 

A partir de una anécdota

Cuentan que a un famoso obispo, en una reunión social, una dama le preguntó que si su mascota recién muerta iría al cielo. El obispo, en broma, le dijo que Dios se las arreglaría para que cuando la dama fuera al cielo su gozo fuera completo. Otra dama que detestaba a los animales manifestó su inconformidad diciendo que si los perros iban al cielo qué pasaría con aquellos a los que no les gustaban los animales. Dicen que el obispo contestó: “no se preocupe, los que no aman a los animales no van al cielo”.

Amamos tanto a nuestras mascotas que las consideramos miembros de la familia y quisiéramos que al morir también ellas fueran al cielo. No faltan los dueños de mascotas muertas que desean que se celebre misa por su eterno descanso y que llevan las cenizas para que el sacerdote las bendiga. En qué apuros nos vemos para explicarle a los dolientes que su animalito amado no tiene una vida sobrenatural y que no hay necesidad de orar por él. Ellos nos dicen que fue muy bueno y que casi, casi, era humano.

 

Lo que creemos los católicos

En el Génesis (2,18) leemos que Dios creó los animales como compañía y ayuda para el hombre. La historia de la humanidad nos enseña cómo ese mismo hombre aprendió a convivir con los animales y los hizo parte de su vida. Dicen los que saben que el primer animal domesticado fue el perro, después vinieron las ovejas, las vacas, el caballo, el camello, el noble burro y otros animales que conviven con nosotros. Dicen que el gato no se domestica, que tan sólo hace un trato con los humanos pero que sigue conservando su libertad, ¡vaya usted a saber!

El hecho es que aún en nuestros días necesitamos de los animales para nuestro sustento, para que nos ayuden en nuestro trabajo y para que nos hagan compañía. ¡Gracias a Dios por tan hermoso regalo!

Pero los hombres somos crueles con los animales y nos portamos mal con ellos, por eso ha sido necesario que la comunidad ponga leyes que los proteja del maltrato.

La Iglesia nos enseña también que es pecado la crueldad con los animales y con la creación en general. San Francisco de Asís que amaba mucho a su Padre Dios, amaba también a las creaturas de Dios y las consideraba sus hermanas. Por eso el día de san Francisco es también el día universal de los animales y él es patrono de la ecología.

 

El alma de los animales

Nuestra mascota, cualquiera que sea, es casi, casi humana; pero no es humana.

El alma del hombre sobrevive a la muerte del cuerpo porque es el mismo espíritu divino insuflado por Dios a su creatura (Gen 2, 7) para hacerlo a su imagen y semejanza. El hombre tiene comienzo, Dios le crea una alma nuevecita cuando sus padres le crean un cuerpo, pero el hombre es inmortal. Muere su cuerpo y descansa hasta el día de la resurrección el que se volverá a unir con su alma. El alma humana, al morir el cuerpo, sigue viviendo.

Los animales no son humanos, no son imagen y semejanza de Dios, aunque reflejan maravillosamente la bondad de Dios. Al morir, también muere el alma que les daba vida.

Ya sólo permanecen en nuestro recuerdo agradecido porque en ellos vislumbramos la providencia del Creador que nos los dio como compañía y ayuda.

 

No exageren

El amor que algunas personas tienen a sus mascotas nos hace pensar que sufren de una carencia de amor humano. A mí me encantan los esposos que, en lugar de adoptar perros, adopta niños y los aman como sus verdaderos padres.

Nuestros animalitos merecen cariño, pero no deberían distraer el amor debido a nuestros semejantes.

Cada vez que vemos a una persona exageradamente encariñada de su perro o de su gato debemos reflexionar sobre el vacío de afecto humano que sufre y preguntarnos si nosotros no podríamos poner nuestro granito de arena para llenar ese vacío con nuestro amor humano.

Mientras tanto, nuestra fe y nuestro amor a Dios como Padre, nos deben llevar a amar y respetar la naturaleza toda, obra de nuestro mismo Creador y hermanada a nosotros por habitar esta misma casa que es nuestro mundo.

 

 

 

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=5750Sun, 12 Oct 2014 00:00:00 GMT
¡Cuidado con los ángeles “piratas”! 0 0 1 767 4219 COSAM 35 9 4977 14.0

Hay muchas personas que coleccionan imágenes de ángeles porque se han puesto de moda. Pero, ¿qué son los ángeles?

De acuerdo con el Catecismo de la Iglesia, los ángeles son criaturas espirituales que glorifican a Dios sin cesar y que sirven sus designios salvíficos con las otras criaturas: “Los ángeles cooperan en toda obra buena que hacemos” (Santo Tomás de Aquino).

 

Ángeles “piratas”

En el lenguaje popular de la Ciudad de México, llamamos “piratas” a los productos falsificados o a las personas que ejercen un oficio sin las debidas licencias, por ejemplo: un taxi pirata, discos, películas, perfumes, licores y ropa piratas.

Estos productos copian o imitan a los originales para engañar a los compradores. O a veces los compradores adquieren productos piratas a sabiendas, porque no pueden adquirir el producto original por ser inaccesible a su bolsillo.

¡También hay ángeles “piratas”! que imitan a los originales y se hacen pasar por ellos engañando a los consumidores.

 

Lo que no son los ángeles

·      No son humanos que han muerto y que vienen a la tierra a cumplir una misión, como nos lo dicen las películas norteamericanas una y otra vez.

·      No son humanos que han muerto en su tierna infancia y que van a unirse al coro de los ángeles en el cielo.

·      No son seres de otros planetas que vienen a hacernos el bien.

·      No son otros dioses que rigen los destinos de los hombres a su capricho.

 

Lo que sí son

Son criaturas. Es decir, son seres creados por Dios, “Creador de todo lo visible y lo invisible”. No son dioses menores.

Espirituales. El creador de todas las cosas quiso crear al hombre, un ser animal (ni modo), pero diferente a los demás animales por tener un alma espiritual. El ser humano es material y espiritual. El ángel, en cambio, es solamente espíritu creado, no tiene cuerpo material. Cuando se presentan a los hombres en cumplimiento de su misión divina, toman figura humana para que podamos verlos, pero ellos no tienen cuerpo. Los pintamos con alas para significar su misión de mensajeros de Dios (“Voy volando”). Posiblemente nos hayamos inspirado en las mitologías de los persas, de los griegos y de los romanos para pintarlos con alas.

Que glorifican a Dios sin cesar. Son criaturas ordenadas a la alabanza de Dios su creador. En él encuentran su plenitud angélica y su felicidad.

Y que sirven sus designios salvíficos con las otras criaturas. La palabra “ángel”, en griego, significa “mensajero”, y ese es el oficio de estos espíritus creados por Dios.

Los ángeles cooperan en toda obra buena que hacemos. Nuestra creencia es que todos tenemos un ángel de la guarda puesto por Dios como fiel custodio de nuestra salvación.

 

Hay ángeles y ángeles

Poco sabemos de la naturaleza de los ángeles, pero en la Biblia se mencionan con diferentes nombres que quizás indiquen una especie de cargo o de oficio: ángeles, arcángeles, principados, potestades, virtudes, dominaciones, tronos, querubines y serafines.

¿Los ángeles tienen nombre? Somos los humanos los que tenemos necesidad de poner nombres. Poner nombre a algo nos hace ser un poco dueños de lo nombrado. Por eso los ángeles nos dan su nombre para hacernos sentir que son nuestros. Pero solamente conocemos el nombre de los arcángeles Rafael (Dios cura), Gabriel (Varón de Dios o fuerza de Dios) y Miguel (¿Quién como Dios?)

Los demás nombres de los arcángeles han salido de libros que no están en la Biblia, y que pertenecen a las tradiciones judías o cristianas.

Todos los demás nombres que se les dan a los ángeles pertenecen a esa doctrina pirata que la Iglesia no enseña y no acepta.

 

¡Por fin!: san Miguel Arcángel

A san Miguel Arcángel –cuya fiesta se celebra el 29 de septiembre– lo representamos como un fuerte soldado con alas que, espada o lanza en mano, somete bajo sus pies al Demonio, mientras en la otra mano empuña una bandera que lleva el lema “¿Quién como Dios?”, que es la traducción de su nombre.

Según la tradición judeocristiana y la Biblia, Miguel es el príncipe de las milicias celestiales que se enfrentó al ángel rebelde (¡el Diablo también es un ángel!) que, como criatura libre, se reveló contra Dios al grito de “¡No serviré!”, encabezando a otros ángeles rebeldes.

Miguel los venció y los precipitó al infierno para siempre.

Por eso la Iglesia lo tiene como patrono muy especial en la lucha contra el diablo y lo invoca en momentos de persecución y de prueba.

 

Para nuestra vida

No perdamos la devoción a los santos ángeles que nos inculcaron nuestros padres cuando éramos niños. El culto de veneración a los ángeles y a los santos es grato a Dios, porque en ellos vemos la gracia divina dada con generosidad por el que es dueño y dador de todas las gracias.

Hoy también están de moda los endemoniados, que en la mayoría de los casos no son más que enfermos, pero ciertamente el Demonio nos acecha y nos tienta sutilmente. En ese momento invoquemos al arcángel san Miguel y digamos su lema de combate: “¿Quién como Dios?”

 

 

 

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http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=5707Sun, 28 Sep 2014 00:00:00 GMT
Regreso a clases, ¡bendice tu mochila!http://www.desdelafe.mx/apps/article/templates/?z=17&a=5676Sun, 17 Aug 2014 00:00:00 GMTEl Demonio quiere destruir los Matrimonios 0 0 1 585 3220 COSAM 26 7 3798 14.0